miércoles, 17 de diciembre de 2025

ITINERARIO FORMATIVO VI. I CICLO. IDEAL. PROYECCION

 ITINERARIO FORMATIVO VI

PRIMER CICLO

IDEAL

ETAPA PROYECCION


14 LLAMAMIENTO

15 ENCARNACION

16 COMUNIDAD

17 COMUNIDAD

18 MARIA


ESQUEMA:

I.                  Ideas fundamentales. Contenidos principales

II.                Historias útiles

III.              Catequesis bíblica

IV.              Implicaciones

V.                Catequesis de los santos




14. LLAMAMIENTO

 


I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES

a. LA AVENTURA MÁS EMOCIONANTE: RESPONDER A SU AMOR, SEGUIRLO

La mayor expresión de la misericordia de Dios es el hecho de que Cristo te necesita. Por su misericordia. Cristo no solo nos perdona, sino que también nos llama a colaborar con él en su misión. Este llamado responde a nuestro deseo más profundo de nuestros corazones. Esto hace aflorar el deseo de responder a ese amor, por pura gratitud. Esta llamada nos abre horizontes inesperados para toda la eternidad. Nos está llamando a convertirnos en sus mejores amigos. Él es quien toma la iniciativa. Los llamo amigos. Vosotros no me elegisteis a mí, yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y deis mucho fruto, de esos frutos que perduran para siempre. Te elijo para que mi alegría esté en ti y tu alegría sea completa (Jn 15, 11-16)

b. DIOS NOS HA ELEGIDO DESDE EL PRINCIPIO

Dios crea todo con un propósito. Su llamado responde al diseño que preparó para nosotros desde toda la eternidad. Él nos ha amado como con un amor infinito desde el principio, antes de que el mundo fuera hecho, nos ha elegido para ser sus propios hijos a través de nuestra unión con Cristo. Esto responde a su propio propósito basado en lo que había decidido desde el principio. (Ef 1, 4-11). Su plan inmutable siempre ha sido congregarnos a vivir como una familia. Fuimos creados para convertirnos en el pueblo de Dios; nos ha llamado para formar la Familia de Dios. Este era el propósito original. Fuimos hechos para vivir en la presencia de Dios, pero después de la caída, esa relación ideal se perdió. Pero gracias a Cristo fuimos restaurados a la amistad con Dios a ser sus hijos.

c. JESÚS FIJA SUS OJOS EN NOSOTROS Y NOS LLAMA POR NUESTRO NOMBRE

El llamado de Jesús penetra hasta lo más profundo de nuestro ser. Él nos revela nuestra identidad más profunda: eres mío. Yo te creé, te redimí, te santifiqué. A los que Dios ya había elegido según su propósito, también los llamó a ser como su Hijo. Y a los que llamó, los justificó y los corrigió consigo mismo, y compartió su gloria con ellos por medio del Espíritu Santo (Rom 8, 28-30). Jesús fijó nuestros ojos en nosotros y nos invitó a vivir en una íntima unión de amor con él, a vivir en amor con él. Su mirada desvía nuestra atención de nosotros mismos para vivir atraídos por su amor. Él nos llama porque nos ama y nos necesita.

d. SÍGUEME

Llama a sus discípulos a vivir con él y a enviarlos con su propia misión (cf. Mc 3, 13). Nos llama a establecer una comunión de amor con Él para formar una comunidad de amor con Él y los hermanos. Nos llama a colaborar con él en su propio plan de salvación. Pero no podemos seguirlo solos. Nos llama a formar parte de su comunidad, siguiendo a Jesús en comunidad. Me siento incapaz de llevar a cabo su misión solo, necesitamos la ayuda de la comunidad. Jesús llamó a los discípulos a vivir en comunidad para revelar su Reino de amor entre nosotros en una nueva forma de vivir de acuerdo con sus bienaventuranzas. Dichosos sois por haberos hecho mis seguidores, una gran recompensa os está reservada en el cielo (Mt 5, 11-12). Llamó a sus discípulos a vivir juntos y los envió de dos en dos. (Mc 6, 7-12)

e. INMEDIATAMENTE LO DEJARON TODO Y LO SIGUIERON

Después de haber encontrado el tesoro y haber sido cautivados por su amor, debemos dejarlo todo y seguirlo (Lc 5, 11). Para vivir el Evangelio e irradiar su amor es necesaria una sola cosa. Confía en él. Él proporcionará todo. Preocúpate por el Reino de Dios y por lo que Dios requiere para ti y él proveerá de todo. (Mt 6, 33) No acumulen riquezas para ustedes aquí en la tierra, sino acumulen riquezas en el cielo (Mt 6, 19-20). Sin mirar atrás, ni a izquierda ni derecha, debemos fijar nuestros ojos en Jesús y seguirlo para reproducir su vida y su misión. No hay mayor alegría que vivir con él y para él y llevar a cabo su misión hoy. Jesús nos llama a mostrar su amor con toda nuestra vida, a encarnar su Evangelio y a prolongar su misión en la tierra. 


II. HISTORIAS ÚTILES

1. EL CIRCO DE LAS MARIPOSAS. NO DIGAS QUE TU VIDA NO SIRVE

HISTORIA: Comienza cuando un niño llamado Sammy ve un cartel sobre un circo y pide a sus compañeros que vengan a verlo. Cuando llegan dos de los compañeros del niño, deciden entrar a ver el espectáculo. En él, había todo tipo de personas con talentos extraños (como la mujer barbuda, una mujer con sobrepeso...), pero el que más le llamó la atención fue Willy, un hombre al que le faltaban todas las extremidades de su cuerpo. Todas las personas se reían de él. El director del Circo, Méndez, se acercó a él y le dijo: "Eres magnífico". Decide unirse a ellos, su circo llamado "Butterfly Circus", ese circo era diferente al que provenía Willy, no era un circo de fenómenos extraños, sino de personas que eran capaces de "hacer cosas magníficas y hermosas" para que cualquiera que los viera se sintiera feliz.

Poco a poco se da cuenta de que todos los miembros del Circo eran personas desestimadas. Willy estaba asombrado por el trabajo de sus compañeros, pero al mismo tiempo se sentía inútil, porque pensaba que nunca podría hacer algo así. Un día, mientras todos disfrutaban de darse un baño en un arroyo, Willy pide ayuda para pasar al otro lado del arroyo, donde estaban sus compañeros. Como nadie lo escuchó, decidió probarlo por sí mismo, pero resbaló y cayó. Mientras les pedía ayuda, el dueño del circo apareció a su lado y le dijo que lo intentara por sí mismo. Lo escuchó y logró ponerse de pie, pero al dar unos pasos, resbaló y volvió a caer, pero esta vez a lo profundo del agua, todos se asustaron y comenzaron a buscarlo en el agua, finalmente logró salir del agua nadando. Esto le sirvió para ver que era capaz de cualquier cosa lanzándose con confianza en manos de alguien que le sostenía. Tenía su propio número en el circo saltando de un trampolín de 50 pies de altura a un tanque de agua. Su actuación sirvió a muchos niños como un ejemplo a seguir.

ENSEÑANZA: Este cuento nos demuestra que cualquiera puede conseguir lo que se proponga, todo siempre y cuando pongas esfuerzo y ganas, que no debes rendirte antes de terminar el camino, y que si confías en ti mismo, conseguirás mucho más de lo que crees, porque el peor obstáculo que te puedes encontrar es la barrera con la que te limitas.

 

2. GABRIELA MISTRAL: EL ANHELO DE SERVIR

Toda la Providencia es un anhelo de servir
sirve el sol, sirve la lluvia, sirve la nube, sirve el viento, sirve la tierra
sirve el surco, sirve el arroyo
 
Dios nos espera
donde hay un árbol que plantar
donde hay un error que enmendar
donde hay un esfuerzo que todos esquiven
aceptarlo tu
 
Hay alegría de ser sano y la de ser justo
pero hay sobre todo la inmensa
la hermosa alegría de servir
qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho
si no hubiera un rosal que plantar
una empresa que emprender
 
No caigas en el error
de que solo se hacen méritos con los grandes trabajos
hay pequeños servicios que nos esperan y reclaman
que si no los hacemos quedan por hacer
arreglar una mesa, ordenar unos libros, peinar a un bebe
 
Aquel que se cruza de brazos
El que critica es este el que destruye
sé tú el que sirve
el servir no es una faena de seres inferiores
 
Dios que es el Señor de todo lo creado, sirve
pudiera decirse el que sirve, el que se abaja a servir
y nos espera y pregunta cada día serviste
quizás tu preguntes ¿a quién?
él nos responderá: a mí me serviste
 

ENSEÑANZA:

Nuestro amor y dedicación a los demás no nos llena por completo. Nadie puede satisfacer plenamente y nadie puede llenarnos por entero, solo Dios cuyo amor es infinito. La entrega a una persona finita como nosotros nos deja insatisfechos y desilusionado. Solo podemos ponernos al servicio del prójimo, en una continua inagotable capacidad de entrega, si el amor a Jesús nos impulsa. Jesús es el que da frescura a nuestro ser para los demás, quién hace posible que nos renovemos continuamente en nuestro don y no nos estanquemos ni nos detengamos en el servicio al otro. Ninguna acción es inútil ni desilusionante si está hecha por Cristo. Jesús reasume todo nuestro deseo de realizarnos en el servicio. Jesús nuestra verdadera paga y recompensa. Así nos lo asegura el mismo Cristo: cada vez que lo hicisteis con cualquiera de mis más humildes hermanos lo hicisteis conmigo.




III. CATEQUESIS BÍBLICA: 

Podemos utilizar dos catequesis:     (1) La llamada a los discíulos según Lc

                                                         (I2) La llamada a los discípulos segúnn Mc

PALABRA CLAVE: LA LLAMADA, LA VOCACIÓN 

(1) La primera llamada desde el evangelio de Lc (Lc 5, 1-11)

 

1 Preparación (vs. 1-2)

Un día, Jesús estaba parado en la orilla mientras la gente se abría paso hacia él para escuchar la Palabra de Dios. Vio dos barcos en la playa que estaban lavando las redes

 

2. Revelación (vs. 3-5)

Se subió a uno de los botes y le pidió a Simón que se alejara un poco de la orilla. Jesús se sentó en la barca y enseñó. Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: Lleva la barca más lejos en aguas profundas para pescar. Simón preguntó: Maestro, trabajamos duro toda la noche y no pescamos nada, pero si lo dices, echaré las redes.

 

3. Manifestación (vs. 6-8)

Los bajaron y capturaron una cantidad tan grande de peces que las redes estuvieron a punto de romperse. Al ver esto, Simón cayó de rodillas y dijo: «¡Apártate de mí, Señor, soy un hombre pecador!»

 

4. Proyección (vs. 9-11)

Jesús le dijo a Simón: No temas, de ahora en adelante estarás atrapando a la gente. Estacionaron los botes en la playa, lo dejaron todo y lo siguieron. 


(2) La primera llamada desde el evangelio de Mc (Mc 1, 16-19)

Mientras Jesús caminaba por la orilla del lago de Galilea (Mc 1, 16a), en el silencio de todos los ruidos y otras voces del mundo, en el infinito donde permanece la voz del Padre... Jesús vio a unos pescadores y dijo... (Mc 1, 16b-17). Es la mirada profunda del amor filial de Dios Padre que desde el principio de la creación del mundo pensó en nosotros, nos deseó, nos amó, nos quiso como propios. Es la hora esperada, es el tiempo del amor, es el tiempo de la salvación (Cantar 2, 12-13). Hubo algunos hombres que echaron las redes. Vieron a Jesús por primera vez, pero como si ya lo conocieran. Escucharon a Jesús por primera vez, pero como si su acento les resultara familiar. La voz de Jesús tiene el acento de la verdad, de lo eterno. Jesús los llama con solo dos palabras: "Vengan conmigo". Nunca en tan pocas palabras un mensaje e invitación más profundos. 

Ellos oyeron su voz: «Venid conmigo» (Mc 1, 17a) 

Ahora mi amor habla: "Es la voz de mi amado, mi amigo: ¡Ven! (Cantar de los Cantares 2, 10). Algo debe haber visto y escuchado a estos hombres que se sintieron atraídos y fuertemente cautivados. Se encontraron con la mirada fija de Jesús, con el amor personal de Jesús: Jesús lo miró con gran simpatía, con profundo amor y dijo... (Mc 10, 21). Jesús los llamó uno por uno, los miró y los amó uno por uno; Jesús los amó con un amor totalmente nuevo superior a cualquier otro amor, un amor sin comparación con ningún otro, más allá del amor del padre, de la madre, de la esposa, de los hijos, de los hermanos, etc. (Mc 10, 37). Jesús les declara su amor eterno y personal y su deseo de vivir con ellos, de establecer con ellos una profunda comunión de vida; "Jesús los eligió para tenerlos con él (Mc 3, 14a). 

Los llamó para que estuvieran con él. Ustedes son mis amigos 

El amor busca la proximidad, la cercanía del amado, la convivencia, el trato familiar e íntimo. Esto es lo que Jesús quiere ofrecer y buscar en su reciprocidad, esta sincera amistad de amigos. Jesús quiere compañeros en el camino con los que pueda compartir todos sus deseos. Jesús se retiró a la región cercana al desierto donde se quedó con sus discípulos (Jn 11, 54). El Señor quiere la compañía de sus discípulos como si, al no encontrar la comprensión de la multitud, buscara llegar al menos al corazón de sus amigos íntimos, capaces de escucharlo y obedecerlo. Frente a su mensaje, se necesita a alguien que quiera aceptarlo, vivirlo y tomarlo como la norma de su vida. El Señor quiere encontrar discípulos, personas que lo conozcan, que lo entiendan, que realmente lo sigan. El Señor quiere revelar, manifestar su amor y se necesitan corazones abiertos. Solo aquellos que entran en esta relación íntima con el Señor podrán proclamarla verdaderamente. 

Los llamó con una misión. Os haré pescadores de hombres (Mc 1, 17b) 

Jesús los eligió para una misión: el anuncio del Reino de Dios (Mc 3, 14b). Una misión singular y delicada en la que está en juego el destino temporal y eterno de los hombres: la misma misión salvífica y redentora para la que fue enviado: «Como el Padre me envió, así también yo os envío, en el mismo impulso de amor» (Jn 20, 21). El encuentro con Jesús hace que el discípulo despierte el deseo de comunicarlo. La novedad de la vida, la plenitud de su amor en la acción de gracias total (Lc 1,46). "¿Cómo pagaré al Señor por todo el bien que me ha hecho?" (Sal 116, 12); «Anunciaré tus caminos a los descarriados, los pecadores volverán a ti» (Sal 51, 15). Hay una felicidad en vivir esta fiesta interior de encuentro con el amor que nadie puede quitar... y eso nos hace capaces de introducir a todos en esta comunión de amor. 

Al instante lo dejaron todo y lo siguieron (Mc 1, 20a) 

La llamada de Jesús pide una pronta respuesta, sin demora. Quien se detiene a deliberar, a observar o a considerar otras dedicaciones, no es digno: «El que mete la mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto para el reino de Dios» (Lc 9, 62). Todos los que siguen a Jesús deben vivir con la radicalidad del Maestro. La sal es algo útil, pero también la sal, si pierde su sabor es inútil, ni siquiera como abono para los campos: por eso se tira (Lc 14, 34). Si el apóstol pierde esta jerarquía y orden de valores, ya no es válido. «El que quiera venir en pos de mí, renuncie a sí mismo, tome su cruz de cada día y sígame» (Lc 9, 23). El discípulo debe estar dispuesto a vivir el mismo destino que el Maestro. Si el apóstol no se libera de todo, de todos y de sí mismo, no podrá proclamar libremente el Reino de Dios.

Y siguieron a Jesús (Mc 1:20b) 

El verdadero discípulo es la persona que de manera afectiva y efectiva es capaz de salir de sí mismo, olvidándose de todo para vivir totalmente polarizado y atraído por Cristo y su misión, fijando su mirada solo en Cristo. Que mantengamos la mirada fija en Jesús: es él quien nos ha abierto el camino y nos conducirá hasta el final (Hb 12,2). Estamos llamados a vivir el Reino de Dios ahora. Esta felicidad última de comunión de vida y amor con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y también compartir y ayudar a otros a entrar en la vida eterna de la Trinidad. «En aquel día sabréis cómo vive el Padre en mí y yo en vosotros» (Jn 14, 20). "El Padre y yo haremos nuestra morada en vosotros. Te doy mi mismo Espíritu de amor para que hagas obras mayores que las que yo he hecho. " (Jn 14, 12). 

 

1.      Preparación, Revelación progresiva

Estaban en el camino, pero Jesús fue quien los vio. Al principio, ni siquiera nos dimos cuenta de que nos llamaba desde toda la eternidad. Nos llama muchas veces, pero una vez despierto a su llamado. Jesús era tan persistente, paciente y gentil. Sin forzarme me atraía. Sé que estás tratando de amar, pero puedes vivir más, puedes amar más, puedes profundizar en la vida. Entonces escucho su llamado: Ven y sígueme.

 

2.      Manifestación. autorevelación

Estuvo cerca y estaba entrando en mi vida a través de una situación particular. Recuerdo ese día. Era el momento en que estaba buscando. Era él el que me buscaba: ¿Qué quieres por mí? ¿Quién eres tú para que persistas en llamarme? En este momento tus palabras fueron tan fuertes. Escuchando a través de sus palabras, reconozco a Jesús llamándome por mi nombre.

 

3.      Proyección

Después de este encuentro con él, me doy cuenta de que era el que estaba buscando. Dejé todo atrás y comencé una nueva vida con él. Me doy cuenta de que su llamado nunca se detiene. Señor, soy una persona pobre y pecadora. Incluso en mis pecados, debilidades, límites, discapacidades, me llamas a confiar en ti.





IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA

·        Oración              escuchar la voz de Dios (inner voice of love)

·        Fraternidad       restauración de la comunión: escuela de amor, aprender a ser hermanos

·        Testimonio        descubrimiento de nuestro ser y restauración de nuestra identidad perdida

·        Misión                la culminación y la meta de ser uno con toda la creación

Cuando Jesús nos llama por nuestro nombre nos invita a entrar en una relación personal de creciente intimidad que constituye la base de nuestra vocación y misión.  Esta experiencia es la que nos mueve a dejarlo todo y nos lanza a seguirle por senderos desconocidos.

Cristo vivo hoy y resucitado a su vez continua su pasión de amor en tantos hermanos víctimas del sinsentido que siguen sufriendo en nuestro mundo. Cristo nos lleva a todos en su Cuerpo. Su tengo sed atraviesa la historia y llega hoy a nuestras vidas tiene sed de amor, de comunión, de fraternidad, de Reino. Te necesito

Su llamada es una invitación a responder a su sed con nuestra pobre vida. 

 


V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS

1. La experiencia de Teresa de Calcuta (segunda llamada)

Fue la experiencia que ella denominó segunda llamada o llamada dentro de la llamada. Cuando estaba como monja, la madre Agnés, en el convento de Loreto dando clase a niñas en Calcuta, India, sintió el tengo sed de Jesús que le movió a dejar la seguridad del convento para servir y atender a los más pobres de los pobres en los barrios marginales de Calcuta. Funda las Misioneras de la Caridad para saciar la sed de mor de Jesús por los desamparados.

Su experiencia fundante: Cuando en agosto de 1946 viajaba a un retiro en Darjeeling viendo un moribundo en la estación, me encontré una mujer tirada en la calle que se la estaban comiendo las ratas. Sintió la voz interior de Jesús pidiéndole que llevase su luz a los rincones más lúgubres de Calcuta. Esta experiencia le movió a dejar el convento y dedicar su vida a los más marginados. Nuestro Señor quiere que le sirva con libertad de corazón cubierta con la pobreza de la cruz en los más pobres.

Después de recibir el permiso oficial para salir del convento comenzó su misión los barrios más marginados. Se le unieron algunas de las jóvenes a las que daba clases. Tomaron como hábito los saris que utilizaban los hindúes como vestimenta y se fueron a vivir en los barrios marginados donde estaban. Aprendió el bengalí y recibió la formación de enfermera para atender y cuidar mejor a los pobres. La primera casa de destituidos la comienza en lo era albergue del templo dedicado a la diosa Kali (Kalighat) la casa del corazón puro, después el centro para niños abandonados Hogar del Niño del Inmaculado Corazón y posteriormente el centro Shanti Nagar para leprosos.

Durante 45 años atendió a los más vulnerables, los niños huérfanos, los que no tienen hogar, los moribundos, los lisiados, los enfermos, los discapacitados, los leprosos, los que se sienten rechazados por todos (los parias, los intocables)

 

2. La experiencia de Etty Hillesum

En medio de la noche me encontré con el Dios vulnerable y herido

Vamos a fijarnos en una joven judía que escribe un diario entre 1941 y 1943 que testimonia su propio fin en el campo de concentración de Auschwitz. La dramática historia de Etty transcurre en la segunda guerra mundial. La persecución nazi frente al pueblo judío ella la vive en Holanda su país de origen. Mas tarde en el campo de concentración, al igual que Job, se ve sometida a la dura prueba. Lo que sorprende en Etty como en la prueba sale fortalecida. Ella nos deja ver el secreto: Mantenerse en un diálogo ininterrumpido con ese Dios desconocido que pacientemente nos espera. Confiesa Etty: “esta mañana, paseando en bicicleta por Stadionkade, he disfrutado del amplio horizonte y del aire fresco que todavía no nos han racionado. Por todas partes se ven carteles en los que se prohíbe a los judíos transitar por los senderos que conducen al campo. Pero por encima del campo se extiende el cielo. No pueden nada contra nosotros. Pueden hacernos la vida muy dura, pueden despojarnos de bienes materiales, pueden quitarnos la libertad exterior de movimientos pero nadie puede quitarnos la libertad interior.

Etty Hillesum no reclama nada (a no ser la fuerza necesaria para perseverar y seguir expandiéndose), sino que acepta todo cuanto es y sucede. «Hay un lugar para cada cosa en la vida. Para la fe en Dios y para una muerte lamentable». Nunca pide cuentas a Dios, considerando incluso que es al revés, que los miles y millones de crímenes cometidos no son imputables a Dios, sino a los hombres, a la locura humana.

En su diario recoge Etty «Mi vida se ha convertido en un diálogo ininterrumpido contigo, Señor mío, un largo diálogo. Cuando permanezco inmóvil en un rincón del campo, los pies clavados en tu tierra, los ojos alzados hacia tu cielo, a veces se me inunda el rostro de lágrimas, única manifestación de mi emoción interior y de mi gratitud, (...) y ésa es mi oración».

Cada vez que un ser es humillado y herido en su carne y en su corazón, cada vez que un ser es asesinado, es a Dios a quien se hiere. Cada vez que un ser se hunde en la desesperación, cede a la rebeldía y llega incluso a negar toda posibilidad de existencia de Dios, es Dios quien resulta expulsado de este mundo; porque si Dios es un Dios escondido, es ante todo en lo más secreto de cada individuo donde se esconde.

Muchos son los que se preguntan en un campo de concentración. ¿Dónde está Dios? Dios nos ha abandonado, pero no, Dios está aquí en medio de nuestro dolor y sufrimiento. Es el Dios abandonado y herido en tantos hombres que en silencio sufren le dolor del sinsentido.

Etty Hillesum habla de «un pozo muy profundo» dentro de su ser, y en lo más hondo del mismo está Dios. Dios se encuentra, pues, a la vez herido, sin abrigo y sin ayuda, semejante a ese viajero evocado en la parábola del buen Samaritano, agredido por unos malhechores, «despojado y molido a palos», y abandonado luego, medio muerto, al borde del camino.

Dios yace en las cunetas de la historia azotada por la guerra, «medio muerto» entre las ruinas del amor. Medio muerto por la traición, por las violencia sufridas, así como por el olvido, la indiferencia y el abandono. La guerra no asola ni arrasa únicamente las ciudades, los campos, los bosques y las poblaciones, sino sobre todo a la gente y los corazones de los super vivientes. «¡Qué grande es el desamparo interior de tus criaturas terrenas, ¡Dios mío! Te doy gracias por haber traído hasta mí a tantas personas sumidas en el abandono. ¡Dios mío! Te doy gracias por haber traído hasta mí a tantas personas sumidas en el abandono. Eres el Dios escondido, su desamparo atraviesa su desnudez.


                                                         


15. ENCARNACIÓN

 

I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES

a. SIN JESÚS EL HOMBRE SE PIERDE

¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el significado del sufrimiento, del mal, de la muerte? La vida se convierte en un misterio incomprensible sin Cristo. Después de conocer a Cristo, conocemos el propósito de nuestra vida. Debemos preguntarle a Dios: ¿Para qué me creaste? ¿Qué quieres de mi vida? Fuimos creados en Cristo para llegar a ser como Cristo. A través de su Encarnación, Cristo nos ha revelado el camino. El hombre que quiere comprenderse hasta el fondo a sí mismo no puede solamente según criterios y medidas del propio ser inmediatos, parciales, a veces superficiales debe, con su inquietud, incertidumbre e incluso con su debilidad y pecaminosidad, con su vida y con su muerte, acercarse a Cristo. Debe, por decirlo así, entrar en Él con todo su ser, debe «apropiarse» y asimilar toda la realidad de la Encarnación y de la Redención para encontrarse a sí mismo. (RH 10) La Encarnación nos dignifica como seres humanos y nos guía en el camino para llegar a ser plenamente humanos y plenamente divinos. A través de su Evangelio muestra claramente su intención de ser un modelo a seguir.

b. JESÚS HA MOSTRADO EL MODELO, EL CAMINO

Su Encarnación nos revela el nuevo modo de ser y de vivir como Jesús. A través de la Encarnación, haciéndose hombre, ha abierto el camino a seguir. En realidad, sólo en el misterio del Verbo que se hizo carne se esclarece verdaderamente el misterio del hombre. Él, que es la imagen del Dios invisible, es él mismo el hombre perfecto que ha restaurado esa semejanza con Dios que ha sido desfigurado (Col 1, 15). Por Su Encarnación en cierto modo, ha unido a sí a cada hombre.

c. AQUÍ ESTÁ EL HOMBRE QUE DEBEMOS REPRODUCIR

Jesús revela plenamente al hombre a sí mismo. El hombre no puede vivir sin amor. Sigue siendo un ser incomprensible para sí mismo, su vida no tiene sentido si no se le revela el amor. El hombre que desea comprenderse a sí mismo no puede hacerlo a través de enfoques intermedios y parciales, sino solo si es capaz con sus debilidades y pecaminosidad, de acercarse a Cristo con toda su vida y muerte. Debe entrar en él con todo su propio ser, debe apropiarse y asimilar toda la realidad de la Encarnación para encontrarse a sí mismo. ¡Cuán precioso debe ser el hombre a los ojos de Su Creador Redentor y Santificador!

d. SIGUIENDO A CRISTO, ÉL NOS HARÁ LIBRES

Hay cadenas que nos impiden seguirlo. Jesús quiere hacernos libres, liberándonos de los falsos ídolos que nos esclavizan. Se hizo hombre presentándose en la pobreza, con un corazón puro, humilde y obediente a la voluntad del Padre, entregándose totalmente por la salvación del hombre. El hombre se corrompe permitiendo que los ídolos tengan lugar en su corazón. Jesucristo sale al encuentro del hombre de toda época, también de nuestra época, con las mismas palabras: «Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Cristo aparece a nosotros como Aquel que trae al hombre la libertad basada sobre la verdad, como Aquel que libera al hombre de lo que limita, disminuye y casi destruye esta libertad en sus mismas raíces.

a)              a) Ambición de riquezas

Jesús se hizo pobre de espíritu. Bienaventurados los pobres de espíritu (Mt 5, 3). Porque nos amó se hizo pobre renunciando a todo lo que tenía para enriquecernos. Por no es la persona que no tiene nada sino la persona que lo da todo. En comparación con la riqueza de su amor, consideramos todo lo demás como basura. Cuando buscamos riquezas en este mundo materialista, fácilmente nos convertimos en la trampa del consumismo que desea más y más. Este enfoque materialista e individualista es la causa de que muchas personas vivan en la miseria.

b) Deseos de placeres

Jesús vive con un corazón puro con un amor puro. Bienaventurados los limpios de corazón (Mt 5, 8). Vivimos inmersos en una cultura de hedonismo, placer, comodidad, relajación. Consideramos otros objetos del consumismo que podemos usar y eliminar. Hemos desfigurado el amor verdadero y puro por un amor egoísta y erótico para satisfacer nuestros propios instintos.

c) En busca del poder

Jesús se convirtió en siervo de todos, el siervo sufriente. Felices los que son humildes y hacen lo que Dios requiere (Mt 5, 5-6). Jesús no estaba defendiendo su imagen y reputación, estaba viviendo buscando la aprobación de Dios. A través de la ambición del poder y los honores nos volvimos arrogantes y orgullosos, buscando el dominio sobre los demás y usándolos para nuestro propio beneficio. Los líderes y gobernantes piensan que tienen autoridad completa y tienen poder sobre ellos. Sin embargo, esta no es la forma en que será entre ustedes. Si uno de vosotros quiere ser grande, debe ser el servidor de los demás, como el Hijo del Hombre que no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida para redimir a muchas personas. (Mes 20, 25-28)

e. SEGUIMOS A JESÚS POBRE, HUMILDE, CRUCIFICADO

Estamos llamados a encarnar el amor de Jesús convirtiéndonos en sus seguidores y sus testigos hoy. El dinamismo de la corrupción comienza con la riqueza, a través de la riqueza a los placeres y por los placeres al poder que nos hace pensar que somos como Dios tomado en lugar de Dios para gobernar al otro según nuestro propio interés. Si la raíz de toda la distorsión del corazón es el orgullo que nos lleva a rechazar y desobedecer a Dios tomando nuestros propios caminos. La solución para liberar al hombre es seguir el camino de Jesús. Si alguno me sirve, sígame, y donde yo esté, allí estará también mi siervo. Todo lo que quiero es seguir a Cristo para que él haga su morada en nuestros corazones, para que podamos tener nuestras raíces y fundamento en su amor (Ef 3,17). Considero todo como una pérdida completa por el bien de lo que es mucho más valioso, el amor de Cristo. Por su causa he tirado todo y lo considero todo como mera basura para poder unirme a Cristo e identificarme con él. Todo lo que quiero es experimentar el poder de su amor y resurrección, compartir sus sufrimientos y llegar a ser como él en su muerte con la esperanza de que yo mismo resucite de la muerte a la vida (Flp 3, 8-11).


II. HISTORIAS ÚTILES

1. UN POBRE QUE NOS HACE RICOS

LECTURA:  "Atesorad tesoros en el cielo, donde la polilla no corroe ni los ladrones hurtan, porque donde tenéis vuestro tesoro, también tendréis vuestro corazón" (Mt 6, 20-21)

Un agricultor acababa de recoger una gran cosecha y llevaba un gran saco de granos de trigo que se llevó a casa. En el camino se encontró con un pobre mendigo que le tendió la mano y le rogó que le diera algo para remediar su indigencia.

El mendigo postrado al borde del camino no cesaba de preguntarle si tenía algo, por favor. El hombre que había pasado se volvió indiferente y sacó del saco un grano de trigo que finalmente le dio. Cuando llegó a casa, descargó el saco y vertió los granos de trigo en el suelo para tratar de seleccionarlo y limpiarlo.

Cuál no sería su sorpresa al ver que entre el montón de granos de trigo esparcidos por el suelo había uno que brillaba y brillaba más que el sol. Se acercó y lo tomó en sus manos. Y descubrió que era un grano convertido en oro. Entonces recordó al mendigo y reconoció que detrás de la apariencia de indigencia que tenía, era un Rey, un gran benefactor que transformaba todo lo que recibía en oro.

Entonces se dijo a sí mismo. Qué lástima que fuera tan codicioso y mezquino con el pobre mendigo. Si hubiera compartido y ofrecido todo, ahora lo usaba sería la persona más rica del mundo.

ENSEÑANZA: Hay más gozo en dar que en recibir. Lo que distingue a un hombre bueno de un hombre malo es su corazón. ¿Dónde tenemos nuestros corazones puestos? Las exigencias del Evangelio a veces nos parecen exageradas. "Ve a vender lo que tienes y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo". Tenemos la sensación de que darlo todo y quedarse sin nada es quedarse indefenso. Por el contrario, es hora de experimentar a Dios como el verdadero tesoro de nuestro corazón. Sin él no nos falta nada. Quien no lo tenga como tesoro no será suficiente.

 

2. LOS TRES ÁRBOLES

LECTURA: Feliz porque has creído que las promesas de Dios se cumplirán y que nada es imposible para Dios (Lc 1, 45)

HISTORIA:

Al anochecer, cuando cesan los ruidos y llega la hora del silencio en el denso bosque, tres ramitas que crecían juntas comenzaron a compartir sus sueños. Uno primero se adelantó y dijo: Me gustaría ser el árbol más dócil y suave. Un segundo continuó diciendo: Me gustaría ser el más fuerte y robusto. Finalmente otro tercio dijo: Me gustaría convertirme en el árbol más alto capaz de alcanzar el cielo. Y así, con estos hermosos deseos, llegó la noche y el sueño les llegó y se durmieron.

Pasaron los días y las ramitas se convirtieron en árboles. Un día se encontraron con un leñador que buscaba leña. Allí los tres árboles jóvenes estaban perplejos, creyendo que sus sueños se verían frustrados y que nunca los verían hacerse realidad. Esperábamos sueños de grandeza y aquí estamos preparados para el sacrificio. Los árboles fueron cortados, arrancados del suelo y atados en puertas que el leñador llevaba al hombro. Es el final, hoy moriremos en el fuego que se dijeron unos a otros.

El leñador llegó a casa y puso los árboles cortados en un cobertizo donde se almacenaron como leña para el invierno. Pasó el tiempo y fueron abandonados allí sin que nadie se acordara de ellos.

Sin embargo, un día pasaron un par de pobres peregrinos que buscaban una posada. La mujer estaba embarazada y a punto de dar a luz. Entonces el joven pidió un poco de su leña para acomodar el lugar de entrega. El leñador se prestó para compartir su leña y les dijo que entraran al granero y tomaran lo que necesitaran. El joven notó el árbol más joven que tenía las ramas más flexibles. La pareja era José y María. Se retiraron a un pequeño rincón del establo y allí organizaron con las ramitas aún flexibles una pequeña cuna para el Niño que iba a nacer. De repente, el árbol que quería ser el más dócil y suave se dio cuenta de que el Señor lo había elegido para albergar al Niño Dios en su vientre y vio cumplido su sueño.

Pasó el tiempo y otro día unos rudos se acercaron a la casa del leñador para pedir leña para hacer un bote. Eran pescadores y el Maestro les había encargado que hicieran un bote. El Maestro necesita algunas tablas para el barco. El leñador no se opuso, sino que, por el contrario, les ofreció lo mejor que tenía. Entre los árboles encontraron uno más robusto. Lo rompieron en pedazos y lo cortaron en tablas de madera. Se trataba de ese segundo árbol que tenía el sueño de ser el más fuerte. Los pescadores hicieron el bote. Un día el Señor se subió a él. Navegaron durante mucho tiempo y en medio de una gran tormenta el Señor calmó el viento levantando sus manos. Las olas que derribaron el bote no pudieron derribarlo. Entonces el segundo árbol que quería ser el más fuerte comprendió que el Señor lo había elegido para construir su barca y que las fuerzas del mal no podían oponerse a él y vio cumplido su sueño.

