ITINERARIO FORMATIVO I
INDICE:
0. INTRODUCCION
INTRODUCCIÓN
AL ITINERARIO
CONTEXTO DEL ITINERARIO FORMATIVO
El itinerario formativo se
desarrolla a partir de ciclos. El primer ciclo es fundamentalmente un
itinerario de fe propositivo y kerigmatico (principio y fundamento), anuncio de
las verdades de fe tratando que la fe ordene y transforme la vida. El
segundo ciclo forma parte del propedéutico. Como su propio nombre indica
prope-deútico( Eudes), camino de preparación para la teología. El tercer ciclo comprendería el desarrollo de las diferentes áreas teológicas.
La renovación teológica
impulsada por Möhler y la Nouvelle theologie y que se desarrolló a
partir del Vaticano II fue impulsada por la renovación bíblica, el giro
antropológico junto la primacía cristológica y la vuelta a los SSPP y la teología de los santos. La renovación bíblica influyó en la
primera constitución Dei Verbum. Propone una visión unitaria de la
Biblia y un sentido procesual de la revelación. La revelación participa de un
proceso a través de la Historia de salvación. Se debe salvaguardar el principio
de unidad de toda la SE. Se debe superar el sentido literal de la Palabra. La
constitución Gadium et spes propone que el misterio del hombre solo se
esclarece a partir del misterio del Verbo Encarnado (GS 10). En Optatam
Totius se dijo que la SE era el alma de la teología (OT 16). La formación
tiene un sólido fundamento bíblico. el itinerario formativo participa del
dinamismo propio de la Palabra: Palabra orada (Verdad de fe), Palabra asimilada
(Fundamento bíblico), Palabra vivida (Fundamento antropológico y moral),
palabra anunciada (para el anuncio).
I.
EL ITINERARIO DE FE:
Primacía de la Palabra de Dios
La Palabra de Dios es viva
y eficaz posee un poder dinámico y transformador que, penetra hasta lo profundo
del ser, más cortante que espada de doble filo. Es capaz de transformar la vida
(Hb 4, 12). La Palabra de Dios contiene solo verdad, amor y
bondad; discierne los pensamientos e intenciones del corazón. La Sagrada
Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñar la verdad, reprender
errores, corregir faltas y dar instrucciones para una vida correcta. (2
Tim 3, 16-17)
Integrando
Fe, esperanza, amor y anuncio: porque creo espero, porque espero amo, porque
amo anuncio. (San Anselmo)
"Que
nadie piense que encontrará suficiencia en una lectura que carece de unción,
una investigación que carece de devoción, una búsqueda que no despierta
asombro, una investigación sin entusiasmo, sin piedad, un conocimiento sin
amor, la inteligencia sin humildad, la dedicación sin gracia, la contemplación
sin la sabiduría inspirada por Dios" (San Buenaventura. Opera Omnia,
Itinerarium mentis in Deum)
La
Palabra de Dios es el manantial y la fuente de la vida espiritual. Nuestra vida
espiritual debe construirse sobre la base de la Palabra de Dios y de la fe
(verdades de fe). Es esencial para nuestro crecimiento en la vida espiritual
nutrirse de la Palabra y de la verdad de fe. Las verdades reveladas nos han
sido dadas por Dios para hacernos vivir la vida a la que Dios nos destinó. Dios
a través de su Palabra nos da la verdad para hacernos vivir en la verdad. La
Palabra es viva porque es revelación de un Yo a un Tú para entrar en una
relación personal. Es Dios que habla y el hombre quien escucha. Dios espera
nuestra adhesión libre a la verdad que nos revela.
La Palabra es viva y eficaz, tiene su propio
dinamismo
La
Palabra está viva con su propio dinamismo. Mi Palabra es como la lluvia que
desciende del cielo para regar la tierra, para proporcionar semilla para
plantar y alimento para comer. No volverá a mí sin lograr lo que planeo para
él. Hará todo lo que le envíe a hacer. (Is 55, 10).
Es muy importante la acogida de la Palabra. Todo parte de la escucha
Escucha
lo que el Señor te está diciendo, presta atención a lo que nuestro Dios te está
enseñando. (Is 1, 16). Mira cómo
escuchas, escucha si tienes oídos porque muchos estaban escuchando pero no
entendían lo que estaba diciendo. Tienen oídos pero no me escuchan. (Lc 8,
8)
La revelación hay que recibirla con fe. La
obediencia de la fe
(Constitución dogmática Dei Verbum sobre la
divina revelación DV)
Cuando Dios revela hay que prestarle "la
obediencia de la fe", por la que el hombre se confía libre y
totalmente a Dios prestando "a Dios revelador el homenaje del
entendimiento y de la voluntad", y asintiendo voluntariamente a la
revelación hecha por El.
Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios, que
proviene y ayuda, a los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el
corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da "a todos la
suavidad en el aceptar y creer la verdad". Y para que la
inteligencia de la revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo
perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones. (DV 5)
Jesús declara dichosos a los que escuchan la Palabra y la
ponen por práctica. A vosotros, los humildes y pequeños, el Padre le ha
parecido bien revelaros los secretos del Reino, Felices vosotros que ven lo
que vosotros veis y oyen los que vosotros oís (Mt 11, 26). La gran
bienaventuranza la promete Jesús diciendo: Felices los que escuchan la
palabra de Dios y la ponen en práctica (Lc 11, 28). Mi madre y mis
hermanos son todos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en
práctica (Lc 8, 21)
II.
LAS VERDADES DE FE REVELADAS EN LA
PALABRA
Se parte de la verdad de fe como fundamento: La
Palabra. El que quiere construir su casa mira de construirla sobre roca
firme. El que escucha mi palabra y la practica es como el hombre sensato que
construyó su casa sobre un cimiento de roca viva (Mt 7, 24)
Mediante la revelación divina quiso Dios manifestarse a
Sí mismo y los eternos decretos de su voluntad acerca de la salvación de los
hombres, "para comunicarles los bienes divinos, que superan totalmente la
comprensión de la inteligencia humana".
Confiesa el Santo Concilio "que Dios, principio y
fin de todas las cosas, puede ser conocido con seguridad por la luz natural de
la razón humana, partiendo de las criaturas"; pero enseña que hay que
atribuir a Su revelación "el que todo lo divino que por su naturaleza no
sea inaccesible a la razón humana lo pueden conocer todos fácilmente, con
certeza y sin error alguno, incluso en la condición presente del género humano.
(DV 6)
Hemos de seguir el dinamismo propio de la Palabra (Lectio
Divina):
·
Contemplatio: Palabra escuchada
·
Oratio: Palabra orada, meditada, entendida
·
Discretio: Palabra discernida
·
Actio: Para la acción y transformación personal y social
III.
EL ITINERARIO FORMATIVO:
El Concilio Vaticano II en Optatam totius, sobre
la formación sacerdotal (OT 16):
Renuévense las demás disciplinas teológicas por un contacto
más vivo con el misterio de Cristo y la historia de la salvación. Aplíquese
un cuidado especial en perfeccionar la teología moral, cuya exposición
científica, más nutrida de la doctrina de la Sagrada Escritura, explique
la grandeza de la vocación de los fieles en Cristo, y la obligación que tienen
de producir su fruto para la vida del mundo en la caridad. La preocupación
pastoral que debe informar enteramente toda la formación.
Nosotros recorreremos el itinerario en tres etapas:
ideal- Conversión y Proyección,
Aunque en cada verdad se siga el mismo dinamismo
·
Ideal: Conocer la verdad de la fe
·
Conversión: Juzgar, deliberar,
transformar la vida
· Proyección: Acción, Implicaciones en la vida
Se trata de un proceso de crecimiento integral, camino de
interiorización y transformación. El proceso de humanización va unido al de
divinización (modelo encarnacional). El proceso de humanización con el proceso
de santificación.
En este proceso de crecimiento integral de la persona se
van a integrar tres procesos:
·
Individuación: Conocimeto del YO, desde la apertura a la
transcendencia, al Tu Primordial
·
Personalización: apertura al TU, para construir unas
relaciones interpersonales
·
Socialización; apertura al NOSOTROS, integrar la dimensión
social
IV. NUESTRO MÉTODO TEOLÓGICO: Cristológico,
vital, implicativo y kerigmático
Nuestro método responde a la renovación teológica de finales del S XIX (Möhler, volver a los orígenes) impulsada por la renovación litúrgica que desembocaría en el Vaticano II (Optatam Totius, 16)
El punto de partida es la experiencia de fe. No busco comprender para creer sino porque creo busco comprender (San Anselmo, Fides et ratio). Porque creo amo y porque amo anuncio. (San Buenaventura, Itinerario) La reflexión sobre la fe surge en un segundo momento. Esta reflexión está destinada a enseñar y propagar la fe.
Este dinamismo se ve muy bien en las cartas paulinas donde desde el anuncio del misterio de la fe se pasa a la catequesis, intentando comprender el misterio y de ahí a las derivaciones prácticas o implicaciones. Desde el inicio pues, la reflexión teológica fue enmarcada en este ámbito vital y misionero.
