ITINERARIO FORMATIVO III
CICLO II. ETAPA IDEAL (I)
1. VIDA Y AMOR
2. PROCEDE
3. VIDA ETERNA
4. PARA EL AMOR
5. MORADA
ESQUEMA:
1. Fundamentos SSPP
2. Lectura unitaria Biblia
3. Base Antroplógica
4. Desarrollo moral
1. VIDA Y AMOR
I. PRINCIPALES
CONTENIDOS: (APOYO DE LOS STOS PADRE Y OTROS AUTORES)
a. EL HOMBRE: UN GRAN MISTERIO Y UN GRAN ABISMO RESUELTO SOLO EN DIOS.
San Agustín, al comienzo de los Soliloquios dice explícitamente: ¿Qué quieres saber? Dos cosas: Dios y el hombre[1]. El que no se encuentra a sí mismo no encuentra a Dios porque Dios está en lo más profundo de cada uno de nosotros. El hombre mismo es un gran milagro[2]. El hombre es un misterio maravilloso para sí mismo que nunca lo conoce del todo, y también es un gran problema que nunca deja de perseguirlo.
b. EL HOMBRE: UN GRAN ABISMO DE AMOR.
El asombro nace de la
admiración por la maravilla de nuestro ser, por la multiplicidad a menudo
contrastante de los sentimientos que alberga en su corazón:
- Por la interioridad de su espíritu donde brilla una luz que el espacio no puede circunscribir ni agotar el tiempo.
- Por la sociabilidad que le es esencial y la abre al bien humano.
- Por la libertad.
- Por la búsqueda de la verdad.
- Por la búsqueda del amor.
- Por su relación con el Absoluto, con el Infinito, con el Eterno.
- En definitiva, por la imagen del Dios trinitario que lleva inmortalmente impresa en su naturaleza: por las aspiraciones profundas e insaciables de su Espíritu.
c. EL HOMBRE: UNA GRAN INCOGNITA
De manera acentuada, el
hombre vive su existencia como una paradoja: profundamente UNO en su naturaleza
y al mismo tiempo profundamente diversa:
En sus componentes (materia - espíritu). En sus sentimientos (razón - sentidos). En sus deseos (oposición constante entre lo que tiene y lo que no quiere tener y lo que no tiene y le gustaría tener).
Dentro del hombre está el enigma de la vida y la muerte (GS 13).
d. ¿QUÉ ES EL HOMBRE?
“Lo hicisteis poco
inferior a los ángeles” (Sal 8, 6). Con cuántos bienes Dios ha llenado nuestras
vidas, coronado de fuerza y esplendor. El hombre ha sido creado a partir de la
naturaleza misma de Dios. La imagen de esta naturaleza es superior a toda criatura.
Esta imagen debe buscarse y encontrarse dentro de nosotros. La vida de los
animales se rige por el instinto de los placeres terrenales, desea solo las
cosas de la tierra y está totalmente orientada y proyectada hacia ellas. La
vida de los ángeles es toda celestial.
La vida de los hombres está en el medio entre el ser de los ángeles y el de los animales: el hombre que vive según la carne se confunde con los animales, el hombre que vive según el espíritu se asocia con los ángeles[3]. La gloria del hombre es la gloria y la alabanza de Dios. Dios lo glorificó glorificando a Jesucristo y en él todos fuimos glorificados[4].
e. EL VERDADERO SIGNIFICADO DEL HOMBRE SE ENCUENTRA SOLO EN EL AMOR.
"Mi peso es mi amor". Me lleva a donde me lleva. Tu Don, el Espíritu de amor, nos impulsa y nos lleva hacia él[5]. Ardemos y nos movemos con amor. El amor es una fuerza que atrae a toda la persona[6]. De hecho, cada persona sigue el destino de lo que ama[7]. Todo amor está dotado de su propia fuerza y cuando está presente en un corazón enamorado no puede permanecer inactivo, necesariamente empuja a la acción. ¿Quieres saber cómo es tu amor? Mira a qué te empuja. Por lo tanto, no os exhortamos a no amar, sino a no amar al mundo para que podáis amar libremente a Aquel que creó el mundo. [8] Elige lo que quieres amar, el resto viene solo[9].
f. LA ESENCIA DE LA VIDA HUMANA ES EL AMOR.
Nuestra calidad de vida
será acorde a la capacidad de nuestro amor. La clave y el secreto más
importante del éxito de la vida será de acuerdo con el amor que encontremos. La
clave para una vida feliz, abundante, verdadera y completa es aquella que esté
llena de amor.
Una persona puede poseerlo todo, pero si no posee amor, es infeliz. Un periodista confesó de Greta Garbo: "Ha sido infeliz toda su vida, incluso en los años 30, en el apogeo de su legendaria carrera en Hollywood, cuando el mundo entero estaba a sus pies, estaba sola, atormentada, sin amor. No podía entenderse a sí misma y la conciencia de su soledad le robaba la paz. Terminó sola, rica, pero hipocondríaca y codiciosa". Por otro lado, la Madre Teresa de Calcuta, por ejemplo, encarna una vida feliz llena de amor. Su rostro deslumbra amor. Su vida se centra en el amor.
g. EL AMOR EN EL CENTRO DEL HUMANISMO[10].
El nuevo mundo es un mundo
hecho de amor. La solidaridad debe ser el nuevo nombre de este mundo. No es un
sentimiento superficial de vaga compasión por los demás, es el compromiso por
el bien de los demás con la determinación fija y perseverante de comprometerse
con el otro, dispuesto a perderse en favor del otro en lugar de aprovecharse de
él; servirla, en lugar de oprimirla. Nuestra sociedad está enferma de falta de
amor. Necesita una relación no de dominación, sino infinitamente abierta al
diálogo, a la comunicación, al amor. El amor que necesita la nueva civilización
no es egoísta ni posesivo: es un nuevo amor nacido de la libertad, del
silencio, de la meditación, de Dios.
Es necesario volver a la verdadera vida, al verdadero amor, al verdadero humanismo. Es necesario volver al hombre mismo.
h. EL AMOR ES EL VALOR MÁS PRECIOSO DEL HOMBRE, EL DESEO MÁS PROFUNDO Y SAGRADO.
El hombre ha sido hecho
para relacionarse, para amar (Dios lo hizo así). Esto explica también la
inmensa nostalgia que tiene el hombre por comunicarse, por amar profunda y
auténticamente. No hay persona humana que no tenga este deseo profundo. Penetra
en todas nuestras relaciones y permanece incluso donde todo lo demás parece
corrupto y depravado. Incluso en el abismo de la desesperación y el
autodisgusto, aparece, como una estrella alpina sobre el abismo, el deseo de
comunicarse con alguien, de encontrar una persona que de alguna manera nos
comprenda y nos acepte. Este deseo de amar es el más legítimo en el hombre, es
el derecho más sano y más sacrosanto. Este deseo sano y profundo no puede ser
reprimido. Los fracasos en el amor, en la relación, están en la raíz del ser
del hombre, es la pasión más profunda, que cada uno de nosotros lleva dentro.
El amor es el valor más precioso, el más buscado y deseado: «Si alguno ofreciera todas sus riquezas a cambio de amor, solo recibiría desprecio» (Ct 8, 7). "Un amigo fiel no tiene precio; su valor no se mide con dinero» (Si 6, 5). El amor no tiene precio, su valor es inestimable, quien lo posee se enfrenta a la vida con seguridad, quien lo encuentra ha encontrado el tesoro más grande, vale mucho más que las perlas (Prov 31, 10). El empobrecimiento de la calidad de vida proviene del empobrecimiento de la calidad del amor y la relación. Los procesos de desvalorización de la calidad de vida tanto física, cultural y espiritual (la escalada de la delincuencia, la violencia, el número de suicidios), solo pueden superarse a través de un profundo retorno al amor como centro de la vida.
i. LA SEMEJANZA CON DIOS, EL DESEO DE AMAR Y COMUNION (NCIC. 356).
«Dios creó al hombre a su imagen y semejanza» (Gn 1, 26-27). La semejanza con Dios explica este deseo de diálogo, relación, comunión, amor. Desde el comienzo de la creación, Dios ha puesto a cada hombre en esta situación existencial necesitado de diálogo consigo mismo y con los demás. El deseo de amar responde a nuestra identidad, está escrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por amor y para el amor. El amor no deja de atraer al hombre hacia sí. Esta herida que llevamos dentro para siempre es un reflejo de Aquel que nos ha hecho: es Dios mismo quien nos ha dado esta pasión. Es Dios mismo quien también puede satisfacer este profundo deseo. Es Dios mismo quien ha puesto la pasión y es él quien viene a nuestro encuentro. Él es comunicación, es el verdadero amor que buscamos[11].
j. EL HOMBRE BUSCA A DIOS, ES CAPAZ DE DIOS (NCIC I)[12].
Dios, que creó al hombre por amor, también lo ha llamado a amar. Esta es la vocación fundamental e innata de todo ser humano. De hecho, el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, que es amor (1 Jn 4, 8-16). La búsqueda del amor se convierte en un deseo profundo de Dios, una búsqueda de Dios que es amor absoluto, infalible, infinito, eterno. Este es el verdadero fin del hombre. El hombre es capaz de Dios, de conocerlo, de entregarse gratuitamente y de entrar en comunión con Él. El hombre, con su apertura y búsqueda de la verdad, la belleza, la libertad, el amor, expresa su búsqueda de Dios. Con su libertad y la voz de la conciencia, con su aspiración al infinito y a la felicidad, el hombre cuestiona la existencia de Dios, siente el deseo de Dios, busca a Dios, es "capaz" de Dios (K. Rhaner). Dios mismo es su principio y su fin último.
k. PRINCIPIO Y FUNDAMENTO DE LA VIDA DEL HOMBRE.
Solo hay un problema
verdaderamente serio para el hombre[13]: el hombre mismo. El sentido de la vida
es el problema más urgente para el hombre (J. P. Sartre). Las preguntas, por
ejemplo, de si el mundo tiene tres dimensiones, si el espíritu tiene nueve
categorías o doce, son preguntas secundarias. "Llega el día en que caen
las etapas: levantarse, tranvía, cuatro horas de oficina o fábrica, comer,
cuatro horas de trabajo, comer, dormir y lunes, martes, miércoles, jueves,
viernes y sábado al mismo ritmo. Sucede que un día, solo un día, sale a la luz
el "por qué", y todo comienza en este cansancio teñido de
estupor. Empieza, esto es lo importante. La fatiga está al final de los actos
de una vida mecánica, pero al mismo tiempo inaugura la gran pregunta".[14]
"¿Qué es el hombre?
Es una pregunta banal, una pregunta magnífica, la pregunta eterna. Durante
millones de años, miles de millones de hombres se han hecho esta famosa
pregunta. ¿Por qué venimos a la luz? ¿Por qué nos amamos? ¿Por qué estamos
destinados a desaparecer? ¿Por qué nos devoramos unos a otros?" (G.
Hourdin).
"No hay un alma en la
tierra que no se refleje en algo que pueda durar. Todos queremos convencernos
de que hay algo por lo que vale la pena vivir" (A. Heschel, teólogo
hebreo).
"¿Cuál es el
significado de nuestra vida? Responder a esta pregunta significa ser religioso.
Me dices: ¿tiene absolutamente sentido hacerse esta pregunta? Quien percibe su
propia vida y la vida de sus semejantes como sin sentido, no solo es infeliz,
sino que no está en condiciones de vivir" (A. Einstein).
"El hombre es una
criatura viviente grande y maravillosa, la más preciosa de toda la creación. Es
para él que existe la totalidad de la creación" (San Juan Crisóstomo).
De todas las criaturas, solo el hombre es capaz de conocer y amar al Creador mismo, solo el hombre es capaz de Dios. Sólo el hombre está llamado a vivir juntos en el conocimiento y en el amor, la vida de Dios. Su propósito es la participación de su vida y amor (NCIC 356-358).
l. EL MISTERIO DEL HOMBRE
SOLO SE RESUELVE EN EL MISTERIO DEL VERBO ENCARNADO:
El hombre será inquieto e insaciable hasta que llegue a Dios. [15] "Nos hiciste para ti, oh Señor, y nuestros corazones no descansarán hasta que descansen en ti".[16]
En realidad, sólo en el misterio del Verbo encarnado encuentra su verdadera luz el misterio del hombre» (GS 22; cf. NCIC, 65, 359). Cristo, revelando el misterio del Padre y su amor, revela también plenamente el hombre al hombre y le revela la dignidad de su vocación. Él, que es la imagen del Invisible, él mismo nos ha devuelto el semejanza con Dios. La naturaleza humana, en él, ha sido asumida y también ha sido elevada en nosotros a una dignidad sublime. Con la Encarnación, el Hijo de Dios se ha unido, en cierto modo, a cada hombre, y ha revelado su Dignidad sublime: la vocación última del hombre es de hecho uno: Lo divino. A través de Cristo, y en Cristo, recibe luz ese enigma sobre la vida, que fuera del amor de Dios nos oprime[17].
m. EL MISTERIO DEL HOMBRE
A LA LUZ DEL MISTERIO DE LA TRINIDAD[18]:
La dignidad suprema del hombre es su relación con Dios (GS 19). El hombre, a imagen de Dios, es amor, porque Dios es amor. El amor que es de Dios y que es Dios es, por tanto, propiamente el Espíritu Santo, a través del cual el amor de Dios se derrama en nuestros corazones (Rm 5,5), haciendo así posible que la Trinidad, toda ella, habite en nosotros[19]. La llamada a la comunión con Dios es consecuencia del amor de Dios que nos ama y quiere hacerse uno con el objeto amado, y si se le permite, unificarse con él[20]. ¿Qué es, entonces, el amor sino una vida que une o tiende a unir a dos seres: el que ama y el amado? [21] Dios mismo llama al hombre a buscarlo, a conocerlo y a amarlo con todas sus fuerzas.
n. LA LLAMADA DEL HOMBRE A LA COMUNIÓN CON DIOS[22]
"La razón más alta de la dignidad del hombre consiste en su vocación a la comunión con Dios. Desde su nacimiento, el hombre está invitado a dialogar con Dios. El hombre no existe, de hecho, excepto por el amor de Dios que lo creó y que lo conserva por amor, y se puede decir que no llega al pleno conocimiento de la verdad si no reconoce libremente ese amor y no se confía a su Creador."[23] La respuesta a este llamado dependerá de la felicidad y el significado de la vida. Esta llamada a la comunión con Dios es el verdadero destino del hombre. El hombre ha venido de Dios y es para Dios. Y Dios no cesa de atraerlo hacia sí[24]. La existencia del hombre se encuentra en una situación de diálogo. La experiencia humana requiere una vida en comunicación y amor. El hombre necesita diálogo porque Dios lo ha hecho para la comunión consigo mismo, con los demás y con Dios. (Apertura del hombre a la trascendencia). El hombre no cesa en su búsqueda de conocerse a sí mismo, a la creación que lo rodea, y también busca a Dios. [25].
o. EL HOMBRE NO PODÍA SER LLAMADO A UNA PASIÓN INÚTIL.
Tal llamada, que es un
puro don gratuito de Dios, es posible para el hombre. Dios ha dispuesto su
naturaleza para el diálogo, lo ha hecho naturalmente capaz y dispuesto a
recibir tal don. [26] Es cierto que esta llamada no puede
satisfacerse plenamente sin la ayuda de la gracia de Dios. Y aunque es posible
que el hombre pueda conocer racionalmente a Dios, la existencia de un Dios
personal, no lo conocemos solo racionalmente sino sobrenaturalmente, a través
de la fe, en la aceptación y escucha de su Revelación (Palabra de Dios).
"El conocimiento racional de Dios, si no necesariamente una
infraestructura sobre la que descansa la fe, es sin embargo, y por necesidad,
un apoyo y una base en virtud de la cual el mismo nombre de Dios es algo
significativo y humanamente lógico y relevante".[27]
NOTAS:
[2]Cf. S. AGUSTÍN,Sermones, 226, 3.4.
[3]Cf. S. AGUSTÍN,Comentario al Evangelio de S. Juan: 18, 7.
[4]Cf. IRINEO DE LYON,Adversus Haereses 6, 1-2.
[5]Cf. S. AGUSTÍN,Com 13, 9.10.
[6]Cf. S. AGUSTÍN,Tr. Jn 26, 4.
[7]Cf. S. AGUSTÍN,Tr. Jn 7, 21.
[8]Cf. S. AGUSTÍN,Salmos 121, 1.
[9]Cf. S. AGUSTÍN,Ep Jn 10, 3.
[10]Cf. S. AGUSTÍN, Comentario a 1Jn 1, 6.
[11]Cf. S. AGUSTÍN,Comentarios a la primera carta de S. Juan 4, 8-16.
[12]Cf. S. AGUSTÍN,Confesiones 1, 1, 1.
[13]Cf. ORTEGA Y GASSET,Cuestiones de Metafísica.
[14]CAMUS, A.,El Mito de Sísifo.
[15]Cf. S. AGUSTÍN,La ciudad de Dios. Libro 12:NBA V/1-3.
[16]Cf. S. AGUSTÍN,Expos. Sal 141, 3; C, D 12, 1.3;Identificación.Confesiones 1, 1.
[17]Cf. PEDRO CRISÓLOGO:Sermones: 117.
[18] S. AGUSTÍN:CfObras completasde la NBA.
[20]Cf. S. AGUSTÍN,De Ordine 2, 18, 48.
[21]Cf. S. AGUSTÍN,De Trinitate 8, 10, 14.
[22]Cf. NCIC.1; 27; 50.
[23]GS 19.
[24]Cf. NCIC.27.
[25]Cf H.U.BALTHASAR,Sólo el amor es digno de crédito;P.Charbonneau, Amor y libertad;MICHEL QUOIST,Triunfo;E. FROMM,El miedo a la libertad; Identificación. El arte de amar.
[26]Cf. NCIC.367.
[27]Cf DS3875; 3891; PÍO XII, Humani generis; E. FROMM,Tener o ser, págs. 146-147;V. MIANO, Indiferencia religiosa, Roma, 1978, 14-15.
II. LECTURA
UNITARIA DE LA BIBLIA:
PALABRA CLAVE: ALIANZA
La
Historia de Salvación se puede leer como una historia de sucesivas alianzas que
Dios va haciendo con su pueblo. La Biblia puede concebirse como el libro de la
alianza. La terminología alianza: Berit (hebreo), diatheke
(griego) es la clave interpretativa de esta lectura. La alianza se va a
convertir en el corazón del culto primero judío y luego cristiano.
La celebración de la Pascua termina siendo el culto de la nueva y eterna alianza. Cristo es el cordero (víctima) ofrecida para nuestra salvación derramando su sangre.
La Alianza es la permanente comunicación y manifestación de Dios. Desde siempre Dios ha querido Dios ha querido establecer una permanente comunicación y comunión de amor. El término alianza tiene diversas connotaciones: juramento, pacto con sangre; Banquete, comida signo del ritual de la alianza; prescripciones o clausulas de compromiso ante testigos. Las sucesivas alianzas serían los pactos o tratados de paz y amistad que Dios fue haciendo.
Las partes se comprometen a las prescripciones que se pactan bajo juramento. No era un pacto entre iguales porque la iniciativa era de Dios. Dios es quien permanece fiel y sale al encuentro de su pueblo pese a su infidelidad. Se cortaba una víctima (cordero) en dos y se pasaba entre las partes rociando con sangre.
EL
DESARROLLO BIBLICO
1. Anuncio (AT)
Diferentes pactos: Noé, Abraham, Moisés, Ezequiel
2. Revelación (Evangelio)
Jesús y la Nuevo Alianza, El Nuevo Moisés, el Nuevo Mandamiento, Cruz, Eucaristía
3. Proyección (NT)
El apóstol: sacramento del
Nueva Alianza, Ministros del Espíritu, Cartas vivas escritas en nuestros
corazones, Sacramento vivo para provocar la experiencia del pacto
1. Anuncio, Preparación
promesa
Dios fue
revelándose y pactando con su pueblo sucesivos pactos de Alianza. La revelación
es progresiva. Las sucesivas alianzas eran pactos bilaterales donde ambos se
comprometían:
La Alianza con Noé, (Gen 9, 1-17) se extiende a toda la creación. Signo del arcoíris
La Alianza con Abraham es unilateral, la iniciativa es de Dios que no pone ninguna claúsula o condición. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios (propiedad personal)
La Alianza con Abraham es incondicional, libre, gratuita
La Alianza con Abraham es eterna y para siempre
Los destinatarios son los descendientes de Abraham
La ley es la ley de santidad. Seréis santos porque yo soy santo (pureza cultual)
La señal del pueblo elegido es la circuncisión (signo distintivo del pueblo consagrado a Yahvé)
Abraham fue probado en el monte Moriah
Abraham demuestra su fe inquebrantable en la promesa de Dios
Ofrece a su hijo primogénito: Isaac
Dios aprecia su obediencia y lo hace objeto de su amistad
Dios le bendice prometiéndole una descendencia innumerable como las estrellas
La
Alianza con Moisés en el Sinaí (Ex 3 1-24)
La experiencia de la zarza es una experiencia fundante, destaca la Alianza como experiencia fundante que Dios hace con Moisés
Dios ve el dolor y la humillación de su pueblo
Dios se acuerda de la Alianza que pactó con Abraham
Dios se revela como su libertador (el que compra al esclavo y lo hace suyo)
Dios revela su propio nombre con el que el pueblo lo invocará: Yo Soy, Ego eimi
Dios le llama por su nombre
Dios revela su nombre: Yo soy
Dios envía en su nombre a Moisés
Esta experiencia de la zarza es preparatoria de la experiencia de Alianza (Ex 19, 5). Dios pactará la Alianza en el Sinaí, ley: tablas. El decálogo serán las clausulas
El culto el monoteísmo (Yahvismo). El sacrificio, la sangre de la Alianza desempeña un papel esencial. El Arca de la Alianza será el memorial de la Alianza. La Tienda en donde se coloca el Arca evoca el templo futuro.
La
Alianza con los profetas
Los
profetas llevan a cabo toda una interiorización de la Alianza. Tratan de
resaltar no tanto el aspecto jurídico y normativo sino afectivo, del corazón (el
carácter esponsal). Ante la muestra de su amor incondicional merece ser
amado con todo el corazón.
Oseas (Os
2,4) a Israel se le compara como la esposa adúltera, infiel (tras los ídolos).
Dios promete a su pueblo me desposaré contigo en amor y fidelidad.
Isaías
(Is 54, 1ss) mi amor de tu lado no se apartará jamás. Mi Alianza de paz no se
moverá
Jeremías (Jer 31, 37) invita a la conversión y el cambio de corazón.
La
Alianza con Ezequiel, (Ez 36, 16-28) promesa de la Nueva Alianza
Anuncia la Alianza nueva y eterna que comportará el don del Espíritu derramado a todas las naciones. Os infundiré mi Espíritu y viviréis, os daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Os reuniré de todos los pueblos y os llevaré a vuestra tierra.
Todas
estas Alianzas son figuras de la Alianza nueva que había de cumplirse en
Cristo.