Pasó el tiempo y otro día unos soldados se acercaron al galpón que albergaba la madera del leñador buscando dos troncos para hacer una cruz. Habían ejecutado a cierto nazareno que le impuso la pena máxima. Esta vez no pidieron permiso, pero al entrar en el cobertizo arrasaron con el árbol más viejo que partieron en dos troncos. Se trataba de ese tercer árbol que soñaba con ser el árbol más grande y más alto. ¿Cuál no sería la sorpresa de ver al señor abrazar su viejo tronco y dejarse clavar en él con fuertes clavos? Luego ataron la leña en la cima del Calvario donde el Señor descansó hasta morir por amor para salvarnos a todos, luego recordó que quería ser el árbol más alto que uniera el cielo y la tierra. Así fue y vio cómo su sueño se hacía realidad.

ENSEÑANZA: Nunca dudes ni dudes de que el Señor cumplirá fielmente Sus promesas. Aunque parezca que todo sale mal y se desmorona, debemos tener fe y perseverar. Dios escribe derecho con líneas torcidas y a veces diríamos que se olvidó de lo que una vez nos prometió. La verdad es que el Señor siempre cumple Sus promesas.  Quizás sean por caminos insospechados y marcando los momentos en los que todo sucede.

Sin embargo, un día pasaron un par de pobres peregrinos que buscaban una posada. La mujer estaba embarazada y a punto de dar a luz. Entonces el joven pidió un poco de su leña para acomodar el lugar de entrega. El leñador se prestó para compartir su leña y les dijo que entraran al granero y tomaran lo que necesitaran. El joven notó el árbol más joven que tenía las ramas más flexibles. La pareja era José y María. Se retiraron a un pequeño rincón del establo y allí organizaron con las ramitas aún flexibles una pequeña cuna para el Niño que iba a nacer. De repente, el árbol que quería ser el más dócil y suave se dio cuenta de que el Señor lo había elegido para albergar al Niño Dios en su vientre y vio cumplido su sueño.

Pasó el tiempo y otro día unos soldados se acercaron al galpón que albergaba la madera del leñador buscando dos troncos para hacer una cruz. Habían ejecutado a cierto nazareno que le impuso la pena máxima. Esta vez no pidieron permiso, pero al entrar en el cobertizo arrasaron con el árbol más viejo que partieron en dos troncos. Se trataba de ese tercer árbol que soñaba con ser el árbol más grande y más alto. ¿Cuál no sería la sorpresa de ver al señor abrazar su viejo tronco y dejarse clavar en él con fuertes clavos? Luego ataron la leña en la cima del Calvario donde el Señor descansó hasta morir por amor para salvarnos a todos, luego recordó que quería ser el árbol más alto que uniera el cielo y la tierra. Así fue y vio cómo su sueño se hacía realidad.




III. CATEQUESIS BÍBLICA:

Proponemos dos catequesis:         (1). La profesión en Cesarea

                                                       (2). la profesión de Jesús como el camino, la verdad y la vida


PALABRA CLAVE: EL SEGUIMIENTO

 

(1). PROFESION CESAREA: JESÚS LES MUESTRA EL CAMINO (Mt 16, 13-28) 

Jesús usa una fórmula enigmática: El Hijo del Hombre (ben adam bar enós) para hablar de sí mismo. Pero, ¿quién es el Hijo del Hombre ? Su nombre esconde su verdadera identidad y misión. Fue una autorrevelación progresiva. De alguna manera manifiestan el misterio de su Encarnación y evocan su trascendencia: El Hijo de Dios pero no de manera apocalíptica (castigo) sino tomando la forma de un siervo, El Siervo Sufriente. La vocación del Siervo de Yahvé rechazada y entregada a la muerte para finalmente ser glorificada. Este destino supone su Pasión, Muerte y Resurrección como un camino de liberación y salvación para todos.

 

1. Preparación (vs. 13-16)

Jesús desmontó a sus discípulos. Era el tiempo de la declaración: ¿Quién decís que es el Hijo del Hombre? Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo, el enviado de Dios.

 

2. Revelación (17-20)

Bienaventurados seáis porque esta verdad no os vino de ningún ser humano, sino que fue revelada por mi Padre. En un corto período de tiempo lo reprenderá y Jesús volverá a jugar de la manera opuesta. Estos pensamientos tuyos no vienen de Dios.

 

3. Manifestación (21-23)

Un momento decisivo: A partir de ese momento , Jesús comenzó a decir abierta y claramente: Debo ir a Jerusalén y sufrir y morir, pero tres días después resucitaré. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, eso nunca debe sucederte a ti, pero Jesús se dio la vuelta y le dijo a Pedro: Aléjate de mí, Satanás, eres un obstáculo en mi camino porque

 

4 Proyección (24- 28)

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir conmigo, que se olvide de sí mismo, cargue su cruz y me siga. Cualquiera que quiera salvar su vida la perderá, pero cualquiera que pierda su vida por mi causa la encontrará. 


 

(2). JESUS, EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA (Jn 14, 1- 14) 

CONTEXTO: Estamos en el vértice de la revelación del misterio de la Encarnación, el Misterio Pascual. Jesús después del lavatorio da tres discursos llamados de despedida (el camino, la vid, el Espíritu). En este primer discurso Jesús se presenta bajo tres categorías esenciales: el camino, el fundamento, la meta (14, 6)


1.      Preparación

Jesús quiere revelar su identidad y mesianismo más profundos. No era una forma triunfalista de éxito y reconocimiento de gloria, sino por el contrario, una forma humillada y kenótica de sufrimiento y muerte en una Cruz.

 

2.      Revelación

Jesús está mostrando el camino, el camino de su encarnación que lo lleva a la Cruz. Los discípulos se pusieron tristes, no podían aceptar de esta manera. Buscaban la gloria y el reconocimiento humanos.

 

3.      Manifestación

Jesús acepta libremente este camino sabiendo que era el camino a través del Padre para manifestar su gloria. Encontrarás el significado del amor de la vida cuando entregues toda tu vida a Dios en sacrificio por los demás. Exige una opción fundamental para seguirlo hasta el final.

 

4.      Proyección

Después de la muerte resucitará por el Padre y el Hijo del Hombre aparecerá lleno de la gloria del Padre. Debemos buscar la voluntad de Dios y la gloria de Dios. Estamos llamados a encarnar el mismo amor 

JESÚS EL CAMINO. NADIE VA AL PADRE SINO POR MI

Jesús afirma ser la única vía para llegar a Dios, el revelador de la verdad divina y la fuente de la vida eterna. Jesús no solo nos revela el verdadero rostro de Dios sino el verdadero rostro del hombre. Jesús verdadero Dios y verdadero hombre conjuga armónicamente el proceso de humanización y divinización a seguir por el hombre. “Nuestro origen está en Dios y él es nuestro destino. La vida se presenta como camino hacia la unión con Dios. La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva. Y sólo se puede decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor y se confía por entero a su Creador”. (GS 12)

Jesús se declara el camino que nos conduce a la vida plena en Dios: yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6). Hemos de aprender a vivir la vida con Dios y según Dios. La vida no está hecha hay que vivirla en libertad y responsabilidad. Somos constitutivamente seres relacionales y nos vamos haciendo merced a las relaciones que establecemos. Todas nuestras relaciones están referidas en último término a Dios, a los demás seres humanos, al mundo. Nuestro modo de ser y de vivir dependerá del modo en que establezcamos esta triple relación con Dios, con los hombres, con las cosas de este mundo.

JESÚS EL FUNDAMENTO. SIN MI NO PODEIS HACER NADA

Los hombres somos seres indigentes, necesitados, infirmes. Necesitamos un fundamento sobre el que construir nuestra vida. El que quiere construir una casa busca de construirla bajo un sólido y firme fundamento (Lc 6, 48).

En Cristo formamos un solo Cuerpo, un edificio que tiene a Cristo como fundamento y piedra angular. En Cristo queda ensamblado todo el edificio, por él crece hasta convertirse en templo consagrado al Señor (Ef 2, 19-22).

La conciencia de nuestro propio límite se convierte en un modo de reverenciar el misterio en el que vivimos y del cual recibimos el ser. En Cristo encontramos la fuente de la vida y el amor, la respuesta a nuestro ser más profundo que nos hace vivir como hijos y hermanos. Hemos de aprender a vivir enraizados en Cristo.

El cristiano es aquel que introduce en Cristo toda su historia y se reviste de él. Revestirse de Cristo es penetrar en su experiencia, compartir su amistad y dejar que él transforme todas las dimensiones de la persona. Se trata de ir creciendo en todo mediante la renovación espiritual hasta alcanzar en madurez y plenitud la talla de Cristo (Ef 4, 13-16)

JESÚS LA META. VOLVERE PARA TOMARLES CONMIGO

Todo camino tiene un punto de origen y un punto de llegada el caminante necesita conoces la meta y hacerse una idea del recorrido hoy camino personal pretende unir lo que somos con lo que buscamos es eso requiere una actitud de confianza que vence el miedo al futuro requiere un ponerse a caminar lo cual implica capacidad de aventurarse a lo desconocido. La Encarnación como proceso no se agota en la persona histórica de Cristo sino que tiende a la cristificación de todo el cosmos. La resurrección de Cristo nos abre al horizonte escatológico de nuestra vida. Todo será recapitulado en él (Ef 1, 10; 1 Co 15, 20-28). Cristo es la omega la meta del camino. Cristo es el alfa, fundamento de todo lo creado. Cristo es la fuerza motriz vivificadora y generadora de todo el proceso evolutivo. Toda la creación gime en espera de la libertad gloriosa de los hijos de Dios (Rm 8,19). Con Cristo se inicia la divinización de la humanidad. Dios recapitula todo en él, todas las cosas del pasado del presente y del futuro. Inaugura la nueva creación rescatando y redimiendo todo en él. Dios no olvida nada de lo que ha creado, nada se le pierde, todo lo restaura.




IV. LAS IMPLICACIONES EN LA VIDA

El misterio de la Encarnación proyecta luz para descubrir el valor de nuestra humanidad. Nos reconcilia con toda nuestra flaqueza, fragilidad y debilidad para descubrir que no son un obstáculo sino que lo ha escogido Dios para revelar su amor y su presencia entre nosotros.

·        Oración              asimilamos la dinámica de la encarnación

A nivel personal todo nuestro ser lo ha querido el Señor para irradiar, expresar y encarnar su amor quedando de manifiesto que algo tan extraordinario no proviene de nosotros sino de Dios.

·        Fraternidad       la dinámica del Reino entre nosotros

A nivel comunitario, la comunidad de igual manera está llamada a ser quasi-sacramento de su amor. Con multitud de detalles expresamos el amor servicial de Jesús dando la vida los unos por los otros. Nos amamos en la salud y en la enfermedad haciéndonos cargo los unos de los otros.

·        Testimonio       encarnando el amor manso, paciente y humilde de Jesús

Jesús nos llama a amar en silencio atravesando la cruz con un corazón paciente, manso, humilde. Jesús nos pide vivir en autenticidad, humildad, andar en verdad

Misión               anunciamos el Reino encarnando el evangelio en nuestras vidas

Somos mediadores a través de los cuales Dios quiere comunicarse como cartas vivas encarnando el evangelio en la lengua y cultura de cada lugar.



 

V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS

1. LA MEDITACION DE SAN IGNACIO. Meditación de las dos banderas (día 18 de la Segunda semana) 

ORACION EN LOS DOS BINARIOS

Vengo a ofrecerte todos mis pensamientos, mis afectos, mis deseos, todo lo que soy y tengo. Ofrecerte también mis sequedades, mis luchas contra las distracciones, contra los desconsuelos, contra la aridez, etc. para dártelos y ofrecertelos. Haz que me sea posible convertirme en verdadero discípulo tuyo. Señor quiero imitarte y servirte buscando siempre tu voluntad para la mayor gloria de tu nombre.

 

FRUTO DE LA CONTEMPLACION ver los modos de actuar de Satanás y el de Cristo

Contemplemos a Satanás (El modo de actuar el mal espíritu) Capitanea y rige ciudad de Babilonia, que bíblicamente significa confusión, la ciudad del mundo, la ciudad del caos, de las ideas mundanas. Son reflejo de quien es su caudillo, que es el hacedor de toda confusión. ¿A qué cosas sugiere el demonio a sus ministros que deban tentar a los hombres?.

Él arenga a actuar con astucia, con engaño y sugiere que se sigan tres pasos:

·        Codicia de riqueza: el hambre de poseer incluso lo innecesario, a apegarse a las cosas, al dinero, a las posesiones, incluso al mismo tiempo de cada uno. Son como mil hilos que encadenan a una persona como si fuera una cadena de hierro.

·        Empujarlos a la vanagloria, al vano honor, a la fama, “que no se olviden de mí”, la necesidad de ser considerado. Y por el contrario, el miedo a ser burlado, a fracasar, a que se rían de mi, a perder la fama.

·        Empujarlos a la soberbia: Creer que nos salvamos a nosotros mismos. Confiar en nuestras propias fuerzas, en nuestra propia ciencia, en nuestras propias mañas. Dice san Ignacio que cuando estas tres cosas han conformado gran parte de nuestra vida de ahí se derivan todos los demás vicios.

Contemplemos al Señor (guiado por el buen espíritu), un rey manso, rodeado de sus apóstoles y siervos, la ciudad serena la Nueva Jerusalén armoniosa puesta a su servicio.

Él los exhorta con sus instrucciones, los envía, pero les enseña también cómo es que deben invitar a este reino divino. Deben hacerlo de forma escalonada, porque Él conoce nuestras debilidades. ¿A qué los exhorta?

·        Invitar a la pobreza: no dejarse encandilar por las cosas materiales. Contentarse con lo esencial y lo necesario. Ser capaz de decir “no me hace falta esto!”.

·        Invitar al amor al menosprecio contra el apetito de fama: Cristo lo experimentó primero y lo experimentó por nosotros, en lugar nuestro y para redimirnos a nosotros. Por eso no tener miedo a la burla, a no ser considerado, a ser dejado de lado, etc.

·        Invitar a la humildad, soportando la humillación. En el lenguaje de san Ignacio humildad significa no sólo la virtud de la humildad sino también la santidad. Santidad profunda y verdadera, es decir del desapego de las cosas, empezando por la falta del miedo a la burla, a la desconsideración de los demás. Ahí uno queda con esa libertad donde puede empezar a arraigarse la verdadera santidad. La que toma conciencia de lo que verdaderamente somos, de nuestros límites, de nuestra dependencia de Dios y de nuestra apertura a Dios, de que lo que sentimos en el corazón es hambre y sed de Dios. Y de aquí, dice san Ignacio, se siguen todos los bienes y todas las virtudes.

 

2. BEATA CATALINA DE EMMMERICK, Diario y visiones de la Pasión. Tomo 11, Sección 13, 14

 La amarga pasión fuente de amor

Son muchos los santos los que contemplando la Pasión quedaron acaparados. Contemplarán al que crucificaron. Catalina como varios santos, Francisco, Padre Pío recibe la gracia de los estigmas como signo de la identificación con Cristo sufriente, humillado, crucificado. 

Catalina desde su infancia empieza a tener visiones de Jesucristo. Ingreso en un convento de agustinas. A los 24 años le empezaron a aparecer heridas sangrantes (estigmas) que se hacían visibles en Navidad. A partir de entonces permanece confinada en la cama Catalina contempla diversos momentos de la pasión (lavatorio, eucaristía, flagelación, crucifixión) Relata también la bajada de Jesús a los infiernos o su sepultura. Siente la llamada a identificarse con Cristo crucificado de amor y ofrecerle toda su vida como redención de nuestros pecados. 

 

3. SAN FRANCISCO: La perfecta alegría (Florecillas) Voglio seguiré a Cristo povero e Crucifisso

Cómo Francisco y León fueron humillados (Florecillas, cap. II)

Francisco y León fueron a pedir limosna. Recorrieron calles y plazas llamaron a las puertas de las casa pero nadie les abrió. Empezó a hacer frio y a nevar y regresaron al convento. Llegaron a Sta María de los Ángeles atormentados por el fuerte viento y vendaval de nieve, llenos de barro y muertos de hambre y de frío. El portero no les reconoció. No les abrió la puerta sino que les trató como ladrones. Entonces Francisco se dirigió a su hermano León. ¡Oh hijo dulcísimo! en verdad somos dichosos porque el Señor nos ha considerado digno siervos del Evangelio. Si soportamos las injurias, malos tratos y crueldades pacientemente sin perturbarnos y sin hablar mal, pensando en los sufrimientos de Cristo, en esto consiste la perfecta alegría. Y comenzó a alabar a Cristo por poderse identificar con su amor por nosotros humillado siendo inocente y cargado de sufrimientos y oprobios por nuestros pecados.                                     