La teología parte de la fe (lo que nosotros llamamos lanzamiento de la verdad) y va a alimentar la fe, a fundamentarla para anunciarla desde convicciones fuertes pasadas por la vida (con Kerigma y parresía).
El inicio del evangelio comienza: después de ser bautizado, a partir de entonces, movido por el Espíritu comenzó a enseñar y predicar y anunciar la buena noticia del Reino (Mt 4, 17; 23) La primera teología fue hecha por Cristo, el maestro, en perfecta integración de la oración (se retiraba a solas a orar), vida (encarnaba la enseñanza en su propia vida), enseñanza utilizando un lenguaje sencillo y asequible (las parábolas y los signos) y la predicación (anunciaba a todos el Reino).
Los primeros apóstoles siguieron el modelo del maestro. Se ponen a la escucha de su palabra, la creen, la hacen suya y la transmiten. Los primeros teólogos, padres del desierto, fuero ante todo pastores. Su teología es fruto de la acogida de la Palabra, creída, vivida y transmitida (Instrucción sobre la teología de los Padres SCEC).
S.
Gregorio: sólo a través de la oración cabe hablar de conocimiento
teológico.
S.
Anselmo: sólo a través de la teología sapiencial desde la oración.
S.
Buenaventura: El objeto de la teología es Alguien: Cristo (Itinerario de la
mente hacia Dios)
Este
método fue utilizado en la Iglesia primitiva por los Padres de la
Iglesia propuesto por el Vaticano II (Dei Verbum) y posteriormente
desarrollado en el Magisterio de la Iglesia y especialmente (CELAM)
MÉTODO
VITAL E IMPLICATIVO
·
VER: Necesitamos ver a través de la fe el enfoque bíblico: mirar a
Jesús, nuestro verdadero paradigma.
·
JUZGAR: Según el Evangelio. Debemos discernir a través de la luz de la
fe, profundizando a través del Misterio Pascual. Recuperando significado y
valor. Discernir las situaciones no condenando sino salvando.
·
ACTUAR: Necesidad de conversión
al amor. Conversión pastoral a la Misericordia
EL
DINAMISMO DE LA PALABRA: PASOS DE LA LECTIO DIVINA:
El
fundamento y alimento de la vida espiritual es la misma Palabra de Dios. La
vida cristiana se nutre de la Palabra. Esta Palabra debe ser leída, escuchada,
meditada discernida y vivida. La tradición cristiana recogiendo la tradición
monástica de San Benito ha mantenido la lectio divina, lectio continua como el
método de orar la Palabra como la base sobre la cual debe edificarse todo lo
demás. Se trata de escuchar la palabra como si Dios mismo nos hablara en ella.
Pide nuestra fe, adhesión y abandono a lo que se escucha y a aquel a quien se
escucha. Precisa nuestra inteligencia voluntad y corazón para acoger
entendiendo con el pensamiento, con el discernimiento que nos lleve a la
adhesión de la voluntad, toma de decisiones, movidos por el amor, desde el
fondo del corazón. la apertura de su corazón provoca no solo admiración sino un
corazón conmovido y cambiado por completo.
1. Oratio:
La
lectura en oración significa atención y reverencia. Leer con unción significa
dejar que el Espíritu me ilumine.
2. Meditatio:
Escuchar la Palabra a la
luz de nuestra realidad. La Palabra está viva y me trae siempre un mensaje para
mi vida.
3. Contemplatio:
Dejar que la Palabra toque
nuestras vidas. Cuando algunas palabras se vuelven significativas para mí,
debemos detenernos y reflexionar sobre lo que Dios quiere decirme.
4. Deliberatio:
Discernir qué hacer. La
Palabra nos ilumina, nos inspira a ser como Jesús, a ver lo que es bueno, lo
que conviene hacer según su voluntad.
5. Actio:
Actuando: vamos y hagamos
lo mismo.
No sólo se trata de escuchar el mensaje de Dios debemos considerar cómo ponerlo en práctica en nuestra vida diaria.
La
experiencia religiosa, engloba las distintas operaciones de la persona:
experimentar (alma)-conocer (mente)-juzgar (corazón) y actuar (voluntad)
El conocimiento místico es un conocimiento
integrativo infundido por el amor (ES)
El Método: (Ver-juzgar-actuar)
La elección de nuestro método responde a esta llamada de renovación teológica. Es un método cristológico (volver a Cristo) vital, implicativo y kerigmático (que partiendo del misterio de la fe conecte con la vida y suscite el anuncio). Es un método heurístico, fenomenológico, inductivo, interpretativo (San Juan Pablo II. Persona y acción)
Existencial: vital, que parta de la vida
Encarnacional: conformación, configuración, transformación
Interpretativo: en proceso y discernimiento y conversión constante
Integrativo: integrando las distintas dimensiones de la persona:
Dimensión físico-emocional
Dimensión relacional y social
IV.
LAS ETAPAS DE NUESTRO ITINERARIO
Se trata de un proceso de crecimiento integral, camino de
interiorización y transformación. A la luz de la verdad de fe recorreremos el
itinerario en tres etapas: Ideal- Conversión y Proyección,
·
Ideal: Conocer la verdad de la fe
·
Conversión: Juzgar, deliberar,
transformar la vida
· Proyección: Acción, Implicaciones en la vida
Estas etapas responden al crecimiento de la
persona a partir del desarrollo espiritual (el desarrollo integral busca
la conjunción de los ritmos de la vida espiritual y las etapas del proceso
evolutivo de la persona). El proceso de crecimiento integral es un
proceso de reconciliación y unificación hacia la unión con Cristo, con los
hermanos, con todo lo creado.
Toman parte las diversas dimensiones de la persona, tanto
física, psíquica y espiritual. Forma parte a su vez del proceso de individuación,
personalización, socialización de la persona. Podría decirse que todo queda
involucrado proceso de integración, humanización, santificación,
divinización, guiado por el Espíritu. Como síntesis del proceso de
crecimiento de la persona en su integridad nos lleva a un proceso de
maduración en el amor. No debemos perder nunca la conciencia de una unidad
indivisible entre las distintas dimensiones de la persona y entre las distintas
etapas o fases de la vida. El proceso de crecimiento no es lineal tiene sus
avances y retrocesos, por eso no se pasa de una etapa a otra sin estar
interrelacionadas. No hay cima en la vida espiritual que no pueda uno
caerse de ella. Cada verdad tiene su propia conversión. Se tratan de remarcar
los aspectos dominantes en el crecimiento espiritual viviendo en conversión
continua.
La vida es unitaria y el individuo una persona íntegra. No hay ninguna fase que sea la mejor y todas están interrelacionadas entre sí. El hombre es el único ser que tiene la capacidad de contemplar su propia vida. Sólo el ser humano tiene la tendencia natural a integrar su personalidad como un todo, a definirse como un yo. Lo que se denomina yo integral (el yo físico, el yo psíqico, el yo racional, el yo espiritual). Este yo integral tiene en cuenta todas las dimensiones que han de relacionarse armónicamente, la dimensión físico-corporal (las necesidades, los impulsos, los instintos); la dimensión psíquico-afectiva (las conductas, las emociones, los sentimientos); la dimensión racional-espiritual (las motivaciones, las creencias, los valores). La persona va madurando a lo largo del tiempo en cada una de estas dimensiones tanto en la dimensión intrapersonal (hacia dentro, consigo mismo), como en la dimensión interpersonal, en relación con los demás así como en la relación con Dios.
(1) LA
ETAPA DEL IDEAL. Principio y fundamento. Iluminación
La fe viene por el oído, por la predicación. Para que la
persona se convierta en creyente es preciso la obediencia o adhesión a la fe.
Esta adhesión a la verdad de la fe da forma a toda la vida (aplicación de la fe
a la vida). En esta etapa se busca tanto el conocimiento de Dios como el de
nosotros mismos. (filiación).
La primera etapa busca conocer a Dios y conocerse.
Se precisa docilidad, una apertura de corazón, caminar con autenticidad y
transparencia. Se precisa de un buen acompañamiento que nos ayude a abrir lo
que llevamos en el corazón. Se precisa soltar amarras y bogar mar adentro, no
aferrarse a aquello que nos ha hecho sentir seguro durante tanto tiempo. No
temer a mostrar nuestra fragilidad aquello que nos hace sentir inseguros. Se
confronta el yo ideal con el yo real. Es necesario hacer
desierto, aunque cueste y se experimente dolor, porque ese dolor cura. Se
precisa de un éxodo, salir de nuestros límites y seguridades para llevarnos a
amar más, traspasando el umbral de lo razonable y lógico y corriendo el riesgo
de abandonarse al misterio. No podemos progresar en la vida espiritual sin
afrontar el mal objetivo y las contradicciones de la propia personalidad. Se
trata de excavar nuestro deseo de adquirir una comprensión más profunda
de nuestra propia personalidad para ordenar nuestra vida y construir nuestra identidad
sacerdotal no desde una perspectiva egocéntrica (autorrealización) sino
a través de la donación, la entrega de sí y el servicio (autotrascendencia).