2. Manifestación y revelación plena en Jesucristo
Las primeras alianzas eran imperfectas. El pueblo se reconoce incapaz de cumplir la Alianza. El hombre era incapaz de cumplir la ley con todas sus prescripciones. Era necesario restablecer una Alianza Nueva a partir de un corazón nuevo (conversión interior). Jesús viene a establecer esta Nueva Alianza como don de su Espíritu a través de su muerte y resurrección. En la Pascua, última cena ofrece a sus discípulos el cáliz de la Nueva Alianza (Lc 22, 19-20). El sacrificio de Cristo en la Cruz ofreciéndose como víctima (cordero pascual) y su sangre derramada realiza eficazmente la unión definitiva y para siempre. con el don de su Espíritu derramado en nuestros corazones nos hace destinatarios a todos.
Cristo se
constituye así el nuevo Moisés, el nuevo rey, instituyendo un reino nuevo.
El nuevo
Sinaí, el Calvario, el ara de la Cruz el lugar donde se sella la Nueva Alianza.
El nuevo pueblo. Si bien el establecimiento del Reino de Dios empieza con Israel, se extiende a todas las naciones dispersas por el mundo entero.
Dios en
Cristo establece una Alianza nueva y eterna. Es unilateral por parte de Dios,
sellada con la sangre de Cristo
Jesús se
revela como sacramento de la Nueva Alianza
La señal
es la Cruz
La ley
nueva, el mandamiento nuevo del amor
Yo soy (Ego
eimi) el maestro e intérprete de la ley (interiorización del corazón)
Se os
dijo, pero Yo os digo… sustituye lo antiguo y da paso a lo nuevo
3. Proyección. El tiempo de la Iglesia
Los
apóstoles y la era apostólica nos abre las puertas a la primera iglesia. El
tiempo de la Iglesia:
Pablo
refiere a la tradición apostólica (haced esto en memoria mía) y presenta la
nueva Alianza como:
Don
gratuito, la salvación no viene por el cumplimiento, sino por pura gracia
Perdona
los pecados
Cambia el
corazón
Derrama el Espíritu
La Carta a los Hebreos es una catequesis que muestra el verdadero cumplimiento en Cristo de las promesas. Así declara la superioridad frente a los ritos pasados (del AT) para dar paso a un culto nuevo (del NT). Superioridad del culto del templo y del santuario. Cristo verdadero y único sacerdote, mediador de la nueva Alianza. Cristo nos introduce en la verdadera tierra, verdadero santuario, verdadera tienda, vedadero culto, verdadero sacerdocio. Ofreceos como ofrenda viva y santa agradable a Dios. Ese es vuestro verdadero culto espiritual (Rm 12, 1-2)
El hoy
para nosotros:
Nosotros
somos ahora la comunidad de discípulos misioneros, propiedad de Dios. Una
familia misionera, comunidad de servidores consagrados a Dios y a su servicio
por el Bautismo (derramamiento del Espíritu) regidos por la la ley nueva del
amor grabada en nuestro corazón.
Nosotros hemos venido a ser por pura misericordia parte de su pueblo consagrado (1 Pe 2,9). Una comunidad de toda raza, pueblo y nación (Ap 5, 9). Somos pobres peregrinos que caminamos hacia la Alianza eterna, Jerusalén celestial (las nupcias del Cordero con su Esposa) (Ap 21, 2, 3, 9)
El nos
llama por nuestro nombre y nos envía con su misma misión
No digas
soy un pobre pecador, yo estaré contigo para siempre
Los
apóstoles serán los ministros servidores de la Nueva Alianza
Escribiré
mi ley en vuestros corazones para llevar mi palabra con el fuego del amor
ardiente prendido en vuestros corazones. Vosotros seréis las cartas vivas que
quiero enviar.
III. BASE ANTROPOLOGICA:
Despertar a nuestra vocación al amor
Todas las áreas teológicas a partir del Vaticano II se someten a una revisión y renovación. Sobre todo San Juan Pablo II hace sentir esa llamada: Se hace necesario una antropología cristiana fuera de todo reduccionismo.
El itinerario de fe conlleva todo un proceso de INDIVIDUACION- PERSONALIZACION Y SOCIALIZACION.
La etapa
del ideal conlleva toda una serie de procesos en la persona
Las tres
primeras verdades (vida y amor, tu vida procede del amor, tu vida es amor) dan
cuenta del PROCESO DE INDIVIDUACIÓN
Las tres
siguientes verdades (morada de amor, para amar, ser Cristo) dan cuenta del
PROCESO DE PERSONALIZACIÓN
La última verdad de Cuerpo Místico desarrolla el PROCESO DE SOCIALIZACION
Los términos VIDA y AMOR responden a las ansias más profundas del hombre. El hombre quiere vivir pero vivir plenamente (ser feliz) El amor es la característica esencial. (Sin amor nada soy) Pero el lenguaje y los términos resultan ambiguos. Fácilmente se cae en identificar la vida desde el plano biológico sin distinguir la vida animal y la vida humana. Si bien hay un substrato de una vida física, la vida del ser humano es algo más que eso (Persona Humana 8).
Se precisa ahondar primero en el significado de la vida y ahondar y excavar en los deseos más profundos. En el hombre la vida adquiere un valor que ca más allá de la vida física y representa el bien supremo y el valor fundamental del hombre (Evangelium vitae). La persona humana en su vivir busca el sentido pleno de su existencia (la plena realización de la persona), apunta hacia el valor absoluto, inviolable y sagrado de su existencia (dimensión transcendente). La vida tiene un origen y un destino sagrado sobre el que descansa su dignidad inviolable. La Iglesia como servidora de la vida de todo hombre se pone al servicio de la vida plena y eterna, al cuidado y promoción de toda la vida y todos los hombres. La vida plena y eterna nos ha sido dada en Cristo Jesús. Cristo viene a iluminar el sentido de la vida. (Lumen Gentium 10) El misterio del hombre solo se esclarece a la luz del misterio de Cristo (GS 10, 22 RH 13)
El hombre
se comprende como una unidad psicosomática. La vida pide ser tratada
unitariamente e íntegramente en su totalidad psico somática. La vida se
comprende en todas las dimensiones (psíquico físico, psíquico emotivo, psico
racional, moral y espiritual)
La vida y la vocación es una
cuestión de amor (1 Co 13).
El epílogo del evangelio de Juan nos da la clave de
comprensión e interpretación de donde arranca la vocación y misión del apóstol.
La aparición de Jesús se enmarca en el mismo lugar de la primera llamada, a
orillas del mar de Galilea, no temas yo te haré llegar a ser pescador de
hombres. Se trata como de una segunda llamada dentro de la primera. Esta
llamada tiene un nuevo punto de referencia. Antes cuando eras joven ibas donde
querías. A partir de ahora será otro quien te guie y te lleve por donde tu no
irías. Antes ponías tu confianza en ti mismo, en tus seguridades, ahora debes
de dejarte guiar poniendo tu confianza en otro. Después de aparecerse
resucitado y de haber partido y compartido el pan y antes de conferirle el
encargo la nueva misión de apacentar le llama aparte y le interroga por tres
veces a cerca del amor.
Después
de haber comido, Jesús preguntó a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas
más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús:
«Apacienta mis corderos.»
Vuelve
a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí,
Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas.»
Le
dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro
de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo
sabes todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. (Jn 21, 15-17)
Sorprende que el evangelista utilice tres términos
diferentes para referirse al amor:
Eros: amor carnal o sensual (domina el
instinto, la concupiscencia)
Philia: amor de amistad (domina la razón y
la voluntad)
Agapé: amor de comunión (unidad íntima regida por la benevolencia: el Espíritu de amor)
Se trata
de una nueva concepción del amor. Expresa la relación de Jesús con sus
discípulos.
Las tres preguntas dejan entrever un proceso de purificación y maduración del amor. El amor sensual de atracción necesita de una purificación, se muestra egoísta, vehemente, débil e inseguro. El amor supone un éxtasis, salir de uno mismo para ocuparse y preocuparse por el otro (busca el bien del amado). El amor pide constancia y estabilidad (fidelidad, para siempre). La persona debe amar como persona unitaria más allá de uno mismo. El amor engloba la persona entera (todas las dimensiones). El verdadero amor se da en el don de sí a Dios y a los demás.
PROCESO
DE INDIVIDUACION: CONOCERNOS como somos conocidos
en
nuestra identidad originaria, unicidad y trascendencia
Somos
seres relacionales llamados a entrar en relación comunión con Dios
Somos hijos en el Hijo a través de esta experiencia fundante de encuentro con el Tu Primordial
Hoy se
vivimos en medio del subjetivismo y relativismo. Crisis de la verdad. El
liberalismo, crisis de libertad; el negativismo de un realismo inmanente que no
se abre a la trascendencia, la crisis del sentido a la vida. La verdad revelada
viene a dar luz sobre el sentido de la existencia. Se precisa poner en
relación: Fe- razón- verdad y libertad.
IV. DESARROLLO MORAL:
NUESTRA MORAL DE LA VIDA Y DEL AMOR:
Como hablamos de una necesaria renovación antropológica que se produjo a partir del Vaticano II así sucede con la moral. La moral debe recuperar su rostro, ponerse en contacto con Cristo (Optatam Totius 16). Se precisa una renovación de la moral que parta de la relación con Cristo. El rostro de la moral es una persona: Cristo. Cristo es el camino la verdad y la vida (Veritatis Splendor 19; 29)
Está
enmarcada de acuerdo con nuestra IDENTIDAD. Se trata de recorrer todo un
itinerario para orientar mi vida conforme al plan y designio de Dios.
El Vaticano II desarrolla una base antropológica que nos abre a una nueva concepción de la moral. Fue Bernard Häring uno de los impulsadores de esta renovación (Joseph Fuchs, Balthasar) (volver al principio, a los orígenes): pasar de una moral de normas a una interiorización de la moral, poner las bases y fundamentos de la nueva moral. A partir de esta verdad con fundamento bíblico y antropológico podemos hablar de:
Moral de
la Alianza: orientación de todo hombre a la comunión (con Dios y los
hermanos). Venimos de la comunión para vivir en comunión y para la comunión
(eclesiología de comunión, T M I 43 )
Moral del
ser: Primacía del ser, no se trata tanto del hacer sino del ser. Del
ser viene el obrar. Primacía del encuentro, no se debe caer en moralismos,
obligaciones sino que debe nacer de un orden nuevo desde el encuentro personal
con Cristo. Moral del diálogo.
Moral de
la persona: la moral debe abarcar toda la persona, para que integre toda la
persona, toda la vida. No puede haber disociación entre lo que creemos,
vivimos, juzgamos y hacemos.
Moral del
hombre: Se remarca la dimensión relacional, dialogal de comunión.
Moral en camino: El hombre se mantiene a lo largo de su vida en un permanente proceso de conversión. Proceso unitivo-integrativo de maduración en el amor. Somos servidores de la Nueva Alianza constituidos como cartas vivas de Cristo para nuestro mundo de hoy. Hay un ministerio caduco, pasajero, velado antiguo que debe ser sustituido por un ministerio nuevo de reconciliación. Cristo nos da entrada en su persona a un ministerio imperecedero y permanente. Nosotros reflejamos irradiando su amor abiertamente y sin vergüenza revelando el rostro de Cristo en nuestras vidas. El ha hecho brillar su luz en nuestros corazones para irrradiar el conocimiento de Cristo y el esplendor del evangelio en nuestras vidas (Ex 34ss; 2 Co, 3ss)
La Moral
del seguimiento: parte de la primacía del encuentro, experiencia de alianza.
Cristo es el paradigma moral. El objeto de la moral cristiana es la conformación con Cristo ( Fil 3, 7-11; Ga 2, 20) ese trata de una vida nueva, entrar en la nueva forma de vivir de Cristo (EN 45) en la vida nueva del Espíritu. No hay participación de la vida divina sino a través de Cristo, incorporando y asimilando su Misterio Pascual (RH 10).
La Moral de la Alianza: parte de esa experiencia de Alianza (encuentro). La nueva norma moral es su ley nueva, el mandamiento nuevo del amor (ámense como yo les he amado). Es imposible amar como Cristo sin Cristo (si no estáis unidos a mí no podréis). El fin de la moral no es otra que la conformación e identificación con Cristo.
Somos el pueblo de la vida, el pueblo de la Alianza, ministros-servidores de la Nueva Alianza (entregando la vida como el Maestro para la vida de su pueblo) Somos Iglesia, pueblo de su propiedad, congregación de todos los que hemos sido rescatados del pecado y de la muerte, sacramento visible de la salvación de la Nueva Alianza establecida en Cristo. constituidos en ministros de la Nueva Alianza, dispensadores de los misterios de Dios. hemos recibido el Espíritu del Señor para llevar a cabo esta misión (ser luz del mundo y sal de la tierra). Hemos sido puestos como lumbreras y testigos para mostrar el camino de la salvación. Caminamos hacia una renovación de la humanidad (recapitulación de todos en Cristo), hombres nuevos para un mundo nuevo, la nueva cultura de la vida y del amor (Evangelium Vitae cap. IV).
MORAL DEL HOMBRE NUEVO: NO TENGAN
MIEDO, YO ESTOY CON VOSOTROS
Somos invitados al cambio Como Jesús no hemos de temer salir a las periferias, salir fuera del Campamento compartiendo los sufrimientos y ultrajes de Cristo. No temáis la contradicción ni la muerte, caminamos hacia la ciudad futura. Ejercemos nuestro ministerio no veladamente (El velo de Moisés) sino abiertamente procediendo en verdad y en libertad, ofreciendo nuestros cuerpos como parte de su sacrificio perenne por la redención del mundo entero.
MORAL DE
LOS SERVIDORES (EV 79, 81, 82, 87)
Servidores
de la vida, al cuidado de la vida (toda la vida en todas sus dimensiones, de
todos los hombres (sin distinción de raza cultura, condición). Se respeta, se
ama y sirve a la vida, al cuidado de la vida, para que la vida sea cada vez más
plena.
Hemos de pasar de un ministerio compulsivo a un ministerio compasivo.
El
ministerio compulsivo se deja arrastrar por los poderes seductores de dominación.
manipulación, coacción. Son los ídolos de nuestro mundo contemporáneo la
ambición, el poder, el prestigio buscando la gloria y estima de los hombres,
ser valorados y honrados bajo una creciente, compulsiva y progresiva necesidad
de autoafirmación. Compulsivo es el adjetivo que mejor cuadra con lo falso, lo
caduco, lo perecedero. Al verse despojados de esta honra los frutos de la
respuesta impulsiva son la avaricia, la irritación, la crítica, el juicio la
condena.
El
ministerio compasivo resulta de ponerse y abandonarse en las manos de Dios. la
compasión es el fruto de la oración y la base del ministerio en el Espíritu.
Los frutos de la compasión es una auténtica solidaridad compasiva que se
muestra con la capacidad de entrar en solidaridad con quienes más sufren, como
servicio humilde de caridad. Es reflejo del Espíritu de Jesús, del corazón
humilde y compasivo del Hijo de Dios (Mt 11, 22). Compasivo es el adjetivo que
mejor cuadra con el corazón de Jesús solidario con todo el sufrimiento humano
(Mt 8, 17). Los frutos son la misericordia, la reconciliación y el perdón.
UNA
IMAGEN: LA IGLESIA SAMARITANA
UN ICONO: EL BONZO (Japonés)
Dice un
proverbio que los niños se educan con el ejemplo más que con las palabras,
viendo las espaldas de los padres, viéndoles vivir. Se pone de relieve tres
actitudes:
SUNAO: La
humildad del que podemos aprender (atracción)
DOUKO: El
mediador, amigo, acompañante, compañero, comparte el camino y el pan
BYAKUDO:
Va por delante recorriendo el camino a mi lado (iluminación)
2. TU VIDA PROCEDE DEL AMOR
(DIOS PADRE)
I. CONTENIDOS PRINCIPALES (APOYO DE LOS SANTOS PADRES Y OTROS AUTORES)
a. LA
VIDA: UNA INMENSA RIQUEZA EN MIS MANOS[28].
Ojalá algún día, y ojalá sea hoy, cuando descubramos el
valor, la riqueza, el sentido de la vida. Ojalá que hoy tomemos conciencia de
todo lo que es bueno, bello y verdadero en la vida, de los infinitos dones que
cada uno de nosotros ha recibido: la capacidad de escuchar, comunicar, buscar,
valorar, discernir, la capacidad creativa de autoconstrucción y construcción de
un mundo mejor, estableciendo un orden social y económico que sea mejor y que
ayude a cada uno a desarrollar su propia dignidad[29].
Con su ingenio, el hombre siempre ha buscado desarrollar su propia vida (GS 33), especialmente hoy, con la ayuda de la ciencia y la tecnología, para descubrir tantas preguntas que surgen entre los hombres. ¿Cuál es el significado y el valor de la actividad humana? ¿Cuál es el significado de la vida? La persona crece en el conocimiento de tantas cosas y a veces ignora conocerse a sí mismo y a su propia vida. Hazte la pregunta sobre tu existencia en el mundo.
b. LA VIDA LA HE RECIBIDO
Me doy cuenta de que tengo vida pero no he hecho nada para
tenerla, ni siquiera mis padres son autores de mi vida.
La persona se lee a sí misma como
una pregunta sin respuesta; Se abre al diálogo y al encuentro con todas las
realidades que lo desafían y lo rodean. La persona sólo encuentra la respuesta
a sí misma cuando se abre a la trascendencia, a la plena realización de su
propio deseo de infinito.
Sólo Dios es capaz de responder plenamente a las profundas exigencias existenciales. El hombre se encuentra con el fatigoso compromiso de la búsqueda de su verdad existencial, que implica no sólo fascinantes descubrimientos de bienes y dones, sino también la contradicción de la continua negación de los valores y de la vida misma: «¡Tened la valentía de buscar la verdad, la verdadera vida!» [30]. La verdad de tu vida, la verdad que te hará libre.
c. ¿QUIÉN ME LA DIO?
¿Quién ha hecho tu corazón, la capacidad de desear, sentir,
amar? "¿Quién fundó la Tierra? ¿Quién estableció sus medidas? ¿De qué se
decían sus bases? ¿Quién encerró el mar? ¿Quién puede contar las nubes?"
(Jn 38, 5. 6. 8. 37). "¿Por orden tuya, el halcón levanta el vuelo,
extiende sus alas hacia el sur? ¿Por orden tuya sube el águila y coloca su nido
en las alturas? (Jb 39, 26-27). Cuando Dios hizo toda la creación, pensaba en
ti (Prov. 8, 27).
Cuando Dios hizo las estrellas, los campos de flores, los mares, las montañas, pensaba en ti. Pero cuando quiso crear tu corazón, lo modeló en sí mismo y te hizo a su imagen y semejanza. Así que él te ha hecho amar como él que es la fuente del amor, te ha dado una vida sin fin como él que es la fuente de la vida, te ha hecho para vivir en una comunión amorosa con él porque él es una comunidad de Vida y Amor. Dios te ha hecho para entrar en relación con él. La vida y el amor tienen su origen en Dios[31].
d. MI VIDA VIENE DEL AMOR.
No es casualidad descubrir en nosotros mismos el inmenso
deseo de amar, porque el hombre, todos los hombres, provienen del amor, de
quien es la fuente de la Vida y
el Amor, La necesidad de amar y ser
amados manifiesta nuestro origen más profundo: la fuente de la que venimos es
Dios mismo. Dios es Vida y Amor, Dios es la fuente de la Vida y el Amor. [32]
"Fíjate en la roca de la que fuiste tallado y en la
cavidad del pozo del que fuiste cavado" (Is 51, :1). Así sois piedras preciosas de la
mina, de la fuente inagotable del amor.
"Eres mi hijo; Yo os he engendrado hoy» (Sal 2, 7).
"Todo amor verdadero tiene su origen en Dios, de donde ha venido a la existencia, donde ha sido alimentado y donde ha crecido, donde tiene su ciudadanía no como un extraño sino como un hijo".[33] Dios es de hecho la fuente, el origen de mi vida, de toda la creación.34]. Debemos reconocer a Dios como el Ser "en quien está el origen de la vida".[35]
e. DIOS ES MI AUTOR, MI CREADOR, MI PADRE
El amor del que procedemos no es algo sino alguien: una persona: Dios. Vengo de Dios que es mi Autor, mi Padre. Tengo su huella, su firma: "En las palmas de sus manos te tiene tatuado" (Is 49, 16). “Eres la vida de mi vida porque he dado mi vida por ti”. Dios no dudó en darnos a su Hijo para darnos vida (cf. Jn 3, 16). Dios ha llamado al hombre a encontrar la Vida en él. El hombre está llamado, desde el nacimiento, al diálogo con Dios (cf. GS 19). Esto es realmente maravilloso. Todos los hombres pueden encontrar la alegría de vivir unidos a su Creador y abandonarse en su amor. Decir "Padre" es decirlo todo, la mayor intimidad posible. "Padre es de alguna manera el nombre más verdadero de Dios, su nombre por excelencia".[36] El amor personalizado de Dios se convierte así en una pasión de misericordia.[37]
f. "DECIR PADRE": MÁS QUE UNA PALABRA
Decir que alguien es nuestro padre no es solo una palabra.
Desafortunadamente, nos hemos acostumbrado a hacer de nuestra religión un
anuncio con palabras totalmente vacías.
Decir 'Padre' es reconocer a Aquel que me ha dado el ser, la
vida, todo. Decir padre es reconocer el amor más profundo de mi vida que me
sostiene.
Decir "Padre" es decirlo todo, mi seguridad, mi
protección, mi apoyo: "No llames a nadie Padre tuyo en la tierra, porque
uno solo es tu Padre: el que está en los cielos" (Mt 23, :9). Solo el que está en el cielo es
digno de esta palabra.
¡Oh buen Padre, cuán inmensa es tu riqueza, tu poder, tu misericordia! (cf. Rm 11, 33). Ciertamente nadie es como Tú, solo Tú eres santo, Solo Tú eres magnífico en el amor, ninguno de nosotros podría conocer la profundidad, ni comprender la inmensidad de Tu amor. Todo viene de Ti, todo existe gracias a Ti y tiende hacia Ti. ¡A Ti se eleva, oh Dios! Nuestro himno de alabanza y amor para siempre.
g. DIOS ES AMOR Y SU AMOR SIEMPRE PESA SOBRE MÍ
Dios te ama, siempre te ha amado y siempre te seguirá amando.
a) Dios te ha amado: porque te ha amado, por puro amor gratuito te ha creado[38].
Él no ha creado a nadie igual a ti; Antes de ti y hasta el
fin de los tiempos, Él no creará a nadie igual a ti. Eres único para él.
"Antes de formarte en el seno materno te encontré,
antes de que salieras del vientre materno te consagré. antes de que vinieras a
la luz» (Jr 1, 5).
Él te ama desde toda la eternidad y por toda la eternidad.
Dios, que creó al hombre por amor, puede tener derecho al amor del hombre. En este amor a su Dios el hombre encuentra toda su grandeza, su paz, la plena satisfacción de su ser. Recuerda:
b. Dios te ama[39]. "En él vivimos, nos
movemos y existimos" (Hech 17, 28). Habías dicho que siempre estarías
conmigo... Pero, ¿por qué me has dejado solo solo en los momentos más
difíciles? El Señor me respondió: "Hijo mío: Te amo y te dije que no te
dejaría solo ni por un momento, no te he dejado... Los días en que solo has
visto una huella en la arena son los días en que te cargué sobre mis
hombros".
"Si vais por las aguas, yo estaré con vosotros; Si es
por ríos, no se inundará. Si pasas por el fuego, no serás quemado» (Is 43, 2).
c. Dios siempre te amará [40].
El amor de Dios es absoluto y eterno: Él siempre me amará.
(Sal 118, :1-5).