                                                    


   

16. MISIÓN

 

I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES

a. COMO EL PADRE ME ENVIÓ, YO TE ENVÍO A TI

Jesús es el primer misionero, el que fue enviado por su Padre. Era consciente de su misión en esta tierra. El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha elegido y me ha enviado a llevar la Buena Nueva a los pobres, a proclamar la libertad a los cautivos y la recuperación de la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a anunciar el tiempo de la misericordia en el que el Señor salvará a su pueblo (Lc 4, 18). Dios Padre que sufre la situación de sus hijos está enviando hoy. He oído el clamor de mi pueblo; Conozco sus sufrimientos, cómo están oprimidos y afligidos, por eso te envío. (Éx 3, 7-10)

b. ENVIADOS POR CRISTO CON EL MISMO ESPÍRITU Y LA MISIÓN DE CRISTO

El propósito de la Iglesia orienta y enfoca nuestras vidas en la propia misión de Jesús. No es nuestra iniciativa, la llamada no emana de nosotros sino de Cristo mismo. Él nos da su propio Espíritu que nos permite transmitir su misma vida y amor. El Espíritu viene a fortalecer nuestra debilidad. La luz, la gracia, la verdad, el amor vienen de Jesús. Estamos llamados a anunciar y llevar la salvación de Dios a nuestro mundo, que a menudo se extravía y necesita ser alentado, esperanzado y fortalecido en el camino. La Iglesia debe ser un lugar de misericordia gratuita, donde todos puedan sentirse acogidos, amados, perdonados y animados a vivir la buena vida del Evangelio.

c. LA MISIÓN ES NUESTRA IDENTIDAD. FUIMOS HECHOS PARA UNA MISIÓN

La misión es nuestra identidad y la respuesta a la necesidad de Jesús. Es la razón por la que nací. Responde a la sed de Jesús y a la sed que tenemos dentro de nosotros mismos. Nos impulsa el poder de su resurrección. El mismo Espíritu que resucitó a Jesús mostrando su poder para dar vida a los muertos es el que actúa en nosotros. De este modo se muestra más claramente que una fuerza tan extraordinaria viene de Dios y no de nosotros (cf. 2 Co 4,12). El corazón del Evangelio será siempre el mismo: el Dios que reveló su inmenso amor en Cristo crucificado y resucitado. Dios renueva constantemente a sus fieles, sea cual sea su edad: «Levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desmayarán» (Is 40, 31). Cristo es el "Evangelio eterno" (Ap 14, 6); "es el mismo ayer, hoy y siempre" (Hb 13, 8), pero su riqueza y su belleza son inagotables. Es siempre joven y una fuente constante de novedad.

d. LA ALEGRÍA DESBORDANTE Y RECONFORTANTE DE EVANGELIZAR

La bondad siempre tiende a extenderse. Toda experiencia auténtica de verdad y bondad busca por su propia naturaleza crecer dentro de nosotros, y cualquier persona que haya experimentado una profunda liberación se vuelve más sensible a las necesidades de los demás. A medida que se expande, la bondad echa raíces y se desarrolla. Si deseamos llevar una vida digna y plena, tenemos que acercarnos a los demás y buscar su bien. La vida crece al ser regalada, y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad en la orilla y se emocionan con la misión de comunicar la vida a los demás. Recuperemos y profundicemos nuestro entusiasmo, esa alegría deliciosa y consoladora de evangelizar, incluso cuando es en lágrimas que debemos sembrar Y que el mundo de nuestro tiempo, que está buscando, a veces con angustia, a veces con esperanza, sea capaz de recibir la buena nueva no de evangelizadores abatidos, desanimados, impacientes o ansiosos, sino de ministros del Evangelio cuyas vidas resplandecen con fervor, que han recibido primero la alegría de Cristo.

e. LA URGENCIA DE SU MISIÓN

"El amor de Cristo nos apremia" (2 Co 5, 14); «¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!» (1 Co 9, 16). La evangelización y el anuncio de su Palabra no es opcional, es irremplazable, es una cuestión de vida o muerte. Estamos llamados a traer salvación a todos, pero ¿cómo pueden llamarlo a él si no han creído?, ¿cómo pueden creer si no han escuchado el mensaje?, ¿cómo se puede proclamar el mensaje si no se envían los mensajeros?, qué maravillosa es la venida de los mensajeros que traen la Buena Nueva. (Rom 10, 14-15). Dios no se cansa de perdonarnos; somos nosotros los que nos cansamos de buscar su misericordia. Cristo, que nos dijo que nos perdonáramos unos a otros "setenta veces siete" (Mt 18, 22) nos ha dado su ejemplo: nos ha perdonado setenta veces siete. Una y otra vez nos lleva sobre sus hombros. Nadie puede despojarnos de la dignidad que nos otorga este amor ilimitado e inagotable. Con una ternura que nunca defrauda, pero que siempre es capaz de devolvernos la alegría, nos permite levantar la cabeza y empezar de nuevo. No huyamos de la resurrección de Jesús, no nos rindamos nunca, pase lo que pase. ¡Que nada inspire más que su vida, que nos impulsa hacia adelante!

f. LA CAPACIDAD TRANSFORMADORA DE LA EVANGELIZACIÓN

Las implicaciones de la misión tienen una trascendencia social. La misión transforma el mundo en el que vivimos. El mundo comienza a cambiar si dejamos que el Espíritu nos renueven. Cada vez que nuestra vida interior se ve atrapada en sus propios intereses y preocupaciones, ya no hay lugar para los demás, no hay lugar para los pobres. La voz de Dios ya no se escucha, la alegría tranquila de su amor ya no se siente y el deseo de hacer el bien se desvanece. Evangelizar es hacer presente el reino de Dios en nuestro mundo. "La misión de anunciar la buena nueva de Jesucristo tiene un destino universal. Su mandato de caridad abarca todas las dimensiones de la existencia, todos los individuos, todas las áreas de la vida comunitaria y todos los pueblos. Nada humano puede ser ajeno a él". La tarea de evangelización implica y exige la promoción integral de cada ser humano. Ya no es posible afirmar que la religión debe restringirse a la esfera privada y que existe solo para preparar a las almas para el cielo. Sabemos que Dios quiere que sus hijos sean felices también en este mundo, aunque estén llamados a la realización en la eternidad. Una fe auténtica siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar esta tierra de alguna manera mejor de lo que la encontramos. Amamos este magnífico planeta en el que Dios nos ha puesto, y amamos a la familia humana que habita aquí, con todas sus tragedias y luchas, sus esperanzas y aspiraciones, sus fortalezas y debilidades. La tierra es nuestro hogar común y todos somos hermanos y hermanas. La Iglesia no puede ni debe permanecer al margen en la lucha por la justicia y la paz. La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor a los hombres, escucha el grito de justicia y quiere responder a él con todas sus fuerzas.

 



II. HISTORIAS ÚTILES

1. EL PRÍNCIPE Y LA GOLONDRINA

LECTURA: Qué tan deseables son sus viviendas. Incluso el gorrión ha encontrado una casa y la golondrina un nido donde colocar a sus polluelos. (Sal 83:2; 4). No os dejaré huérfanos. Voy a preparar un lugar para ti. El que acepta mis palabras y me ama, será amado por mi Padre y vendremos a él y haremos nuestra morada en él (Jn 14, 18 y 21).

HISTORIA: en un lugar de la tierra había un príncipe muy amable y generoso que pasó toda su vida haciendo el bien. La gente vivía feliz y nadie estaba necesitado porque sabían que si iban al Príncipe siempre recibirían ayuda en su necesidad. Cuando el Príncipe murió, quisieron, en reconocimiento, levantar una estatua de bronce en medio de la ciudad para que todos recordaran a su benefactor y su gran corazón. Por lo tanto, decidieron vestir sus corazones con oro como signo de reconocimiento y gratitud.

El caso fue que la vida siguió su curso, pasaron los años y con el tiempo comenzaron a olvidar al Príncipe, su gran benefactor. La estatua estaba abandonada y llena de suciedad, casi irreconocible y las nuevas generaciones perdieron el recuerdo de su gran bondad.

Un día de invierno, cuando estaba medio nevando con mucho frío, una golondrina volando sobre la ciudad vio la estatua abandonada y pensó en refugiarse antes de morir de frío. Luego se refugió bajo sus brazos y cuál sería su sorpresa al notar que su corazón latía y le daba cobijo con su calor. Luego, sorprendida, se dio cuenta de que le hablé: siento compasión por mi gente porque está muy necesitada. ¿Quieres ayudarme a llevar consuelo y ayuda a los más necesitados?

La pequeña golondrina no dejó de asombrarse. Pero no tengo nada que ofrecerles, respondió. No te preocupes, picotearás de mi corazón y traerás pepitas de oro a aquellos que te mostraré. Y comenzó a hablarle sobre cada una de las personas que más sufrió. Todas las noches la golondrina picoteaba del corazón del Príncipe y llevaba pepitas de oro que ella arrancaba de su pecho a los enfermos, hambrientos y afligidos que estaban necesitados. La golondrina se encargó de limpiar con sus alas la suciedad del Príncipe y recuperó toda su belleza volviendo a resplandecer. Así agotó su existencia hasta que se rindió en el pecho del Príncipe.

Poco a poco fue como si la gente volviera a la vida y la llama del amor se encendiera nuevamente en sus corazones. Algo extraordinario comenzó a cambiar la rutina del lugar, la gente comenzó a ser más buena y solidaria. Entonces todos recordaron nuevamente al príncipe benefactor y reconocieron que no estaba muerto, que se había quedado a vivir entre ellos, en sus corazones.

ENSEÑANZA: Tenemos un lugar para morar, en los brazos de Jesús, en el corazón de Jesús. Nuestra vida es como una pequeña barca en medio de un inmenso océano que es el amor de Dios En ella podemos navegar hasta descansar en Él.


2. NO DEJES DE ENCENDER TU LUZ POR PEQUEÑA QUE SEA:

LECTURA: "Ustedes son la luz del mundo. No encienda una lámpara y cúbrala con un recipiente. Por el contrario, se sostiene para que ilumine a todos los que están en la casa. Porque así debe brillar vuestra luz delante de los hombres, para que todos vean el bien que hacéis y alaben a vuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5, 14-16).

EXPERIENCIA. (Atribuido a Elizabeth Gilbert)

"Hace unos años, me quedé atrapado en un autobús urbano en Nueva York en hora pico. El tráfico apenas se movía. El autobús estaba lleno de personas frías y cansadas que estaban profundamente irritadas entre sí, con el mundo mismo. Dos hombres se gritaban el uno al otro por un empujón que podría o no haber sido intencional. Una mujer embarazada se subió y nadie le ofreció un asiento. La rabia estaba en el aire; Aquí no se encontraría piedad.

Pero cuando el autobús se acercaba a la Séptima Avenida, el conductor habló por el intercomunicador. "Sé que han tenido un día difícil y están frustrados. No puedo hacer nada con respecto al clima o el tráfico, pero esto es lo que puedo hacer. Cuando cada uno de ustedes se baje del autobús, les extenderé mi mano. Al pasar, deja caer tus problemas en la palma de mi mano, ¿de acuerdo? No llevéis vuestros problemas a vuestras familias esta noche, dejadlos conmigo. Mi ruta pasa justo en el río Hudson, y cuando pase por allí más tarde, abriré la ventana y arrojaré tus problemas al agua".

Era como si se hubiera levantado un hechizo. Todos se rieron. Los rostros brillaban de alegría sorprendida. Las personas que durante la última hora habían fingido no darse cuenta de la existencia del otro de repente sonreían como si este tipo hablara en serio. En la siguiente parada, como prometió, el conductor extendió la palma hacia arriba y uno por uno, todos los viajeros que partían colocaron su mano justo encima de la suya e hicieron el gesto de dejar caer algo en su palma. Algunos rieron, otros lloraron, pero todos lo hicieron. El conductor repitió el mismo bonito ritual en la siguiente parada. Y en el siguiente. Todo el camino hasta el río.

ENSEÑANZA:

Vivimos en un mundo difícil. A veces es muy difícil ser un ser humano. A veces tienes un mal día. A veces, el mal día dura varios años en medio de luchas y fracasos. Pierdes trabajos, dinero, amigos, fe y amor. Eres testigo de eventos horribles que aparecen en las noticias, y te vuelves temeroso y retraído. Hay momentos en que todo parece estar envuelto en la oscuridad. Anhelas la luz, pero no sabes dónde encontrarla.

Puedes irradiar esta luz, en cualquier momento. Este tipo no era un gran jugador de poder. No era un líder espiritual. No era un influencer de los medios. Era conductor de autobús, uno de los trabajadores más invisibles de la sociedad. Pero poseía un poder real, y lo usó maravillosamente para nuestro beneficio.

Cuando la vida me parece especialmente sombría, o cuando me siento particularmente impotente ante los problemas del mundo, pienso en este hombre y me pregunto: ¿Qué puedo hacer para irradiar la luz?  Por supuesto, no puedo terminar personalmente con todas las guerras, resolver el calentamiento global o transformar a personas molestas en criaturas totalmente diferentes. Definitivamente no puedo controlar el tráfico. Pero tengo cierta influencia en todos los que me tocan, incluso si nunca nos hablamos ni sabemos nuestros nombres. Simplemente puedo ser un reflejo y vislumbrar el amor de Dios por aquellos que conozco.

No importa quién seas, o dónde estés, o cuán mundana o difícil pueda parecer tu situación, creo que puedes iluminar tu mundo. De hecho, creo que esta es la única forma en que el mundo se iluminará, un brillante acto de gracia a la vez, hasta el río.



III. CATEQUESIS BÍBLICA

Proponemos dos catequesis:

 

(1).      EL PRINCIPIO DE LA MISION. DISCURSO PROGRAMATICO

(2).      EL MANDATO MISIONERO DE JESUS

 

(1).      JESÚS REVELA SU MISIÓN (Lc 4, 14-22)

La misión no se trata de cosas sino de ser. Somos misioneros en Cristo desde el Bautismo. Es nuestra identidad. Nuestra vida es una misión. Fuimos hechos para una misión, la misma misión de Cristo. Cada hombre y mujer es una misión, esa es la razón de nuestra vida en esta tierra. Porque allí encontramos el tesoro que lleva la vida a la plenitud, a la plenitud de la alegría y la felicidad.

 

  1. Preparación (vs. 14-17)

Jesús comienza su obra de salvación manifestando su identidad, propósito, misión en la vida

 

  1. Manifestación (vs. 18-19)

Jesús se pone de pie para leer la Palabra de Dios: El Espíritu de Dios está sobre mí porque me ha elegido para llevar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y anunciar el tiempo de la Misericordia cuando el Señor salvará a su pueblo. Jesús se sentó y dijo: esta escritura se ha hecho realidad hoy.

 

  1. Proyección (20-22)

Todos quedaron muy impresionados con él y se maravillaron de las elocuentes palabras que pronunció. A pesar de esto, comenzaron a cuestionar su identidad.

 

(2). EL MANDATO MISIONERO: JESÚS REVELA SU MISIÓN A SUS DISCÍPULOS (Mt 28, 16-20)

Jesús envía a sus discípulos a llevar a cabo su misma misión. El último capítulo 28 de Mateo al final (vs. 16-20) encontramos el discurso misionero o mandato misionero. Cristo resucitado es quien encomienda a sus discípulos y los lanza a lo que será la misión de la Iglesia: "Id y haced discípulos a todas las naciones, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado". Los hombres que todavía dudaban y temían los fortalecen con el Espíritu para que sean sus testigos en toda la tierra. El hecho de que la Iglesia se extendiera de esta manera atestigua el poder del Espíritu en aquellos rudos pescadores que él mismo formó. La tarea de evangelización constituye la misión esencial de la Iglesia. Evangelizar es, de hecho, la gracia, la alegría, la vocación de la Iglesia. Para la Iglesia, evangelizar significa llevar la Buena Nueva a todas las situaciones de la humanidad. Todos los cristianos están llamados a convertirse en discípulos de Jesús y evangelizadores.

 

  1. Preparación (vs. 16-17)

Jesús revela y comunica su misión a los discípulos. Por esta razón, se formaron. Ir a Galilea supone volver al primer amor, al primer encuentro con él, para demostrar que cumplen lo que ha prometido.

 

  1. Manifestación (vs. 18-19)

Jesús se acercó a ellos y les dijo: Id y haced discípulos a todos los pueblos de todas partes, enseñándoles todo lo que yo os enseño.

 

  1. Proyección (20)

Jesús les dio el Espíritu para llevar a cabo su misión. No seréis vosotros los que lo hagáis, estaré con vosotros siempre hasta el final.

PALABRA CLAVE: ANUNCIAR, DAR VIDA

 

1.      Revelación

Nuestra vida tiene un propósito, un plan desde toda la eternidad. El propósito de nuestra vida es la misión. Tenemos la misma misión de Cristo. Hemos sido creados y hechos para la misma misión de Cristo

 

2.      Manifestación

La misión de Cristo es traer vida eterna y salvación a todos. No hay tarea más grande. Por esta razón fue enviado el Hijo de Dios. Él va a ofrecer su mismo amor de vida.

 

3.      Proyección

Estamos llamados a compartir y transmitir la vida que recibimos. Cristo ha dado su vida por nosotros, ya no debemos vivir para nosotros mismos, sino para Él. Tenemos una tarea preciosa y tremenda con gran trascendencia por generaciones.

 

 


 

IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA

·        Oración              conectar con la fuente de la vida

Nuestra existencia empieza a cambiar cuando su latido de amor logra tocar y penetrar nuestros corazones. Ante la sed del Crucificado experimentamos como la madre Teresa, no tienes manos pero las mías.

·        Fraternidad       cuidarnos la vida el amor

Somos una comunidad misionera llamados a evangelizar en comunidad. El primer signo de la novedad de vida es el amor con que nos amamos. La renovación del mundo empieza por vidas renovadas según el evangelio

·                  Testimonio        contagiarnos la fe, ser testimonios entre nosotros y para los demás. Más que maestros el mundo está necesitado de testigos. Creemos en la incidencia del evangelio para transformar el mundo reconstruyendo el hombre desde dentro.