Es importante la internalización de los valores fundamentales para ganar en
libertad interior. El grado de libertad está en liberarme de apegos y
gratificaciones, mecanismos de autoengaño y autojustificación, que impidan
orientar mi realización en Cristo.
(2) LA
ETAPA DE LA CONVERSION. Purificación
La conversión (metanoia) supone un cambio de
orientación, acontece al ver mi realidad en contraste con el ideal. Es
necesario la muerte o desposeimiento de sí para vivir para Dios. Esta etapa
busca se desarraigarse de sí para arraigarse en Cristo. Se busca la
restauración de la imagen divina en nosotros. Se da mediante la inmersión en el
misterio Pascual de Cristo. La vida se vive en permanente conversión. No se
llega a una obra totalmente acabada. En la vida interior avanzamos como por
estadios de modo que a un abandono (muerte) sigue otro y así sucesivamente.
Avanzamos hasta llegar al momento definitivo del abandono final en las manos de
Dios. Todas las etapas forman parte de un proceso de conversión
(intelectual, moral, religiosa) que nos lleva a desechar los falsos ídolos y
elegir y optar por el bien real. Hemos de saber relativizar valores que serían
legítimos para optar por valores trascendentes de un orden mayor. Se trata de
una vida en permanente lucha o dialéctica entre el bien y el mal. Estas muertes
son parte del proceso de crecimiento. Es necesario una clase de muerte para
abrirnos a un nuevo nacimiento. No se busca tanto verificar si amamos a Dios
cuanto si es Dios el amor de mi vida. A través de la Palabra somos purificados.
Es necesario derribar los falsos apoyos para construir un estilo de vida más
coherente y consistente con nuestra opción fundamental. A través de la
conversión nos abrimos a una reestructuración de la propia personalidad. No hay
verdadera santidad sin humildad, sin ese descenso al corazón de nuestra
pobreza. Allí precisamente descubriremos el verdadero rostro de Dios, al Dios
desarmante y desarmado, desnudo y pobre que se abaja a abrazar nuestra desnudez
y curar con besos nuestras heridas. Bajar con Cristo hasta lo hondo de mi
pobreza, hasta la profundidad de mis heridas tornará mi tristeza y dolor en
alegría. Esta es la gran paradoja evangélica: el que se humilla será ensalzado
y el que se ensalza será humillado.
(3) LA
ETAPA DE LA PROYECCION. Unión, configuración y proyección
La unión (unitas spiritus) se da como nacimiento
al hombre nuevo, Cristo. la persona se enamora de Cristo. Cristo, Dios hecho
hombre nos atrae a él. El Espíritu nos moldea a imagen de Cristo. ya no vivo yo
(para mí) es Cristo quien vive en mí (para Cristo). El advenimiento de la vida
nueva anticipación de la Resurrección. La paternidad espiritual es fruto de
esta unión (matrimonio espiritual). La floración espiritual es el preludio de
la vida apostólica. En definitiva, el itinerario trata de despertar una opción
fundamental una orientación del yo hacia el Tú de Dios en forma de entrega
personal u oblación. Esta tercera etapa (configuración) a través de la
acción del Espíritu se nos invita a entrar en un conocimiento mayor de Cristo y
su plan y proyecto sobre mi vida. La clave del seguimiento es la humildad
(caminar en verdad). Nos alejamos de Dios cuando nos mueve el orgullo y la
prepotencia (vivir para la galería queriendo ser visto, admirado y reconocido
por los otros, buscando mi propia gloria). Para seguir a Cristo pobre es
necesario descender al fondo de nuestra pobreza. No se trata tanto de subir
sino de bajar. Lo que importa es que caminemos con lo que somos, pobreza de
espíritu, teniendo a Cristo como nuestra riqueza y fortaleza. Nuestra vida en
Cristo nos hace partícipes de su misma misión. El horizonte de nuestra vida es
el advenimiento del Reino de Dios. Como discípulos misioneros estamos llamados
a llevar la salvación a todos los hombres a través del anuncio de la Buena
Nueva del Evangelio.
V.
LAS DIFERENTES AREAS
Siguiendo la instrucción Optatam Totius, OT 16, se
busco armonizar las distintas áreas de conocimiento teológico buscando la
integración de la oración, verdad de fe, vida y evangelización. La Iglesia
consciente del peligro de separar la teología de la espiritualidad y de la
pastoral trató de evitar la dispersión y atomización de conocimientos buscando
la integración para mantener la unidad originaria (Crecer en sabiduría,
p. 96).
El modo de conocer teológico no es sólo intelectivo y
científico. La gran dispersión que vive hoy la teología se debe en gran parte
al pluralismo filosófico (Fides et ratio). La formación pide un volver a
Cristo, conformación a Cristo integrando todas las dimensiones de la persona
(espiritual, racional, psico social, emocional.
Se han elaborado las siguientes áreas teológicas
integrando la verdad de fe según el magisterio y la tradición desde una
profundización bíblica
Dogma Verdad de fe,
lectura cristológica y eclesiológica
Biblia Lectura
unitaria. Clave hermenéutica
Antropología Aproximación antropológica
Moral Implicación y desarrollo moral.
VI.
DIFERENTES CICLOS
La profundización difiere en dos ciclos. El primer ciclo
es introductorio, desarrolla las diferentes verdades de fe y las catequesis e
implicaciones. El segundo ciclo profundiza en las verdades de fe según
diferentes áreas teológicas: biblia, antropología y moral, propias del
propedeútico. El tercer ciclo corresponde al desarrollo teológico del dogma,
cristología, eclesiología, moral fundamental y moral especial y humanidades.
Los ciclos tratan de integrar fe-vida-predicación a
distintos niveles para enseñar sobre la fe y la verdad desde la experiencia
viva de fe, para vivirla, transmitirla desde la fe de la Iglesia, para que la
experiencia de fe llegue a todo hombre y pueda ser creída y anunciada.
La finalidad es formar discípulos misioneros en todos los
bautizados que han recibido por el bautismo este precioso don. Somos enviados
en la Iglesia para el mundo. Para dar respuesta a los interrogantes más
profundos del hombre, para acercarles el objeto de nuestra fe, Cristo viviente,
la experiencia de fe desde nuestra vida para que toque y transforme sus vidas.
Primer ciclo: experiencia de fe- testigo, heraldo (martir,
Kerkis)- la vivimos y anunciamos
Segundo ciclo: fundamentarla- apóstol (apostolos) (en la SSEE magisterio y Tradición)
Tercer ciclo: relacionarla desde el diálogo de salvación con nuestro mundo- maestro (Didaskolos)
VII. DESARROLLO BIBLICO
Para el desarrollo del área de biblia se ha tenido en
cuenta el espíritu innovador de la Nuovelle teologie y la renovación
bíblica que cuajó en el Vaticano II a través de la Dei Verbum. La
verdad esta arraigada en la Palabra, arraigada en la vida, en el seno de una
comunidad viva de fe (que es signo, testimonio y profecía), en el seno de la
Iglesia (conforme al sentir e la Iglesia según la Tradición y el Magisterio) al
servicio de la misión de la Iglesia.
La teología bíblica sirve de base y fundamento para el
desarrollo de la teología dogmática, moral y pastoral (OT 16). Constituye el
eje vertebral para la reflexión del creyente que busca fundamentar la verdad
para transmitirla con fuerza y convicción a fin de que a su vez sea creída y
anunciada.
Se trató de buscar el método exegético, interpretativo
más adecuado (según las indicaciones de la Pontificia Comisión Bíblica IBI, La
interpretación de la Biblia en la Iglesia). Se ha de considerar una lectura
unitaria de la Palabra a la luz del misterio salvífico, todo el misterio de
salvación (dentro de una sola economía salvífica- sentido procesual de la
revelación). Esta visión de unitaria contempla las sucesivas Alianzas a lo
largo de toda la historia de salvación. Se ha de superar el sentido literal para
buscar una Exegesis sapiencial a partir de una lectura espiritual,
contemplativa, misionera.
Lectura creyente:
entrar en el sentido espiritual y cristológico.
Lectura contemplativa:
buscar el sentido original y conectarlo con la situación presente
Lectura misionera:
buscar el sentido unitario que article el AT y el NT teniendo en cuenta toda la
historia de salvación.