"¿Puede una mujer olvidar a su pequeño hijo, y no
compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olvidaran, no me olvidaría de
ti» (Is 49, 14-15). «Aunque los montes se retiren y los montes tiemblen, mi
amor no se apartará de ti, ni vacilará mi pacto de paz» (Is 54, 10).
La felicidad que Dios nos promete nunca disminuirá.
Necesitamos amor, pero no cualquier amor, sino un amor infinito y eterno. Solo el amor infinito y eterno es perfecto y propio de Dios.
h. DIOS ES COMUNICACIÓN DE AMOR[41].
Dios siempre ha querido entrar en comunión con su pueblo, quiere comunicarse con él en un espíritu de reciprocidad y pertenencia mutua. Dios quiere amar porque es amor, quiere dar, darse a sí mismo. La iniciativa es siempre de Dios, que ofrece, por puro amor y en perfecta gratuidad, liberación, seguridad, certeza; Solo una es la razón... porque el Señor te ama. En la raíz de la comunicación está el amor. El amor siempre es comunicativo. La vida íntima de nuestro Dios: La Trinidad, en sí misma, es comunicación de amor; es una comunicación continua, profunda, inagotable entre las Personas divinas. El Padre "dice" al Hijo, diciendo que lo genera y le comunica todo lo que es o que tiene. El Hijo llama al Padre y se entrega totalmente en perfecta obediencia. El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, es el vínculo vivo de unión, fruto perfecto y personal del diálogo de amor entre el Padre y el Hijo.
j. EL MISTERIO MÁS PROFUNDO DEL AMOR
El misterio más profundo del amor del que procedemos apenas
se intuye y balbucea. Muchos textos de la Biblia se refieren a la relación
entre el Padre y el Hijo: «Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce
bien al Hijo sino el Padre, ni el Padre conoce bien a nadie sino al Hijo, y a
aquel a quien el Hijo se lo revele» (Mt 11, 27). «El Padre ama al Hijo y le
muestra todo lo que hace» (Jn 5, 20). «Yo y el Padre somos uno» (Jn 10, 30).
«Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí» (Jn 14, 9).
El Espíritu Santo es esta comunión de amor que mantienen el Padre y el Hijo: «Yo rogaré al Padre y él os dará otro Paráclito para que esté con vosotros para siempre» (Jn 14, 16). «Cuando él venga, el Espíritu de la Verdad os guiará a toda la verdad» (Jn 16, 13). «El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todo y os recordará todo lo que os he dicho» (Jn 14, 26). En el Evangelio se pone de manifiesto este sentido de profunda comunión de amor y de intercambio que existe en el misterio de Dios y que está en la raíz de nuestro ser humano.
k. DIOS QUIERE COMUNICARME SU AMOR HOY.
Deja atrás la vida pasada, tus preocupaciones,
incertidumbres. Olvida tu pasado y ábrete a una nueva vida con él.
Vive hoy, el presente de la llamada a reconocer su amor. Hoy
es el gran día; hoy Dios te ama, Dios te llama. Dios quiere comunicarte su
amor. Hoy puede ser el momento más feliz, el encuentro más feliz de tu vida, el
momento de escuchar su voz, su Palabra. Su Palabra es una palabra de amor: mi
Hijo. «Eres precioso a mis ojos, eres
estimado y te amo» (Is 43, 4).
Hoy tu papá quiere decirte cuánto te ama, cuál es su deseo
de que seas, de que vivas feliz. Hoy tu papá quiere revelarte su secreto: es feliz contigo y
te ama. Hoy tu padre quiere confiar en ti y ofrecerte su amistad.
l. DIOS PADRE QUIERE QUE RECONOZCAMOS SU AMOR PATERNAL
Dios cuenta contigo, Dios te necesita... Eres su hijo.
Dios quería darse a conocer por sus criaturas.
El amor tiene la característica de igualar a los que se aman
para estar en total comunión, así es como el Hijo se une al Padre.
"Dios quiere ser no solo Dios, sino tu padre
amoroso".[42]
"Dios ha creado a sus criaturas para que tengan a
alguien que cuide de sus dones".[43]
Solo Dios puede satisfacer las aspiraciones más profundas
del hombre. [44]
El amor que el hombre tiene instintivamente no es de "poder" para amar también a Dios, y por consiguiente de "deber" de amar... Es el deseo de sí mismo lo que Dios ha puesto en el corazón del hombre". lo que lo dirige hacia él[45].
m. LOS SENTIMIENTOS DEL HIJO CONTRASTAN CON LOS DE SU PADRE.
El amor de Dios no depende de mi respuesta, incluso si no me
doy cuenta de su amor, me ama. La imagen de los sentimientos del Padre en
comparación con los del hijo se refleja en la parábola del hijo pródigo, o del
Padre misericordioso (Lc 15, 1):
Cuando se lee la parábola del hijo pródigo, que despilfarró la riqueza de su
padre en vicios, tan pronto como mostró un poco de nostalgia por la casa del
Padre, el Padre corrió, lo abrazó y puso todas las riquezas a su disposición.
Las faltas de todos los hombres no son más que un puñado de arena en el inmenso océano del amor de Dios Padre. Así como una pequeña tierra no puede cubrir una fuente impetuosa, así la misericordia del Padre no puede ser detenida por la maldad de las criaturas. [46]
n. ¿CÓMO CORESPONDER A ESTE OCÉANO DE AMOR?
La experiencia de ser un niño es coexistencial a la de ser padre; la experiencia de ser persona es coexistencial a la de "estar en comunión": la persona no puede realizarse plenamente si no es en una comunión de amor con Dios. El Concilio lo afirma claramente cuando dice: "La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el hombre está invitado a dialogar con Dios. Existe pura y simplemente por amor a Dios, que la creó, y por amor a Dios que la preserva. Y sólo se puede decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor y se confía totalmente a su Creador" (GS 19). En este mismo sentido, San Gregorio de Nisa comenta: "Nuestro Creador nos ha dado el amor como expresión de nuestra fisonomía".[47]
o. HOY PUEDES RECONOCERLO, DESCUBRIRLO Y COMENZAR A DIALOGAR CON ÉL.
Hoy puedes ser el gozo, la alegría de tu Dios. En el cielo hay mas alegría cuando un pecador vuelve a su Padre…
No tengas miedo de Dios. Ábrete a su amor y descubre su
verdadero rostro. La verdadera vida comienza cuando reconocemos el rostro de
Dios (cf. Sal 136).
Dios es gratuidad: su disponibilidad está guiada por la única y sencilla
razón del amor gratuito, de su don.
Dios es fidelidad: el amor dado una vez se da para siempre, no es un amor
repetitivo, sino que se renueva continuamente por la fuerza del pacto.
Dios es ternura: El amor de Dios "es entrañable" tanto que puede
considerarse como el amor de la madre por su hijo, del marido por su esposa.
Dios es perdón: El amor de Dios vence no solo
el tiempo, la distancia, sino también la indiferencia, la infidelidad y la
traición.
Dios es acogida: El amor de Dios está siempre lleno de paciencia, todo está excusado, todo lo que perdura, nunca pierde la esperanza (cf. 1 Co 13, 7).
q. HABLA CON TU PAPÁ.
Dios es tu Padre. Si tuviera a mi padre cerca de mí, lo
menos que haría sería saludarlo de corazón y besarlo, contarle lo que me ha
pasado, escucharlo, aceptar una palabra, un consejo de él.
Hoy es el momento de disfrutar de la realidad de que Dios es
mi Padre, que ha preparado este hermoso día para mí y que me ama.
Hoy, como niños que regresan a casa, podemos hacer feliz a
Dios nuestro Padre. Así, verdaderamente, este hijo que había dejado el hogar
durante tanto tiempo descubre a su Padre de una manera totalmente nueva. La
nueva relación de amor que ahora rodea al hijo lo hace renacer y lo convierte
en una nueva criatura:
«Este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida» (Lc 15, 24).
NOTAS:
[29] GS 9.
[30] Cf. JUAN PABLOII, Discurso a los jóvenes de todo el mundo, Roma 1985.
[31] Cf. ORÍGENES, En CanticumyPrologus: PG 13.
[32] Cf. GUILLERMODE SAINT THIERRY, De natura et dignitate amoris: PL 184, 332.
[33] Cf. Id.
[34] Cf. SALVIANODE MARSELLA, De gubernatione Dei IV, 9-10:PL 53, 79-82.
[35] Cf. S. AGUSTÍN, CD 8, 102.
[36] Cf. CIRILODE ALEJANDRÍA,Comentario en Iohanen, II, 7:PÁGS. 74, 500.
[37] Cf. ORÍGENES,Hom en Mth, 10: PG 13, 23c.
[38] Cf. IRENEO,Adversus Haereses, 2, 1; 1; 30, 9.
[39] Cf. IRENEO,Adversus Haereses, 4, 12, 3.
[40] Cf. IRENEO Prolongación del Amor en la eternidad, Adversus Haereses, 5, 3, 13, 1. 2. 3.
[41] Cf. C.M. MARTINI,Madurez en el amor: Dios es la fuente de todo amor, Leumann. Turín 1982, 74.
[42] ORÍGENES,Comentario al Evangelio de Mateo, 17, 36:P G 13.
[43] IRINEO,Adversus haereses IV, 14, 1: PG 7, 1010.
[44] El pensamiento de San Agustín es muy semejante al pensamiento de GUILLERMODE SAINT THIERRYen Meditativae orationes:“hemos sido creados por Ti para ir a Ti, y por esto nuestra vida debe ser orientada a Ti".
[45] Cf. MÁXIMOEL CONFESOR, Ambiguorum Liber: PG 91, 1312 AB.
[46] Cf. ISAAC EL SIRIO,Tratados ascéticos, 5B y 60, en: I. TOURAILLE, Isaac el Sirio, Obras Espirituales.
[47] GREGORIO DE NISA, In orationem dominicam2: PG 4, 1148B; cfNCIC.2784; o como comenta también P. EVDOKIMOVen:Ortodoxia, París 1977, 68.
II. LECTURA
UNITIVA DE LA BIBLIA:
PALABRA
CLAVE: PATERNIDAD
1. Preparación
(AT)
Paternidad a través
de Patriarcas, Reyes, profetas y sacerdotes
2. Revelación.
(Evangelio)
Padre en Jesús. Revelador del Padre. El que me ve a mí, ve al Padre. El que me escucha a mí, escucha al Padre. Relación única con su Padre
3. Proyección (NT)
Paternidad en el apóstol. Nos convertimos en padres en
participación viviendo la paternidad de Dios, revelando el amor y la
misericordia del Padre a sus hijos.
Jesús restaura
nuestra identidad perdida volviéndonos al don bautismal
Pueblo real el anillo
Pueblo profético las
sandalias
Pueblo sacerdotal la túnica blanca y la unción como
pueblo consagrado
DESARROLLO BIBLICO:
Desde siempre el hombre experimenta la
búsqueda de su identidad ¿quién soy? Esta búsqueda se resume en esta doble
invocación : que te conozca y que me conozca (San Agustín) Dios sale a su
encuentro para revelarle el sentido de su existencia. Solo Dios quien nos da el
ser da respuesta a nuestro interrogante.
El hombre buscó el nombre, el rostro de Dios.
La Biblia nos deja ver que su nombre es recibido por revelación de parte de
Dios. Distintos son los términos que refieren su nombre:
EL-ohim (Tradicción Elhoista): es el Dios de los pueblos nómadas,
semitas, en contacto con los cananeos (El. El- Saday). Para estos pueblos
representa el único Dios para todos los pueblos. Elías es el profeta que revela
el nombre de Dios, un Dios padre-madre-creador que se revela en toda la
creación-naturaleza, Dios omnipotente de las montañas (El monte es lugar donde
se revela). El es la roca firme que nos muestra su fortaleza y poderío. Es el
viviente, autor y dador de vida.
Yhwh, Yahvé (tradición Yahvista). El tetragrama sagrado que no se puede
pronunciar (el totalmente otro, indecible) representa el Dios libertador en la
historia. Es el que llamó a los patriarcas y se manifiesta como rey guerrero y
libertador. Es el que se rebela a Moisés en el Sinaí. Es también utilizado el
nombre de Adonay, el Señor. El Señor trascendente y sin embargo operante en la
historia (en sus obras). El Señor que permanece inmutable, inalterable a lo
largo de todo
Abba, (la revelación de Jesús) Jesús como revelador de Dios nos hace
partícipe de una absoluta novedad. Se dirige a Dios como un niño lleno de
afecto y ternura, tremendamente familiar: Papaíto y nos mueve a la confianza
absoluta (rompe con todo temor o formalismo). El Dios providente que nos da el
pan de cada día, que nos ama con un amor incondicional, que cuida de nosotros y
no nos abandona, lleno de ternura y misericordia, el que defiende al pobre, al
afligido que no tiene protector. El Dios-amor que colma nuestra existencia y
nos llama a una vida plena y eterna.
(I). LA PATERNIDAD EN EL AT: Tiempo
de PREPARACION
La Parábola del Padre misericordioso presenta
dos hijos. Desarrolla la historia de un Padre con dos hijos que sufren la
separación y el reencuentro
Los dos hijos pueden representar los dos
reinos del Norte y del Sur (922ac- 722ac) que se originaron tras la muerte de
Salomón (Roboám y Jeroboám).
El hijo menor: El Reino del norte: Israel. El reino del Norte
(partidario de la tradición Elhoista, predomina la figura del profeta) fue el
primero en caer (722ac). Era un reino grande y próspero pero inestable, sufre
las tensiones de una fe apegada a lo antiguo y las tentaciones del mundo moderno
y religiones cananeas (ídolos) Finalmente es asediado y destruido por los
asirios mientras el Reino del Sur permanece indiferente. Vive el exilio: cisma-
salida- éxodo. Su capital Samaría es tomada por las élites deportadas.
El hijo mayor: El Reino del Sur: Judá (partidario de la tradición
Yahvista, predomina la figura del rey). El Reino del sur también caería
asediado por los babilónicos (587ac). Jerusalén y el Templo es destruido.
Después del destierro será finalmente reconstruido después del exilio. La
vuelta y el reencuentro con los hermanos separados.
Vamos a hacer un recorrido de la historia
de los Orígenes tratando de descubrir
La figura del Padre: La revelación de Dios como Padre es progresiva y se da
plenamente en Jesús.
La casa paterna: la búsqueda de la tierra que es el don de la promesa: tierra
prometida, nación, reino.
La paternidad: la van encarnando en figura los patriarcas, profetas, sacerdotes
y reyes. Finalmente Jesús con la filiación nos hace partícipes de ser Profetas,
sacerdotes y reyes (bautismo)
I.1 EL ESTADO ORIGINAL
El ciclo de los Orígenes trata de responder a
las preguntas claves. IDENTIDAD: Quienes somos, de dónde venimos a dónde vamos,
cual nuestro sentido último. El ciclo del Génesis o de los Orígenes, aunque
guarda cierto paralelismo con los mitos, nos abre a una lectura e
interpretación del texto sagrado desde la fe. No es el primer libro en
escribirse pues recoge diversas tradiciones orales: Yahvsita (Y), Elhoista (E),
Deuteronomista (D). Se escribe en tiempos de David y Salomón desde el
reconocimiento de Dios como El Salvador y liberador de su pueblo.
El libro del Genesis nos hace descubrir a
Dios como el que da la vida (el soplo de vida), da el ser a todos los vivientes
(dar el nombre) y forma al hombre a su propia imagen y semejanza.
Podemos hacer el siguiente recorrido:
La primera casa paterna: la figura del paraíso
La pérdida de la casa: la pérdida de los bienes:
La promesa de restauración: el proto
evangelio. La Alianza con la creación y la promesa.
I.2 LA VIVENCIA DE LA PATERNIDAD
EN EL AT
I.2.1 TIEMPO DE LOS ORIGENES
Los Patriarcas: Son los Padres de la fe. la casa paterna es el clan, la tribu,
poco a poco se irá adquiriendo la conciencia de la paternidad universal (Gen
17, 5). El aspecto de la tribu caracterizaba los pueblos nómadas del desierto.
Se reunían para celebrar sus tradiciones tribales, orales, cultuales
(santuarios). Se va extendiendo el concepto de tribu a una federación de
tribus. Poco a poco emerge la religión Yahvista basada en la Alianza y la
promesa (Gen 12, 6-7; 15, 7-12; 18, 1ss)
Los patriarcas son los jefes del clan, el
cabeza de familia (el Señor, Adon) que da unidad consistencia y cohesión a la
familia, el que da el alimento, el sostén (material y espiritual), encargado de
la educación (importancia de la tradición oral). Son los padres de la raza
espiritual no solo por su paternidad física sino espiritual. (fidelidad a la
promesa y garantes de la fe).
1.2.2 TIEMPO DEL DESIERTO
Los Profetas: Son los hombres de Dios, de fe inquebrantable. Personas que
escuchan a Dios y anuncian al pueblo lo que él dice. Garantes de la fidelidad
del pueblo a semejanza de Dios. Mueven a la fidelidad a la Alianza. Llaman a la
conversión interior del corazón como respuesta al amor de Dios (Dt 10, 12ss)
Los profetas cobra importancia en el tiempo
del desierto. Serán los guías y referentes de la fe del pueblo. Ejercen una
paternidad de orientar la vida conforme a la fe condenando la corrupción,
prostitución, idolatría (paternidad moral). Son los consejeros y guías
espirituales del pueblo. Al no ser un cargo institucional sino otorgado
directamente por Dios gozan de mayor libertad.
El ciclo de los profetas abarca los del Reino del Norte (Oseas: Os 11, 1-4)) y los del
Reino del Sur (Isaias: Is 49; 51; 53, Jeremías: Jer 31,3; Ezequiel: Ez 36)
1.2.3 TIEMPO DE LA MONARQUIA
Los Reyes: Son los garantes de la unidad del pueblo (administrar la ley).
Son elegidos (ungidos) de Dios para guiar al pueblo. La designación y
consagración por parte de Dios da cuenta de la primacía de Dios (1 Sam 0,
10-11; 2 Sam 7ss). Pronto surgirá todo un movimiento nacionalista (importancia
de la ley: la Torah, el Pentateuco). La unida nacional gira en torno a
mantener una misma fe (religión) y el orden político y social (nación dirigida
por Dios a través del rey)
Cobran importancia a partir del tiempo de la
monarquía donde el pueblo pide a Dios a través del profeta que les de un rey
para guiarles a semejanza de los otros reinos de la tierra. el rey será el
padre de la nación y jefe del reino. Ejercerá su autoridad según el designio de
Dios. ejercen una paternidad mas bien jurídico- legilativa- administrativa de
acuerdo a un reino temporal. Dios hace al rey depositario de sus poderes para
reinar a todos los reinos de la tierra y considerarlo como sacerdote real por excelencia.
1.2.4 TIEMPO DEL EXILIO
Los sacerdotes: Son los jefes religiosos, encargados del culto y el templo,
comunidad cultual que surge de la tribu de Leví (levitas). Garantes de la
santidad cultual, ley de la santidad. La organiza Aarón y sus descendientes.
Los sacerdotes terminan sustituyendo a los reyes ejerciendo también el poder
político.
Los sacerdotes cobran importancia sobre todo
en el tiempo del exilio. Eran los consejeros reales quienes acabarían
convirtiéndose en padres espirituales y verdaderos líderes del pueblo. Tras la
ruina de Jerusalén y el Templo cae la monarquía y se pone fin a la tutela regia
del sacerdocio. Igualmente la desaparición del profetismo acentúa su autoridad.
El sacerdocio adquiere mayor protagonismo y autoridad
Tras la destrucción de Jerusalén y el templo
con la vuelta del exilio va desapareciendo la relevancia de los reyes,
sacerdotes y profetas, vagan errantes por el país (Jer 14, 18). Será el tiempo
donde tomará relevancia la comunidad que se reúne en la sinagoga para la
escucha de la Palabra (La Torah)
(II). Tiempo del cumplimiento
REVELACION
Cristo viene como el Hijo de Dios y revelador
del Padre, Inaugura el verdadero Sacerdote, profeta y Rey para abrirnos a un
nuevo sacerdocio, profetismo y realeza. (Is 60; Dt 18, 15-22). Cristo ataca la
usurpación de la paternidad de Dios mantenida por los sacerdotes, escribas y
Fariseos. Finalmente será condenado por el Sumo sacerdote y el Sanedrí por
blasfemo, considerarse el Hijo de Dios.
II.1 Jesús se presenta como revelador del
Padre
El Padre es quien le revela su IDENTIDAD: Tu
eres mi hijo en quien me complazco (bautismo)
Cuando oréis dirigíos a Dios diciendo Padre
(Lc 11. 24)
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre (Jn
14, 2-7)
Jesús es el profeta encargado de revelar a
Dios: (Lc 7, 16-39; Lc 24, 19)
Jesús es el rey, un reino que no es de este
mundo (Lc 1, 32-33; 19, 12; 22; 28; 23, 40)
II.2 La relación filial de profunda
intimidad con el Padre:
El Hijo no hace nada por su cuenta, hace
únicamente lo que ve hacer al Padre, conforme el Padre me dice así juzgo. El
Padre me ha concedido el poder de dar la vida (Jn 5, 19; 25; 30)
Yo enseño lo que he aprendido del Padre. el
esta conmigo y no me deja solo y yo hago siempre lo que le agrada (Jn 8, 29)
Me acusáis de blasfemo por decir que soy hijo
de Dios. creed en mi. Reconed mis obras y podréis reconoced que el Padre está
en mí y yo en el Padre (Jn 10, 36)
El Padre me ha enviado para dar la vida, esta
es la misión que debo cumplir por encargo de mi Padre; nadie me la quita soy yo
quien la doy voluntariamente, yo no hablo por mi propia cuenta. El Padre que me
ha enviado es quien me ha ordenado lo que debo decir y enseñar (Jn 10, 18-27;
12, 49).
II.3 Jesús se presenta como revelador del
rostro misericordioso del Padre
Sed misericordiosos como vuestro Padre es
misericordioso (Lc 6, 36)
Jesús anda con gente pecadora de mala
reputación y hasta come con ellos. Como le critican les pone estas
parábolas…(Lc 15)
Jesús para enseñarles a confiar en el Padre
bondadoso les pone esta parábola…(Lc 18)
II. 4 Jesús presenta a un Padre que es Padre
de todos
Alaben a vuestro Padre del cielo para que
todos lo alaben (Mt 5, 16; 10, 20; 11, 25)
No andeis preocupados por la comida o el
vestido, vuestro Padre que cuida de todo los seres sabe de lo que necesitáis
(Mt 6, 25-34)
Confiad, cuando os persigan no os preocupéis
el Espíritu de vuestro Padre hablara por vosotros (Jn 14,20; 17,21; 20, 21)
(III). Tiempo de PROYECCION: La
paternidad del apóstol (servidor)
Por Cristo, La Palabra del Padre nos ha
venido la vida. A cuantos le recibieron y creyeron en él les concedió el legar
a ser hijos de Dios. Estos son los que nacen no por generación natural
sino porque tienen por Padre a Dios (Jn 1, 12-13)
III.1 Toda paternidad viene de Dios. No
llaméis a nadie Padre sino solo a Dios (Mt 23,9)
El origen de toda paternidad y toda
fraternidad está en Dios. no debemos usurpar la paternidad. Toda paternidad se
vive desde la paternidad divina reconociendo a Dios como su fuente y origen.