·        Misión                transmitir la vida en la Iglesia para el mundo

Dios es el artífice de la misión (missio Dei) dios suscita en cada tiempo carismas y comunidades para que todos despertemos y despleguemos la misión de dar vida. Todos somos necesarios para el provecho común, irradiar su amor y hacer presente a Dios en el mundo. De hecho Dios está en cada hombre y toca despertarlo, desenterrarlo.

 


V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS

Sta Teresita con Francisco Javier son patronos de los misioneros. 

EXPERIENCIA STA TERESITA: Continua desde el cielo la misión que comenzó en esta tierra.

El ardor misionero parte de la unión con el corazón de Cristo. Quisiera anunciar el evangelio en todas las partes del mundo hasta las islas más remotas, no solo durante unos años son hasta la consumación de los siglos. Cristo dilata su corazón y sus horizontes. Sus deseos son más grandes que el universo. En tu gran Corazón de dulzura navega el mío a velas desplegadas. Navegando por el mar con ligereza con mi tesoro, llevo el fuego del amor.

EXPERIENCIA DE FRANCISCO JAVIER
San Francisco Javier sintió la llamada de llevar el evangelio a las islas remotas como India, Japón, China. Viajó incansablemente por Oriente empezando en la India por la costa de los pescadores, allí llegó a bautizar a 10.000 personas. Llegó a fundar un centro misionero en Goa. Continuo su periplo misionero en Indonesia, las molucas y y Japón hasta morir en la isla de Shangchuan intentando entrar en China. Es modelo de una entrega total a la misión evangelizadora.

“Como gritaría a voces en la universidad de la Sorbona diciendo a los que tienen más letras que voluntad que tantas almas dejan de ir a la gloria y van al infierno por negligencia, es tanta la multitud de los que se convierten a la fe cristiana en esta tierra de Indias que muchas veces me parece tener cansados los brazos de bautizar”.

(Lectura del Oficio de la fiesta de San Francisco Javier, 2 de Dic)




17. COMUNIDAD MISIONERA

(EL NUEVO PUEBLO DE DIOS. UN PUEBLO CUYA LEY ES AMOR)


I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES

Hemos preparado dos esquemas:          (I) uno para no iniciados

                                                               (II) para iniciados

ESQUEMA I PARA NO INICIADOS:

a. EL REINO DE DIOS, LO ÚNICO ABSOLUTO

Jesús inaugura un nuevo reino donde él es el Rey. Anunció al pueblo que el reino de Dios está cerca de nosotros. El Reino comienza dentro de nosotros en una nueva forma de vivir en la novedad de nuevas relaciones entre nosotros donde Dios se hace presente entre nosotros. (cf. Mt 4, 17; Lc 17, 21). Buscad primero el reino de Dios, preocúpate sobre todo del Reino de Dios y de lo que Él requiere, y Él te proveerá de todo. (Mt 6, 33) Dios ya está presente en el mundo y crece, aquí y allá, y de diferentes maneras: como la pequeña semilla que crece en un gran árbol (cf. Mt 13, 31-32), como la medida de levadura que hace crecer la masa (cf. Mt 13, 33) y como la buena semilla que crece entre la cizaña (cf. Mt 13, 24-30) y siempre puede sorprendernos gratamente. El reino está aquí, regresa, lucha por florecer de nuevo. La resurrección de Cristo en todas partes suscita semillas de ese nuevo mundo; incluso si se cortan, vuelven a crecer, porque la resurrección ya está secretamente entretejida en el tejido de esta historia.

b. LA IGLESIA ES UNA SEMILLA DE ESTE REINO

Pertenecemos a la Iglesia porque hemos nacido a la nueva vida en el seno de la Iglesia, nuestra madre que nos dio a luz. Nacemos en la Iglesia como una comunidad de creyentes congregados en el mismo amor de Cristo. Era la voluntad de Dios salvar a su pueblo, no de forma aislada sin ninguna conexión entre sí, sino haciendo un pueblo que lo reconociera y lo siguiera. La unión al reino no puede permanecer como algo abstracto sino a través de la adhesión visible a una comunidad. Los que han renacido entran a formar parte de una comunidad que es en sí misma un signo de transformación y de la novedad de la vida del Reino como fermento de la nueva creación en Cristo.

c. EL AMOR ES LA ÚNICA LEY DEL NUEVO PUEBLO DE DIOS

Aquellos que creen en Cristo no salen de una semilla humana sino de la semilla de Dios, el Espíritu de Dios que nos llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Aquellos que en un tiempo no fueron un pueblo, ahora son el pueblo de Dios. Este pueblo tiene a Cristo como su Cabeza. Las características de este pueblo son la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, cuyos corazones están habitados por el Espíritu Santo como su templo vivo. Este pueblo tiene el mandamiento nuevo del amor: ámense los unos a los otros como yo los he amado, entonces todos sabrán que son mis discípulos. (Jn 13, 34-35)

d. CONGREGADOS EN EL MISMO AMOR DE CRISTO

La unión de la comunidad está enraizada en la unión de cada uno con Dios en Cristo. No se trata de vivir juntos, sino de amar juntos con el amor de Cristo. Esto supone una nueva relación entre nosotros. Necesitamos ayudar a los demás a darse cuenta de que el único camino es aprender a encontrar a los demás con la actitud correcta, que es aceptarlos y estimarlos como compañeros de camino, sin resistencia interior. Mejor aún, significa aprender a encontrar a Jesús en los rostros de los demás, en sus voces, en sus súplicas. Y aprender a sufrir en el abrazo de Jesús crucificado cada vez que somos atacados injustamente o nos encontramos con la ingratitud, sin cansarnos nunca de nuestra decisión de vivir en fraternidad. Allí, de hecho, encontramos la verdadera curación, ya que la forma de relacionarnos con los demás que realmente nos cura en lugar de debilitarnos, es una  fraternidad orante, una fraternidad contemplativa. Es un amor fraterno capaz de ver la sagrada grandeza del prójimo, de encontrar a Dios en cada ser humano, de tolerar las molestias de la vida en común aferrándose al amor de Dios, de abrir el corazón al amor divino y de buscar la felicidad de los demás como lo hace su Padre celestial. A los heridos por las divisiones históricas les resulta difícil aceptar nuestra invitación al perdón y a la reconciliación, ya que piensan que ignoramos su dolor o les pedimos que renuncien a su memoria y a sus ideales. Pero si ven el testimonio de comunidades auténticamente fraternas y reconciliadas, encontrarán ese testimonio luminoso y atractivo.

e. SIGUIENDO EL EJEMPLO DE LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA

La comunidad de creyentes estaban unidos en el mismo amor y corazón. Nadie reclamó para su propio uso nada de lo que tenían, pusieron todo en común. Permanecieron unidos en la enseñanza de los apóstoles, en la fracción del pan y en las oraciones. Todos los fieles vivían juntos como un solo cuerpo y alma. Dan testimonio de la resurrección del Señor con gran poder (Hch 2, 42-47; 4, 32-34) no había distinción entre hombres y mujeres, razas, clases sociales. Todos ellos se consideran parte de la misma familia de Dios. Los primeros apóstoles comenzaron a seguir a Jesús en comunidad. La llamada a vivir y propagar el amor incluye una vivencia de fraternidad y comunión. Construir y reconstruir la fraternidad por encima de cualquier división es parte de la misión. Al mismo tiempo a cada cual le concede dones diferentes al servicio de la comunión y de la comunidad. La comunidad cristiana regida por el mandamiento nuevo del amor despliega la acción de Dios a través de distintos carismas, ministerios y servicios y se convierte en signo y sacramento de la presencia y de la acción de Cristo Resucitado.

f. UNA COMUNIDAD MISIONERA QUE ANUNCIA Y PROPAGA SU REINO DE AMOR

La Iglesia existe para evangelizar. Esta es la tarea suprema de la Iglesia. Todo el pueblo de Dios ha sido llamado a evangelizar. Desde el mismo Bautismo somos Rey, sacerdote y profeta en Cristo. En virtud de su bautismo, todos los miembros del pueblo de Dios se han convertido en discípulos misioneros (cf. Mt 28, 19). Todos los bautizados, cualquiera que sea su posición en la Iglesia o su nivel de instrucción en la fe, son agentes de evangelización. Incluso los pobres no son solo objetos de evangelización, sino agentes de evangelización. El pueblo de Dios se evangeliza continuamente. La sed de Dios que sólo los pobres y los sencillos pueden conocer y que hace a las personas capaces de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de dar testimonio de la fe. Aquí radica la importancia de los pobres, como verdadera expresión de la actividad misionera espontánea del pueblo de Dios. Este es un proceso continuo y en desarrollo, del cual el Espíritu Santo es el agente principal.

g. ADHESIÓN A LA COMUNIDAD DE CREYENTES 

El anuncio sólo alcanza su pleno desarrollo cuando es escuchado, acogido y asimilado, y cuando suscita una adhesión genuina en quien así lo ha recibido. Una adhesión a las verdades que el Señor en Su misericordia ha revelado; más aún, una adhesión a un programa de vida, una vida transformada en adelante, que Él propone. En una palabra, adhesión al reino, es decir, al "nuevo mundo", al nuevo estado de cosas, al nuevo modo de ser, de vivir, de vivir en comunidad, que inaugura el Evangelio. Tal adhesión, que no puede permanecer abstracta e inencarnada, se revela concretamente mediante una entrada visible en una comunidad de creyentes.

 

ESQUEMA II PARA INICIADOS:

a. LA COMUNIDAD COMO EL LUGAR DE APRENDER A VIVIR COMO HERMANOS

La comunidad es el lugar donde se aprende a vivir como hermanos. No se trata solo de funciones o tareas, se trata de cuidar las personas y la vivencia en común. Entre la soledad y la solidaridad ocurre de modo progresivo el proceso de afianzamiento del grupo. Se precisa cuidar de un clima de empatía, transparencia y sinceridad para vivir en la aceptación cordial de unos con otros.  Existe una relación proporcional entre la madurez del grupo y la madurez de los individuos.

Dios nos llama a vivir como hermanos en la complementariedad. No nos salvamos solos sino en comunidad. Dios nos da hermanos con los que compartir el mismo proyecto de vida. La Iglesia en esta llamada del Papa Francisco a la sinodalidad, esta llamada a ser familia, a caminar como pueblo de Dios sin que nadie queda excluido. Una iglesia que siente el llamado a ser lo que es misterio de comunión participación y misión.

b. LA COMUNIDAD LUGAR DE LA DIFERENCIA Y LA INTEGRACIÓN

La Trinidad como misterio de comunión entre las tres personas divinas es el fundamento de la comunidad humana creada a su imagen. Llevamos en nuestra entraña este ser comunitario de nuestro Dios, uno en la diferencia de tres personas distintas. Vivir juntos es aceptarnos en nuestra propia singularidad, individualidad, diferencia. Diríamos que el ser comunitario es el modo de ser de Dios que ha dejado impreso en el hombre. Somos seres complementarios que nos necesitamos. No podemos hablar de una santificación y salvación individual que no tenga en cuenta a los otros.

La integración del nosotros no suprime la diferencia entre nosotros. La integración supone integrar las diferencias positivas y negativas del yo, del otro, de la vida en general. Presupone la fase de diferenciación, reconocimiento de las diferencias para aceptar la alteridad del hermano evitando la tentación de querer homologarlo o tratarlo como rival. Acoger al otro como don, aceptarlo en su alteridad y diferencia como un bien y no como un mal a evitar o eliminar.

c. LA COMUNIDAD COMO LUGAR DE LA MISERICORDIA Y EL PERDÓN

todos partimos de la misma certeza somos pecadores que han sido perdonados. La comunidad no es el lugar de los perfectos sino el lugar donde los pecadores hacen experiencia del amor de Dios a través del perdón mutuo.  La perfección y santidad a la que somos llamados solo puede realizarse en la comunión fraterna. Estamos llamados a integrar no solo lo positivo sino lo negativo, el mal y el pecado del hermano. Solo hay un modo de superar las divisiones, antagonismos y separaciones. Dios nos llama a perdonarnos como él nos perdona. Nuestras diferencias pueden articularse y armonizarse perdiendo su carga dolorosa y destructiva.

La comunidad esta llama a ser hogar de acogida, perdón y misericordia. Muchos son los que se van quedando fuera del camino al descubrir sus limitaciones, imperfecciones, pecados. Al verse tan débiles creen que no pueden ser llamados a la santidad. Nuestra historia como la historia de salvación recorre momentos de entusiasmo pero también momentos de cansancios, crisis, tentaciones, caídas. Imperfecciones. Es precisamente en esos momentos cuando se hace más evidente la acción de la misericordia restaurándonos y llamándonos una y otra vez a retomar juntos el camino de santidad.

d. CRECER EN MEDIO DE LOS CONFLICTOS COMUNITARIOS

cuando Cristo llama no oculta las dificultades inherentes al seguimiento La comunidad no se vive siempre de modo armónico. La búsqueda comunitaria en función de los valores y metas pide también una serie de renuncias. No hay una vida común que no suponga un cambio del yo al nosotros siendo capaces de pasar a un segundo plano para que emerja el nosotros.

Vivimos en un mundo marcado por el individualismo, la búsqueda de una autorrealización, el egoísmo el hedonismo. Hemos de crecer para saber afrontar y hacer frente a los conflictos comunitarios. No estamos exentos de búsquedas individuales de liderazgos, de figurar, de controlar y dominar a los otros. La orientación centrífuga de la propia autorrealización tiende a separarnos y dividirnos.

La comunidad y la vivencia comunitaria no es fuente de conflictos sino el lugar donde experimentar el don de la fraternidad donde se nos invita a crecer y madurar en medio de los retos y conflictos que nos depara la vida.

e. LA REEDIFICACIÓN Y RESTAURACIÓN FRATERNA

La obra de reedificación solo es posible entre personas que son conscientes de su debilidad y que saben como reconciliarse con ella, porque están convencidas que solo partiendo de ahí se puede experimentar constantemente la misericordia de Dios. La comunión fraterna solo se construye desde el reconocimiento de que todos somos pecadores que hemos sido perdonados y capacitados para ofrecer este ministerio de reconciliación y restauración. Si todos hemos experimentado la misma misericordia se hará posible la comunión de los pecadores.

La integración pide el reconocimiento de nuestro mal y el mal del otro. Aceptarlo tratándolo de mirar con buenos ojos reconciliándonos con ello. Darle una interpretación y sentido en coherencia con nuestra opción de fondo.

Para construir la comunidad y reedificarla sin cesar se precisa haber aprendido a mantener una relación personal madura con el propio mal, con el mal de los demás y con el mal comunitario. La propia fragilidad y debilidad pueden convertirse en impulso de renovación y reedificación sobre todo cuando no se trabaja en solitario sino en equipo, en comunidad.

La soledad, el sufrimiento, la debilidad, la cruz se hace más llevadera cuando la llevamos juntos. Cuántas veces se agrava un mal, una enfermedad, un fracaso personal por no haber tenido al lado a nadie de la comunidad. Un grado de madurez humana y comunitaria se refleja cuando compartimos el momento de crisis, dificultad, dolor con muestras de verdadero afecto, compañía, cercanía.

f. CRECER Y CAMINAR JUNTOS

El camino comunitario se realiza cuando se pone en común los dones recibidos. El compartir el pan del camino y de la intimidad con Dios va tejiendo entre nosotros unas relaciones nuevas. Que fortalece la unidad y la comunión. Nuestra espiritualidad no queda reducida a una santificación personal (individual) sino abierta a una dimensión comunitaria y misionera. Nos vamos santificando juntos y capacitando juntos para responder a la misión de Cristo.

Nuestro modo de vida tomando como modelo la primera comunidad cristiana será que todo lo compartían y ponían en común. Esta es nuestra forma de vivir, compartir con los demás el don que hemos recibido. Nuestra formación permanente radica en un caminar y crecer juntos aprendiendo a dar y recibir a ejercitarnos en el saber intervenir y recibir el aporte de los otros, en saber escuchar y acoger la aportación del hermano, a dejarse instruir e iluminar por cualquiera que viva junto a nosotros. En el compartir no solo compartimos lo material sino lo espiritual, nuestra fe y nuestro camino espiritual (Hacer partícipe al otro de mi relación con Dios).