Dios ha querido revelarse a través de su Palabra (DV
1-3). Seguimos pues el dinamismo propio de la Palabra: Preparación-Revelación-
Proyección
Preparación: (figura- promesa);
orden de la Creación (ideal)
Revelación: (imagen-
cumplimiento); orden de la Redención (Conversión)
Proyección: (sacramento-en el
hoy de la Iglesia); orden de la Santificación (Proyección)
El desarrollo es distinto según se trate de la formación
del 1ºCiclo o del 2º Ciclo:
1º CICLO:
- Verdad de fe
- Catequesis
Bíblica
- Implicaciones en la vida (en los cuatro ejercicios)
- Catequesis en la Tradición o catequesis de los santos (Santos, Padres y Magisterio)
2º CICLO:
Palabra clave:
(Clave de interpretación hermeneútica)
La Palabra de Dios tiene un dinamismo interior. Dios, antes de revelarse, prepara su venida. Hay una preparación que anuncia su venida, una revelación progresiva a través del Antiguo Testamento (usando figuras), una manifestación completa en Cristo (la verdadera imagen) y una proyección posterior a través del Nuevo Testamento.
VII.
LA INTERPRETACION HERMENEUTICA DE LA
BIBLIA
(Lectura unitaria según la Interpretación de la
Biblia, 6a.
sesión)
La SE es el alma de la teología, su fundamento y fuente principal. La SE es el principio vital y fuente inspiradora que da vida. Tenemos el deber de proclamar la verdad. Toda Escritura está inspirada por Dios y es provechosa para enseñar la verdad, para rebatir el error, para reformar las costumbres, para educar en la rectitud (2 Tim 3, 16)
Hemos
de conocer los principios y criterios de la interpretación bíblica.
Nuestro
método de desarrollo bíblico sigue la lectura unitaria de la verdad
Tened presente que ninguna predicción de la Escritura
está a merced de interpretaciones personales; porque ninguna predicción antigua
aconteció por designio humano; hombres como eran, hablaron de parte de Dios,
movidos por el Espíritu Santo. (2 P 1, 20-21)
La Palabra de Dios debe ser acogida y recibida no como
palabra de hombres sino de Dios. No podemos utilizarla como movidos por nuestra
interpretación individual. Debemos de utilizarla allí donde sigue estando
animada, el Espíritu mismo que la inspiró.
La "lectura unitaria" de la Biblia se
refiere a una metodología hermenéutica que busca comprender el texto bíblico
como una unidad coherente, considerando su contexto amplio, incluyendo
el contexto literario, histórico, y canónico. Se enfoca en la
interrelación de las diferentes partes de la Biblia y cómo estas
contribuyen al significado global del texto, más allá de interpretaciones
aisladas. En resumen, la lectura unitaria es una aproximación que busca
comprender la Biblia como un todo interconectado, integrando diferentes
niveles de significado y considerando su contexto amplio para llegar a una
interpretación más completa y profunda.
El contenido y la unidad de toda la Biblia. El
intérprete ha de estar capacitado para
analizar separadamente cada una de las piezas del texto sagrado, pero
como creyente ha de saber también, teniendo a mano los resultados de sus
estudios exegéticos, recomponer las piezas del escrito bíblico y redescubrir en
toda su belleza la verdad unitaria del mensaje.
La Revelación de Dios al hombre a través de su Palabra es
orgánica, unitaria y progresiva. Tiene su prehistoria en el AT donde Dios a
través de figuras va esbozando y preparando la venida de la Palabra. El AT prepara
y anuncia e ilumina anticipadamente la venida de la Palabra. La
presentación del evangelio de Cristo es el cumplimiento (Cristo es la
verdadera imagen) de lo que había preparado el AT. El NT conserva las
mismas palabras de Cristo y la vivencia de la fe de la primitiva comunidad
cristiana a partir de la Resurrección. Cristo mismo encomienda a sus discípulos
el anuncio del evangelio para que escuchando su Palabra el hombre crea y se
salve.
La lectura unitaria la
hacemos entonces recorriendo la Historia de Salvación e interrelacionando AT- Evan-NT
Preparación (AT)
Revelación (Evangelio)
Proyección (NT)
Preparación de la revelación evangélica (AT)
Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a
los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir
el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a
nuestros primeros padres ya desde el principio. Después de su caída alentó en
ellos la esperanza de la salvación, con la promesa de la redención, y tuvo
incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que
buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras. En su tiempo
llamó a Abraham para hacerlo padre de un gran pueblo, al que luego instruyó por
los Patriarcas, por Moisés y por los Profetas para que lo reconocieran Dios
único, vivo y verdadero, Padre providente y justo juez, y para que esperaran al
Salvador prometido, y de esta forma, a través de los siglos, fue preparando
el camino del Evangelio. (DV 3)
En Cristo culmina la revelación. (Evangelio:
Cristo)
Después que Dios habló muchas veces y de muchas
maneras por los Profetas, "últimamente, en estos días, nos habló por su
Hijo". Pues envió a su Hijo, es decir, al Verbo eterno, que ilumina a
todos los hombres, para que viviera entre ellos y les manifestara los secretos
de Dios; Jesucristo, pues, el Verbo hecho carne, "hombre enviado, a los
hombres", "habla palabras de Dios" y lleva a cabo la obra de la
salvación que el Padre le confió. Por tanto, Jesucristo -ver al cual es
ver al Padre-, con su total presencia y manifestación personal, con
palabras y obras, señales y milagros, y, sobre todo, con su muerte y
resurrección gloriosa de entre los muertos; La unidad del tema es la salvación
en Jesucristo.
Proyección
(NT)
Finalmente, con el envío del Espíritu de verdad, completa la revelación y confirma con el testimonio divino que vive en Dios con nosotros para librarnos de las tinieblas del pecado y de la muerte y resucitarnos a la vida eterna. El Nuevo Testamento dará su sentido último y definitivo al Antiguo. La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Tim., 6,14; Tit., 2,13).
VI. LA BASE ANTROPOLÓGICA
Mucho se ha hablado de la
necesidad de una antropología cristiana a la base de la teología (San Juan
Pablo II). El llamado giro antropológico necesita a su vez de un giro cristocéntrico. El personalismo contemporáneo
trata de superar el concepto estático y escolástico de la persona. M. Buber y
F. Ebner subrayan el carácter relacional y dialogal de la persona. la
antropología personalista ha influido en diversos aspectos de la filosofía
moral que se daba en la Iglesia católica. La persona se comprende como actor
responsable del acto moral y es la meta de toda actividad moral. No tenemos la
ley por la salvación sino la salvación por la ley. La ley está al servicio de
la salvación del hombre. El hombre tiene que ser el tema principal de toda la
teología.
El giro cristológico. La
teología antropológica no puede comprenderse sin Dios. en el centro de la
revelación esta Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre. La teología
antroplógica no debe desplazar a Dios de su posición central, sino de asumir al
hombre y meterlo en ese centro. Dios ha hecho lugar al hombre junto a sí..
Ambos se hallan en una relación dialógica. Dios en Cristo ha revelado el
verdadero rostro de Dios y del hombre. Cuando la revelación de Dios, habla
también desde el hombre.
Ha sido necesario una
antropología cristiana que no se quedara en el ser humano truncado sino que
tuviera en cuenta el ser espiritual y trascendente. Hemos de remarcar que la
revelación es deseo e iniciativa que parte de Dios (auto revelación). A Dios se
le conoce porque Dios se ha querido darse a conocer. Parte siempre de la
relación de Dios con el hombre. Es a partir de esta relación donde se
prosigue entonces de la relación del hombre con Dios. Es importante no
desmerecer ni pasar por alto la parte del hombre (la gracia no anula la
naturaleza). Dios quiso salvar al hombre contando con el hombre. El deseo
de Dios es que el hombre viva (San Irineo).
La revelación no se agota en
un mensaje. La voz de Dios se manifiesta en la historia y en los signos de los
tiempos. Es por eso que conviene atender aquellos valores culturales que son
profundamente humanos. La iglesia se esfuerza en ayudar a su purificación para
que lleguen a ser en verdad humanizadores (lo que no se asume no es salvado).
Si la salvación se dirige a las personas, hemos de conocer al hombre que está
llamado a la salvación. En cuanto a las verdades reveladas se comprende mejor
cuando tenemos en cuenta el dato humano.
El itinerario de fe ha sido
elaborado teniendo como base esos anhelos humanos de vida y amor que laten en
el ser humano. Aunque no se hable explícitamente de Dios se va desvelando de
forma implícita en los dinamismos de hombre (creado a imagen de Dios).
Dios nos ha destinado a un fin que sobrepasa nuestra razón y que solo la
revelación lo ilumina a la luz de la fe solo a través de la revelación divina
podemos comprender los principios últimos de nuestra vida. Pero la razón no se
opone o niega la verdad de fe. La razón bien utilizada facilita el camino para
llegar al conocimiento de la verdad revelada. Si bien la razón humana opera a
partir de las experiencias humanas y del mundo en que se encuentran los seres
humanos, no nos hablan solo de lo humano sino implícitamente nos abre al
conocimiento sobrehumano de Dios que solo puede venir de Dios, El hombre sin
Dios es incapaz de salvarse. El ser humano no puede ascender al cielo por sus
propias fuerzas.
Como hombres de Dios y
profetas nuestra tarea, contando con la ayuda divina, es traducir el contenido
de la revelación hasta hacerla inteligible a la gente en general. Por eso es
importante utilizar un método y lenguaje apropiado para este cometido.