III.2 La Acogida de la Palabra:
Estos son mi madre y mis hermanos los que
escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Es la alabanza de aquellos que hacen
la voluntad de Dios (Mt 12, 46-50)
III. 2 La nueva identidad nos viene por el
Bautismo.
Por el bautismo somos sacerdotes, profetas y
reyes
Al dar el
nombre. Dios nos da el ser, la identidad de hijos
La unción
del Espíritu. Somos enviados portadores de la misión de Cristo (Lc 4)
La
vestidura blanca
La luz
III: La profesión de fe: CIC art 1: 198, 203, 232, 268, 279
Creo en Dios Padre creador, Hijo que murió y
resucitó y en Espíritu Santo santificador
III. BASE ANTROPOLOGICA
Se necesita una antroplogia cristiana. Base antroplógica a partir de la obra de Karol Wojtyla : Persona humana
EL HOMBRE
EN BUSQUEDA
El hombre es un ser en camino en búsqueda de
su identidad, de sentido. No le basta saber su procedencia natural, sus padres,
su lugar de nacimiento, su profesión. Su búsqueda va más allá (hambre de
sentido: de sus raíces profundas). El hombre experimenta la búsqueda de su
identidad ¿quién soy; de dónde vengo; a dónde voy? (preguntas existenciales)
Dios sale a su encuentro para revelarle el sentido de su existencia. Solo Dios
quien nos da el ser da respuesta a nuestro interrogante (respuestas
existenciales).
LAS
CATEGORIAS PERSONALISTAS
Es
preciso distinguir los actos, las actitudes y las motivaciones
Los actos
concretos de la persona, para que sean humanos han de ser expresión
de toda la persona (prolongación y consolidación de la persona)
Las
actitudes son las disposiciones habituales para reaccionar de cierta manera
ante las múltiples situaciones. Ejercen su función de nexo en las motivaciones
y los actos.
Las motivaciones serían el conjunto de valores que sostienen y dirigen una conducta. afectan al centro de la persona. intervienen en todo el comportamiento humano.
EL
PROCESO DE INDIVIDUACIÓN proceso de autoconocimiento, responde al proceso de
identidad de autoposesión y de autonomía. El hombre pasa a ser señor de y dueño
de sus actos(sujeto consciente de sus actos responsables y libres)
El hombre
adquiere su identidad abriéndose a la trascendencia, al Tu con mayúsculas
No somos
seres acabados sino en proceso
Hemos de
aprender a vivir en relación, en libertad, en responsabilidad
Esto pide
la escucha atenta, el diálogo
Aprender
a vivir en trascendencia, en obediencia (ob audire)
Aprender
a vivir en coherencia con lo que creemos: testimonio, fidelidad
El
descubrimiento de su identidad se lleva a cabo en proceso, camino de libertad y
fidelidad, solo abriéndose a la trascendencia el hombre adquiere conciencia de
su identidad, de su altísima dignidad como persona única e irrepetible.
Se trata
de ser persona como sujeto dotado de dignidad, libertad y responsabilidad.
Solo así puede optar libremente
IV. DESARROLLO MORAL
BASES Y FUNDAMENTOS DE LA MORAL DEL SER
(Juan Pablo II: Teología del cuerpo y Francisco: Amoris Leticia)
LA MORAL DEL ENCUENTRO (GS 19)
La moral
cristiana solo se entiende desde la categoría del encuentro (moral
relacional-dialogal) que da cuenta de la indisoluble unidad entre Dios y el
hombre. Solo el hombre desde el encuentro se ilumina su existencia y adquiere
orientación a toda su existencia.
En el
encuentro, el hijo toma conciencia (recapacitó): Entrando en sí mismo (Lc 15,
17)
Se pone la base
nuestro verdadero ser, la verdadera identidad-dignidad
La
formación moral requiere la formación de la conciencia (GS 16)
De la
auto conciencia se pasa a la autoposesión (ganar en libertad)
Se pone
el fundamento a la moral. El fundamento es Cristo: ser hijos en el Hijo
Jesús es el Hijo que nos invita a entrar en esa relación filial de hijos (no de esclavos) (Rm 8)
MORAL DE CONVERSION, EN CAMINO
El Hijo
se pone em camino. Jesús
se propone como el camino, la verdad y la vida
Fuimos
creados a su imagen y semejanza. Jesús
es el modelo, la imagen
Esto
supone un lento y progresivo proceso de conversión, integración
Cada
verdad nos invita a dar un paso n este proceso de conformación
La filiación a imagen del Hijo
LA MORAL DE LA CONFORMACION
El ser
hijos en el Hijo es identificarme con Jesús, adquirir su nueva forma de sentir,
pensar, actuar. Tengan entre ustedes los mismos sentimientos de Cristo Jesús.
La moral
del ser se convierte en moral del seguimiento
Nuestra formación moral como discípulos misioneros de Cristo
LA PATERNIDAD RESPONSABLE (Humanae vitae)
El hombre
llamado a vivir su paternidad desde la paternidad divina.
La
procreación no es producción de un hijo, es la colaboración con Dios en su
designio creador de transmitir, su ser, su imagen
La
generación de un hijo pide la concepción fruto de la unión amorosa, supone la
transmisión misma no solo de la vida biológica sino divina (La unidad
psicosomática de la vida humana) el hombre esta llamado a formar la comunión,
la familia de Dios.
La
transmisión de la vida es una bendición divina, no se puede reducir solo al
plano biológico supone la educación de los hijos desde el designio de Dios.
La
dignidad del hijo conlleva la generación en un acto de amor libre y
responsable, desde el matrimonio (pide el amor conyugal, un seno de amor
estable) para formar una familia.
3. TU VIDA ES AMOR
(VIDA ETERNA)
I. CONTENIDOS PRINCIPAES (EN BASE A LOS STOS PADRES Y OTROS AUTORES)
a. EL DESEO DE VIVIR PARA SIEMPRE
¿Por qué amamos, por qué esperamos, por qué vivimos? Parecen ser preguntas que nosotros por sí mismos no podemos descifrar. Lo hacemos porque la vida estalla en nosotros; sentimos el deseo de vivir, la necesidad de saber por qué lo tenemos y debemos vivir, y cuál es su futuro. Este misterio se nos va desvelando a lo largo de la vida, a medida que pensamos en nuestro futuro y de dar sentido al presente. Sentimos la necesidad de creer y poco a poco nos percatamos solo dos cosas son necesarias en este mundo: vivir una vida plena y que esta plenitud la alcanzamos en el amor[79]. Sentimos el deseo profundo de vivir y vivir para siempre. Debajo de todas las exigencias del hombre se esconde un deseo más profundo y universal, anhelando una vida plena, digna de ser vivida abundantemente y sin fin. El hombre es creado para la existencia y para la vida plena por su misma naturaleza divina. [80] El hombre siempre tendrá ese deseo de saber qué fuerza lo empuja a vivir... Por lo que se pregunta: ¿por qué la muerte? ¿Es la muerte una frustración para este profundo deseo? Ante este dilema, la Iglesia tiene una respuesta.
b. LA RESPUESTA DE LA FE
Dios no quiere la frustración de sus hijos, sino su plenitud. Dios es el fin último y personal del hombre; que revela al hombre el sentido de su propia existencia, la verdad profunda sobre el hombre, sobre toda su existencia. Sólo Dios puede manifestar plenamente el misterio de la vida que ha creado y que responderá a los deseos más profundos de su vida. Dios que ha creado al hombre a su imagen y semejanza y lo ha hecho partícipe de su naturaleza divina; También lo ha llamado a participar de su vida eterna. "Os anunciamos la Vida Eterna que está con el Padre y que se nos ha manifestado en Jesucristo por medio del Espíritu Santo, para que todos comulguemos con el Padre y con el Hijo y con el Espíritu".[81] La Iglesia dice que Cristo, a través de todos los muertos y resucitados, da al hombre a través de su Espíritu su fuerza para que el hombre pueda responder a su suprema vocación divina (cf. GS 10).
c. EL FUNDAMENTO DE NUESTRA FE
La vida eterna es la razón de ser de nuestro cristianismo. Sin la resurrección nuestra fe no tendría fundamento (cf. 1 Co 15, 4). La vida eterna es la razón de la Encarnación. La vida eterna es la razón de ser de la Iglesia, de los sacramentos, de los misioneros; Si no fuera por esta vida, nuestra predicación sería una ilusión. La Iglesia, instruida por la Revelación divina, afirma que el hombre fue creado por Dios para un fin de felicidad más allá de los confines de la precariedad de nuestra existencia terrenal; además, la muerte corporal será vencida por la omnipotencia del Salvador. Esta victoria fue obtenida por Cristo al volver a la vida después de haber liberado al hombre de la muerte mediante su muerte (cf. 1 Co 15, 56-57). Por lo tanto, la fe nos descubre el fundamento sólido para quien quiere encontrar respuesta al deseo más profundo de vivir siempre y a su ansiedad por un destino futuro. Esta es nuestra esperanza, a nosotros criaturas mortales se nos ha prometido un final feliz, una vida plena en el cielo. [82] Y esta vida la podemos empezar a vivir en esta tierra.
d. LA MAYOR PRUEBA DE DIOS DEL AMOR INFINITO POR EL HOMBRE
La prueba del amor infinito de Dios es la de darle su misma vida, inmortal y eterna. "La vida en su misma realidad y verdad, nos ha sido dada por el Padre, que a través del Hijo en el Espíritu Santo, derrama como fuente sobre nosotros todos sus dones celestiales. Y por su bondad nos promete verdaderamente también a los hombres los bienes divinos de la vida eterna".[83] Dios Creador es Padre de toda la vida, nos cuida y viene a nuestro encuentro con la Encarnación redentora del Hijo, y nos da su misma vida. "Les has dado poder sobre todos los hombres, para que todos los que les has confiado reciban la vida eterna. La vida eterna es conocerte a ti, tú el único Dios, y conocer a Jesucristo, a quien has enviado".[84]
e. ¿QUÉ ES ESTA VIDA ETERNA?
Es Dios mismo quien se da a sí mismo; Su amor se trata de que participemos en él en su propio Amor de Vida inmortal. Por lo tanto, la esencia de esta vida es este amor de Dios en nosotros. Él nos ha llamado y nos sigue llamando manteniéndonos unidos a él y a toda su creación, en perpetua comunión de amor, con su vida divina incorruptible (cf. GS 18). Dios, creador de un mundo ordenado y bueno, nos llama a una vida feliz en comunión con él y con nuestros hermanos y hermanas en el don de su amor. Nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo y en él todos forman la misma familia en el amor del Espíritu Santo. Este es el deseo y la promesa de Jesús en su oración sacerdotal: "Padre ruego, para que todos sean uno, como tu Padre tú estás en mí y yo estoy en ti; Ellos también son uno en nosotros, para que el amor que me tienes esté en ellos y yo en ellos» (cf. Jn 17, 21-26).
f. AHORA VIVIMOS LA VIDA ETERNA EN LA FE
Esta vida eterna no es algo que pueda vivirse solo después de la muerte. Nuestra fe nos hace gustar como un anticipo de alegría, luz. la paz, la serenidad y el amor son fruto de esta comunión con nuestro Dios como principio de la vida eterna (cf. 1 Co 13, 12). "Hasta ahora contemplamos como en un espejo, como si ya estuviera presente, la maravillosa realidad que nos tiene reservada la promesa y que por la fe podemos disfrutarlas."[85] La fe es un anticipo del conocimiento que nos hará felices en la vida eterna". No podemos estar y vivir unidos a Dios si no elegimos libremente amarlo. [86] "Si alguno me ama, mi Padre lo amará y lo llevará consigo; el Padre y yo moraremos con él. En aquel día sabréis que vivo (vuelto al Padre), y vosotros estáis unidos a mí y yo a vosotros".[87] Esta vida de perfecta comunión en el amor con nosotros y con la Trinidad es la vida eterna.
g. ESTA VIDA ETERNA REQUIERE NACIMIENTO
Así como uno nace a la vida biológica, de la misma manera uno debe nacer a la Vida eterna; nadie puede entrar en el Reino de Dios si no nace del agua y del Espíritu (cf. Jn 3, 5). Este nacimiento es un nacimiento en libertad guiado por el Espíritu Santo; este nacimiento es obra suya, por el poder del Espíritu de amor; Espíritu que recibimos en el Bautismo y que nos ha librado de la muerte (Rm 5, 2). El Espíritu nos resucita continuamente y nos hace cambiar nuestra actitud. Si el Espíritu de Dios que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en nosotros, el mismo espíritu también os dará vida a vosotros (cf. Rm 8, 11). Pondré en ti un Espíritu nuevo y te daré un corazón nuevo, un nombre nuevo, cambiaré tu corazón obstinado de piedra y lo cambiaré por un corazón nuevo (cf. Ez 36, 26). Este es el trabajo dentro de nuestra vida: el cambio de mente, de corazón, de amor, de forma de sentir y amar... «Cuando uno está unido a Cristo, es una nueva criatura» (2 Co 5, 17).
h. ESTA VIDA REQUIERE CRECIMIENTO. [88]
Esta vida crece de la misma manera que la vida biológica, pero es una vida diferente. Esta vida crece en la medida en que amamos. Dios pone dentro de nosotros una semilla de amor y debemos hacerla crecer, debemos regarla y cuidarla. Así como uno aprende a caminar caminando, así aprende a amar amando, así como los dientes de un niño se fortalecen al comer y se vuelven grandes, así el amor se desarrolla dentro de nosotros y se fortalece amando. Pero esta habilidad puede atrofiarse al no practicarla. Dios, que es la fuente del amor, me hace crecer en libertad. Me invita y me llama todos los días y, en todas las circunstancias, a seguir el camino del amor, el único camino que me hará profundamente feliz. Necesitamos la oración para hacer crecer el amor cada día. "La fuerza del amor reside en cada hombre. Solo en la mayoría de las personas tiene sueño. Se trata de despertar esta energía latente" (M. Gandhi).
i. EL DESARROLLO DE ESTA VIDA HACIA SU MADUREZ ES LA SANTIDAD. [89]
El único estado apropiado del hombre, y el que Dios desea de él y le ofrece, es el estado de amor. San Pablo, en el himno a la caridad, esbozó el programa de la vida cristiana (1 Cor 13, 1-7). Por tanto, quien conforma su vida a la caridad tendrá una verdadera vida cristiana, sin la cual los ricos son pobres y con la que los pobres son ricos. Busca tener el mejor regalo: la mejor manera es la caridad. Si tengo todos los bienes del mundo pero no tengo amor, no me sirve de nada, no soy nada. ¡Qué grande es la caridad: la santidad no es más que orden en este amor! En la adversidad lo soporta todo, frente a la falsa impaciencia trabaja con consideración, en la prosperidad se modera, en la hospitalidad acogedora. No se enorgullece, no confía en sí mismo; en la tentación permanece a salvo; en medio del sufrimiento es fuerte; en medio de los insultos permanece a salvo; en insidia, incapaz de enojarse; En la inquietud gime, y en verdad respira. La caridad excusa todo en esta vida porque todo cree en la vida futura; La caridad lo soporta todo, todo lo que viene del mal en la tierra, porque todo lo espero de la vida eterna. [90]
j. ESTA VIDA PUEDE PERDERSE POR EL PECADO
Cuando nos abrimos al egoísmo, al "yo", a nuestra comodidad... Nuestra capacidad de amar no se desarrolla y, más aún, corre el riesgo de autodestruirse. Y así como el amor es la mejor medicina, cura en nosotros todas las enfermedades que podamos tener (cf. 1 Jn 3, 15). "El que no ama permanece en la muerte, no tiene vida, no posee vida eterna en sí mismo". Puede haber en el hombre la libre elección de permanecer separado de la comunión con Dios y con sus hermanos y hermanas. No podemos estar unidos a Dios y a nuestros hermanos sin elegir libremente vivir en amor. Pero Dios no nos ha abandonado en el poder de la muerte y el pecado; por el contrario, Dios nos llama a restaurar y reparar nuestra desobediencia y a entrar en la morada de su amistad a través de su perdón y misericordia. Dios en su Hijo vino a salvar a su pueblo de sus pecados (cf. Mt 1, 21).
k. ESTA VIDA ETERNA POR SUS FRUTOS SERÁ CONOCIDA
Es cierto que esta vida es inmortal y no se ve, ¿dónde está el amor? Pero podemos ver sus frutos. No es difícil reconocer millones de frutas como ejemplos. Pero, ¿cómo sabemos si uno nace en esta nueva vida del Espíritu? Por sus frutos: porque esta vida es Amor, produce frutos especiales: amor, alegría, paz, comprensión, cordialidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí mismo... (cf. Ga 5, 22). Sin embargo, los frutos del egoísmo desean lo contrario del Espíritu, seguir el egoísmo lleva a la muerte, seguir al Espíritu a la vida (cf. Rm 8, 6). Ser cristiano es tener dentro de uno mismo la fuerza del espíritu nuevo, dejando otros espíritus viejos del mundo, de corrupción, rivalidad, mentiras, egoísmos, violencia... de la muerte. Antes de todo esto, el hombre es responsable de su elección, debe ser consciente de que este será el examen final: alegría o tristeza, vida o muerte, compañía o soledad, luz u oscuridad.
L. CADA UNO ES LO QUE SEA SU AMOR: CADA UNO HABITA EN LO QUE AMA. [91]
Donde están tus riquezas y tus amores, allí está tu corazón (Mt 6:21). No acumules riquezas de este mundo, acumula riquezas del cielo. La vida eterna no es más que morar en Dios: tu verdadera vida está escondida con Cristo en Dios. Busca las cosas del cielo donde Cristo está al lado de Dios, no las cosas de este mundo. Si el amor del mundo está en ti, no puedes tener el amor de Dios. Guardad el amor de Dios para que seáis eternos, como Dios es eterno. Cada uno es como el amor que tiene. ¿Amas la tierra? serás tierra; ¿Amas a Dios? debes concluir que serás Dios. La Palabra de Dios lo dice; "Todos ustedes son hijos del Altísimo".[92] Entonces, si quieren ser dioses en participación y todos hijos del Altísimo, no quieran amar al mundo ni lo que está en el mundo.
m. LA VIDA ETERNA ES AMOR, LO QUE ES ETERNO Y PERMANECE
Dios nos llama a vivir con Él, en contacto con Él, que es amor; vivir en el amor es vivir en el amor e inmerso en el amor; Es vivir con él, es sumergirse en el amor, un amor único sin comparaciones, un amor limpio, transformador, sincero... el amor fiel de Dios. Es el amor con el que puedo amar a los demás, es un amor recibido de Dios. Así como la radio no funciona si no está conectada a la corriente eléctrica, así mismo nuestra vida no puede amar con un amor verdadero, genuino, sacrificial... si no permanecemos unidos al amor. Por eso Jesús mismo nos da este consejo: "Permaneced unidos a mí; no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí» (Jn 15, 4). Sin embargo, Dios da al hombre su libertad, no obliga a nadie, porque vivir en el amor de Dios y en el amor de los hermanos es sobre todo una elección porque el amor no se puede imponer. El amor nace y crece libremente como las flores del campo.
n. EL HOMBRE, IMAGEN DE DIOS, SE VIVE SI SE REALIZA EN EL AMOR . [93]
La imagen de Dios reside en la parte del espíritu en la medida en que es capaz de Dios y puede ser partícipe de él. Un bien tan grande no es posible excepto en la medida en que el espíritu es la imagen de Dios. Que nadie diga: No sé lo que es el amor. Que ame al hermano y amará al amor mismo. Por lo tanto, conozco mejor el amor con quien amo, que el hermano que ama. Así, Dios será más conocido de lo que puede conocer al hermano, más conocido porque está más presente, más interior, más verdadero. Si ves caridad, ves la Trinidad [94] El amor implica tres cosas: el que ama, lo que es amado y el amor mismo. ¿Qué es el amor sino una vida que une, o tiende a unir a dos seres, es decir, el que ama y el que es amado? Cuando se alcanza la caridad... el misterio se aclara en el misterio de la Trinidad.
[80] Cf. Id.,Sermones 229,D. 1.
[84] Jn 17, 1-3.
[86] Cf. TOMÁS DE AQUINO, Compendio Teológico 1, 2.
II. LECTURA UNITARIA DE LA BIBLIA:
PALABRA CLAVE: INMORTALIDAD
1. Anuncio, preparación (AT)
La Biblia trata de responder a la pregunta del misterio del
más allá ¿Qué hay mas allá de la muerte? Vamos a hacer un recorrido a lo largo
de toda la historia de salvación:
Génesis, paraíso; Libros sapienciales: Job, Eclesiastés (Qohelet), Eclesiástico (Ben Sirah), Sabiduría; profetas: Daniel; Macabeos
Desde el primer libro del Génesis El estado
originario del paraíso. Dios pone en el hombre su impronta, el germen de su ser
inmortal, para aspirar a la inmortalidad.
Nos hizo a su imagen y semejanza, insufló su aliento de Vida
Los libros sapienciales recogen la preocupación dominante
del destino del hombre y profundizan en la inmortalidad, el sentido de
último de la vida humana. Recogen el legado de los sabios del Antiguo
Oriente
2. Manifestación, revelación (Evangelio)
El Evangelio de Juan es el Evangelio de la vida eterna. Partes: prólogo, proceso de revelación, la hora de la manifestación.
El Evangelio de Juan es el evangelio en clave de vida
eterna, todo fue escrito para que creyendo tengáis vida eterna El discurso con
la Samaritana (Jn 4, 3ss) es parte central. A este discurso le sigue la
indagación de un sabio Nicodemo, interpelado por Jesús.
Jesús se revela como el don de la vida eterna: Yo soy. Yo
soy la resurrección y la vida
Jesús viene a darnos la vida con
mayúsculas, la vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a
su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga
vida eterna (Jn 3, 16) El que escucha mi palabra y cree en el que me
envió, tiene vida eterna. Se acerca la hora en que los muertos saldrán de sus
tumbas al sonido de la voz del Hijo de Dios (Jn 5, 21; 24; 28) El
Evangelio y todas estas palabras han sido escritas para que crean en Jesús y
por la fe tengan vida eterna (Jn 20, 30).
3. Proyección (NT)
La inmortalidad en el Nuevo Testamento (1 Cor 15). El don de la inmortalidad a través de la resurrección de Cristo. El fundamento sólido de nuestra fe.
El Nuevo Testamento gira en torno a la promesa de
inmortalidad llevada a cumplimiento y plenitud con la Resurrección de Cristo (1
Co 15). Yo soy la resurrección y la vida quien cree en mi vivirá para siempre,
yo le resucitaré a una vida nueva. El apóstol que vive en Cristo se convierte
en propagador de vida, fuente de vida para el mundo.
DESARROLLO:
(I) PREPARACION
Ciclo de los Orígenes:
El Paraíso está asociado al don de la inmortalidad
En medio del jardín estaba el árbol de la vida, del bien y
del mal (sabiduría-inmortalidad) (Gen 2, 9). El hombre es tentado a
conocer con la sabiduría de Dios para asemejarse a él.
A pesar de perder los dones sobrenaturales por la
desobediencia, ruptura radical
El proto-evangelio encierra una promesa de inmortalidad
(Gen 3, 22)
Dios es el autor de la vida. Él es sabio e inmortal. Dios da la sabiduría y la inmortalidad
Durante el EXILIO se pone a prueba la fe ante la pérdida de todas las seguridades. Se ha de superar el concepto de la retribución del justo para abrirse al misterio de Dios, un conocimiento más profundo de Dios, un Dios trascendente. Solo Dios conoce los secretos del corazón. Esta profundización en la fe se desarrolla a través de los libros sapienciales.