Debemos caminar juntos, escuchando a todos y promoviendo la comunión. La participación y misión. Vivir es comunicarse. Hemos de aprender a comunicarnos. La comunicación nos abre a la comunión. Aprendemos a comunicarnos para crecer juntos para llegar a ser hermanos. La comunitariedad es un rasgo del amor que precisa crecimiento y desarrollo. El amor supone cuidado, respeto, conocimiento, compromiso, responsabilidad. Constituye un síndrome de actitudes que se encuentran en la persona madura. Supone caminar juntos en la escucha, el respeto, reciprocidad, comunión.

g. COMUNIDAD DE APRENDIZAJE EN FORMACION

La comunidad es un laboratorio donde aprendemos a pasar del yo al nosotros, del individualismo a la comunidad. Esto significa una comunidad en constate proceso formativo. La formación supone la interiorización de significados y valores nuevos. A través de un itinerario o camino formativo que incluya todas las dimensiones de la persona. síntesis de la dimensión humana y espiritual. Todos participamos de la formación en cuanto que la comunidad ayuda a una participación activa y responsable. Se precisa la disponibilidad a dar y recibir, la búsqueda de la voluntad de Dios a través de un discernimiento comunitario. Esto hace más intensas y significativas las relaciones interpersonales y fortalece la comunión y participación de todos

h. LA COMPLEMENTARIEDAD, PARTICIPACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD

La Iglesia sinodal es una Iglesia participativa y corresponsable. Las mejores relaciones de comunicación no es la sumisión sin interacción sino la participación desde la inclusión de todos. No debemos quedarnos a comunicar nuestro punto visión desde planes e intereses propios sin ninguna referencia a la interacción del otro. Las mejores relaciones de comunicación son las complementarias, en las que cada uno recibe y da, está dispuesto a ayudar y ser ayudado. Estas relaciones suponen reciprocidad. Cada uno es consciente de lo que es y de lo que puede dar. Se es consciente de la necesidad del otro. Así se aprende a trabajar juntos en un dar y recibir, integrando las riquezas de cada uno. Se va aprendiendo a comunicar desde la igualdad, reconociéndose mutuamente como personas dignas de crédito, capaces de crear sentido y de buscar verdad.

i. LA INTERCULTURALIDAD E INTEGRACION DE CULTURAS DIFERENTES

La coexistencia de diferentes culturas es un reto y una maravilla. Hemos de saber integrar diferentes puntos de vista y modos de ser entrando en los pies del otro. Se trata de crear un ambiente de confianza donde cada uno pueda compartir libremente y sin miedo sin prejuicios ni estereotipos. Las diferentes lenguas, tradiciones y costumbres nos enriquecen. La diversidad cultural es fuente de riqueza. Juntos estamos llamados a promocionar la cultura de la inclusión y no la de la exclusión y marginación. La interculturalidad presenta retos y desafíos en los procesos de aprendizaje y formativos. No debemos tener miedo a equivocarnos y cometer errores, juntos podemos aprender a facilitar la comunicación desde el respeto y el diálogo.

j. EL GERMEN DE UNA NUEVA HUMANIDAD

Estamos llamados a estrenar un corazón nuevo y un espíritu nuevo para ser germen del Reino, de una nueva humanidad. Hemos de aprender a amar y ser uno con toda la humanidad y toda la creación. Hemos de aprender a respetar los derechos fundamentales y la dignidad de todos los seres de esta tierra. En un mundo cada vez más conectado y globalizado hemos de buscar fomentar un mundo más sostenible e inclusivo. Hemos de evitar las malas formas, todo tipo de agresión u ofensa promoviendo la paz y no la violencia, manteniendo siempre la armonía. Hemos de pasar de una cultura individual a una cultura colectiva en comunidad desde la inclusión y la participación. Hemos de aprender a interactuar positivamente en un ambiente de libertad, confianza y creatividad.

La encíclica del Papa Francisco Fratelli tutti nos hace un buen resumen de esta aspiración profunda en el hombre y el mundo de hoy: “Un ser humano sólo se desarrolla plenamente en la entrega sincera a los demás, no sólo a los más cercanos sino a los mas extraños y desfavorecidos. El amor se extiende más allá de las fronteras. Hemos de salir de nuestros círculos cerrados de nuestros intereses propios para buscar y promover el bien común. Necesitamos desarrollar esta conciencia de que hoy o nos salvamos todos o no se salva nadie” (FT)

Ante la espiral de guerras y las sombras de un mundo cada vez más cerrado en conflictos anacrónicos y agresivos que parecían superados, globalización con la imposición de un modelo cultural único, polarización política, populismos y nacionalismos regresivos, cultura individualista, materialista donde tantos quedan descartados y marginados, amenaza de los migrantes, crecimiento de la pobreza y diversas formas de injusticia y esclavitud no debemos de cesar en nuestro empeño de construir una fraternidad universal.

Se hace necesario promover la paz desde el diálogo y la amistad social. El diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro desde la pluralidad de puntos de vistas y creencias. Se hace necesario promover el diálogo interreligioso. Las religiones deben ponerse al servicio de la fraternidad universal. Las religiones no pueden ser fuente de confrontación sino de comunión a partir de la valoración de la dignidad de cada persona como criatura de Dios.

k. UNA COMUNIDAD MISIONERA QUE RESPONDE AL MANDATO MISIONERO

La misión es parte esencial de la vida en comunidad. La misión impulsa e impregna todo nuestro estilo de vida. La dimensión contemplativa y activa se integran en la misión. El trabajar para la evangelización y santificación de los otros contribuye a nuestro modo de entregarnos a Dios y de vivir nuestra consagración. Supone una apertura a Dios y a reconocerle también en los hermanos. La misión es la clave interpretativa, fuente inspiradora y objeto de nuestra consagración. La comunidad misionera no vive replegada sobre sí misma sino abierta al mundo.

Cristo envía a sus apóstoles con el mandato misionero de evangelizar y anunciar y llevar la buena Nueva del Reino a todos (Jn 20, 21). La misión acapara todo el ser y la existencia de los apóstoles. Jesús no los envía solos sino en comunidad lo que supone una vivencia de fraternidad y de comunión (garantía de fecundidad espiritual y apostólica). El mandato misionero va unido al mandato del amor. Sin este signo de unidad y autenticidad el anuncio pierde toda su eficacia.



II. HISTORIAS UTILES:

1. EL ARTE DE VIVIR JUNTOS

LECTURA: Él renovará tu vigor y treparás con alas de águila, correrás sin fatiga y caminarás sin cansarte. (Is 40:31)

HISTORIA: Dos indios estaban tratando de formalizar relaciones y hacer una alianza amorosa entre ellos. El jefe de la tribu le pidió a la joven que subiera a la montaña y cazara al halcón más fuerte. El joven le pidió que subiera a la montaña y trajera el águila más valiente.  Los jóvenes partieron para cumplir su misión. Después de un rato, los jóvenes bajaron de la montaña con los dos pájaros que el jefe les había pedido que hicieran.

Entonces el jefe les dijo: Tomen los pájaros y átenlos unos a otros por las patas con esas cintas de cuero. Cuando estén atados, suéltelos para que vuelen. Lo hicieron y liberaron a los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar pero apenas lograron hacer pequeños saltos. Minutos después, irritados por la imposibilidad de volar, las aves comenzaron a atacarse entre sí, mordiéndose hasta resultar heridas. Entonces el jefe les dijo: Nunca olviden lo que están viendo. Este es mi consejo: eres como el águila y el halcón. Si estuvieran atados el uno al otro, aunque fuera por compromiso, no solo vivirían arrastrándose sino que, tarde o temprano, comenzarían a lastimarse mutuamente.

Si quieres que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero nunca atados.  Libera a la persona que amas para que pueda volar con sus propias alas. Este es un principio para aprender el arte de vivir juntos en el matrimonio y también en las relaciones familiares, las amistades y las comunidades.

Si quieren vivir juntos, aprenderán a respetarse mutuamente.  Respeta el derecho de las personas a volar hacia sus sueños.  Solo las personas libres son capaces de amar. No se atan a nada para poder volar. No te arrastres por la tierra. Vuelen alto pero juntos, caminen juntos. Sigue al águila que vuela libre y habita en las montañas. Él te guiará y te llevará sobre Sus plumas.

ENSEÑANZA: Guardar o seguir las reglas establecidas no asegura que el amor esté entre nosotros. No podemos amar por imposición, obligación o fuerza. El amor debe circular entre nosotros y va más allá de las reglas. Los compromisos se desmoronan cuando falta el amor. Vivir juntos no es lo mismo que vivir juntos. No cualquier amor nos hace vivir felices. El amor de comunión es cuando los dos miran en la misma dirección. El amor necesita ser probado y purificado de todo egoísmo. El amor debe ser verdadero. El amor y la verdad te harán libre.

 

2. Mensaje del Papa Francisco en la pandemia Covid: 

NADIE PUEDE SALVARSE SOLO. TODOS ESTAMOS EN LA MISMA BARCA. NOS SALVAMOS JUNTOS O NOS HUNDIMOS SEPARADOS

La pandemia del Covid nos dejó una lección que no debemos olvidar: solo nos salvaremos si nos unimos. Ese fue el mensaje del Papa Francisco en su oración en la plaza del Vaticano. Su mensaje Urbi et Orbi caló en lo profundo de nuestros corazones.

El Covid nos sumió en medio de la noche desestabilizando nuestra vida ordinaria, trastornando nuestros planes, perturbando la aparente tranquilidad causando la muerte de tantos hermanos. Un malestar general aló en los corazones de muchas personas por los largos periodos de aislamiento y diversas restricciones de libertad (cuarentenas). El Covid puso de manifiesto grandes sectores vulnerables e hizo aflorar innumerables carencias. Pero también nos dejó una poderosa enseñanza, la conciencia de que no nos salvamos solos, de que todos nos necesitamos.

No es tiempo para el egoísmo, para la indiferencia. No podemos aislarnos buscando solo protegernos a nosotros mismos. Es urgente que busquemos juntos los valores universales que trazan el camino de esta fraternidad humana. Hemos de salir de nuestra mentalidad individualista en un empeño por la búsqueda del bien común, la justicia, la solidaridad. Es juntos en la fraternidad y solidaridad que podemos construir la paz y la unidad.

 

3. Una experiencia del pueblo venezolano. 

NO NOS SALVAMOS SOLOS SINO EN COMUNIDAD

Paso a relatar una experiencia en Caracas, Venezuela. Cuando se estaba celebrando la llamada “operación libertad” se produjo un gran incendio en un edificio. La “operación libertad” estaba movilizando el país que quería salir del absolutismo del régimen usurpado por Nicolás Maduro. Fuerzas de seguridad del Estado y colectivos paramilitares atacaban a los manifestantes por las calles.

En este caos callejero uno de los apartamentos se incendió en un edificio y se derrumbó como una bomba lacrimógena. Los vecinos que pudieron salieron corriendo, llamar a los bomberos o fuerzas de seguridad parecía algo inútil, cuando vimos que unos jóvenes escaladores decidieron subir a apagar el fuego y rescatar las posibles víctimas de los 56 apartamentos. El olor a gas lacrimógeno se mezclaba con el humo del incendio. Los jóvenes escaladores sin ningún tipo de protección accedieron al edificio y se introdujeron por la columna de humo. La gente afuera permanecía estupefacta.

Al final pudieron salir del edificio manchados de hollín, sudorosos pero con una ligera sonrisa en su rostro. Lo hemos conseguido. Consiguieron apagar el foco y taponar la fuga de gas. Su esfuerzo había merecido la pena al salvar muchas vidas.




III. CATEQUESIS BÍBLICA:

Proponemos dos catequesis: 

(1). El discurso eclesial (Mt 18, 1-22)

(2). La primera comunidad de creyentes (Act 2-4)

 

 (1). EL DISCURSO ECLESIAL O COMUNITARIO (Mt 18, 1-22) 

El capítulo 18 de Mateo desarrolla el discurso eclesial o comunitario.

Jesús trata de poner los cimientos de la primera comunidad de discípulos. Jesús se centra en la formación de los primeros discípulos para convertirse en semilla de su Reino.

Jesús inaugura el Reino cristalizado en la nueva comunidad. Jesús está ampliando la orientación de su misión y discipulado, de doce a setenta y dos, al grupo de mujeres, a la comunidad en general y a todo el pueblo de Dios, superando las barreras ideológicas, religiosas y culturales de su tiempo, incluidos los paganos y marginados de la sociedad.

Jesús se centra sobre todo en el amor: la relación con Dios y entre ellos en la humildad y la misericordia: quien quiere ser grande se convierte en servidor de todos. Aquellos que desean ser parte de la comunidad de Jesús deben convertirse y encarnar su corazón humilde (v. 1-5).

Frente a cualquier dirigismo y abuso de poder pone los cimientos en el servicio y la confianza total y el abandono en Dios. Jesús muestra su predilección por los pequeños. Si no os hacéis pequeños como los niños no podréis tener parte en mi Reino. (v. 4)

Este espíritu fraterno debe renovarse y fortalecerse en todo momento por medio de la reconciliación y el perdón para ser levadura del Reino. Insiste en el perdón sin límites, fundamento de su corazón misericordioso (v. 15, 21-35)

 

(2). LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA, LA FORMACIÓN DE LOS DISCÍPULOS

En el libro de lo Hechos aparecen dos discursos sobre la comunidad en paralelo con el discurso eclesial (Mt 18, 1-22). Los discursos que aparecen son Act 2, 42-47 y Act 4, 32-37

En ellos aparecen los rasgos principales de la comunidad de creyentes:

            ·        La oración en común. (Mt 18, 19-20)

La comunidad rea asidua en la oración (2, 42), en las enseñanzas y palabras de Jesús  (meditación del Evangelio)

·        La comunión en el amor. la convivencia fraterna (Koinonia un solo corazón, una sola alma) (4, 32)

Todos vivían unidos en la comunión de bienes (2, 42) (4, 32), en la fracción del pan, compartían el pan material, el pan de la Palabra y el pan de la Eucaristía (2, 46)

·        Atención a los más necesitados. Nadie pasaba necesidad (2, 45); (4, 32). Servicio humilde (Mt 18, 1-5)

·        La comunión en la misión (Mt 18, 11-14) daban testimonio de la resurrección de Jesús con prodigios y señales (2, 43); (4, 33) 

 

CARACTERÍSTICAS DE LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA (Act 2 y 4)

 

·        Vivían juntos teniendo en común todo con un solo corazón. (comunión, Koinonia)

·        Anunciaron la palabra de Dios sin temor, dando testimonio de Jesús. (misión)

·        Permanecieron fieles a la enseñanza de los apóstoles. (formación)

·        Celebraban la eucaristía. (Eucaristía)

·        Permanecían unidos en la oración. (oración)

 



IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA

Nuestra condición comunitaria es parte de nuestra identidad, comunión con Dios y los hermanos. La fuente de Cuerpo Místico nos ayuda a la integración de la fe y la vida para que la oración, la vida fraterna, la vivencia de la comunión y la misión no sean compartimentos estancos.

·        Oración: Compartir la oración, la intimidad con Dios

La unión con Cristo es un dialogo de vida a vida. Partimos de Cristo que nos lleva a reconocerle en cada hermano. A él lo reconocemos en la vida saliéndonos al paso. La vivencia de comunión con Cristo no acaba en la capilla sino la vivimos en continuidad en la propia vida. El trato con él nos lleva a tratar del mismo modo a los hermanos.

·        Fraternidad: Revisión de vida como momento privilegiado del compartir fraterno

Todos los encuentros con las personas, todas las vivencias suceden en él. Todo tiene un rostro común: Cristo. Precisamos vivir en ese clima de comunión con Cristo en continuidad. Dios nos sigue hablando en cada hermano, en cada persona que encontramos.

·        Testimonio: Constante discernimiento comunitario buscando la voluntad de Dios

En medio de las circunstancias adversas, la dificultad, humillación las atravesamos viendo el fondo: Cristo a la base y fundamento de nuestras vidas. Conscientes de nuestra fragilidad nos sentimos siempre en camino.

·        Misión: Compartiendo la misión juntos

La misión no nos separa de Cristo, al contrario, es el lugar donde se continua ese trato en continuidad con Cristo. dios nos habla y nos envía como pueblo de su propiedad




V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS:

1. EXPERIENCIA DE UN MISIONERO LAICO

Soy un misionero salesiano laico en Montero, Bolivia. Aunque ir a Bolivia nunca estuvo en mis planes, estoy seguro de que aquí es donde más me necesitan y también es donde creceré espiritualmente y tal vez, quiero creer, encontraré las respuestas a tantas preguntas.

Muchas personas se han preguntado por qué mi misión me motiva a ser misionero. Quien sembró esa semilla de amor por mi prójimo y de donde me vino ese corazón misionero y lo primero que me viene a la mente es, mi familia. Dios me bendijo con hermosos padres y una hermana extraordinaria que han fomentado en mí el amor por las personas más necesitadas y atendidas. Me han enseñado más de lo que mil libros me enseñarían, su sabiduría trasciende palabras, pensamientos y planes, todo lo que he aprendido se ha basado en acciones ejemplares.

Mi deseo es llevar el amor de Dios y hacerlo presente en todas partes. Quiero trabajar por Su Reino de una manera sencilla. Hechos tan sencillos como visitar la residencia de ancianos y hablar con los ancianos olvidados de la sociedad, cómo hacer propuestas y lidiar con la jerarquía social para obtener ambulancias, bomberos y fondos para ayudar a la comunidad en una magnitud más compleja. El objetivo, por grande o pequeño que sea, será siempre el mismo: sembrar la semilla del amor de Dios.


2.      2. LAS SEMILLAS DEL REINO: OSCAR ROMERO

ORACION DE OSCAR ROMERO: SOMOS PROFETAS DE UN MUNDO QUE NO ES NUESTRO

El Reino esta más allá de nuestros esfuerzos, incluso más allá de nuestra visión. Durante nuestra vida solo realizamos una minúscula parte de esa magnífica empresa que es la obra de Dios. Nada de lo que hacemos está acabado lo que significa que el Reino está siempre ante nosotros. Nninguna declaración dice todo lo que podría decirse, ninguna oración puede expresar plenamente nuestra fe, ninguna confesión trae la perfección, ningún programa pastoral trae la integridad, en ningún esquema de metas y objetivos se incluye todo. Eso es lo que intentamos hacer plantamos semillas que un día crecerán que hagamos semillas a plantadas sabiendo que son promesas de futuro. Sentamos bases que necesitarán un mayor desarrollo. Los efectos de la levadura que proporcionamos van más allá de nuestras posibilidades. No podemos hacerlo todo y al darnos cuenta de ello sentimos una cierta liberación. Eso no es capacita hacer simplemente lo que podemos y tratar de hacerlo muy bien. Puede que sea incompleto pero es un principio, un paso en el camino, una ocasión para que entre la gracia del Señor y haga el resto. Es posible que no veamos nunca los resultados finales pero esa es la diferencia entre el jefe de obras y el albañil. Somos albañiles no jefes de obra, ministros no el mesías, profetas de un futuro que no es nuestro.