(En este sentido es importante el lenguaje figurativo (usando las
figuras) que apunta a la verdadera imagen). Dios no revela la
naturaleza divina directamente lo realiza mediante analogía con las cosas de
este mundo o mediante la referencia simbólica. Dado que nada de lo que
se conoce sobre las cosas finitas se puede aplicar directamente a lo divino, la
manera más adecuada de hablar de Dios es simbólicamente. El empleo analógico o
simbólico puede apuntar a que su referente está más allá de lo que podemos
alcanzar.
Objetivo:
Formar toda la persona, proceso de integración y maduración en el amor
Orden de la creación: proceso
de individuación (identidad del ser)
Orden de la redención: proceso de personalización (desarrollo del ser
relacional)
Orden de la santificación: proceso de socialización (hacia la plenitud del ser comunitario)
VII. EL DESARROLLO MORAL
La moral ha necesitado también de una renovación a
la que contribuyó grandemente Bernard Haring (paso de la moral del hacer y de
las normas a la moral del ser, más personal). Era necesario superar la excesiva
moral casuística, legalista, el rigorismo para pasar a una moral cristocéntrica
(seguimiento), personal, dialogal, más comunitaria. Se precisa dar rostro a la
moral, la moral pide una relación personal con Cristo y pide ser encarnada en
una vida, en una vivencia de hermanos. Fue uno de los renovadores de la moral
cristiana, más cristocéntrica, a partir desde la fe que responda a
verdadero ser de la persona. La moral solo se articula desde el encuentro con
Cristo accediendo a una vida nueva. Solo entonces necesita de una base
escriturística según el magisterio y la Tradición.
Esta renovación culmina en el Vaticano II donde se insiste
que la moral parta de la verdad de fe y en la Palabra viva de cristo (OT 16)
san Juan Pablo II desarrolla en la Veritatis Splendor la necesidad de
una moral centrada en Cristo (VS 19).
Nuestro desarrollo moral parte del desarrollo de la misma
verdad de fe a la luz de la Palabra (Pontificia
Comisión Bíblica, Biblia y moral. Raíces bíblicas del comportamiento cristiano)
Es importante considerar las
raíces bíblicas y la orientación cristológica de la moral que tiene como
referencia a Cristo: es cristo, su Palabra quien debe constituirse en la norma
moral del cristiano. La Palabra tiene el papel de discernir sus decisiones
morales. La Palabra comunicada por el Hijo de Dios reclama la necesidad de
escuchar el mensaje revelado. La moral cristiana brota del evangelio y ha de
conducir a la transmisión testimonial de esta buena noticia liberadora
(desemboca en la evangelización). La implicación moral parte del proceso de
encarnación y de asunción de los valores que estén de acuerdo con el evangelio.
El proceso de divinización conlleva un proceso de humanización. Las
realizaciones del reino de Dios entre los hombres preanuncian el advenimiento
del definitivo Reino de Dios. Pero este Reino no se agota ni se reduce al
anuncio de las realizaciones del reino entre los hombres. Este reino va mucho
más allá y hemos de reconocer las semillas de este reino que se encuentra ya en
el esfuerzo humano y en el compromiso por la verdad, el bien y la justicia.
•
Creer, experiencia de fe
•
Comprensión, reflexión a través de la oración
• Vivir, implicación en vivir, transformación en Cristo
º Anuncio, misión.
La moral tiene una base antropológica porque
parte del hombre. Se precisa no obstante una moral antropológica que esté de
acuerdo con nuestra fe. Aunque hoy en día proliferan distintos acercamiento a
la moral, la moral y la fe han vivido estrechamente unidas. La moral hace
referencia al comportamiento del hombre y al desarrollo integral de la persona.
Nuestro método hace un acercamiento personalista que busca la integración de
toda la persona de acuerdo con su identidad, dignidad y finalidad.
Nuestro método es cristocéntrico. El fundamento de la teología moral es Cristo. La Palabra
comunicada por el Dios de Jesús reclama la escucha y obediencia (ob-audire).
La moral cristiana brota del evangelio y ha de conducir a la transmisión
testimonial de la buena nueva del evangelio. La moral esta inserta en este
proceso de encarnación de los valores del evangelio y de adquirir el nuevo modo
de pensar, amar y actuar según Cristo. La moral cristiana encuentra en Cristo
el modelo ético para la realización de la persona. Cristo, palabra de Dios
hecha carne nos llama a ser sus discípulos y se convierte en la respuesta de
vida total y plena para toda la humanidad.
El Vaticano II (en la constitución GS 33 y OT
19) propone una moral centrada en Cristo y aportó una nueva forma de plantear
los temas morales a partir de la Palabra de Dios. La Biblia ofrece a la
reflexión moral y la catequesis moral una pedagogía propia para comprender y
asumir los valores éticos que orientan la intencionalidad cristiana. La moral
de Jesús de Nazaret sale del esquema legalista de la ley y se centra en la
interioridad de la ley y tiene como finalidad el programa de su misión. Desde
la condición de discípulos misioneros se pone el centro en el amor a Dios y al
prójimo.
La moral del ser y no del hacer: La moral cristiana va más allá de un código de deberes o un
catálogo de pecados, no se trata de una moral meramente casuística donde impera
la norma o el deber no tan siquiera en adquirir una serie de actitudes o metas
a conseguir sino que pone el acento en el ser, en conformarnos con nuestra
verdadera imagen.
La moral de actitudes más allá de
los meros actos: se destaca el valor de las
actitudes en relación con la responsabilidad. Más allá de los actos subrayando
la transgresión (el aspecto negativo del objeto) se subraya el valor de las
actitudes para así orientar la dimensión moral por los caminos de las virtudes
(el aspecto positivo del sujeto). La opción fundamental no se refiere tanto a
la elección de lo que la persona quiere hacer como al tipo de persona que está
llamado a ser.
La moral de la persona: nuestra moral abarca todas las dimensiones de la vida y de la
persona. Tiene como finalidad la plenitud de la persona en cuánto a su destino
último. Ha de promover cuidad y fomentar la vida en todas sus facetas, desde el
origen hasta el fin. Desde su dimensión relacional abarcara la defensa de la
vida en sus inicios, la moral de la sexualidad, del matrimonio. (Juan Pablo II Evangelium
vitae; Benedicto XVI, Deus caritas est; Francisco, Amoris
laetitia)
La moral del seguimiento: la invitación moral para Jesús arranca de la exhortación a vivir
como discípulos. Jesús se propone como la pauta y modelo de comportamiento a
seguir. Sus bienaventuranzas proponen un programa, una guía para la acción, una
forma de vivir los hijos de Dios que apunta al horizonte del Reino. Integra las
promesas de felicidad hechas en el AT (la ley y los profetas) y las lleva a su
plenitud en su propia persona (se convierte en el intérprete de la ley) y las
eleva al horizonte universal y escatológico del Reino: Así conjuga:
promesa-revelación y proyección.
La moral social: la moral cristiana no se queda en el ámbito individual o personal.
Hay que superar la inercia en quedarse en una ética individualista buscando la
propia perfección (salvación) La profunda y rápida transformación de la vida
exige con suma urgencia que no haya nadie que, por despreocupación frente a la
realidad o por pura inercia, se conforme con una ética meramente individualista
(GS 30). El deber de justicia y caridad se cumple cada vez más contribuyendo
cada uno al bien común desde una dimensión social (Compendio de la
doctrina social de la Iglesia). Dios creó al hombre no para vivir aisladamente
sino para vivir en una dimensión social (GS 32). Dios ha querido santificar y
salvar a los hombres no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros,
sino constituyendo un pueblo que le confesara en verdad y le sirviera
santamente. Desde el comienzo de la historia de la salvación, Dios ha elegido a
los hombres no solamente en cuanto individuos, sino también a cuanto miembros
de una determinada comunidad. (GS 23).
Tratará de responder a la vocación de toda la
familia humana, la defensa de los derechos humanos, dignidad del hombre y de la
mujer, la opción por los pobres, el cuidado del planeta como casa común, siendo
custodios y no patrones de toda la creación. (Francisco, Fratelli tutti;
Laudato si)
SINTESIS: HACIA UNA
FORMACIÓN INTEGRAL
Son muchos los autores que resaltan esta llamada a una integración
Bernard Lonergan: Método en Teología
Von Balthasar: La teología arrodillada (teología y santidad)
Romero Pose: La teología sapiencial (Crecer en sabiduría)
Papa León XIV: Simposio. (Por una teología
fundamental del sacerdocio)
El Papa León XIV insiste en que la formación no puede
reducirse a la adquisición de conocimientos teóricos o habilidades funcionales.
“Esta llamada exige de todos, ministros ordenados y fieles laicos, una
formación sólida e integral, que transforme nuestra humanidad y espiritualidad,
para que asuman la forma del Evangelio.”