LIBRO DE JOB Se pregunta sobre el sentido del sufrimiento,
la muerte, la retribución
La enseñanza del libro es que el hombre debe persistir en
la fe incluso en la dificultad
La pregunta sobre el sufrimiento y el futuro del inocente
(Job 1, 1-4)
Hay alguien en el cielo que vendrá en mi defensa: Goel
(Job 19, 24-25)
Te conocía de oídas y ahora te han visto mis ojos (Job 42, 5)
LIBRO DE LOS PROVERBIOS es el más antiguo se asemeja mucho al tipo de literatura sapiencial de los pueblos vecinos de Oriente. Se escribe a manera de sentencias de los ancianos. Se va abriendo el hombre ante el enigma de la vida. En el cap. 8 la sabiduría se atribuye a Dios, se remite a Dios desde la eternidad, presente en toda la creación, conservando los seres de la tierra, llamando al hombre hacia él, una vida plena en él.
LIBRO DE QOHELET- ECLESIASTES
Resalta la santa indiferencia (ignaciana) se descubre a
Dios como aquel que obra en cada cosa y cuyo plan resulta incomprensible (Ec 7,
14)
El hombre busca la felicidad en la sabiduría, eso es
atrapar vientos (Ec 1, 16)
La sabiduría del hombre falla ante el abismo final de
comprender la muerte (Ec 1, 18)
El hombre ha de aceptar abrirse al misterio insondable de
los designios de Dios (6, 8)
Los designios de Dios quedan ocultos al hombre, no puede
llegar a comprender (3, 11)
El misterio del más allá le atormenta sin que vislumbre una
solución (3, 14; 9, 10)
Hay que vivir con indiferencia aceptando tanto las alegrías como las penas (7, 14)
LIBRO DE BEN SIRA- ECLESIASTICO Poco a poco se va
personificando la sabiduría en Dios. Solo Dios es sabio con una sabiduría
trascendente (que trasciende nuestros pensamientos)
La obsesión de la idea de la muerte lleva al hombre al
temor de Dios (Eco 17, 27)
La retribución y el juicio final para cada uno (Eco 17, 30)
Tiene una idea muy trascendente y elevada de Dios exaltando
su eternidad, inmortalidad
Siente la tragedia de la hora de la muerte, la necesidad de
una retribución más allá (18, 5)
Siente la necesidad de abrirse a una salvación futura para los que cumplen la ley (36, 1-17)
LIBRO DE LA SABIDURIA desarrolla la personificación de la
sabiduría y la doctrina de inmortalidad. Presenta la muerte como el día de la
visitación y retribución de los justos.
Dichosos los justos, el día de su visita resplandecerán
como estrellas por eternidad (2, 23)
Recibirán la vida eterna y la corona de gloria (3, 1-9)
Después de la muerte no es el horror del sheol sino
la dicha y la felicidad (6, 17)
La gracia y la misericordia son para los que se acogen a él (6, 20)
LOS PROFETAS EN TIEMPOS DE PERSECUCION Y MARTIRIO
EL LIBRO DE DANIEL exhorta a mantener la fe en medio de la
dificultad, adversidad.
En el tiempo de persecución Dios asiste al justo y el
perseguidor será abatido.
Dios promete un reino que se extenderá a todos los pueblos
y no tendrá fin.
Se acabarán las desdichas y el pecado (Dn 2, 44)
Surgirá el advenimiento del reino de los justos gobernado
por el Hijo del Hombre (7, 13)
Los justos despertarán y resplandecerán como el esplendor del firmamento (12, 1-3)
MACABEOS los hijos de la madre se presenta como prototipo
de los mártires, testigos de la fe, se afirma por primera vez la resurrección
de los cuerpos. En esto se distancia con la mentalidad greco-helenística de la
época con herencia platónica (alma inmortal y cuerpo)
Los justos beben de la fuente de
la vida que no se agota (2 Mac 7,9 y 23)
Los mártires resucitarán en virtud
del poder de Dios (14, 46)
Oración por los difuntos (12,
41-46)
(II) LA REVELACION EN JESUS
El EVANGELIO DE JUAN EN CLAVE DE VIDA ETERNA
Preparación: Libro de los
signos anunciando la hora
El evangelio contiene 7 signos. A
cada signo sigue un discurso (catequesis mistagógica)
Los catecúmenos recibían la
instrucción sobre los signos sacramentales (bautismo-eucar.)
El primer signo: las
tinajas de agua convertidas en vino en las Bodas de Caná.(vino nuevo)
El segundo signo: la
curación del hijo del funcionario (Jesús dador de vida, profesión de fe)
El tercer signo: la
curación del paralítico (levantarnos de la parálisis del pecado)
El cuarto signo: La
multiplicación de los panes (pan)
El quinto signo: Jesús
camina sobre las aguas (pila- fuente de agua)
El sexto signo: la curación
del ciego de nacimiento (luz)
El séptimo signo: la
resurrección de Lázaro (anuncio de la resurrección de la carne)
La hora se anuncia por primera vez
en Caná, mujer todavía no ha llegado mi hora (Jn 2, 4)
La hora se va preparando como
momento culminante: llega la hora… (Jn 4, 23)
En el centro se presenta el signo
de la multiplicación y el discurso del pan de vida
Trabajen por el alimento que
permanece y da la vida eterna (6, 27)
Yo soy el pan de vida, el que come
vivirá para siempre (6, 58)
Todavía no ha llegado mi hora (7,
6; 30; 8, 20)
El último signo es la Resurrección de lázaro: Yo soy la Resurrección y la vida (Jn 11, 15)
Revelación: La hora de Jesús (Cap.
12-20)
Jesús anuncia la hora (Jn 12, 23)
La hora ha llegado y estamos en
ella (Jn 13, 1)
La hora de la gran prueba y signo
de su amor: Su pasión-muerte y Resurrección (13, 20; 18-19). Cuando sea
exaltado en la Cruz sabréis que Yo soy (8, 59; 12, 32)
Entronización de Jesús como rey,
Hijo del Hombre: He aquí al hombre (19,5; 14)
Soy Rey pero mi reino no es de
este mundo. Esta por encima de los reyes (Pilato)
Toda la vida de Jesús converge en
esta hora, la gran manifestación.
Se trata del cumplimiento de todas
las profecías, de todo lo anunciado (figura- imagen)
Contemplarán al que traspasaron.
Signo agua y sangre, bautismo y eucaristía (Jn 19, 35)
Todo el evangelio fue escrito para
que creyendo tengamos vida eterna
Jesús comunica la vida eterna a
todos los que creen en él
(IIII) PROYECCION: LA HORA DE LA
IGLESIA
La comunidad de creyentes también
participa de la hora de Jesús: La hora del amor probado y madurado en la prueba
del dolor, el sufrimiento y muerte
El sentido de la Resurrección en
nosotros (1 Co 15)
Si Cristo resucitó nosotros
también resucitaremos con él.
Al final todo se recapitula en
Cristo. también creemos en la resurrección de la carne
La resurrección al final de los
tiempos (15, 33-53)
III. BASE ANTROPOLOGICA
Esta verdad trata de responder a una pregunta existencial
¿Qué pasa después de la muerte? No es algo que captemos mediante una reflexión
intelectual.
La vida es un misterio por descubrir. Dios quiso para sus hijos una vida plena y feliz.
LLAMADOS A VIVIR Y VIVIR EN PLENITUD
La plenitud, la madurez nunca la alcanzamos plenamente en
esta vida
El proceso de madurez es un proceso dialéctico, donde se
alternan altibajos, subidas y bajadas, consistencias e inconsistencias, armonía
y discordancia, presencia y ausencia
Nuestro mundo está enfermo de inmanencia. No podemos vivir ajenos a nuestro fin último.
LEVANTAR NUESTRA MIRADA
Solo el hombre que se abre a la transcendencia puede dar
sentido al dolor, sufrimiento
Somos seres preñados de inmortalidad, abocados a la vida.
No somos seres abocados a la muerte.
PARA SER LIBRES NOS LIBERTO CRISTO
Dios nos hizo libres para que pudiéramos elegir lo que Dios
quiere (la verdadera libertad)
El hombre debe orientar su vida en la verdad y esto solo lo
puede hacer en libertad.
Solo cuando entra en juego la libertad puede el hombre
actuar responsablemente.
El hombre tiene la facultad de optar de autodeterminarse y
orientarse conforme a su destino último (lo dejó en manos de su libre albedrío)
IV. DESARROLLO DE LA MORAL
Esta verdad nos ayuda a poner las bases y fundamentos
de nuestra moral
Nuestro proceso de maduración en el amor supone reconocimiento-opción-
desarrollo-proyección. Es un proceso en constante conversión donde
se alterna la gracia y el pecado
Es un proceso de humanización, divinización
santificación que obra el Espíritu en nosotros con nuestra colaboración.
Conformación con nuestra verdadera imagen.
Quien te creó sin ti no te salvará sin ti, sin tu libre opción a su designio de amor. Elige la vida. Fuimos destinados a vivir y propagar la vida.
FUNDAMENTOS DE LA MORAL DE LA VIDA ETERNA
Existe un vínculo profundo entre moral y fe. No podemos
vivir la moral ajenos al designio de Dios. Dios nos llama a vivir en verdad y
libertad. La obediencia a la verdad es la obediencia a la fe. Todo esto fue
anunciado para que creyendo tengáis vida eterna Vivir en clave de vida
eterna es poner el acento en lo eterno: el amor. La meta de la moral es
lograr el verdadero desarrollo y perfección en el amor. La madurez en la vida
es la madurez en el amor. Para ser fecundos en el amor transmitiendo la vida de
Dios.
El hombre vive en la verdad cuando se entrega libremente a la llamada de Dios (GS 19)
LA META ULTIMA DE LA MORALIDAD es la vida eterna
Ante el anuncio se precisa la adhesión de la fe. Todo el
que cree tiene la vida eterna (Jn 11, 25)
He venido al mundo para que todo el que cree en mí no
permanezca en las tinieblas (Jn 12, 46)
Sto Tomás en la segunda parte de la Suma Teológica pone el
fundamento de la noralidad cristiana en la vida plena y bienaventurada (la
perfección moral está en adherirse a Dios) el fin último del hombre está en
Dios. La dignidad humana requiere que el hombre actue en conciencia y libre
elección.
El hombre está llamado a vivir conforme al modelo de
Cristo, siendo imitadores de Cristo.
Se trata de una moralidad nueva sostenida en la gracia, desde la vida nueva y la ley nueva de Cristo. Vivir como hombres nuevos, regidos y guiados bajo el Espíritu de Cristo (Ga 2, 20)
LA LIBERTAD (GS 17)
No fuimos predestinados sino destinados a obrar en
libertad. La libertad es elemento imprescindible del acto moral y de la
moralidad del hombre.
El hombre no está predestinado, predeterminado si bien está
condicionado por múltiples factores. La orientación del hombre sobre el bien y
la verdad solo se logra desde el sano uso de su libertad (paso de la autonomía
a la heteronomía)
Remite a la trascendencia del hombre espiritual.
Dios deja al hombre libre para que adhiriéndose a su voluntad alcance la plena bienaventuranza (la vida eterna)
UNA LIBERTAD TEONOMA (VS 17, 31, 34, 86)
No podemos abusar de la libertad como pretexto para la
inmoralidad.
La libertad del hombre no es absoluta (libertad autónoma). No podemos abusar de la libertad creando nuestras propias leyes separándonos de nuestra finalidad (voluntad divina). La libertad no puede ser ejercida desde el poder autónomo en orden a un fin egoísta desligándonos de cualquier obligación, fidelidad o compromiso nuestra libertad es ejercida desde la teonomía participada con la libre obediencia a la voluntad divina (ley de Dios)
LA OPCION FUNDAMENTAL OF (VS 66)
Se trata de provocar en el hombre una opción fundamental
en conciencia y libertad
Dios no se impone, propone… si quieres…Escoge la vida
La opción fundamental es la orientación última y
fundamental de toda nuestra existencia. Es la elección y decisión por la que el
hombre opta libre y radicalmente por vivir en referencia a su fin último,
orientando toda su existencia conforme a la voluntad de Dios.
Toda la vida moral descansa desde la profundidad de la OF.
Define en último término la condición moral de la persona (PH 10).
Como seres humanos nos vemos abocados a tomar una opción
fundamental: vivir desde la carne o vivir desde el espíritu. Vivir desde la
carne quiere decir plantearse la vida cerrados en nosotros mismos en la
condición de criaturas renunciando nuestros deseos de infinito y buscando
nuestro fin al margen de Dios. Esto nos lleva una existencia inauténtica aunque
pretendidamente feliz y se producen en nosotros frutos de muerte.
En cambio hacer un proyecto de vida desde el espíritu
significa abrirse a Dios, creer a Dios, conscientes de que el deseo de infinito
solo se sacia en la fuente misma de la vida.
Todas las cosas en nuestra misma condición mortal no son despreciadas sino que se asumen y se ordenan a Dios. Podemos decir en verdad que vivir desde el espíritu es justamente ser hijos de Dios, vivir en la obediencia como hermanos de los hombres, en el y en el servicio a Dios y a los demás. La vida así planteada produce unos frutos muy diferentes a los de la carne.
UNA OPCION PERMANENTE QUE DEBE SER RENOVADA
Nuestra condición actual hoy nos obliga a mantener un combate permanente en medio de victorias y fracasos. De hecho, aunque queremos esta vida nueva, experimentamos una fuerte resistencia a vivir desde el espíritu. Esta experiencia puede llevarnos al desánimo y a la desesperanza, pero Dios se hizo hombre y ha asumido nuestra condición carne y espíritu. De esta manera divinizando nuestra humanidad en la humanidad nueva de Cristo ha triunfado el espíritu. El cristiano sabe que ahora posee el espíritu de Dios, con el que sintoniza nuestro espíritu. Abriéndonos a él, que habita en nosotros y actúa en nuestro corazón, podemos plantearnos la vida como Jesús para dar frutos espirituales y alcanzar el destino que alcanzó.
LA OPCION FUNDAMENTAL Y LOS ACTOS CONCRETOS
La valoración moral de los actos parte de esa orientación
conforme a su fin último.
La OF se convierte en referencia de las restantes
decisiones. Confiere a la persona una gran unidad y coherencia (integrando toda
la vid). Refuerza el valor de las pequeñas decisiones diarias.
No se puede separar la OF de los actos y comportamientos
concretos (VS 67)
La OF puede ser modificada por actos intrínsecamente malos
(RP 17)
La concepción de la gravedad del pecado afecta a la OF (VS
65-70)
Quien opta por Cristo no descuida el cumplimiento de los preceptos.
LA OPCION FUNDAMENTAL LA VIVIMOS EN LA DIALECTICA: (CARNE Y ESPIRITU)
Caminamos hacia la vida eterna sostenidos en la gracia (en
un ya si pero todavía no)
Al pretender vivir como hombres nuevos en coherencia con nuestra condición de bautizados unidos en amistad con Cristo. Enseguida nos encontramos con una experiencia dramática. Percibimos en nuestro interior fuerzas opuestas y nos sentimos divididos. Si analizamos estamos sometidos a toda suerte de limitaciones y debilidades y al mismo tiempo percibimos en nosotros deseo infinito que trasciende nuestra condición caduca. Nos sentimos destinados a la plenitud de la vida por encima de la muerte, esto pone en evidencia nuestra naturaleza divina.
LA MORAL Y LA SANTIDAD (VS 90-94)
La voluntad de Dios es nuestra salvación. El hombre debe
aspirar a su finalidad última-
La santidad y la gloria de Dios en la santidad del hombre.
Que el hombre viva (san Irineo)
El auténtico camino moral es la santidad (NMI 30) la vida
de los santos son la mejor propuesta moral. Los santos resplandecen y reflejan
la santidad y la gloria de Dios.
Glorificar a Dios ofreciendo nuestras vidas, esta es la
propuesta moral de la santidad.
Sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre
según la ética minimalista.
No os acomodéis a la mentalidad del mundo presente (mundaneidad)
LA MORAL DEL MARTIRIO (VS 90-94)
Llamada a la santidad y la vida de gracia: vivid como hijos
de la luz en santidad y verdad. Además del martirio de sangre hemos de
reconocer la entrega de la vida en el martirio diario (VS 88). Vivamos conforme
al modelo de Cristo siendo imitadores de Dios (Ef 5, 1-2)
El martirio resalta la santidad inviolable, proclamación de
la perfecta humanidad (VS 92)
Los santos y mártires aceptaron libremente los
sufrimientos, persecuciones hasta la muerte siguiendo el ejemplo de Cristo ¿De
qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde la vida plena?. El
martirio es el testimonio admirable de la verdad moral.
4 TU VIDA ES PARA EL AMOR
I. CONTENIDOS PRINCIPALES: (EN BASE A LOS STOS PADRES
Y OTROS AUTORES)
a. TU VIDA ES PARA EL AMOR: PARA
DIOS
El hombre ha sido creado por Dios y para Dios, y Dios no deja de atraer al hombre hacia él. Solo en Dios el hombre encontrará la verdad y la felicidad que busca sin detenerse: "Nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".[48] Dios quiere llevarlo a lograr lo que desea profundamente, no con la fuerza sino solo con la seducción de su amor. La búsqueda de Dios es la búsqueda de la verdadera felicidad, es el camino hacia el amor. La historia del camino a la felicidad es también la historia del amor indigente hacia el amor perfecto y eterno. "No se puede llamar feliz al que no tiene lo que ama... tantos hombres son atormentados; No se puede llamar feliz si lo que ama es dañino... Muchos hombres están desilusionados. El que no ama lo que tiene, por lo que sea lo mejor... hay tantos hombres enfermos".[49] Es verdaderamente feliz solo aquel que tiene lo que quiere y lo que quiere es lo que realmente hace feliz al hombre".[50]
b. EL HOMBRE BUSCA LA FELICIDAD PORQUE HA SIDO CREADO PARA SER FELIZ
Todo hombre quiere ser feliz; El hombre aspira con todo su ser a la verdadera felicidad: "Pregúntale al hombre lo que desea y te responderá que busca la felicidad. Pero los hombres no saben ni el camino ni dónde encontrarlo, y andan a tientas. Cristo nos ha mostrado el camino correcto, el que nos lleva al Padre. ¿Cómo caminar? Si amas, corres. Cuanto más amas, más rápido corres".[51] Dios quiere para nosotros la máxima realización y perfección en el amor, en su plan, de acuerdo con nuestra verdadera naturaleza divina. El hombre es feliz cuando se realiza a sí mismo de acuerdo con lo que es. El hombre es feliz cuando llega a la fuente del verdadero amor que se encuentra en Dios: este es el secreto de su felicidad temporal y eterna.
c. EL ITINERARIO EN BUSCA DE LA FELICIDAD
La
búsqueda de la felicidad es un itinerario desde el amor indigno hasta el amor
eterno, y requiere de nuestra buena guía para no errar en la búsqueda, para lo
cual es necesario distinguir el amor verdadero de los amores falsos. Es
necesario valorar lo que puede ser verdaderamente bueno para nosotros. "No hay nada más miserable
que valorar lo que no es conveniente".[52] "La
felicidad necesita sabiduría": nadie es feliz si no es sabio".[53]
"Esta sabiduría no significa solo conocimiento, sino conocer, gustar un amor paciente y gozoso: el que goza del Bien supremo es feliz".[54] El bien supremo del amor es Dios, porque solo Dios es amor perfecto. Solo Dios es la seguridad de la eternidad. Sin esta certeza el hombre no puede ser feliz: sólo Dios es la felicidad, la bienaventuranza del hombre. Por eso Dios llama al hombre a participar de su Vida-Amor. Solo Dios es la fuente que nos satisface con felicidad. [55] (San Agustín CA 8, 10.2)
d. LA FELICIDAD NO ESTÁ EN LAS COSAS
(Cf. Mt 5, 3)
e. LA FELICIDAD NO ESTÁ EN LAS PERSONAS (CF. Mt 5,8.10)
Es necesario distinguir el amor pasajero del amor perenne y eterno de Dios. El amor es la causa de la angustia del hombre; El desorden del amor nos hace caer en pasiones inútiles y pecado. Los amores deben ser ordenados, para que el hombre pueda encontrar la verdadera felicidad. No es que todos los hombres humanos sean malvados per se. ¡Todo lo contrario! Son el reflejo y la manifestación de este amor fuente propiamente de Dios. Pero también es necesario descubrir y tomar conciencia de que todos estos amores brotan y son a su vez medios para el verdadero fin: el amor de Dios. El hombre busca un amor adecuado al suyo pero no lo encuentra. ¡Oh! Si nuestro corazón de alguna manera suspiró por y para el amor verdadero... ¡Cuántas frustraciones se evitarían! Ninguna criatura puede llenar el amor del hombre sino el Amor de Dios.
g. LA FELICIDAD NO ESTÁ EN SÍ MISMA, NI EN NUESTRAS SEGURIDADES
Cuando
el hombre busca la felicidad en sí mismo, es cierto que inmediatamente vemos
que la desesperación e incluso el suicidio vencen. Después de la frustración
total de la búsqueda de la felicidad fuera de uno mismo, la persona no
encuentra seguridad ni firmeza en sí misma. Busca escapar a las drogas
hasta que pierde el sentido profundo de la vida.
Toda esta profunda incomodidad en el Ser trae: tristeza, error, decepciones. Todo esto expresa haber buscado la felicidad, la seguridad y la estabilidad donde no existe. Entonces, ¿dónde está el secreto de la felicidad? La caridad, el amor de Dios, es el único Bien sin el cual nadie puede ser feliz en sentido integral. [57] "El amor es más dulce, pero también una realidad más dulce... No siempre podemos hablar, pero siempre podemos cuidarla. [58].
h. SOLO DIOS PUEDE RESTAURAR LA FELICIDAD AL HOMBRE
La bienaventuranza que puede devolver la felicidad al hombre no se realiza fuera del hombre, sino dentro, a través de la participación de esa Vida-Amor de Dios. El hombre recibe de Dios el amor perfecto que lo hace feliz. El hombre es feliz cuando se pone al servicio de su Señor. Esta es la verdadera felicidad: en la vida con Dios, sirviéndole y dándole gloria en honor de un solo Dios, no muchos Dioses, no muchos ídolos, no falsos amores. No hay un solo ídolo fuera de Dios que pueda hacer del hombre su felicidad. Encontrarás tu plenitud cuando participes en el Amor de Vida de Dios, siguiendo Sus pasos y obedeciendo Sus mandamientos y consejos. "Solo el que posee todo lo que desea y no desea nada malo es feliz".[59]
i. DIOS ES NUESTRA FELICIDAD
Solo un amor hermoso, fuerte, estable, inmutable, infinito ... Puede llevar al hombre a la verdadera felicidad. "Te amo Dios mío, mi vida, dulzura infinita".[60] Dios es todo para ti, Él es todo en mí. Sin considerar nada visible, ni el pan es Dios, ni el agua es Dios, ni la ropa, ni nada debajo del sol. Todas estas cosas visibles son mutables, corruptibles... Solo Dios es tu pan incorruptible, el agua que puede saciar tu sed. [61] Sólo Dios, que es la vida eterna inmutable e incorruptible, es sólo él el verdadero amor... Solo Él dará amor verdadero sin fin. No hay búsqueda tan grande como esta Vida-Amor de Dios. "Buscándote, Dios mío, busco la felicidad de mi vida".[62]
j. TODA LA VIDA ES UNA PREPARACIÓN Y BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD
Aquí en esta tierra, nuestra felicidad se basa en la fe, la caridad y la esperanza. El hombre siempre ha aspirado con todo su ser a la felicidad, a la bienaventuranza: la fe nos muestra el camino; La esperanza abre la posibilidad de llegar a la meta y disfrutar; El amor, en cambio, iluminado por la fe y encendido por la esperanza, nos mueve a alcanzar y disfrutar de la felicidad. Lo que viene a través del Amor hace posible la felicidad. Quien puede darla es porque él mismo la posee. Dios es verdadero amor, verdadera felicidad y verdadera paz. Esta es nuestra condición en el mundo: peregrinar hacia el amor sin fin. Esta vida es una mala noche en una mala posada".[63]
k. ¿DÓNDE ESTÁ TU TESORO?