El Reino de los cielos es una realidad ya presente y actual pero que ocurre inadvertida y oculta, en germen. Es un nuevo orden establecido por Cristo. Es algo que comienza aquí pero no se realiza completamente aquí. El granito mostaza es insignificante, cae al suelo y sin saber cómo crece. No depende de nosotros para crecer, en la semilla misma reside una fuerza interior, el Espíritu de Dios, que la hace germinar. Dios es el que da crecimiento. Aunque no veamos, el fruto inmediato consiste en confiar.





18. MARÍA

(ESTRELLA DE LA EVANGELIZACIÓN)

 

I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES

a. MARÍA, DESDE EL COMIENZO

María fue la primera en preparar la venida de Jesús, María es la puerta de entrada a la Encarnación del Hijo de Dios. Dios a través de María inaugura un punto de inflexión, un nuevo orden de cosas. El Señor exalta a los humildes y poderosos y derriba de sus tronos. María peregrina con todos los humildes de esta tierra en nuestro camino hacia la patria celestial. No debemos leer nuestra historia a través de razonamientos y parámetros superficiales, sino abrirnos a reconocer el tejido del misterio en el que Dios teje la historia por caminos que no entendemos. No debemos apresurarnos a dar respuestas fáciles, nos encontramos con el misterio del mal. En medio de la adversidad parece que Dios se esconde. Nos invita a saber confiar y esperar en sus promesas.

b. MARÍA ES LA MADRE DEL EVANGELIO VIVO

Ella encarna a Jesús en su vientre. Cristo habitó durante nueve meses en el tabernáculo del vientre de María. Él habita hasta el fin de los tiempos en el tabernáculo de la fe de la Iglesia. Morará para siempre en el conocimiento y el amor de cada alma fiel. María nos ayudará a mantener vivo a Jesús en nuestros corazones y a creer que sus promesas se harán realidad. Estrella de la nueva evangelización, ayúdanos a dar un testimonio radiante de comunión, servicio, fe ardiente y generosa, justicia y amor a los pobres, para que la alegría del Evangelio llegue hasta los confines de la tierra, iluminando incluso los rincones oscuros de nuestro mundo.

c. MARÍA AL COMIENZO DE LA IGLESIA

María conduce la peregrinación de la Iglesia hacia la Vida plena con el Resucitado. Ella acompaña a Jesús durante toda su vida hasta el final. En ese momento crucial, antes de cumplir plenamente la obra que su Padre le había confiado, Jesús dijo a María: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo a su amado amigo: «Aquí tienes a tu madre» (Jn 19, 26-27). Estas palabras del Jesús moribundo no son principalmente la expresión de su devoción y preocupación por su madre; más bien, son una fórmula reveladora que manifiesta el misterio de una misión salvífica especial. Jesús nos dejó a su madre para que fuera nuestra madre. De pie al pie de la cruz con fe inquebrantable, recibiste el gozoso consuelo de la resurrección. Al pie de la cruz, en la hora suprema de la nueva creación, Cristo nos condujo a María. Nos dió a ella porque no quería que camináramos sin una madre, y nuestro pueblo leyó en esta imagen materna todos los misterios del Evangelio. María es la que nos acompaña como una verdadera madre.

d. MARÍA EN EL CENÁCULO CON LOS TESTIGOS DE LA RESURRECCIÓN

María fue la primera testigo de la Resurrección del Señor. La resurrección es el cumplimiento de las promesas. María, después de la muerte de Jesús, se unió a los discípulos en el cenáculo esperando el Espíritu para que naciera la Iglesia evangelizadora. El Espíritu es el principio de la Nueva Creación comenzad por la Resurrección de Cristo. Mirad que hago nuevas todas las cosas. Lo que comienza en el seno de María en la Anunciación aparece a plena luz como cumplimiento el día de la resurrección.

e. RECEPCION DEL ESPIRITU EN PENTECOSTÉS

María es la Madre de la Iglesia que evangeliza, y sin ella nunca podríamos comprender realmente el espíritu de la nueva evangelización. La Nueva evangelización comienza con la Nueva Creación obra del Espíritu. Como Dios soplo el aliento vivificador sobre la carne inerte, ahora Cristo sopla su Espíritu vivificador sobre los apóstoles congregados en torno a María para enviarlos a prolongar su misma misión. Ella es la misionera que se acerca a nosotros y nos acompaña a lo largo de la vida, abriendo nuestros corazones a la fe con su amor materno. Como verdadera madre, camina a nuestro lado, comparte nuestras luchas y nos rodea constantemente con el amor de Dios.

f. MARÍA ACOMPAÑÁNDONOS EN LA MISIÓN

A lo largo de este camino de evangelización tendremos nuestros momentos de aridez, oscuridad e incluso fatiga. María misma experimentó estas cosas durante los años de la infancia de Jesús en Nazaret: "Este es el comienzo del Evangelio, la buena noticia gozosa. Sin embargo, no es difícil ver en ese comienzo una particular pesadez del corazón, unida a una especie de noche de fe, una especie de "velo" a través del cual hay que acercarse al Invisible y vivir en intimidad con el misterio. Y así es como María, durante muchos años, vivió en intimidad con el misterio de su Hijo, y siguió adelante en su peregrinación de fe.

g. SIGUIENDO SU ESTILO MARIANO PARA EVANGELIZAR A TRAVÉS DE LA SENCILLEZ

Hay un "estilo mariano" en la obra de evangelización de la Iglesia. Cada vez que miramos a María, llegamos a creer una vez más en la naturaleza revolucionaria del amor y la ternura. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles, sino de los fuertes que no necesitan tratar mal a los demás para sentirse importantes. Contemplando a María, nos damos cuenta de que Ella, que alabó a Dios por «derribar a los poderosos de sus tronos» y «despedir a los ricos con las manos vacías» (Lc 1, 52-53), es también la que aporta un calor hogareño a nuestra búsqueda de la justicia. Ella es también la que guarda cuidadosamente todas estas cosas, meditándolas en su corazón (Lc 2,19).

h. DESDE LA HUMILDAD, QUIEN SABE QUE LA MISION SUPERA NUESTRA CAPACIDAD

María evangeliza desde la pequeñez. El Señor cuenta con la pequeñez de su servidora. No se sabe protagonista sino servidora. El misionero se vive radicalmente impotente, sabe que la obra misionera no depende de nosotros sino que primordialmente es obra de Dios. El misionero no pone su confianza en sí mismo vive en el desprendimiento y vacío de si totalmente desprendido en la plena confianza. El misionero no reclama paga ni privilegio alguno actúa desde la gratuidad. No exige nada para sí, nada pretende por su acción, su paga la recibe por el mismo Dios abriéndose a la gracia del Reino.

i. ABIERTA A LA ACCION DE DIOS MAS QUE SU PROPIA OBRA

María es capaz de reconocer las huellas del Espíritu de Dios en eventos grandes y pequeños. Contempla constantemente el misterio de Dios en nuestro mundo, en la historia humana y en nuestra vida cotidiana. Es la mujer de oración y trabajo de Nazaret, y es también Nuestra Señora del Socorro, que sale de su ciudad "con prisa" (Lc 1, 39) para estar al servicio de los demás. Este juego de justicia y ternura, de contemplación y solicitud por los demás, es lo que hace que la comunidad eclesial mire a María como modelo de evangelización. Con María avanzamos confiados hacia el cumplimiento de la promesa de Dios. Bienaventurados los que creyeron que la promesa de Dios se hará realidad. (cf. Lc 1)

 



II. HISTORIAS ÚTILES

VI UNOS CIELOS NUEVOS Y UNA NUEVA TIERRRA

Quiero recordar a dos mujeres testigos de la fe en tiempos de angustia y agonía después de la Segunda Guerra Mundial: Midori Moriyama y Elisabeth Maria Kitahara.

1. MIDORI MORIYAMA ESPOSA DEL DR. TAKASHI NAGAI (Las campanas de Nagasaki)

Midori esposa de Takashi Nagai, son dos vidas ejemplares que se unen a la comunidad de cristianos de Nagasaki, Kakure Kirishitans "santos de Urakami".

PRIMEROS AÑOS EN NAGASAKI

La historia de Midori no se puede separar de Takasi, su marido. Takashi (que significa "nobleza") Nagai tuvo un parto difícil que puso en peligro su vida y la de su madre. Su familia era muy educada. Su padre, Noboru Nagai, se formó en medicina occidental; su abuelo paterno, Fumitaka Nagai, era un practicante de la medicina herbal tradicional; y su madre, Tsune, era descendiente de una antigua familia de samuráis.

Nagai nació en Matsue y creció en la zona rural de Mitoya, criado de acuerdo con las enseñanzas de Confucio y la religión sintoísta. En 1920, comenzó sus estudios secundarios en Matsue High School internado en la casa de sus primos cercana. Se interesó cada vez más por el ateísmo circundante, pero sentía curiosidad por el cristianismo.

En abril de 1928, se unió a la Facultad de Medicina de Nagasaki donde se unió a los Araragi, un grupo de poesía fundado por Mokichi Saito y el equipo de baloncesto universitario (medía 1,71 m y pesaba 70 kg).

En 1930 su madre murió de una hemorragia cerebral, que lo llevaron a reflexionar sobre las obras del filósofo y científico Blaise Pascal. Comenzó a leer el Pensé lo que influyó en su posterior conversión al cristianismo y se alojó con la Familia Moriyama, que durante siete generaciones habían sido los líderes hereditarios de un grupo de Kakure Kirishitans en Urakami. Takashi se enteró de que la construcción de la cercana catedral fue financiada por agricultores y pescadores cristianos pobres.

Se graduó en 1932 y se suponía que pronunciaría un discurso en la ceremonia. Sin embargo, cinco días antes se intoxicó en una fiesta de despedida y había regresado a casa completamente empapado de agua por la lluvia. Durmió sin secarse y a la mañana siguiente descubrió que había contraído una enfermedad del oído derecho (signos de meningitis), que lo deprimió y lo dejó parcialmente sordo. No podía ejercer la medicina y accedió a dedicarse a la investigación radiológica.

EL VINCULO DE LA FAMILIA DE MIDORI. El 24 de diciembre, Sadakichi Moriyama invitó a Nagai a participar en una misa de medianoche. En la catedral de la Asunción de María, Takashi quedó impresionado por la gente en la oración, su canto, su fe y el sermón. Más tarde diría: "Sentí a alguien cercano a mí a quien aún no conocía". La noche siguiente, la hija de Sadakichi, Midori, fue golpeada por una apendicitis aguda. Nagai hizo un diagnóstico rápido, telefoneó al cirujano del hospital y llevó a Midori allí en su espalda a través de la nieve. La operación fue exitosa; Midori sobrevivió.

En enero de 1933, Takashi comenzó su servicio militar. En Manchuria, Nagai cuidó a los heridos y sirvió en el servicio sanitario. Su fe en la cultura japonesa se vio fuertemente sacudida cuando vio por sí mismo las exacciones de los soldados japoneses y su brutalidad hacia la población civil china. A su regreso, continuó su lectura del catecismo católico, la Biblia y los pensamientos de Blaise Pascal.

Se reunió con un sacerdote, el padre Matsusaburo Moriyama, cuyo padre había sido deportado a Tsuwano (Prefectura de Shimane) por su fe, junto con muchos otros aldeanos cristianos en Urakami por el Gobierno Meiji. Desde la década de 1860 hasta la década de 1870 (Urakami Yoban Kuzure). Finalmente, el progreso espiritual de Nagai dio un giro decisivo cuando pensó en las palabras de Pascal: "Hay suficiente luz para aquellos que solo desean ver, y suficiente oscuridad para aquellos que tienen una disposición contraria".

MIDORI Y TAKASHI NAGAI. El 9 de junio de 1934, Nagai recibió el bautismo en la fe católica. Eligió el nombre cristiano Paul y le propuso matrimonio a Midori. Se casaron en agosto.

Takashi recibió el sacramento de la confirmación en diciembre de 1934. Midori era presidenta de la asociación de mujeres del distrito de Urakami. Takashi se hizo miembro de la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVDP), descubrió a su fundador, Frédéric Ozanam, y sus escritos, y visitó a sus pacientes y a los pobres, a quienes llevó asistencia, consuelo y comida. Takashi conoció al padre franciscano Maximilia Kolbe a través de su participación en la Sociedad de San Vicente de Paúl de su parroquia en Nagasaki.

LA FAMILIA, SU HIJO MAKOTO Y SUS TRES HIJAS. Midori y Nagai tuvieron cuatro hijos: un niño, Makoto (3 de abril de 1935 - 4 de abril de 2001), y tres hijas, Ikuko (7 de julio de 1937 - 1939), Sasano que murió poco después de su nacimiento, y Kayano (18 de agosto de 1941 - 2 de febrero de 2008).Al día siguiente del nacimiento de su primera hija Ikuko, estalló la guerra entre Japón y China y fue movilizado como cirujano al servicio de la 5ª división. Se vio afectado por el duro invierno en China y la angustia de los civiles y soldados, tanto chinos como japoneses. El 4 de febrero de 1939, recibió la noticia de la muerte de su padre y la de su hija Ikuko. Permaneció en China hasta 1940. A su regreso, continuó sus estudios en la universidad.

Después de que Japón declarara la guerra a los Estados Unidos el 8 de diciembre de 1941, Nagai tuvo un presentimiento sombrío: su ciudad podría ser destruida durante esta guerra.

Obtuvo su doctorado en 1944. El 26 de abril de 1945, un ataque aéreo sobre Nagasaki dejó numerosas víctimas. El hospital estaba abrumado. Takashi pasaba sus días y noches sirviendo a los heridos en su departamento de radiología. En junio de 1945, se le diagnosticó leucemia y se le dio una esperanza de vida de tres años. Esta enfermedad probablemente se debió a su exposición a los rayos X durante los exámenes radiológicos que realizó por observación directa, ya que las películas no estaban disponibles durante el período de guerra. Habló con Midori sobre su enfermedad, y ella le dijo a Nagai: "Ya sea que vivas o mueras, es para la gloria de Dios".

LA NOCHE DEL HORROR DE LA BOMBA. En la noche del 6 de agosto, Nagai se enteró de que los estadounidenses habían lanzado una bomba atómica sobre Hiroshima. Con Midori, decidió llevar a sus hijos a Matsuyama, a 6 km de distancia en el campo, acompañado por la madre de Midori.

El 9 de agosto de 1945, a las 11:02 am, la segunda bomba atómica golpeó Nagasaki. En el momento del bombardeo atómico, el Dr. Nagai trabajaba en el departamento de radiología del Hospital de la Facultad de Medicina de Nagasaki. Recibió una herida grave que le cortó la arteria temporal derecha, pero se unió al resto del personal médico sobreviviente para dedicarse a tratar a las víctimas de la bomba atómica. Escribió un informe médico de 100 páginas sobre sus observaciones que detalla los "círculos concéntricos de la muerte" alrededor del epicentro de la explosión.

MUERTE DE MIDORI. El 11 de agosto, encontró su casa destruida y a su esposa muerta. Entre los restos hechos cenizas de su mujer conservaba un rosario en su mano. Meses después, se descubrió que Nagai estaba gravemente afectado por su herida en la cabeza. Estuvo confinado a la cama durante un mes, y la muerte por un tiempo pareció estar cerca cuando comenzó a sufrir de respiración de Cheyne-Stokes. Según Nagai, cuando bebió agua extraída de Lourdes en Honkawachi, donde el padre Kolbe había fundado un monasterio, escuchó una voz que lo instaba a pedir una intercesión al sacerdote.

Regresó al distrito de Urakami (el epicentro de la bomba) el 15 de octubre de 1945 y construyó una pequeña choza (unos seis tatami con pedazos de su antigua casa. Permaneció allí con sus dos hijos sobrevivientes (Makoto y Kayano), su suegra y otros dos parientes.

En 1947, la Sociedad local de San Vicente de Paúl (SSVDP) construyó una estructura simple similar a una casa de té de dos tatami para él. Nagai lo llamó "Nyokodo", Nyoko-dō para, literalmente, "Salón como tú mismo", después de las palabras de Jesús: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Lo llamó ermita y pasó los años que le quedaban en oración y contemplación.

Durante seis meses, observó luto por Midori y dejó crecer su barba y cabello. El 15 de agosto de 1945 se celebró una misa, frente a las ruinas de la catedral, por las víctimas de la bomba. Takashi pronunció un discurso lleno de fe, comparando a las víctimas con una ofrenda sagrada para obtener la paz.


2. ELISABETH MARIA KITAHARA. A TRAVÉS DE MARÍA A JESÚS

Satoko, Kitahara Satoko, (22 de agosto de 1929 - 23 de enero de 1958), más tarde conocida como Elisabeth Maria Kitahara, fue una  católica japonesa. Kitahara descendía de aristócratas y guerreros samuráis; trabajó en un almacén de aviones durante  la Segunda Guerra Mundial y se desilusionó después de que ella y otros se enteraran de las atrocidades japonesas durante el conflicto. Descubrió el catolicismo romano luciendo una imagen de la Virgen María y después de un período de exposición a las iglesias decidió aprender catecismo para poder ser bautizada.

En su bautismo seleccionó el nombre "Elisabeth" y en su Confirmación agregó el nombre "María". Kitahara se propuso atender a los empobrecidos y huérfanos, así como a los enfermos y pobres que sufrían como resultado del daño infligido durante la guerra. En 1950 conoció  al fraile franciscano conventual Zenon Żebrowski y los dos trabajaron juntos para cuidar a las personas indigentes y a los niños en la aldea de las hormigas junto al río. Este trabajo se convirtió en el centro de la vida de Kitahara hasta que murió de tuberculosis en 1958.