Oración: La amistad con Cristo fuente de toda
vocación
La oración es el fundamento de la casa que debe estar en
el centro de toda vocación y misión apostólica. El Papa recordó que ningún
proceso formativo puede dar frutos sin una experiencia personal de haber sido
mirado, amado y elegido por Cristo gratuitamente. Esa relación íntima con el
Maestro es lo que luego se transmite en la misión, no como teoría sino como
testimonio vivo.
Recordando la Evangelii nuntiandi (EN) evangelizar
no es simplemente comunicar doctrina, sino encarnar a Cristo: “No es transmitir
una ideología o una doctrina sobre Dios, es transmitir a Dios que se hace vida
en mí. Por eso, tanto los formadores como los misioneros deben verse a sí
mismos como personas en constante conversión, dispuestos a mirar con
valentía sus heridas, sombras y máscaras. Solo así podremos dejarnos
transformar por el Evangelio y convertirnos en auténticos discípulos
misioneros.
Fraternidad: venciendo el individualismo
El segundo pilar propuesto fue la vivencia concreta de la
fraternidad. Se refirió sobre las “cuatro cercanías” del sacerdote: con Dios,
con el obispo, entre presbíteros y con el pueblo. León XIV insistió en que es
necesario construir relaciones humanas y espirituales verdaderamente fraternas.
Hay que trabajar mucho sobre uno mismo para vencer el
individualismo y la obsesión de superar a los demás, que nos convierte en
competidores. Para aprender a construir gradualmente relaciones humanas y
espirituales buenas y fraternas.
Misión compartida: redescubrir la fuerza del
Bautismo
En los primeros tiempos de la Iglesia, todos los fieles
se sentían naturalmente discípulos misioneros. Hoy se hace urgente recuperar
esa participación activa de todos los bautizados en la evangelización. El Papa
León XIV insiste que el ministerio ordenado debe estar al servicio de esta
misión compartida, sin actitudes de superioridad. Por eso, la formación
sacerdotal debe fomentar la colaboración con laicos y consagrados, valorando
los dones del Bautismo y promoviendo el compromiso conjunto en la vida eclesial
y social.
Cuán importante es trabajar junto a las hermanas y
hermanos de las comunidades cristianas; es necesario formar a los presbíteros
para esto, para no pensarse como líderes solitarios, para no asumir el
sacerdocio ordenado desde una perspectiva de superioridad.
FUENTES DE APOYO:
Louis Bouyer, Introducción
a la vida espiritual
C. Charlier, La
lectura espiritual de la Biblia
Henry de Lubac, La
interpretación de la Biblia
Hans Urs von Balthasar, Teología
y santidad
H. Pinrad de la Boulaye, la
espiritualidad ignaciana
Garrigou Lagrange, las
tres vías de la vida espiritual
David A. Pailin. El
caracter antroplógico de la teologia
Luigi M. Rulla, Franco Imoda, Joyce Ridick, Antropología
de la vocacion cristiana
Bernard Lonergan, Método
en teología
Bernard Häring, La
ley de Cristo
José Román Flecha, La
vida en Cristo
Romero Ponce, Crecer
en sabiduría; Guiados por el Espíritu
Amadeo Cencini, La
vida al ritmo de la Palabra
LINEA DEL TIEMPO: HISTORIA DE SALVACION
Se precisa cierta base del conocimiento bíblico, del
recorrido de la Historia de salvación:
CICLO DE LOS ORIGENES
CICLO DE LOS PATRIARCAS (2100-1550)
EL EXODO(1250)
LA MONARQUIA: LOS REYES Samuel, David, Salomón(1030-1010)
LOS PROFETAS DEL REINO DEL NORTE, Israel: Elías, Eliseo y
Oseas (931-721)
LOS PROFETAS DEL REINO DEL SUR, Judá: Isaías, Jeremías
(931-587)
LA CAIDA DE JERUSALEN Y DEL TEMPLO. EL EXILIO. LA
CAUTIVIDAD, Esdras, Nehemías (587)
DOMINACION GRIEGA: Ciro, Darío, Alejandro. Restauración
del Templo (538)
ALZAMIENTO de Matatías y sus hijos: Judas Macabeo,
Jonatán y Simón (164)
LA DOMINACION ROMANA, Pompeyo Herodes el Grande (nueva
restauración)
CICLO I. ETAPA DEL IDEAL (I)
1. VIDA Y AMOR
2. TU VIDA PROCEDE DEL AMOR
3. TU VIDA ES AMOR
4. TU VIDA PARA EL AMOR
5. TU VIDA MORADA DE AMOR
ESQUEMA:
1. Ideas fundamentales
2. Historias útiles
3. Catequesis bílica
4. Implicaciones
5. Catequesis de los santos
1. VIDA Y AMOR
I ESQUEMAS:
IDEAS FUNDAMENTALES:
VIDA Y
AMOR son las claves de todo el itinerario de fe
Presentamos
dos esquemas en esta verdad:
(I). El primer esquema para personas no iniciadas se pone
el acento en el DON, REGALO, TESORO (Mt 13, 44). Es más antropológico
(II). El segundo esquema para personas iniciadas se pone el
acento en clave del MISTERIO, CAMINO (Jn 14, 7). Es más cristológico
I. ESQUEMA: LA VIDA
ES UN DON, REGALO. TESORO PRECIOSO. SI HOY PUDIERAS RECONOCER EL VERDADERO
SIGNIFICADO Y PROPÓSITO.
La vida es un regalo y un tesoro por descubrir y desplegar. Es un regalo que se nos dio con un propósito. La madurez en la vida no es la autorrealización sino cuando ofrecemos nuestra vida por los demás, convirtiéndonos en un regalo para los demás. La vida alcanza su maduración en la medida en que se ofrece para dar vida a los demás. ¡Cuántos viven y mueren sin conocer su verdadero propósito y destino! Algunos piensan que la vida es un circo, un rompecabezas, un carrusel, un problema que resolver. A veces estás arriba y a veces abajo, simplemente das vueltas y vueltas. A veces tenemos un sentimiento de insatisfacción, mediocridad en la vida, la vida llega fácilmente a convertirse en una carga, un gran problema a resolver. No eres un problema. El problema es que no sabemos cómo vivir correctamente. Incluso a veces, las situaciones precarias de nuestra familia, la enfermedad, los conflictos aparecen en la vida, No debes dejarte atrapar y ahogar por las circunstancias. La vida no es un sobrevivir, no es un juego para divertirse, no es una oportunidad para divertirse, es un tesoro a cuidar. Siempre podemos encontrar la manera de superar todas las dificultades. Puedes bailar incluso en tus debilidades si descubres todo como una oportunidad para crecer y madurar en el amor. Las dificultades pueden convertirse en oportunidad para aprender a vivir como conviene.
a. LA VIDA ES UN DON, UN PROYECTO, UNA TAREA PARA VIVIR Y DESPLEGAR
La vida es para vivirla, desarrollarla y desplegarla. Atrévete a vivir una gran aventura, una gran empresa a realizar y corre por ella. Si es una carrera, debes correr para ganar. En un estadio si tienes una carrera, debes competir para ganar la corona. No siempre la vida consiste en el éxito o en las falsas expectativas. La vida es un tesoro por descubrir e invertir. Tu vida es única. Nada es insignificante en tu vida. Cada día es un día importante, una gran oportunidad para desarrollar tus talentos y crecer. Sé sabio la vida no se realiza simplemente dejándonos llevar. No desperdicies tu vida, no pierdas tu tiempo. Comparada con la eternidad, la vida es extremadamente breve. Mira alto y vive para la eternidad (Mientras vivimos en esta tierra se trata de una breve noche en una precaria posada, San Juan de la Cruz). Tu patria es el cielo. Somos ciudadanos del cielo. Pero aquí en la tierra estamos llamados a vivir en abundancia, una vida plena, comenzando a probar lo que Dios ha prometido en el cielo.
b. ¿DE QUÉ SE TRATA ESTA VIDA?
La vida es más que cosas, ropas, coches, casas. La prosperidad material y el éxito popular no son suficientes, puedes perderlo. ¡Qué provecho ganar el mundo entero y perder la vida eterna! Los pájaros fueron hechos para volar. Los peces fueron hechos para nadar. Un pez nunca sería feliz viviendo en la tierra, estaba hecho para el agua. Un águila nunca podría sentirse satisfecha si no se le permitiera volar. No tengas miedo a preguntarte ¿para qué fuiste creado? Esfuérzate y busca lo que es esencial y eterno. Esfuérzate por lo que realmente vale la pena, no por lo efímero y pasajero. Fuiste creado para algo grande que tiene que ver con lo bueno, bello, verdadero que da brillo a tu existencia.
c. NO DEJES QUE LOS DEMÁS TE DIGAN CÓMO VIVIR. SÉ PROTAGONISTA DE TU VIDA.