No debemos amar al mundo sino a Dios; No debemos acomodarnos al mundo. Si quieres seguirlo, debes dejar el mundo estando en el mundo. Todo pasa, pero el amor de Dios no se marchita. "Nada te perturba ni te asusta, todo pasa. Dios no se mueve, la paciencia lo alcanza todo. Solo Dios es suficiente".[64] Solo de Dios viene el descanso, la paz, la estabilidad humana. El bien por el que suspira todo corazón humano, con todo ardor y cada día de su peregrinación por el mundo, es solo Dios[65]. La felicidad humana sólo alcanzará su plenitud cuando sea una entrega constante, generosa y gozosa, ya que paga por todo el inmenso don que ha recibido del Amor-Vida de Dios en Cristo.
L. FELICIDAD, SANTIDAD: EL VERDADERO USO DE TODO HACIA SU FIN
Todo
está destinado a germinar este Amor-Vida de Dios (cf. GS 40,10). Por eso, cada
búsqueda y cada actividad debe estar dirigida a expandir cada vez más este
Amor-Vida, hasta que sea capaz de transmitir y comunicar este amor a los demás.
Todo esto implica y requiere que seamos capaces de acogerlos. «Lo que el ojo no vio, ni el
oído oyó, ni el corazón del hombre se niega a imaginar» (1 Co 2, 9).
La Iglesia, en su camino de santidad, ofrece múltiples modelos de madurez en el amor a la verdadera felicidad y a la plenitud de vida. San Luis Gonzaga (1568-1591) ha sido declarado patrono mundial de la juventud como un claro modelo a seguir. La experiencia de vida vivida por St. Louis resuena hoy después de su muerte, después de su breve vida, consumada antes de desplegar su juventud. Su libertad de toda alienación, siendo él mismo, a la verdadera plenitud y desarrollo de su propia vida en el plan del amor de Dios.
m. LA BÚSQUEDA DEL AMOR Y LA FELICIDAD TERMINA SOLO EN DIOS
San Luis Gonzaga escribe, con afecto, a su madre unos días antes de morir: "todo lo que Dios hace, todo lo hace bien"[66]. Este santo se propone como modelo de vida cristiana para los jóvenes de nuestro tiempo, por su ordenación y madurez en el amor. El sentido profundo de la vida que se busca en la felicidad se encuentra en el amor, en estar libre de toda alienación y entrega. ha tenido el valor de amar a Dios sobre todas las cosas y de amar a los demás con un corazón puro y corroborado por el amor de Dios. "Me gustaría que nadie dudara del Bien Supremo, así como nadie duda de que, sea lo que sea, el hombre no puede llegar a ser feliz hasta después de haber entendido el Bien Supremo".[67]
n. DIOS ES NUESTRO VERDADERO FIN Y DESTINO
"Deseamos juntos el amor de Dios; Suspiramos por su amor, como verdadera patria celestial, sintámonos peregrinos aquí abajo... Desea las cosas celestiales, anhela las cosas eternas, aspira al final a Dios, donde el amor y el amigo no se pierdan, no se debe temer al enemigo donde se vive en perfecta armonía sin ninguna privación, donde nadie nace porque nadie muere, donde nadie debe progresar y nadie debe venir menos, donde no hay hambre ni sed, porque está saciado de inmortalidad y alimentado por la verdad".[68] "Oh morada feliz o una patria segura. No hay enemigos, no hay sufrimiento, allí viviremos seguros, el agua no goteará, pero la fuente incesante de vida-amor, verdad-libertad se precipita. Esta agua, sin embargo, es la que da alegría".[69]
o. DIOS ES LA FUENTE DE LA FELICIDAD Y LA VIDA. [70]
"Él nos ha prometido la verdadera felicidad y la vida eterna donde no debemos temer nada, donde estaremos a salvo de todos los problemas, donde no saldremos, donde no moriremos, donde no se lloran las despedidas ni se esperan llegadas. [71] Entonces Dios será todo en todos porque siendo Dios Vida-Amor-Caridad, por efecto de esta caridad, lo que cada uno posee se vuelve común a todos: en este mundo, de hecho, cuando uno ama, posee en el otro lo que no hay en él. La diversidad del esplendor no despertará envidia porque la unidad de la caridad reinará en todos".[72] Solo en él estará plena esa felicidad en la que no habrá mal, no faltará ningún bien... Él será el final de nuestros deseos".[73]
p. UNA DUSQUEDA INSACIABLE[74]
Cuando
lleguemos a la presencia de Dios, ¿cómo nos encenderá el amor inquieto que
proviene de estar delante de su rostro y que ahora deseamos y anhelamos? Si
ahora caminamos hacia él sin verlo, cuando hayamos llegado, ¡cómo nos
iluminará! Feliz quien habita en su morada. "Entonces se dará esta dulzura
inefable y eterna. Ahora nos exige una fe sincera, una esperanza firme y
estable, una caridad pura, y que cada uno camine por el camino que Dios le
asigna, soportando las tentaciones y aceptando los consuelos."[75]
"No temas que te hayas cansado; Tal será la alegría de esa belleza que siempre estará ante ti y nunca estarás satisfecho; O mejor, siempre estarás satisfecho y nunca te satisfará. Si dijeras: nunca te satisfará, podrías pensar que terminará aburriéndote. No sé cómo explicarme: no nos dejará nada y no nos dará hambre; pero Dios debe ofrecerlo a aquellos que no se lo explican y, sin embargo, creen en lo que pueden recibir de él".[76]
q. QUE SOLO DIOS PUEDE COLMAR
"¿Qué secreto íntimo tiene esto del que nunca podremos escapar? ¡Maravillosa intimidad y dulce morada, oh secreto sin fondo, no afligido por pensamientos intempestivos, no turbado por tentaciones y dolores! Tal vez no exista ese secreto íntimo donde entrará aquel a quien el Señor dará como un buen siervo: "entra en el gozo de tu Señor"[77]. "Si en la búsqueda puedes ser hallado porque dices: 'Busca siempre al Señor', ¿deberías continuar buscando una vez encontrado? De hecho, hay que buscar realidades incomprensibles, y no pienses que quienes comprenden la incomprensibilidad de lo que buscan no han encontrado nada. Se le busca para hacer que el hallazgo sea más dulce y se encuentra que lo busca con más avidez".[78]
NOTAS:
[50] Id., Ti 15, 3-8.
[51] Id.Cit. da A. G. Hamman, Las raíces de la fe, pág. 104.
[52] Id., TI 5, 3. 5.
[53] Id., A. 1, 9, 24.
[56] Cf. Id.,Obras completas de la N.B.A, Cfr índice al final.
[57] Id.Comentario al Evangelio de San Juan 32:8.
[62] Id, c. 10, 20.29.
[64] TERESA DE ÁVILA. Libro de la vida
[66] LUIS GONZAGA,Carta a su madre algunos días antes de morir.
[67] AGUSTÍN, Dei libre albedrío 1 II c. IX. CfrRUSELL:La conquista de la felicidad: el hombre feliz es el que no siente fracaso de unidad. En esta unión profunda con la corriente de la vida se halla la dicha verdadera.
[68] AGUSTÍN,Obras completas de la N.B.A; GV 30, 7; 35, 9; Col 3, 3; Mt 6, 19; 13, 44; Lc 12, 34; Jn 6, 54.
[69] Id. D 217, 5.
[71] Cf. AGUSTÍN,GV 32, 9; Ap 21, 4.
[73] Id.CD 22, 30.1-2.
[75] Cf. Id.,G. 83, 24.
[76] Cf. Id.,3, 12.
[77] AGUSTÍN, GV 25, 14;Mateo 25, 23.
II. LECTURA UNITARIA DE LA BIBLIA:
PALABRA
CLAVE: CONSAGRACIÓN. LLAMADA A LA SANTIDAD
1. Preparación
(AT)
Llamado a la santidad a
través de la Biblia: Consagración, Santidad
Libro del levítico: Ley
de la Santidad: Sed Santos como Yo soy Santo
El ritual y signo de pertenencia
es la circuncisión,
Renovación constante de la
consagración a través de los profetas:
Oseas, Isaías, Ezequiel
2. Revelación
(Evangelio)
Proceso de consagración:
Encarnación, Bautismo, Cruz.
Con un Bautismo voy a
renovar y limpiar de tus pecados.
Renovación de nuestra
consagración bautismal: le pertenecemos.
3. Proyección
(NT)
Este es el sacrificio que
agrada a Dios: ofrecer tu vida como sacrificio vivo.
El apóstol consagra su
vida a él y a su misión.
Nuestra consagración es
llamada para despertar la consagración de los demás.
DESARROLLO BIBLICO
Toda la
Biblia recoge una llamada a la santidad: Sed santos como Yo soy santo. En el
evangelio se recoge como sed misericordiosos como el Padre es misericordioso.
La ley de santidad es fruto de la pertenencia, reciprocidad, comunión (respuesta de fidelidad-consagración). Parte de la oración del Shema (Dt 6, 4). Brota de la conciencia de pertenencia (dabag-sequlah). Para vivir en comunión (Hesed). Los profetas van a reclamar esta llamada a la santidad-consagración. Salir de las seducciones que acaparan el corazón (idolos). No dejéis que se corrompa el amor y se prostituya el corazón. (Os 2, 16-21; 6, 14)
(I). LA LLAMADA RENOVACION DE LA CONSAGRACION A TRAVES DE LOS PROFETAS
EL PROFETA denuncia la idolatría, la prostitución del corazón y llama a la conversión. El pueblo le da la espalda a Dios y se hace un Dios a su medida. La motivación del profeta, su intencionalidad, cambiar la imagen falsa de Dios y darle su verdadero rostro.
OSEAS se
convierte en el signo de Dios: cásate con una prostituta y anuncia al pueblo
que vuelva a mi. No hay fidelidad ni amor ni conocimiento de Dios. Cambiaron la
fidelidad por la mentira, perjurio, adulterio, extorsión, crímenes sangrientos
(Os 4, 1-2)
El pueblo
infiel (Efraim, Israel), se deja arrastrar por el culto a los baales y se
prostituye. Israel se deja seducir por otros amantes, los baales, buscando
alianzas con otros pueblos (Asiria, Egipto) que proporcionen el vino, el mosto
(tentación del poder)
El pueblo
cae en la idolatría, fornicación, injusticia, insolidaridad (2, 7)
El Dios
fiel enamorado de Israel es traicionado (1, 2)
El
profeta llama a volver a su Dios, su marido. Volverá al tiempo del desierto
como los nuevos esponsales que preparan nuevas nupcias (2, 16)
El
profeta denuncia la idolatría, el alejamiento, la apostasía que lleva al
sincretismo religioso (2, 20)
La
descomposición del corazón lleva a la descomposición del hombre, matrimonio,
familia, orden social y político. Se abandona las exigencias de la ley de Dios
y se fomenta la injusticia. La corrupción de los dirigentes arrastrados por los
deseos de poder.
El
profeta llama a la conversión del corazón. el pecado no es solo la violación de
la ley sino la degradación del amor.
El profeta proclama el amor fiel (hesed) lleno de ternura y cariño por su pueblo (su esposa). A pesar de la infidelidad es capaz de perdonarlo todo y de volver al amor primero. (2,9; 3,5; 4,9: 11,5)
ISAIAS
los cánticos son parte del libro de la consolación (Is 40-55) el profeta anima
al pueblo a no desistir en medio de la contradicción y anuncia al nuevo mesías.
Dios viene a restaurar y salvar a su pueblo que no quie apartarse de sus
pecados.
Los
cánticos del Siervo (Is 42, 1-4; 49, 1-6; 50, 4-9; 52, 13-53, 12) describen a
Siervo de Dios que sufre la redención de su pueblo.
El primer
canto (Is 42, 1-4) presenta al siervo como un profeta elegido y enviado
por Dios con la misión de traer justicia a las naciones
El
segundo canto (Is 49, 1-6) presenta al siervo que se lamenta por su aparente
fracaso. Dios lo reconforta asegurándole que su labor no ha sido en vano y que
será luz para las naciones.
El tercer
canto (Is 50, 4-9) se enfoca en la obediencia del siervo a pesar de las
dificultades, el sufrimiento y el rechazo que experimenta
El cuarto cántico (Is 52, 13-53, 12) es el más conocido y se refiere al anuncio de la pasión, muerte y glorificación del Siervo. El Siervo sufre por los pecados de los demás, es maltratado y finalmente exaltado por Dios. Lo presenta como cordero inocente llevado al degüello, sin abrir la boca, arrancado de la tierra de los vivos, herido de muerte. Eran muestras rebeldías las que él llevaba y soportaba, se ofreció libremente al sacrificio como rescate.
JEREMIAS, EZEQUIEL son profetas que presentan la alianza como un desposorio de Dios con su pueblo (Ez 24) (Jer 2-3). Dios resulta indignado por las prostituciones de Israel y busca despertar el amor esponsal del novio por su novia (Jer 7, 34; 16, 9). El amado vendrá para las nupcias. Dios busca el amor y la entrega del corazón más que las obligaciones rituales (culto vacío)
LA
LLAMADA EN EL LIBRO DE LOS CANTARES
Dios es
el esposo fiel. Dios se desposa con su pueblo. Israel es la esposa amada de
Dios
El libro
que celebra el amor de un rey Salomón por su amada sulamita evoca de forma
alegórica los desposorios de Dios con su pueblo (Israel). El amor humano se
presenta como una alegoría del amor divino.
(II). JESUS
REVELA SU IDENTIDAD; SU MESIANISMO; EL SIERVO SUFRIENTE
Se trata
de una revelación progresiva
Jesús
denuncia el culto externo (fariseos) y pide el culto del corazón
Cambia el
modelo de religiosidad por el seguimiento
Las
condiciones del discipulado. Las condiciones del verdadero seguidor, amor
Pide un
cambio del corazón, un amor nuevo. El que quiera seguirme…
Jesús les
muestra el camino: La paradoja de la cruz
“Desde entonces” comenzó a anunciarles lo que debía de sufrir: Tres anuncios de la Pasión. La Pasión es el culmen y la cima del amor.
EL
PROCESO DE DESVELAMIENTO DE JESUS
Como este proceso como dijimos es progresivo. Jesús va descubriendo su identidad progresivamente. La Confesión de Pedro es en los sinópticos el centro del evangelio.
Preparación como
preparación del misterio Pascual. Progresivo desvelamiento del Mesías:
Se
utilizan diversos términos para expresar el mesianismo veterotestamentario:
Masiah
(hebreo)
Jristos
(griego)
El Hijo
del Hombre, el Ungido enviado de Dios revestido de poder, El libertador.
Lo
esperaban un líder revolucionario, un Rey poderoso que sacaría al pueblo de la
esclavitud bajo el poder de la espada pata implantar un reino terrenal.
Revelación como
anuncio del misterio Pascual, desvela su mesianismo (Siervo sufriente)
El Hijo
del Hombre como estaba anunciado va a ser entregado (Pasión)
para ser
crucificado (Muerte)
pero al
tercer día resucitará (Resurrección)
Jesús da un verdadero giro presentando otro mesianismo. Desaparece la figura del Rey soberano y glorioso a la del mesías Siervo, sufriente, humilde, paciente. (Encarna la figura del Siervo de Isaías)
Proyección como
condiciones del discipulado (asociándonos a su misterio pascual)
“Desde entonces empezó a enseñarles” Jesús señala el camino de la cruz.
Jesús
invita a sus discípulos a acompañarle y seguir este camino
Tres
anuncios de la Pasión: los tres anuncios se ponen en relación con las tres
tentaciones de Jesús. Jesús se opone a utilizar y servirse de Dios buscando su
propia gloria (A dios solo honraras y darás gloria). Renuncia a utilizar el
poder o la fuerza como medio para realizar la misión.
Mt 16, 21
(pobreza frente a las riquezas)
Mt 17, 22
(humildad frente al poder)
Mt 20, 17 (cruz frente al éxito)
Las condiciones del seguimiento son las condiciones del verdadero amor. la entrada en el Reino supone un nacer de nuevo, un abandonar las expectativas humanas, deseos de poder y de gloria para acceder al nuevo orden desde el plano referencial del abandono absoluto en Dios. Jesús pide un corazón pobre, humilde y fiel que lleve a configurarse con él hasta la muerte. Esto supondrá estar dispuesto a perder la honra, el abajamiento, la humillación. Los que se humillan serán exaltados.
(III). EL MESIANISMO EN LA IGLESIA
HOY. LA IGLESIA SERVIDORA DE MISERICORDIA
Los
primeros cristianos asocian a Cristo como EL SIERVO SUFRIENTE de Isaías (Act 3,
22)
Pablo
en su himno cristológico presenta el verdadero mesianismo de Cristo (Fil 2, 1-
11). Cristo se humilló y se anonado tomando la FORMA DE SIERVO (Act 7, 37).
Somos
conscientes de la gran crisis que vive nuestro mundo y nuestra Iglesia. Falta
de credibilidad en las Instituciones, crisis de vocaciones, crisis de la vida
consagrada. La Iglesia se ve presa del secularismo cayendo presa de los ídolos
del consumismo, materialismo, individualismo, hedonismo. La iglesia está
llamada a armonizar las polaridades (divinidad y humanidad; santidad y pecado;
ideal y realidad). Integración que pasa por la Cruz.
La
Iglesia está llamada a volver a los ojos a su Señor y reconocerle el Siervo
sufriente (Hb 12,1; Mt 11, 28).
LA
VIDA CONSAGRADA está llamada a reproducir su imagen y reflejar su rostro
humilde y doliente. Irradiar el resplandor de la belleza de Cristo, Esposo en
la Cruz.
Debe
rechazar toda autoreferencia, vivir centrada en si misma para pasar a vivir
para Cristo al servicio de la Iglesia y del mundo.
Debe
rechazar toda mundaneidad, no puede quedarse en un moralismo o socialismo
convirtiéndose en una ONG. No puede
LA
IGLESIA SERVIDORA
La
Iglesia está llamada a reconocer el rostro de Cristo en los (anawin)
pobres, sufrientes
La
Iglesia está llamada a vivir pobre entre los pobres despojada de privilegios y
ostentación, sufriente con los que sufren, empática con los que sufren dolor,
exclusión, marginación.
Servidora,
no actuando desde la prepotencia, fuerza y coacción.
LA
NUEVA EVANGELIZACION DESDE LA MISERICORDIA
La
primera evangelización fue desde la espada (cruzadas, colonialismo)
La
nueva evangelización está llamada a anunciar a Cristo desde la debilidad
Abrazando
la cruz y asociándose a los sufrimientos de Cristo hoy (Col 1,24; 1 Pe 5, 1-4)
Pedro
recibe su encargo desde el reconocimiento de pecador, asumiendo su flaqueza y
debilidad: una vez fortalecido fortalece la fe de tus hermanos (Lc 22, 32).
Apacentar con amor, mansedumbre y misericordia asumiendo
las flaquezas y debilidades de los hermanos. La revolución de la ternura (papa
Francisco)
III. BASE ANTROPOLOGICA
El hombre
vive en una búsqueda constante
Somos seres de
deseos y aspiraciones
Hay
necesidades básicas y deseos más profundos
Una búsqueda insaciable el deseo de felicidad que se pone en relación con el amor
Las Preguntas
existenciales: el hombre busca la respuesta a los anhelos más profundos
¿qué es el
hombre? (identidad)
¿qué es la
verdad? (conocimiento)
¿qué es el
amor? (sed profunda)
Nos hiciste
para ti y no descansaremos hasta reposar en ti (S. Agustín, Confesiones)
El deseo
más profundo es el de la comunión con Dios
Debemos saber
explorar, excavar y orientar el deseo
Donde se orienta el deseo se nos va el corazón
La tragedia del mundo moderno. Tragedia que deriva en tragedia del amor (Wojtyla, Amor y responsabilidad, p. 18-29) la pérdida de sentido de Dios deriva en la pérdida de la dignidad de la persona, del matrimonio, de la familia.
Análisis personalista del
amor a partir de GS 49, 51
El amor está a la base de la
persona. La persona está llamada a superar los instintos
la índole sexual (meramente instintivo) supera la dimensión biológica y se ordena a la maduración en el amor. la iglesia siente la necesidad de esclarecer el significado del amor (FC 11-13; EV 50-51)
A la luz del Misterio
Pascual: Salir de uno mismo, entrega y don de sí mismo
Cristo desvela el sentido y fin de la vida humana. A través del Misterio Pascual desvela el hombre al propio hombre (GS 10). La vida-amor encuentra su pleno sentido en la entrega de uno mismo. Como Cristo se entregó por nosotros también nosotros estamos llamados a entregar la vida por los hermanos (ofrenda de sí).
Profundización
fenomenológica del amor. La norma y el orden personalista.
Se ha de pasar del orden
biológico al orden personalista (totalidad unificada:
psicosomática-espiritual). El centro y núcleo de la persona radica en su
dimensión espiritual, trascendente.
Dios ha querido sanar y
perfeccionar el amor humano hasta hacerlo reflejo del amor divino.
Dios ha inscrito en la
naturaleza la capacidad de amar y la llamada a la comunión (Tgia del amor
humano: Communio personarum)
IV. DESARROLLO MORAL
La tragedia del mundo moderno. Pérdida
del valor sagrado de la persona (secularismo)
Perdiendo el sentido de Dios (fe) se pierde el sentido de la vida y el amor. EN el eclipse de Dios se encuentra el fondo de la crisis del mundo moderno (EV 50). Crisis de fe, crisis de la moral. Se cae en un relativismo, una falsa comprensión de la verdad y la libertad. (VS 31-32). Se precisa recuperar el nexo entre fe, razón, verdad y libertad. (VS 34). Si se pierde la dimensión teologal y trascendente la moral se reduce a una mera dimensión ética o social.
MORAL DEL
SEGUIMIENTO
La moral tiene
un rostro, Cristo (VS 29). Moral del seguimiento y conformación a Cristo
Desde nuestra condición pecadora, entrar, asumir y hacer nuestro el misterio pascual de Cristo (RH 13). Cristo, camino, verdad y vida-amor es el principio y fin del comportamiento moral. Se precisa una renovación. La nueva moral parte de la propuesta al seguimiento, al evangelio y las bienaventuranzas
MORAL DE LA CONSAGRACION: Todas
las cosas han sido creadas por Él y para Él (Col 1,15)
La Encíclica Humanae
vitae
La nueva
cultura de la vida
Cuidar, respetar, defender, promover y propagar la vida
El
llamamiento de todos a la santidad a partir de la consagración bautismal (CV II)
El camino
hacia la consagración, consagrar la vida, diversos estados de vida.