El proceso de beatificación se había propuesto desde la década de 1970 y se había abierto en 1981, lo que hizo que Kitahara fuera conocido como Siervo de Dios. En 2015 fue nombrada Venerable después  de que el Papa Francisco confirmara su vida de virtudes heroicas.

SU VIDA:

Satoko Kitahara nació en Japón el 22 de agosto de 1929 como uno de cinco hijos (cuatro niñas y un niño). Kitahara descendía de samurái guerreros y se crió en un Shintōhogar (ella también descendía de Sacerdotes Shintō).

Los Kitahara apoyaron el esfuerzo bélico japonés durante la Segunda Guerra Mundial y tanto su padre como su cuñado fueron enviados a luchar. Su hermano mayor fue convocado para trabajar en el almacén de aviones de Nakajima, lo que llevó a Kitahara a unirse a él allí durante el transcurso de la guerra. Su tiempo allí fue interrumpido con frecuentes sirenas de advertencia debido a los continuos bombardeos e incluso sobrevivió a un bombardeo estadounidense de la planta (lo que la dejó en estado de shock), pero contrajo tuberculosis como resultado del ataque. Su hermano sucumbió de neumonía poco después de esto. En el almacén se horrorizó con el comportamiento impuro de algunos de sus colegas y pronto se disolvió después de que se hicieran públicos los informes de las atrocidades japonesas durante la guerra. Con el tiempo llegó a creer que la religión Shintō no le proporcionaba nada.

PRIMERA EXPERIENCIA AL CATOLICISMO

Kitahara desarrolló una admiración por el trabajo del doctor Albert Schweitzer en este punto y comenzó su educación universitaria una vez que terminó la guerra. En marzo de 1948, mientras estudiaba farmacia en el departamento de medicina del Showa Women's College, ella y una compañera de clase dieron un paseo una tarde por Yokohama. La pareja se preguntó sobre el significado de la vida que Kitahara llegó a cuestionar después de una serie de eventos de la vida. Uno de esos eventos fue evitar la muerte después de que un autobús casi la atropella en 1935. Dos hermanos habían muerto de una enfermedad en la guerra y ella abandonó su idea de convertirse en concertista de piano para dedicarse a la medicina. Kitahara a menudo pasaba por las iglesias y se sentía obligado a mirar dentro, pero estaba asustado y nervioso por hacerlo. Pero esta tarde de marzo fue cuando ella y su amiga notaron que un hombre entraba en la iglesia del Sagrado Corazón, lo que atrajo a la pareja a seguirlo adentro. En el interior quedó hechizada al ver una estatua de Maria (no sabía a quién representaba) mientras que en 1950 escribió que se sintió abrumada por una "emoción indefinible". En los meses siguientes hizo una serie de visitas a más iglesias.

No pasó mucho tiempo antes de su graduación que, en marzo de 1949, se encontró con un estudiante que expresó su felicidad hasta el punto en que Kitahara preguntó cuál era su causa al respecto. La estudiante dijo que comenzó a asistir a la misma iglesia a la que Kitahara había ido en 1948. Kitahara obtuvo su diploma en 1949 después de su graduación. Su padre no compartía su interés en el catolicismo romano, pero quería que su nieta (su sobrina) Choko recibiera una buena educación. Con ese fin, envió a Choko a una escuela que administraban las Hermanas Mercedarias (que provenían de España). Kitahara se encontró con la orden cuando acompañó a Choko a la escuela y se asombró al ver a una monja japonesa  vestida con el hábito mercedario. Algún tiempo después, Choko comenzó a asistir a misa en la escuela del convento y la Madre Superiora invitó a Kitahara a asistir al verla con Choko. Con el tiempo se convirtió en una fanática obsesiva del cine e iba al cine hasta seis veces por semana.

SU BAUTISMO

No pasó mucho tiempo hasta que las monjas la probaron con lecciones de catequesis y comenzó a asistir a la misa matutina en la capilla del convento cada 6:00 am. Mientras tanto, su padre había decidido nunca oponerse a las aspiraciones de sus hijos, pero no estaba de acuerdo con el enfoque de su hija sobre la fe y decidió intercambiar ideas en la cena con la esperanza de disuadirla. Él la instó a reconocer que el avance de la ciencia hizo que la religión fuera obsoleta, mientras que ella respondió que los milagros desafiaron a la ciencia en varios casos reportados que fortalecieron la necesidad de fe y razón. Kitahara se convirtió a la fe y recibió el bautismo el 30 de octubre de 1949 del Padre Albert Bold (de los Misioneros del Verbo Divino) en el que asumió el nombre de "Elisabeth". Bold revisó la lista de nombres de santos para ver cuál le gustaría tomar. Se encontró con la de Santa Isabel y le contó su servicio a los pobres. Kitahara se emocionó y dijo con determinación: "Estoy tomando ese nombre. Estoy tomando ese nombre". Tras su bautismo, Bold le dio un rosario que el Papa Pío XII había bendecido. Su hermana mayor, Kazuko, la escuchó mencionar que el bautismo la convertía en "la novia del Señor" y se ofreció como voluntaria para coser un vestido de novia blanco. Esta túnica se convirtió en una promesa visible de consagrarse a Dios. Kitahara asumió el nombre de "María" en su Confirmación y nuevamente usó su vestido de novia.

No pasó mucho tiempo hasta que ella misma soñaba con convertirse en monja mercedaria. Con ese fin, hizo arreglos para que una de las monjas le enseñara el idioma español (un requisito). Sus sueños pronto se realizarían hasta el punto de que empacó un vestido negro (en preparación para convertirse en postulante) y guardó un boleto de tren debajo de su almohada. Pero el sueño se hizo añicos antes de que se fuera después de desarrollar una fiebre alta en la que un médico le diagnosticaría tuberculosis. Los mercedarios no podían recibir a una nueva postulante con mala salud, lo que entristeció a Kitahara y la hizo insegura de cuál sería el plan de Dios para ella.



 

III. CATEQUESIS BÍBLICA 

MARÍA: VIRGEN; ESPOSA; MADRE 

ANUNCIACIÓN. (Lc 1, 26-38)

La mayor revelación del Altísimo al pequeño. Cuán simple y pobre es contener la mayor promesa de Dios. Para las grandes cosas Dios siempre elige a los pequeños. Las cosas más grandes se preparan desde hace mucho tiempo.

 

1. Preparación (vs. 26-27)

María era una niña de un pequeño pueblo. María era una virgen prometida a José, formaba parte de los anawin del resto de Israel que esperaba la venida del Mesías.

 

2. Revelación (vs. 28-33)

El ángel se acercó a ella y le dijo: No temas, María, Dios te mira con tanta bondad. Alegrarse. La paz sea con ustedes. El Señor está con ustedes y los ha bendecido en gran manera. En resumen: Dios te ama y está enamorado de ti. Es la mayor declaración de amor nunca antes escuchada. Dios quiere vivir contigo no solo por un momento, sino para siempre. Quiere establecer una comunión permanente con vosotros y, a través de vosotros, con todos.

 

3. Manifestación (vs. 34-35)

Serás su esposa, su esposa, la madre de Dios. Tú darás a luz, para ser madre. ¿Cómo será posible?. Nada es imposible para Dios. Lo que viene no viene de la intervención humana, sino a través del Espíritu Santo de Dios.

 

4. Proyección (vs. 36-38)

Hágase según lo que Dios ha dicho. Que Dios sea el grande, haciendo grandes cosas. Creer en las promesas de Dios se hará realidad. No hay mayor dignidad que convertirse en la madre de Dios.

 

PALABRA CLAVE: MATERNIDAD

 

1.      Revelación

El plan de salvación es anunciado a María. El primer preanuncio a los primeros padres. Dios preparó el camino para su Hijo a través de María y su maternidad. La hija de Sión. El amado (Cantar de los Cantares)

 

2.      Manifestación

María virgen y Madre, Concebirás un Hijo por el poder del Espíritu y llamarás a Jesús, el Hijo de Dios. Será el rey de los descendientes de Jacob y su reino nunca terminará

 

3.      Proyección

La participación en la maternidad de María. ¿Puede un pueblo nacer de una vez? Mis hijos serán llevados en sus brazos. Nuestra vida es un Magnificat constante. 



 

IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA

Hemos de reconocer que María como fue para Jesús ha estado presente desde los primeros momentos en la gestación y nacimiento de la comunidad. Ella en cada momento, tiempo, y lugar nos ayuda a comprender el tiempo de Dios, la hora de la gracia y la salvación para no desfallecer en nuestra falta de fe. Jesús quiso darnos como madre a su misma madre.

·        Oración             Todos perseveraban en oración con un mismo espíritu

El relato de los Hechos nos dice que los discípulos estaban en el cenáculo en compañía de algunas mujeres y de María la madre de Jesús. maría nos lleva al encuentro con Jesús. María nos enseña a orar, a recordar las palabras de Jesús y ponerlas por obra.

·        Fraternidad       María como madre de todos nos congrega, reúne y hermana

Ella nos ensancha el corazón para hacer nuestro el dolor de sus hijos y acercarles su mirada de fe y de esperanza. Dios no abandona nunca. Consolad y no bajéis los brazos. Ella nos ayuda a aceptar y abrazar la fragilidad del hermano, a reconocer nuestros errores y a pedir perdón.

·        Cruz                    María nos enseña a perseverar en nuestras cruces

Ella nos ayuda a discernir y seguir la voluntad respondiendo como ella al plan y designio de Dios venciendo el miedo y sobreponiendo la impotencia. Dios elige lo pobre y débil para confundir a los fuertes. Nada hay imposible para Dios. haced lo que él os diga.

·        Misión               Tu que fuiste la estrella de la evangelización de la Iglesia naciente

Madre danos de tu maternidad para ir engendrando la comunidad, enséñanos a cuidar de la comunión a velar por la unidad en la diversidad. Tu que tomas el rostro de cada pueblo ayúdanos a inculturar nuestra fe en las diferentes culturas haciéndonos uno con cada pueblo.



V. LA CATEQUESIS DE LOS SANTOS

1.      KITHARA madre de los abandonados en el hogar “Ants Town” “el Pueblo de las Hormigas” (Arinomachi)

De 1931 a 1936, el padre Maximiliano Kolbe vivió en un suburbio de Nagasaki, donde fundó un monasterio y más tarde vino a ser una gran Mariapolis. Zeno Żebrowski había llegado a Japón en 1930 con San Maximiliano María Kolbe para evangelizar. Al Morir Kolbe se puso al servicio de la Milicia de Santa María para trabajar con los más necesitados.

Kithara era hija de un comerciante cristiano. Recibió el bautismo en un convento de mercedarios. El fraile franciscano Zebrowski se encontró con Kithara en una zapatería propiedad del padre de Kithara. Su mirada en su entrada se fijó en el rosario que colgaba de la faja de su kimono. Le preguntó en japonés si estaba bautizada, a lo que ella dijo que sí. Sorprendió a Kitahara cuando le preguntó si alguna vez pensó en convertirse en monja. Esto la sobresaltó porque era un pensamiento más íntimo, pero sin embargo respondió que estaba interesada en ese camino. Żebrowski le aseguró que la Santísima Virgen la guiaría y antes de partir le dio un folleto sobre el difunto Kolbe.

La asistente llegó a su casa más tarde esa noche con el periódico sobre el fraile y un asentamiento de personas empobrecidas y sin hogar en la orilla del río conocido como “Ants Town” (Arinomachi). Kitahara quería ayudar a los niños allí, pero no sabía cómo contactar al fraile. Ese 1 de diciembre estaba cerrando las persianas por la noche cuando notó una figura vestida con túnica que corría bajo la lluvia sin paraguas y se dio cuenta de que era Żebrowski. Kitahara corrió tras él, también sin paraguas, y deambuló por las calles para buscarlo. La saludó cuando lo encontró y pronto le presentaría “el Pueblo de las Hormigas” y el trabajo que implicaba.

VIVIR EN LA CIUDAD DE LAS HORMIGAS

Antes de la Navidad de 1950, el fraile vino a visitarla con Matsui Toru, quien era uno de los líderes no oficiales del asentamiento. Toru le pidió que ayudara a entretener a los niños, para lo cual usó sus habilidades de pianista para instruirlos y entretenerlos. Toru y Kitahara trabajaron juntos. Más tarde, Toru fue bautizado en la fe en 1953.

Tanto ella como Żebrowski colaboraron para atender a los enfermos, los desplazados y los huerfanos. Kitahara se dedicó a aliviar el sufrimiento de aquellos a quienes la guerra había victimizado. Pero se dio cuenta de que podría ayudarlos mejor si se volvía como ellos. Con ese fin, renunció a su riqueza y estatus para vivir con las personas sin hogar y los marginados. Kitahara también recurrió a la recolección de trapos. No pasó mucho tiempo hasta que dirigió a los niños en expediciones de recolección de trapos y uno de los adultos participantes fue su propia madre. A principios de 1951 se convirtió en miembro de la Milicia Inmaculada. Su dedicación a los niños fue fuerte y su compromiso con “Ants Town” se hizo más fuerte con cada persona a la que pudo ayudar.

ENFERMEDAD Y MUERTE

Kitahara murió a las 7:00 a.m. del 23 de enero de 1958 debido a la tuberculosis. Fue enterrada en una parcela en Tama. Su madre ingresó a la Iglesia en 1962. A partir de 1972 se había convocado el proceso de beatificación y los franciscanos conventuales también se interesaron por la apertura de la causa. La orden quería promover la vida de Kitahara y presionó por su causa al arzobispo (más tarde cardenal) Peter Seiichii,  quien inició una investigación inicial. El lanzamiento formal de la causa se produjo bajo el Papa Juan Pablo II el 26 de enero de 1981 después de que la Congregación para las Causas de los Santos declarara a Kitahara como Sierva de Dios y declarara "nihil obstat" (sin objeciones a la causa). El proceso cognitivo de investigación se inició en 1981 y se cerró en 1983 antes de que el CCS validara la investigación en Roma el 5 de octubre de 1984.

La postulación redactó más tarde un Positio dossier que documentaba la vida y las virtudes de Kitahara y que se publicó el 14 de agosto de 1997. Este expediente se envió al CCS en 1998 para su evaluación. Los teólogos confirmaron la causa el 12 de junio de 2014, al igual que el cardenal y el obispo miembros de la CCS el 13 de enero de 2015.Papa Francisco confirmó que Kitahara vivió una vida cristiana modelo de virtud heroica el 22 de enero de 2015 y la nombró como Venerable.

 

2. DOS PRINCESAS QUE ACABARON REINAS EN EL CIELO

JOSEFINA BAKITA

Bakhita nació en 1869, fue una sudanesa de un pueblo Olgossa de la región de Dafur. Pertenecía a la noble y prestigiosa tribu de Daju. Su nombre significa afortunada. Su padre era hermano del jefe del pueblo. Fue secuestrada a las nueve años por unos árabes comerciantes de esclavos y convertida en esclava, fue vendida y comprada varias veces. Durante ese tiempo fue tratada brutalmente. Sus amos dejaron marcas y heridas sobre su piel. Llevada hasta Suakin para ser vendida cayó en manos de un mercader Callisto Legnani, vicecónsul italiano que la transportó a Génova. Allí la cedió en propiedad a Turina Michieli y llevada a una villa familiar en Zianigo, cerca de Venecia. Allí vivió durante tres años como niñera de Alice hija de Michieli. Su conversión la tuvo ante un crucificado al que al verle humillado y lleno de heridas reconoció como su Señor. Conoció al párroco de la villa quien la ayudo a los procedimientos jurídicos para conseguir su libertad y después la puso en contacto con las hermanas Canosianas. Fue asignada a la comunidad de Schio cerca de Vicenza donde permaneció durante 42 años hasta el resto de su vida. Destacó por su humildad y generosidad y pronto creció su fama de santidad. Los habitantes del lugar la llamaban Sor Moretta (hermanita morena). Sus últimos años estuvieron marcados por el dolor y la enfermedad. Las ultimas palabras al morir en 1947 fueron encomendarse a la Virgen dirigiéndose a ella como Nuestra Señora.

SOR TERESA CHIKABA

Chikaba nació en 1676 y fue princesa de la Baja Mina del Oro, territorio al este de Ghana (Golfo de Guinea). Procedía de una tribu noble y su padre era el jefe tribal. Tras ser esclavizada a la edad de nueve años fue traslada a España vía Santo Tomé donde fue bautizada con el nombre de Teresa. Llegó a Sevilla y después enviada a Madrid como un regalo para el rey Carlos II. Fue adquirida por Juliana Teresa Portocarrero, Marquesa de Mancera Permaneció esclava 27 años hasta 1703. Los marqueses la trataron con afecto proporcionándola una educación cristiana. Su tío, un príncipe africano viajó a España consiguió que fuera liberada legalmente. Quiso llevársela de regreso a África como reina de su pueblo. Fue entonces cuando entro como monja terciaria dominica en el convento d Santa María Magdalena de la Penitenciaría dejando una dote. Fue la primera mujer negra en España en ingresar a un convento de clausura. Al ser destruido el convento por las tropas napoleónicas paso luego a ser el convento de las Dueñas. No fue fácil para Sor Teresa pues había gran discriminación y no podía compartir muchos espacios como el refectorio, el coro, el dormitorio. Así que quedó relegada a los servicios más humildes como lavar la ropa, barrer y cuidar de las hermanas enfermas. Allí desempeño la función de limosnera encargándose de dar provisiones a los pobres. Su fama de santidad se extendió entre los habitantes de Salamanca. Su profunda vida de oración y penitencia llamó la atención del obispo quien le permitió profesar sus votos como hermana religiosa. Murió en 1748 a los 72 años y pronto presentada como ejemplo de santidad y de virtud.

 






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