Muchas veces seguimos la corriente y fácilmente nos convertimos en esclavos y no en amos de nuestra vida. Eres libre de elegir la forma en que puedes ser realmente feliz. Pídele a Dios, el autor de tu vida, el dador de vida, que te diga para qué has sido creado. Te sorprenderás. Invierte en lo que realmente importa y no desperdicies tu vida en cosas superficiales y sueños vacíos. Tienes en tus manos una vida preciosa. Solo tienes una vida, no la malgaste y desperdicies. Fuiste creado para grandes cosas. Atrévete a soñar con lo que puede ser tu vida y lánzate a vivirlo.
d. ¿QUÉ ANHELAMOS? ¿QUÉ BUSCAMOS?
Sólo Dios, que nos ha creado, puede responder a las preguntas y deseos fundamentales que tenemos. Estos deseos están profundamente arraigados en nosotros mismos. ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Cómo podemos encontrar la felicidad en la vida? ¿Se puede ser feliz continuamente? Sí, esto es lo que realmente queremos vivir y vivir al máximo. Fuimos creados para amar, conocer, servir a Dios y a los demás. No digas que no sabes cómo. Conoces el camino. Jesús es el camino, la verdad y la vida. Ustedes fueron creados en Cristo para dar vida, para traer salvación a todos, para servir a los que no son los perdidos, los últimos en reconocer su verdadera identidad.
e. NO DIGAS QUE NO TIENES NADA QUE DAR
Nunca pienses que no tienes nada que ofrecer. Nadie es tan pobre como para ser incapaz de dar algo de lo que eres. Eres precioso, tu vida es preciosa. Has recibido un precioso regalo para dar. No digas que nadie te necesita. Jesús te está necesitando, te está llamando. Ofrece tu vida a Cristo, para convertirte en testigo de su amor, para prolongar su pasión de amor en este mundo.
f. LO MAS IMPORTANTE Y ESENCIAL DE LA VIDA ES EL AMOR
Dios es amor. Él te creó con amor para que puedas amar. El amor es tu imagen, tu identidad, tu ADN, lo que nunca pasa. Solo el amor es eterno y para siempre. Hay tres cosas importantes en la vida, la fe, la esperanza y el amor, y la mayor de ellas es el amor. Debes vivir a la luz de la eternidad. En cualquier situación que podamos vivir podemos encontrar un amor fuerte que dé sentido a la vida en cualquier circunstancia. Dentro de nosotros hay un deseo infinito de amar y de ser amados. La tragedia o felicidad de nuestra vida radica en obtener o no con lo que nuestro corazón ardientemente desea.
g. LA FUERZA Y GRANDEZA DE UNA VIDA ES EL AMOR
Nuestra vida es relación, la vivimos estableciendo relaciones que hacen bella nuestra existencia. Lo mejor de la vida es el amor. El amor debe ser tu máxima prioridad y tu mayor ambición. Deja que el amor sea tu mayor objetivo. La vida sin amor es realmente inútil. El amor es el secreto de la herencia duradera. Siempre que tengas la oportunidad, debes hacer el bien a todos. Aprovecha cada oportunidad que tengas para amar. La vida es un canto de amor hacia al cual se dirigen y elevan como contrapunto todas las demás voces de la vida. El canto se hace más bello y más firme cuanto más grande es la polifonía. Hay un orden en el amor que nos orienta hacia el Sumo bien, Dios el que marca el ritmo y el camino del desear humano. El canto de amor es bello porque participa de la belleza del ser y nos deja irradiar y transparentar la belleza de Dios. Amando al que es siempre bello somos bellos. Cuanto más crece el amor más crece la belleza de la vida.
h. TU OBJETIVO FINAL TU DESTINO Y TU HERENCIA
El amor es
fecundo, es fructífero y deja un legado. El amor es el secreto de la felicidad.
Al final de nuestra vida, seremos evaluados por el amor. A la hora de la muerte todo lo dejarás, no te llevarás nada contigo. Cuando pases a la eternidad dejarás todo lo demás atrás. No esperes hasta el último momento. Empieza a amar ahora. El mejor momento para amar es ahora. Pasa tu tiempo y tu vida amando. La importancia de las cosas se puede medir por cuánto amas. No es lo que haces, sino cuánto amor el amor con qué lo haces lo que verdaderamente importa (Madre Teresa).
i. LA VERDADERA FELICIDAD
Dios te creó por amor para que seas feliz el secreto de la felicidad está en el amor. Tenemos en nuestras manos no solo la felicidad en este mundo sino la felicidad eterna. La felicidad no consiste en satisfacer una serie de necesidades exteriores (comer, beber, trabajar, descansar, dormir). El hambre o la sed podemos colmarlas comiendo o bebiendo. Pero en el hombre, distinto al resto de animales existen otros anhelos y deseos superiores. En el fondo de nosotros experimentamos una gran fuerza interior que nos impulsa a desear la felicidad. Ese deseo pone en acción toda nuestra persona (nuestras energías y potencialidades). Hemos de poner todo nuestro empeño en esta empresa. ¿Dónde está el secreto de la felicidad? Cristo vino a este mundo a ofrecernos el programa de ser felices, el evangelio. Las bienaventuranzas: felices vosotros si lo poneis en práctica. El se nos propone como el camino la verdad y la vida.
II. ESQUEMA: LA VIDA ES UN MISTERIO (INSERTA EN EL MISTERIO PASCUAL)
El hombre no parece encontrar respuesta ante la pregunta
fundamental ¿Quién soy?, ¿Qué es el hombre? Cristo quiere dar respuesta
a este enigma. Cuando es presentado humillado, coronado de espinas y flagelado,
ante Pilato en el Enlosado del Pretorio: Aquí tenéis al hombre. (Jn 19,
5)
El hombre experimenta múltiples limitaciones; se siente, sin
embargo, ilimitado en sus deseos y llamado a una vida superior. Siente en sí
mismo la división, que tantas y tan graves discordias provoca en la sociedad. Son
cada día más numerosos los que se plantean las cuestiones más fundamentales
de nuestra existencia,: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es el sentido de la vida del
dolor, del mal, de la muerte, que, a pesar de tantos progresos hechos,
subsisten todavía? Cree la Iglesia que Cristo, muerto y resucitado por
todos, da al hombre su luz y su fuerza por el Espíritu Santo a fin de que pueda
responder a su máxima vocación. El misterio del hombre solo se esclarece
en el misterio del Verbo Encarnado (GS 10)
El hombre permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida
está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el
amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente.
Por esto precisamente, Cristo Redentor, revela plenamente el hombre al mismo
hombre… El hombre que quiere comprenderse hasta el fondo a sí mismo —no
solamente según criterios y medidas del propio ser inmediatos, parciales, a
veces superficiales e incluso aparentes— debe, con su inquietud, incertidumbre
e incluso con su debilidad y pecaminosidad, con su vida y con su muerte,
acercarse a Cristo. Debe, por decirlo así, entrar en Él con todo su ser,
debe «apropiarse» y asimilar toda la realidad de la Encarnación y de la
Redención para encontrarse a sí mismo. (RH 10)
No podemos reducir nuestra vida a datos cuantificables, hechos,
acciones (conocimientos, títulos, estudios, tareas, cualidades, ideales; ni
tampoco errores o limitaciones) existe en nosotros una profundidad del ser que
no se agota ahí. Los conocimientos concretos que vamos adquiriendo y las
pequeñas conquistas de nuestra libertad tienen lugar en un horizonte ilimitado
e inagotable que nunca abarcamos del todo. Nuestro ser nos sobrepasa y
desborda. Percibimos que la vida nos ha sido dada y existimos en el Ser
primordial que nos da el ser y quedamos asombrados ante el misterio de nuestra
vida. En este Ser primordial nos movemos, existimos y somos. (He 17,28)
a. LA VIDA, LA VOCACIÓN ES UN CAMINO.
La vida se nos es dada como don en proyecto. Es toda una tarea, un
arte de aprender a vivirla conforme al que nos la dio. Jesús a Pedro antes de
confiarle el ser pastor de sus ovejas le hace una sola pregunta: ¿Me amas? El
hombre no puede vivir sin amor. Sin amor nada soy (1 Co 13,1). Procurad
pareceros a él haciendo del amor la norma de vuestra vida (Ef 5, 1) El camino
de aprender a amar es un largo proceso que dura toda la vida. La misma vida se
convierte en una escuela de amor. El camino del crecimiento integral de la
persona es un proceso lento de maduración en el amor.
El proyecto de mi vida se va haciendo, desvelando, no lo
comprendemos todo de una vez. A la vez, estamos llamados a ser artífices del
proyecto. No debemos permitir que sean otros quienes programen y nos vivan o
nos roben la vida. El ser humano no se realiza encerrándose sobre sí mismo. La
vida pide un salir de nosotros mismos para encontrar nuestro verdadero centro
en Cristo. Yo soy el camino. La verdad y la vida. Nadie puede llegar al Padre
sino por mi (Jn 14, 7) Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo toda la
realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no haber
camino, no hay vida ni verdad (Benedicto XVI)
b. JESÚS EL CAMINO
Jesús no solo nos revela el verdadero rostro de Dios sino el
verdadero rostro del hombre. Jesús verdadero Dios y verdadero hombre conjuga
armónicamente el proceso de humanización y divinización a seguir por el hombre.