La llamada a la santidad es para todos pero según distintos modos, vocaciones, estados de vida (LG 41)
MODOS DE
VIVIR LA CONSAGRACION
No podemos
poner un estado (virginidad) por encima de los otros, el matrimonio no es un
impedimento es otra forma de vivir la consagración y llamada a la santidad
La virginidad
(exclusividad Unión esponsal)
El matrimonio (Communio personarum, unión matrimonial, permanencia y fidelidad)
MORAL DE LA
VIDA CONSAGRADA: CONSEJOS EVANGELICOS
El núcleo de
la moral es la consagración de toda la persona
La
consagración parte del Bautismo. Cristo es el ungido de Dios enviado por el
Padre.
La profesión
de la vida consagrada (Vitae consacrata) no tiene otra finalidad que
vivir para Dios para irradiar el amor de Cristo en toda la persona.
La vivencia de
los Consejos evangélicos (PC 1; LG 43)
Para imitar y
seguir a Cristo con mayor radicalidad y exclusividad (séquela Christi) (PC 2)
Para cuidar y promover la consagración de todo el Pueblo de Dios.
EN EL
MISTERIO PASCUAL CRISTO REVELA LA VERDAD de su identidad y mesianismo.
El Juicio ante
Pilato desvela la propuesta moral (Jn 18, 28- 40; 19, 5)
Jesús en su pasión, condenado y crucificado, aparece como el maestro humilde de la Nueva humanidad redimida. Jesús interrogado declara YO SOY (v. 37a). para eso he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que ama la VERDAD escucha mi voz y me sigue (v. 37 b).
LA
OPOSICION ENTRE LA LUZ Y LAS TINIEBLAS
La verdad
(Luz) vive en oposición con la mentira (tiniebla, oscuridad, entenebrecimiento)
Todo el
evangelio de Juan desde el inicio (prólogo) da cuenta de esta lucha.
Jesús viene a
dar testimonio de la verdad. Se somete en todo a la voluntad de Dios.
La verdad no
hay que forzarla se impone por sí misma. Podía defenderse pero se ofrece como
cordero al degüello. Se entrega así mismo obediente al Padre hasta la muerte en
cruz. Fijémonos en los que se convierten en enemigos de Cristo: Pedro niega ser
su seguidor (reniega a su identidad). Pilato se cree con potestad de liberarle
o condenarle. Busca el pacto, la negociación (mal menor, tolerar un mal puede
ser un bien). Herodes: Conviene que muera un hombre por salvar todo un pueblo.
FUNDAMENTO
Y BIBLIOGRAFIA BASICA:
Bernard Häring. Libertad y fidelidad en Cristo, Vol II En pos de la
verdad y el amor. Cap. 1 ¿Qué es la verdad liberadora? (p. 25); Cap. IX
Actualizar la verdad en el amor (p. 438). La sacramentalidad del amor. El
religioso y la vida apostólica (p. 485)
5 MORADA DE AMOR
I. CONTENIDOS PRINCIPALES (DESDE LOS STOS PADRES
Y OTROS AUTORES)
a. TU VIDA ES LA MORADA DEL AMOR
Desde la creación, Dios nos ha llamado a vivir con él en amor. Somos la imagen de Dios, y nuestro cuerpo es la morada de la casa de Dios. La palabra de Dios resuena clara y fuerte, ¿no sabes que eres el templo de Dios? Nuestro cuerpo es verdaderamente el templo del Espíritu Santo. Te han comprado a un gran precio. Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo: tal es el valor, el precio de nuestra vida, qué grandeza de la dignidad del hombre que en su raíz tiene una estupenda continuidad entre nuestra tierra, nuestra vida y la tierra nueva y la vida nueva. Lo que pasará no es el mundo, sino el aspecto de este mundo distorsionado del pecado. La creación no será aniquilada, sino liberada de la esclavitud, de la vanidad. Lo que esperamos es aquí y ahora, en la presencia de Dios, en la fraternidad y en la libertad humana. El paraíso ya no es exilio, deja de ser inaccesible: es el fruto posible, la bendición y la promesa de vivir con Dios. [95]
b. CADA UNO HABITA EN LO QUE AMA (96)
Así como el cuerpo no encuentra la paz si no encuentra su propio lugar, así el hombre guiado por el amor no encuentra la calma si no encuentra a aquel que lo ha creado. "Allí donde tenemos nuestros corazones, es donde habitamos".[97] (San Agustín). Por lo tanto, el que ama al mundo merece ser llamado "del mundo". El nombre proviene de la casa donde vive. Como cuando decimos que una casa es buena o mala, no queremos condenar ni ensalzar sus paredes sino decir que una casa es buena o mala entendemos que se refiere a quienes la habitan. Así, por "el mundo", queremos designar a quienes lo habitan o están apegados a él. Aquellos que aman el mundo, aquellos que con sus corazones habitan el mundo. Aquellos que, por el contrario, no aman al mundo sino a Dios, se encuentran en el mundo en la carne, pero con el corazón habitado por Dios.
c. MORAR EN LA CASA DE DIOS
La persona que ha sido convertida en la morada de Dios se regocija de alegría: ¡Qué alegría cuando me dijeron: 'Vamos a la casa de Dios!'" (Sal 122). Entrar en la dulzura oculta, en el deleite de Dios. Ha escuchado como en un sueño interior: "Despierta amigo mío, vengo a tí" (Cantar de los Cantares 2:10). Y guiada por la dulzura de esta voz después de lo que sintió resonar, finalmente ha llegado a la casa de Dios. Camina hacia el templo de la casa de Dios en medio de cantos de júbilo (cf. Sal 42, 5). De esa manera llega al secreto de la casa de Dios, responde entre voces, cantos de una multitud exultante, en festa; en la casa del Señor hay una fiesta eterna. No tienes un Dios que viene de paso sino a quedarse. El rostro de Dios presente da una alegría que nunca pasará. Esta fiesta no tiene principio ni fin, abre tu corazón y deja entrar al Señor. [98]
d. SOMOS EL TEMPLO DE DIOS, LA MORADA DE DIOS
¿Cuál es la excelencia y la dignidad del hombre cuando Dios afirma haber hecho al hombre a su imagen y semejanza? (cf. Gn 1, 26). "Qué grande es la intuición de ver y saber que nuestra alma ha sido creada por Dios y para Dios, y que Dios habita en nosotros (Jn 14,20). Estamos en Dios y Dios en nosotros. Un profundo misterio que nunca entenderemos. «En Cristo vivimos, nos movemos y somos» (cf. Hch 17, 28). El misterio de la Trinidad debe revelarse en la creación, pero sobre todo en su obra magna: el hombre, llamado a vivir y reflejar su amor. Santa Teresa, absorta en la contemplación de la Trinidad, recibe esta experiencia mística de cómo Dios se comunica en toda la creación y especialmente al hombre: "No te esfuerces por encerrarme en ti mismo, sino busca encerrarte en Mí".[99]
e. SOMOS LA MORADA DE LA TRINIDAD
Dios habita en el hombre, que a su vez le hace "capaz de Dios" (Capax Dei. K. Rahner). Podemos considerar nuestra alma como un castillo hecho de un sol de diamante o un cristal puro, en el que hay muchas moradas, como hay muchas moradas en el cielo. Podemos pensar que el alma de los justos es como un paraíso donde el Señor afirma tener sus delicias".[100] En nuestro propio corazón habita Dios la Trinidad... Quizás algún día podamos comprender la excelencia y la dignidad, la imagen y la semejanza con las que hemos sido creados. Esta premisa hace de cada persona un alma hermosa en la que Dios se complace en habitar. "Con este fin se puede notar que el Verbo Hijo de Dios junto con el Padre y con el Espíritu está esencialmente y cara a cara escondido dentro del alma".[101] Este hecho de la morada de la Trinidad, de la morada de Dios con nosotros, debe ser el canto de la espiritualidad cristiana. "Entra mi amado en su jardín y prueba sus exquisitos frutos" (Cantar 4:16).
f. DIOS ES NUESTRA COMPAÑÍA INEFABLE. [102]
"Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme interiormente de mí mismo para instalarme en ti, inmóvil y quieto como si mi alma estuviera ya en la eternidad; que nada pueda quitarme la paz ni hacerme salir de ti" "Oh mi Dios, mi todo, mi felicidad, mi salud infinita, la inmensidad en la que me pierdo..." "Verte enterrado en mí me mueve a enterrarme en ti, para poder contemplar tu luz, el abismo de tu grandeza".[103] La relación de Dios con nosotros alcanza la expresión más alta: el hombre creado como reflejo del amor trinitario y el lugar de su increíble comunicación. En la encarnación de Dios, el hombre ha sido revestido de la mayor belleza y dignidad (Sal 8). ¡Qué grande es la belleza de esta convivencia amorosa de cada uno de nosotros con la Trinidad! "¡Cuál es la alta experiencia de vivir en la comunión de la Trinidad! ¡No hay nada que se maraville ante algo tan sublime! No es posible saber ni describir cómo se hace esto".[104]
g. DESTINADO A LA MÁS ALTA COMUNIÓN TRINITARIA
La revelación del Dios Trino es al mismo tiempo la revelación del destino del hombre, nacido de la Trinidad, estamos llamados a entrar en la felicidad que Dios mismo tiene y nos ha abierto generosamente con la creación y la vida de la gracia. Este es el destino definitivo del hombre llamado a participar de la más alta comunión trinitaria. "Estamos insertos en el encuentro activo y eterno entre el Padre y el Hijo a través del Espíritu Santo, en el amor eterno."[105] Comunicándonos el mismo amor que el Hijo, nos vamos transformando en amor. Somos uno con Dios, como lo son el Padre y el Hijo, sino que lo somos por la unión del amor, como el Padre y el Hijo viven en la unidad del amor. Esta verdad es la fuente y el modelo de la vida, y la meta de toda la humanidad".[106]
h. COMUNIÓN EN EL AMOR RECÍPROCO REFLEJO DE LA TRINIDAD
El habitar trinitario no debe interpretarse sólo en la dimensión individual, sino en la dimensión comunitaria, que es propiamente trinitaria. (la comunidad cristiana es cuasi-sacramento de la Trinidad). "Cuando amas a alguien, estás verdaderamente en él. Si está en él con amor, uno vive en él con amor, ya no vive para sí mismo, porque ya no está apegado a sí mismo, está separado de sí mismo y fuera de sí mismo. Ya no se vive en sí mismo, si es en el que ama, se vive de su vida, se vive en él".[107] En el amor al prójimo viene la presencia y la manifestación de la Trinidad. "El amor cristiano es una puerta segura, a través de la cual permanecemos en contacto con la caridad divina trinitaria. La caridad trinitaria siempre va más allá de lo esperado: nuestro amor al prójimo viene de Dios y también debe caminar hacia el prójimo y volver a Dios. En este paso hacia Dios debe llevar consigo a su prójimo."[108]
i. DESTINADOS A LA UNIDAD EN LA TRINIDAD
«Que todos seamos uno, como vuestro Padre lo es en mí y yo en vosotros, que ellos también sean uno en nosotros» (Jn 17, 23). Charles de Foucauld interpreta espléndidamente este versículo: "Estamos así unidos a todos los hombres por el amor fraterno, con el amor con el que amamos en ellos a los miembros de Jesús, con el que amamos en ellos al Cuerpo de Jesús, como el Padre y el Hijo son una sola cosa, gracias al amor mutuo. De hecho, son una cosa de dos maneras: por esencia divina que es común entre ellos, y por amor mutuo entre ellos. Es de esta manera que podemos y debemos ser uno con todos los hombres, así como el Hijo y el Padre son una sola cosa".[109] Puesto que el Padre vive en el Hijo con amor, y como el Hijo vive en el Padre con el amor que le tiene, debemos vivir con todos los hombres con el amor que tenemos por ellos. Debemos amar a todos los hombres de tal manera que vivamos en ellos, no en nosotros mismos, siendo una cosa en él.
j. LA TRINIDAD ES LA RAZÓN
MISMA DE LA VIDA HUMANA Y DE LA HUMANIDAD.
Qué gran misterio de amor: ser la morada de la Trinidad, templo del Espíritu Santo. En aquellos en quienes habita el Espíritu Santo, promueve la construcción de la propia morada[110]. Santifica cada vez más y aumenta la fidelidad en los que habitan, que progresan renovándose día a día para establecer la comunión perfecta para la eternidad. Y su aspecto divino llenará todos los vacíos de su inteligencia, ya que nunca se separa de la unidad del Cuerpo de Cristo, que para nosotros se ha convertido en el camino para la comunión del templo de Dios[111].
Al llamar al género humano, el Espíritu de Dios nos dice lo que debemos hacer y promete lo que debemos esperar: "Todo el universo espera con gran impaciencia el momento en que Dios muestre el verdadero rostro de su Hijo" Es nuestra esperanza: nosotros, que tenemos las primicias del Espíritu, esperamos que Dios manifieste en nosotros su gloria" (Rom 8 18-30).
k. LA TRINIDAD: MISTERIO DE COMUNIÓN
"Es propio del amor no dejar al amante solo en sí mismo, sino arrojarse a sí mismo entregándose por completo al amado".[112] La interpretación de la visión de la Trinidad en J. Nazianzus no es diferente. Dios es comunitario: la perfección de uno requiere para comunicar la perfección de sí mismo en el otro. El Uno se pone en movimiento (donación) por su perfección. Pero no se detiene en el Dos, porque la divinidad es, más allá de toda oposición, la perfección que se cumple en el Tres".[113] Un ser solitario, un individuo puro, es por definición incapaz de comunicarse con los demás: si Dios es amor, como dice San Juan en la primera carta 4,16, quiere decir que es vida y que quiere infundir vida dándose, comunicándose con los demás, haciéndolos existir con el mismo amor que él. Si Dios es Amor, no es sólo el que ama, sino que necesariamente debe ser: el amante, el amado y el amor. Esta es la gran intuición de San Agustín cuando habla de la Trinidad[114].
L. SER MORADA DE LA TRINIDAD SIGNIFICA VIVIR EN COMUNICACIÓN
El misterio de la Trinidad implica comunicación de amor. El amor, más allá de ser generativo, es también una voluntad de participar en el propio ser, la alegría de llamar a la existencia a alguien diferente de uno mismo, hecho, sin embargo, por la lógica del amor a su imagen y semejanza: el hombre. Desde el momento en que el Hijo es la imagen perfecta del Padre, en la búsqueda del hombre, el Padre no tiene otra motivación que la sobreabundancia de amor por su Hijo. Tanto es así que es deber de los hombres que todos seamos uno en Cristo Jesús» (Ga 3, 28). Por tanto, el hombre, como el Hijo, es tanto hombre, en cuanto es como el Hijo que responde al amor del Padre, estableciendo con él la misma dinámica de vida trinitaria, gracias a la caridad puesta en nuestros corazones. "El Espíritu Santo ha sido derramado en nuestros corazones" (Rm 5, 5).
m. LA ACTIVIDAD DEL HOMBRE ENTRAR EN LA DINÁMICA TRINITARIA.
Si Dios no nos hubiera revelado su vida trinitaria, no podríamos conocer ni nuestra identidad ni el camino para realizarla plenamente. Nuestra existencia por esencia es comunitaria. La salvación es posible gracias al Hijo encarnado y al don del Espíritu Santo. [115] Dado que todo el universo está ordenado a Dios como su fin, la actividad del hombre no debe ser otra que imitar la actividad original de Dios, es decir, reproducir su dinamismo de dar vida-amor que está en la Trinidad. Para Santo Tomás, en resumen, el plan del Padre en la creación no es otro que el de extender la vida trinitaria en la humanidad, porque todo ha sido creado a su imagen y semejanza. Puesto que Dios es Amor, el hombre es también amor que puede y debe vivir en la Trinidad. "Ámense los unos a los otros, porque el amor viene de Dios. si Dios nos ha amado así... También nosotros debemos amarnos unos a otros... y si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros".[116]
n. EL IDEAL NO ES SOLO UNIRSE CON LA TRINIDAD, SINO REFLEJARLA E IMITARLA
Esta es la expresión de San Máximo cuando habla del ideal de los santos[117]. El hombre como imagen del Amor de Dios se realiza como una persona que vive no sólo "en la Trinidad" sino que vive "para la Trinidad", es decir, actualizando el mandamiento del amor, expresando la comunión perfecta en el amor de Dios, al estilo de lo que tienen el Padre y el Hijo, ya que está en el hombre como una huella[118]. En Dios está la unidad con las diferencias: un Dios en tres personas[119]. El hecho es que en Dios las personas no se suman unas a otras, sino que existen unas en otras en comunión recíproca. Este cambio de ser viene en el don de sí mismo y hace que una de las tres personas exista en relación con los demás y en los demás. Porque se caracterizan por el hecho de que cada uno se pierde en el otro. El misterio del amor que al mismo tiempo es y no es, de la misma manera que cada persona en la Trinidad es porque no es; no es porque sea Amor, sino propiamente porque es Amor, es[120].
o. EL MISTERIO DE LA TRINIDAD REVELADO Y ESCONDIDO EN LA CRUZ
No es fácil imaginar y describir lo que sucede en la vida íntima de la Trinidad. Allí Dios sería verdaderamente inaccesible si no se nos hubiera revelado en el rostro humano de Jesús, viniendo del silencio de su trascendencia. [121] Hay un solo Dios, que se ha manifestado en Jesucristo, su Hijo, que es su Palabra en el silencio". Esta excursión no podía realizarse sin asombro[122] (J. Moltman) sin una "Kenosis", como dice San Pablo (Película 2, 7). Pero es precisamente esta "Kenosis" la que ha despertado al hombre al misterio del amor; porque por amor al hombre, "como a sí mismo", el Hijo tuvo que renunciar a su divinidad convirtiéndose en "otro". Se hizo hombre para que el hombre se revistiera de él (cf. GS 22).
p. EN LA IMPOTENCIA Y DEBILIDAD DE LA CRUZ SE EVIDENCIA EL AMOR DE DIOS
Este misterio de amor está escondido en la cruz, como había afirmado Pablo (2 Co 2, 1): «El poder de Dios se manifiesta plenamente en la debilidad» (2 Co 12, 9). "Y propiamente ese pequeño grano de mostaza que muere a la propia individualidad porque es exaltado, porque el amor en la plenitud de su ser implica la comunicación de sí mismo, el don de sí mismo".[123] "La humillación de Dios evidencia la sobreabundancia de su poder. Su grandeza se puede descubrir en su humillación".[124] "Aquel que, Dios por naturaleza, en su Encarnación ha asumido nuestra debilidad... así, de una manera que solo él conoce, su Kenosis se ha convertido en la medida de la divinización de todos los que son salvados por la gracia".[125]
NOTAS:
[122] Cf. J. MOLTMANN,El Dios crucificado, Brescia 194.
II. LECTURA UNITARIA DE LA BIBLIA:
PALABRA
CLAVE: TEMPLO. LUGAR DE ENCUENTRO, DE ORACIÓN, DE COMUNIÓN
1. Preparación
(AT)
Dios quería vivir cerca de
nosotros y revelar su presencia en el camino.
Lugares de encuentro:
Durante el éxodo: el monte
santo, la tienda de reunión, el arca de la Alianza, las tablas de la ley.
Después del exilio: el
templo sagrado (shekinah)
Estructura del Templo (Carta
a los hebreos)
2. Revelación
(Evangelio)
Jesús se revela como el
nuevo templo, el templo vivo de Dios, lugar de encuentro con Dios.
El nuevo templo es su
cuerpo. El nuevo culto, la adoración.
La purificación del
templo. Revela el nuevo templo de su Cuerpo en la Cruz.
3. Proyección
(NT)
La verdadera adoración es
una ofrenda viva.
Llegará el momento en que
la gente no adorará al Padre ni en esta montaña ni en otra. La gente adorará al
Padre en Espíritu y verdad. El templo espiritual de su Cuerpo. Somos los
templos vivientes de Dios.
DESARROLLO
EL TEMPLO A LO LARGO DE LA HISTORIA DE SALVACION:
El Templo
es uno de los elementos más significativos en torno al cual gira todo el culto.
El Templo
parece ser la cornestone charnela en la que gira el AT y NT.
Todo el
evangelio de Lucas parece enmarcado en una sola liturgia alrededor del Templo.
El evangelio comienza en el Templo cuando Zacarías, sacerdote del templo, entra en el santuario para el servicio sacerdotal (Lc 1, 8). No puede bendecir al pueblo, liturgia incompleta. Jesús como nuevo sacerdote va a inaugurar un nuevo templo, culto, sacerdocio. El evangelio termina en el Templo. Después de la Ascensión los apóstoles se volvieron a Jerusalén al Templo y permanecieron en el Templo alabando y bendiciendo a Dios. Jesús entronizado a la derecha del Padre da cumplimiento (acaba la liturgia incompleta).
LA
CONCEPCION DEL TEMPLO
El templo
se fue convirtiendo en una vieja espiritualidad de élite, círculos
concéntricos. Templo santo, Ciudad santa, nación santa, casta sacerdotal, los
levitas escribas y fariseos. Jesús viene a romper con todo la segregación,
clasismo y formalismo para acercar a los quedaban fuera: excluidos, marginados,
pobres, enfermos, pecadores
Patio de los sacerdotes (hekal)
Patio de los hombres-judíos (israel)
Patio de las mujeres y niños (ulam)
Patio de los gentiles (hierom)
(I). PREPARACION. LA CONCEPCION DEL LUGAR SANTO. LO SAGRADO
I.1 ANTES
DE LA CONSTRUCCION DEL TEMPLO
El lugar
sagrado: el monte, altar, santuario: Betel (Gn 28, 16-19)
Elementos
naturales: la nube, los relámpagos y truenos, el fuego (Ex 33, 7)
La
montaña sagrada (teofanías): Horeb (reino del norte), Sinaí (reino del sur)
La tienda
del encuentro (Ex 25, 22)
El arca y los demás elementos sagrados (tablas, panes ácimos, candelabro)
I.2 LA
PROMESA DE CONSTRUCCION DEL TEMPLO
David
quiere construir un templo pero dios a través de Natán le dice que no será él
Promete
que será de la descendencia de David. Jesús encarnara como nuevo Salomón
Salomón
construye el templo en 950 aC
Se fue
dando una proliferación de templos. Josías busca la restauración y unificación
Se cae en un ritualismo vacío, profanación con prácticas idolátricas (Ez 8,7-18: 9-10)
l.3 LA
DESTRUCCION DEL TEMPLO
La
destrucción del templo de Jerusalén se da en 587 aC
Yahvé termina abandonando el Templo, la gloria de Yahvé abandona su morada profanada (Ez 10, 4.18). El rey Antioco instala un culto pagano.
I.4 LA
RECONSTRUCCION DEL TEMPLO
Después
del exilio en Babilonia, Darío bajo la dominación persa promueve la
reconstrucción del templo. Se levanta un Templo mediocre
Finalmente Herodes el Grande bajo la dominación romana emprende una gran obra para devolver al Templo su grandiosidad y esplendor.
I.5 EL
TIEMPO DE JESUS
Jesús
habla de un nuevo templo en su propio cuerpo (Jn 2, 20)
Se enfrenta con los que se adueñaron del templo convirtiéndolo en cueva de ladrones (Mt 24,1). Predice la destrucción del Templo. Finalmente será destruido 71 dC
(II). LA REVELACION EN CRISTO.
INAUGURA UN NUEVO TEMPLO, UN NUEVO CULTO
II.1 LA NUEVA REVELACION DEL TEMPLO: SU
CUERPO
Cristo
anuncia la destrucción del templo antiguo y anuncia y profetiza un nuevo
Templo.
La Antigua Alianza era sombra y figura de la que había de venir (Hb 9, 1-10). Una nueva Alianza mejor que la antigua (Hb 11-14). Cristo se presenta como el Nuevo y Sumo Sacerdote oficiando un culto nuevo en una tienda mayor y más perfecta.
II. 2 LA
DESTRUCCION DEL TEMPLO EN SU CUERPO (Muerte en Cruz)
Cristo con su sacrificio en la cruz penetró en el santuario de una vez para siempre. no presenta sacrificios de carneros sino presentándose como víctima y cordero para sellar la Alianza Nueva con su propia sangre. Inaugura el culto nuevo de la Nueva Alianza.
II. 3 LA
RESTAURACION DEL TEMPLO (Resurrección)
Cristo muerto y resucitado rompe el velo que cubría el santuario y abre el acceso a Dios (a todos). Es elevado al cielo y sentado a la derecha del Padre. nos abre al nuevo santuario, nueva tienda erigida no por manos humanas. Cristo nos abre las puertas del nuevo santuario en su propio Cuerpo para rendir un culto nuevo, ofreciendo nuestras propias vidas (Rm 12, 1-3). El Cuerpo de Cristo es signo y sacramento de la nueva presencia para estar en medio de la comunidad. La nueva morada de Dios en el Espíritu.
II. 4 EL
NUEVO TEMPLO: LA COMUNIDAD DE CREYENTES
La Iglesia es el nuevo Templo espiritual edificado sobre Cristo y los apóstoles, en el que tanto judíos como gentiles tienen acceso en un mismo Espíritu (Ef 2, 14-22). Todos formamos parte del sacerdocio de Cristo con la ofrenda de nuestras vidas. La comunidad de creyentes es la nueva morada misionera abierta al mundo. Una comunidad impulsada y guiada por el Espíritu Santo que continua la misión de Cristo para que la salvación llegue a todos.
(III).
PROYECCION: EL VERDADERO TEMPLO Y CULTO EN NUESTRAS VIDAS
Cristo en su propio Cuerpo rompe las divisiones entre profano y sagrado, lo humano y lo divino. El Espíritu Santo es el principio y fuente de santidad, el que nos santifica. Actúa de múltiples maneras. Él es el artífice de la comunión. Todos estáis siendo edificados para ser morada de Dios mediante el Espíritu (Ef 2, 22). Proceso hasta que todo sea redimido y toda su gloria quede restaurada (Ef 1, 14). Este proceso lo iniciamos en esta vida y alcanza su plena realización hasta que todo sea restaurado en Cristo (1 Co 15; 24-29)
III.1
MULTIPLICIDAD DE DONES, MINISTERIOS Y CARISMAS
Todo nos
es dado como don para ponerlo al servicio de todo el pueblo de Dios
Los carismas son dones, gracias (jaris) en orden a la edificación de toda la comunidad. ES nos los da a fin que todos cooperemos en diversidad, corresponsabilidad y complementariedad. El sacerdocio ministerial ha quedado más asociada al culto y el templo. Se precisa desplegar el sacerdocio común desplegando la participación del pueblo. Una Iglesia más carismática y ministerial. Nuevos ministerios
III.2 EL DISCERNIMIENTO DE LOS CARISMAS es
misión de los pastores de la Iglesia.
Fuimos creados a imagen de Dios, un Dios que es
comunitario, comunidad de personas. Nuestra identidad se desarrolla como
hombres de comunión para crear y restablecer la comunión. Vivimos bajo ese
multiforme conjunto de relaciones que brotan de la Santísima Trinidad y se
prolongan en la comunión de la Iglesia y toda la fraternidad universal. En el
proyecto salvífico de Dios está el restablecerla unidad de todo el género
humano. El discípulo misionero no desempeña su misión en solitario sino como
parte de la Iglesia al servicio de la misión de la Iglesia. Se hace urgente
animar y activar el dinamismo misionero en todo creyente. El momento de crisis
de falta de vocaciones puede ser la oportunidad de renacer a una Iglesia
sinodal, pluriministerial y misionera, de promover la vocación misionera de los
laicos, facilitar, armonizar distintos carismas, ministerios y vocaciones que
el Espíritu puede suscitar en nuestras comunidades. La misión del ministro
ordenado no es la de absorber todos los carismas sino despertarlos. Se precisa
acompañar, formar, ayudar a crecer en la fe y poder dar testimonio de ella en
los distintos ámbitos de la sociedad.
III.3 AMBICIONAD AL MEJOR CARISMA: EL DE LA
CARIDAD (1 Co 13)
El fin de todo es la comunión con Dios y los
hermanos. Nuestra verdadera y común vocación es el amor. Fuimos
creados por el amor y para el amor y el hombre solo se realiza amando. La obra
de reedificación solo es posible entre personas que son conscientes de su
debilidad y que saben cómo reconciliarse con ella, porque están convencidas que
solo partiendo de ahí se puede experimentar constantemente la misericordia de
Dios. La comunión fraterna solo se construye desde el reconocimiento de que
todos somos pecadores que hemos sido perdonados y capacitados para ofrecer este
ministerio de reconciliación y restauración. Si todos hemos experimentado la
misma misericordia se hará posible la comunión de los pecadores. La integración
pide el reconocimiento de nuestro mal y el mal del otro. Aceptarlo tratándolo
de mirar con buenos ojos reconciliándonos con ello. Darle una interpretación y
sentido en coherencia con nuestra opción de fondo. Para construir la comunidad
y reedificarla sin cesar se precisa haber aprendido a mantener una relación
personal madura con el propio mal, con el mal de los demás y con el mal comunitario.
La propia fragilidad y debilidad pueden convertirse en impulso de renovación y
reedificación sobre todo cuando no se trabaja en solitario sino en equipo, en
comunidad.
III.4 LA ESPIRITUALIDAD DE LA COMUNIÓN, UN NUEVO
PARADIGMA PARA TIEMPOS NUEVOS
Recogemos las palabras del Papa Juan Pablo II al inicio
del milenio: Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión:
éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza,
si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas
esperanzas del mundo. Nadie puede realizarse, ni santificarse, ni salvarse por
sí solo. Dios llama al hombre a hacerlo en comunidad. Es en la vida en
comunidad como el hombre descubre la profunda herida que hay en cada ser y donde
aprende a aceptarla. En la comunidad no se es ya hermanos sino que se
aprende a ser hermanos. Estamos llamados a crear comunidades de acogida de
perdón y misericordia. El primer paso es aprender a comunicarse. Para ser
verdaderamente hermanos hay que conocerse y amarse.
III. BASE ANTROPOLOGICA
LLAMADA A
LA COMUNIÓN (Communio personarum)
El
misterio trinitario, misterio de comunión, donde se esclarece el misterio de la
vida humana
La
sexualidad en el misterio hacia la comunión
El
matrimonio sacramento de la Alianza y comunión
El amor
esponsal, vivir en comunión: mutua donación: yo soy para mi amado y mi amado
para mí
Se precisa
profundizar en el valor y significado del cuerpo como morada y templo del ES
El cuerpo se ha desprovisto de su dimensión sagrada, banalización y profanación del cuerpo
TEOLOGIA
DEL CUERPO, (Catequesis de S. Juan Pablo II):
Se ha de
superar una visión degradada, negativa como impedimento
El valor
sagrado del Cuerpo como Templo del Espíritu
El rol
del Espíritu: El agente y motor de la santificación
Colaboradores
del Espíritu, agentes de comunión
Preparando y restaurando los templos vivos de Dios.
CUERPO
CREADO (Desde la propia Creación Gn 1-3)
Valor
originario desde un concepción unitaria psicosomática.
El cuerpo
fue creado con inocencia y belleza originaria (Gn 1)
El hombre
fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn 1, 27)
Recuperando
su bondad y belleza: Y vió Dios que era bueno (Gn 1, 31)
Para
revelar la gloria de Dios.
El hombre
pierde la inocencia y bondad originaria por el pecado (ruptura radical) (Gn 2).
Se
distorsiona la percepción de la imagen del cuerpo como fue creado y
experimenta:
Vergüenza-
desnudez
Miedo, se
esconde
Se aliena
de Dios y del propio hombre
Enturbamiento y entenebrecimiento del don originario (se oscurece la finalidad, reducción axiológica)
CUERPO
REDIMIDO
Cristo
viene a restablecer la bondad originaria, restaurar el valor inestimable en su
propio Cuerpo.
Tu cuerpo
es morada de Dios, habitado, pertenece a alguien.
Cristo
recupera el sentido virginal y esponsal del cuerpo.
Proceso
unitario de maduración en el amor para establecer la comunión a través de unas
relaciones personales guiadas por el Espíritu de amor.
Cristo en
su propio Cuerpo en la Cruz ha venido a redimir nuestro cuerpo inclinado a las
pasiones
Desde la ofrenda de Cristo participamos de su muerte y Resurrección.
CUERPO-SANTIFICADO-GLORIFICADO
El cuerpo
glorificado en la participación de la koinonía trinitaria
La Communio
personarum, comunión de las personas divinas y con todas las personas
El cuerpo
está santificado por el ES para madurar en el amor
Todas las
dimensiones que hay en el cuerpo tienen que estar penetradas y unificadas desde
el amor, por el ES
IV. DESARROLLO
MORAL
La iglesia siente la llamada a promover la vida, cuidar, proteger, desarrollar la vida según la imagen de Dios (velar por la dignidad de todo hombre). Rescatar el valor divino de lo humano.
FUNDAMENTOS
Juan Pablo II, Evangelium Vitae; Tertio Millenio Ineunte
Papa Francisco: Sobre la Sinodalidad en la Iglesia
(I) LA ESPIRITUALIDAD DE COMUNION. (NMI 43)
La Espiritualidad de la comunión significa significa ante todo una mirada del corazón sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado, capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico y, por tanto, como «uno que me pertenece», para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad. Espiritualidad de la comunión es también capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un «don para mí», además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente.
La espiritualidad
de la comunión es saber «dar espacio» al hermano, llevando mutuamente la
carga de los otros (cf. Ga 6,2) y rechazando las tentaciones
egoístas que continuamente nos asechan y engendran competitividad, ganas de
hacer carrera, desconfianza y envidias. No nos hagamos ilusiones: sin este
camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos de la comunión.
Se convertirían en medios sin alma, máscaras de comunión más que sus modos de
expresión y crecimiento. (NMI 43)
El modo sinodal es el
camino que Dios quiere y espera de la Iglesia del tercer milenio. Debemos ser y
vivir en una iglesia sinodal que busca vivir la fe en comunión, participación y
misión. Una Iglesia abierta a todos, que escucha, dialoga y acoge, donde la
misericordia y la solidaridad son valores centrales. (documento sobre la
sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia)
I.1. CAMINAR EN COMUNION CON CRISTO. APRENDER
A VIVIR CON CRISTO
En la Carta apostólica Nuovo Millenio Ineunte
(NMI, Cap II) se nos exhorta a caminar con Cristo y a caminar con los
hermanos. No se trata de invitar un programa, el programa ya existe, se
centra en Cristo mismo, al que hay que conocer, amar e imitar. La propuesta al
seguimiento se ha de hacer a todos. Todos estamos llamados a ser discípulos
misioneros de Cristo, testigos del amor de Cristo en nuestro mundo. La comunión
es el principal distintivo y testimonio a dar en nuestro mundo dividido por
luchas y discordias. Realizando
esta comunión de amor, la Iglesia se manifiesta como «sacramento», o sea,
«signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad del género
humano».
I.2. CAMINAR EN COMUNION CON LOS HERMANOS. APRENDER A SER HERMANOS
No somos hermanos sino nos vamos haciendo hermanos.
Hemos de aprender a vivir con Cristo para adquirir los mismos sentimientos de
Cristo (Fil 2,5) Procurad tener entre vosotros un mismo pensar y sentir. Vivid
con afecto fraternal, con ternura, con humildad. No devolváis mal por mal o
insulto por insulto; al contrario, responded con una bendición para heredar una
bendición (1 Pe 3, 8-9) Jesús vive en una relación filial de absoluta confianza
en el Padre y nos invita a vivir como hermanos, hijos del mismo Padre. Jesús
nos adentra en esta relación filial de confianza y abandono en el Padre. Es de
este reconocimiento de Dios como Padre como Cristo nos invita a vivir como
hermanos.
Desde una espiritualidad de comunión ponernos al servicio
de la comunión para crear y fortalecer vínculos a través de unas relaciones
fraternas. Una vida con esta dedicación y orientación nos llenará de gozo y de
sentido.
I.3. CAMINAR EN COMUNIDAD, EN IGLESIA. APRENDER A SER
IGLESIA
La resurrección de Cristo es para todos, germen de vida
nueva. Nuestra vida está ahora injertada en Cristo, con Cristo en Dios. Toda
nuestra existencia está ahora inserta en Cristo y en su Misterio Pascual.
Quien cree y vive en Cristo es una criatura nueva, lo viejo ha pasado y
participa de la novedad de la filiación divina del Hijo de Dios que nos llama a
vivir en fraternidad universal con todos los hombres. Somos herederos del Reino
y participes de la paz y reconciliación que ha establecido Cristo en la cruz entre
Dios y el mundo. Ninguno de nosotros vive ya para sí mismo. Si vivimos o
morimos somos del Señor (cf. Rm 14,7). Cristo nos lo ha dado todo, se
nos ha dado así mismo y con él y a través de él todas las cosas. La salvación
es don de Dios en Cristo. Nuestra salvación reside en Cristo por medio del
Espíritu, sólo en Cristo en su persona se nos otorga la plenitud del don
salvífico otorgado por el Padre.
Aunque participamos en la fe de este don, de este
nuevo estado de cosas, mientras vivimos en este mundo lo vivimos en esperanza,
aguardando con paciencia, las realidades futuras. Estamos bajo la guía y la ley
del Resucitado. Él nos pone en el camino hacia la cruz con la esperanza de
quien, al resucitar, ha vencido al mundo. Cristo como primicia lo ha realizado
y ahora camina con nosotros. Este camino no ha querido Dios que lo
recorriésemos solos. En este camino no estamos solos, caminamos en Iglesia, en
la Iglesia, en comunidad, nos ha dado hermanos para caminar. Ahora podemos
descubrir a Cristo en su Iglesia a través de la oración, la liturgia, los
sacramentos. La vida en Cristo es una vida nueva en comunión, en comunión con
Cristo y con los hermanos. La comunión es don, comunicación de Dios en
Cristo por el Espíritu Santo. Se hace realidad en esta comunicación personal de
Dios que sale a nuestro encuentro en Cristo y que nos invita a vivir como
hermanos. La comunión con Dios no se da sin la comunión con los hermanos. Dios
nos reconcilia consigo y nos capacita para una vida nueva a fin de que vivamos
como hermanos en fraternidad universal con todos. No existe filiación sin
fraternidad. La salvación sólo puede darse en comunidad, en la comunidad
salvífica que es la Iglesia. La Iglesia, el pueblo de Dios, es el sujeto y el
portador de la salvación en el mundo. La Iglesia es y será, la asamblea,
fraternidad en Espíritu, semilla y germen del Reino de Dios. No es accesorio
sino esencial la pertenencia a la Iglesia, en la confesión de fe, en los
sacramentos, en los ministerios y la obediencia a la jerarquía. Celebrar,
participar en la Iglesia de la Pascua y recibir la Eucaristía ha de llevarnos a
implicarnos en la dinámica de su entrega. Aceptando y recibiendo el amor de
Jesús, hemos de aprender a difundirlo entre nuestros hermanos especialmente a
los que más sufren, a los más pobres y necesitados, solo así podremos
participar plenamente de la alegría de la Pascua.
(II). MORAL DE LA SEXUALIDAD
Esta verdad asienta las bases y fundamentos de la moral
de la sexualidad.
Como decíamos del cuerpo podemos decir sobre la sexualidad. Hoy se vive una banalización de la sexualidad, pérdida de su significado, valor y finalidad fruto de un reduccionismo. La sexualidad desde Freud (Ensayos sobre sexualidad) se reduce a la forma instintiva. La sexualidad abarca toda la persona e incide en lo más íntimo del ser. (PH 1). La sexualidad afecta todo el proceso hacia la maduración y desarrollo de toda la persona en el amor (FC 11). La mentalidad consumista y hedonista la reduce al placer por el placer. La sexualidad se ha deshumanizado por no ponerla como lenguaje y cauce de transmitir el amor hacia la comunión. Se hace necesaria la liberación y redención de la sexualidad. El significado de la sexualidad humana va más allá de la dimensión físico biológico, tiene que ver con su dimensión afectiva e incluso espiritual. La sexualidad es parte principal de los factores que caracterizan la vida del hombre que hacen referencia al plano biológico, psicológico y espiritual y que tiene que ver en su evolución individual y en su inserción social (PH 1). En cuanto espíritu encarnado, es decir, alma que se expresa en el cuerpo informado por un espíritu inmortal, el hombre está llamado al amor en esta su totalidad unificada.
FUNDAMENTOS TEOLOGICOS
Karol Wojtyla, Amor y responsabilidad, cap. I, la
persona y la tendencia sexual. Documentos del dicasterio para la Doctrina de la
fe: Acerca de ciertas cuestiones de ética sexual, 1975; y sobre la
dignidad de la persona humana, 2024.
Juan Pablo II, Familiaris Consortio 1981, FC; Evangelium
vitae, EV, Teología del cuerpo y la sexualidad.
Jesús Castellano Cervera (OCD), Un camino de
espiritualidad conyugal
II.1 LA SEXUALIDAD
CREADA
Es necesario
descubrir el don precioso de la sexualidad
Dios creo al hombre y
la mujer para vivir en comunión. No es bueno que el hombre viva solo (Gn 1)
La sexualidad se
orienta hacia la comunión de personas (Communio personarum)
La sexualidad está asociada a la capacidad de transmitir la vida y el amor (sed fecundos)
II.2 LA SEXUALIDAD
REDIMIDA
Cristo descubre a su
Iglesia en la Cruz el don precioso de la sexualidad, en el don de sí mismo por
cada hombre y le capacita a amar (EV 97) la sexualidad manifiesta su
significado más profundo al llevar a la persona al don de sí mismo en el amor.
(Amor nuevo: Ámense como yo les he amado, más que una obligación es una
revelación).
La sexualidad tiene que ver con la transmisión de la vida-amor de Dios (transmitir la imagen). La sexualidad tiene que ver con la capacidad de construir la comunión.
II.3 LA SEXUALIDAD
SANTIFICADA
El Espíritu ordena
toda la persona para irradiar y transmitir el amor
El amor que abarca también el cuerpo humano y el cuerpo
se hace partícipe del amor espiritual. De esta manera la sexualidad:
·
Tiene
que ver con el lenguaje y expresión del amor
·
Lenguaje
del cuerpo, proporcionalidad de los gestos
·
El
amor verdadero pide estabilidad, totalidad, exclusividad
(III). MORAL DEL MATRIMONIO (Gs
53-54)
Hemos también de recuperar el significado y valor del
matrimonio a partir del designio de Dios. Como hemos hecho del cuerpo y la
sexualidad podríamos hablar:
III.1 MATRIMONIO
CREADO
Dios crea al hombre y
la mujer para vivir en comunión. Ese amor abarca toda la persona.
Comunidad intima de vida y amor. el vínculo de amor conyugal se convierte en imagen y símbolo de la Alianza que une a Dios con su pueblo. Reciben de Dios la llamada a que el amor conyugal sea signo del amor de Cristo por su Iglesia. Como toda realidad humana esta Alianza fue rota por el pecado, pero Dios no abandona y viene a redimir.
III.2 MATRIMONIO
REDIMIDO
La comunión entre
Dios y los hombres, rota por el pecado viene a ser restaurada en Cristo. en él
halla su cumplimiento. El esposo que ama a su esposa y se da como salvador a la
humanidad, uniéndola a su propio Cuerpo. En virtud de la sacramentalidad del matrimonio
los esposos quedan vinculados uno a otro de manera indisoluble. Surecíproca
pertenencia es representación real de la misma relación de Cristo con si
Iglesia (FC 13).
Desde la relación esponsal de Cristo, viene Cristo a sostener con la fuerza de la redención y de su gracia.
III.3 MATRIMONIO
SANTIFICADO
La santificación
matrimonial es un continuo proceso que dura toda la vida.
El matrimonio tiene como raíz el amor conyugal: La
totalidad, exigida por el amor conyugal, corresponde también con las exigencias
de una fecundidad responsable, la cual, orientada a engendrar una persona
humana, supera por su naturaleza el orden puramente biológico y toca una serie
de valores personales, para cuyo crecimiento armonioso es necesaria la
contribución perdurable y concorde de los padres. El único «lugar» que hace
posible esta donación total es el matrimonio, es decir, el pacto de amor
conyugal o elección consciente y libre, con la que el hombre y la mujer aceptan
la comunidad íntima de vida y amor, querida por Dios mismo.
·
El
valor del sacramento: intima comunidad de vida y amor
·
La
dimensión unitiva. Se ayudan a la santificación
·
La
dimensión procreativa. Los padres como transmisores de la imagen, vida-amor
·
La
dimensión formativa y educativa. Los padres son los primeros educadores
(transmisores de la fe cristiana)
(IV). MORAL DE LA FAMILIA (FC
11)
Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza:
llamándolo a la existencia por amor, lo ha llamado al mismo
tiempo al amor y a la comunión (FC 11). Dios es amor y
vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su
imagen y conservándola continuamente en el ser, Dios inscribe en la humanidad
del hombre y de la mujer la vocación y consiguientemente la capacidad y la
responsabilidad del amor y de la comunión. El amor es por tanto la vocación
fundamental e innata de todo ser humano. (FC 11)
·
La
iglesia doméstica como comunidad de amor
·
El
bien de los esposos amor esponsal, verdadero, total, integro fiel de
ayuda recíproca y complementariedad.
·
El
bien de la prole, paternidad y maternidad responsable
·
Misión
y servicio, educación de los hijos, formación y participación eclesial, misión
IV.1 LA FAMILIA
MISIONERA, EVANGELIZADA Y EVANGELIZADORA (FC 28; 54; 55)
La familia no solo es
destinataria del evangelio sino transmisora y misionera.
La familia es comunidad de personas que viven en comunión, en un mismo amor y lo irradian. Viven un camino de santidad juntos desde la diversidad y complementariedad.
IV.2 A SEMEJANZA DE
LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA (Act 2, 4-47; 5, 12-16)
La comunidad de
creyentes se reunían para:
Todo lo vivián en
comunión (Koinonia)
La oración en común
La
formación-catequesis
La celebración-la
eucaristía
La evangelización- el
anuncio (kerigma)
IV.3 MISION ABIERTA AL MUNDO
En espera en oración
en el cenáculo con María y las mujeres
La recepción del
Espíritu (Pentecostés)
Abierta al mundo.
Desde Jerusalén, Judea, Samaría, Antioquía, los gentiles
Testigos en medio de la persecución
IV.4 CAMINANOS HACIA
LA JERUSALEN CELESTE (Ap 12; 21, 9ss; 22, 1-17)
La nueva Jerusalén.
Mientras tanto vivimos como anticipo (signo y profecía):
Comunidad de fe
caminando juntos en sinodalidad
Comunidad de acogida
Comunidad de perdón y
misericordia
Comunidades fermentos
de unidad (Reino)




















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