“Nuestro origen está en Dios y él es nuestro destino. La vida se
presenta como camino hacia la unión con Dios. La razón más alta de la dignidad humana consiste en la
vocación del hombre a la unión con Dios. Desde su mismo nacimiento, el
hombre es invitado al diálogo con Dios. Existe pura y simplemente por el amor
de Dios, que lo creó, y por el amor de Dios, que lo conserva. Y sólo se puede
decir que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese
amor y se confía por entero a su Creador”. (GS 12)
Jesús se declara el camino que nos conduce a la vida plena en
Dios: yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 6). Hemos de aprender a
vivir la vida con Dios y según Dios. La vida no está hecha hay que vivirla en
libertad y responsabilidad. Somos constitutivamente seres relacionales y nos
vamos haciendo merced a las relaciones que establecemos. Todas nuestras
relaciones están referidas en último término a Dios, a los demás seres humanos,
al mundo. Nuestro modo de ser y de vivir dependerá del modo en que
establezcamos esta triple relación con Dios, con los hombres, con las cosas de
este mundo.
c. JESÚS EL FUNDAMENTO
Los hombres somos seres indigentes, necesitados, infirmes.
Necesitamos un fundamento sobre el que construir nuestra vida. El que quiere
construir una casa busca de construirla bajo un sólido y firme fundamento (Lc
6, 48).
En Cristo formamos un solo Cuerpo, un edificio que tiene a Cristo
como fundamento y piedra angular. En Cristo queda ensamblado todo el edificio,
por él crece hasta convertirse en templo consagrado al Señor (Ef 2, 19-22).
La conciencia de nuestro propio límite se convierte en un modo de
reverenciar el misterio en el que vivimos y del cual recibimos el ser. En
Cristo encontramos la fuente de la vida y el amor, la respuesta a nuestro ser
más profundo que nos hace vivir como hijos y hermanos. Hemos de aprender a
vivir enraizados en Cristo.
El cristiano es aquel que introduce en Cristo toda su historia y
se reviste de él. Revestirse de Cristo es penetrar en su experiencia, compartir
su amistad y dejar que él transforme todas las dimensiones de la persona. Se
trata de ir creciendo en todo mediante la renovación espiritual hasta alcanzar
en madurez y plenitud la talla de Cristo (Ef 4, 13-16)
d. JESÚS LA META
Todo camino tiene un punto de origen y un punto de llegada. El
caminante necesita conoces la meta y hacerse una idea del recorrido. El camino
pretende unir lo que somos con lo que buscamos. Cristo se propone como el
camino, el caminante y la meta de nuestro camino. Acogedle requiere una actitud
de confianza que vence el miedo al futuro requiere un ponerse a caminar lo cual
implica capacidad de aventurarse a lo desconocido. La Encarnación como proceso
no se agota en la persona histórica de Cristo sino que tiende a la cristificación
de todo el cosmos. La resurrección de Cristo nos abre al horizonte escatológico
de nuestra vida. Todo será recapitulado en él (Ef 1, 10; 1 Co 15, 20-28).
Cristo es la omega la meta del camino. Cristo es el alfa,
fundamento de todo lo creado. Cristo es la fuerza motriz vivificadora y
generadora de todo el proceso evolutivo. Toda la creación gime en espera de la
libertad gloriosa de los hijos de Dios (Rm 8,19). Con Cristo se inicia la
divinización de la humanidad. Dios recapitula todo en él, todas las cosas del
pasado del presente y del futuro. Inaugura la nueva creación rescatando y
redimiendo todo en él. Dios no olvida nada de lo que ha creado, nada se le
pierde, todo lo restaura.
e. NUESTRA VIDA ES CRISTO
Como el rio precisa un cauce para encauzarlo así nuestra vida
necesita a Cristo para desarrollarla. El desarrollo de nuestras potencialidades
necesita un camino, un enfoque, una orientación. Jesús es la norma y centro de
nuestra vida. Seguir a Jesús comporta asumir sus valores y su estilo de vida de
amor y de servicio.
Somos seres relacionales. Nuestra vida la vivimos entablando
relaciones, nos vamos haciendo a merced de las relaciones que establecemos.
Jesús nos propone como norma suprema el mandamiento nuevo del amor: Ámense los
unos a los otros como yo los he amado, en eso reconocerán que son mis
discípulos (Jn 13, 35). No se puede amar como Jesús sin Jesús. La
identificación con el Maestro constituye nuestra norma de vida. Haced como yo
he hecho con vosotros (Jn 13, 15). Si el dio su vida por nosotros también
nosotros hemos de dar la vida por los hermanos. (1 Jn 3, 16).
La vida es entrar en una comunión de vida con el Cristo vivo y resucitado. Parte de un verdadero encuentro personal con él y se realiza desde un seguimiento que supone una relación intima y cercana con él. La vida nueva se convierte en un vivir en Cristo, un vivir y obrar con Jesús y como Jesús. Supone un ir adquiriendo los mismos sentimientos que Cristo dejándonos mover por su Espíritu de amor. Estar unidos a Cristo significar imitar a Cristo conformándonos e identificándonos más y más a él. Esta obra de conformación es obra del Espíritu que actúa en nosotros: él os recordará todo lo que yo he hecho y os guiara hasta la verdad plena.
II. HISTORIAS
ÚTILES:
1.
EL ÁGUILA ENTRE GALLINAS
HISTORIA: En un lugar junto a las montañas caminaba un niño cuando de repente entre unos arbustos vio moverse a un pollito pequeño que dando pequeños saltos apenas podía moverse porque se había enredado entre las ramas de espinas. Estaba herido, tenía anillos en las piernas y estaban atados. El niño lo tomó en sus manos y lo llevó a su granja. Su padre lo curó de los moretones que tenía y lo puso en un corral donde criaba pollos. Aunque no notaron mucho de su apariencia, pensaron que era un ternero de pollo. El polluelo pronto comenzó a crecer y su apariencia cambió gradualmente. Tenía garras muy fuertes, sin cresta y un pico más encorvado. Sus alas comenzaron a crecer con un hermoso plumaje.
El
polluelo trató de seguir a las gallinas en el corral. Se comió las sobras que
les arrojó el dueño de la granja y saltó de un palo a otro, pero el espacio de
la jaula del corral se hizo cada vez más pequeño. Se arrastraba por el barro,
más aún cuando le ataban una pequeña cuerda a los anillos de las piernas. La
vida en el pequeño corral se volvió cada vez más triste y monótona. Cuando vio
cómo su pequeño cuerpo crecía y se estiraba cada vez más, se preguntó por qué
sus alas con un plumaje tan hermoso eran tan diferentes de las de otras
gallinas. ¿Por qué tenía alas tan grandes y qué estaba haciendo en ese corral
de pollos?
Un día sus
dudas se despejaron cuando en el suelo vio la silueta de otro pájaro volando
alto desde las montañas. Era una hermosa águila imperial que parecía atraerla
con su vuelo y le decía que volara. Entonces se dio cuenta de que no era un
pollo sino un águila. Ella no lo dudó, con el pico se deshizo de la cuerda que
la ataba y comenzó a dar grandes saltos hasta romper el alambre de la malla del
corral. Finalmente pude escapar de la jaula y comenzar a volar.
Sintió por
primera vez la sensación de ser libre y de que estaba hecha para volar y no
para arrastrarse al ras de la tierra. Mientras tomaba altura, logró pararse
junto al águila que volaba sobre la cima de la montaña. El águila la reconoció
como suya y la tomó entre sus enormes alas para elevarla sobre el cielo.
ENSEÑANZA: Llevamos
impresa en nuestro ser la imagen de Dios. Fuimos creados por él y para él.
Fuimos creados para amar porque él es amor. El amor es nuestra identidad que
nos hace lo que fuimos creados para ser. Dios envió a su Hijo al mundo para
hacernos libres para amar. En él descubrimos nuestra verdadera imagen porque
nos reveló el verdadero amor de Dios.
2.
JOHN LIVINGSTON SEAGELL
John
Livingston Gaviota fue un pequeño libro escrito por Richard
Bach, un piloto inglés que estuvo en la RAF en la Segunda Guerra Mundial.
Richard Bach dedicó la historia a todas las personas que tienen un sueño y
quieren ser mejores. Esta historia es una aventura, una tragedia y un cuento
educativo. John Livingston Seagull era una gaviota muy diferente
a las demás, trató de encontrar mejores formas de volar y encontró una muy
buena manera de volar. Fue expulsado de la manada. Voló lejos con otras
gaviotas brillantes que la vieron como él y practicó durante mucho tiempo y
enseñó a otras gaviotas.
John
Livingston Seagull regresó a la manada con muchas gaviotas buenas
que vuelan muy alto y la Gran Gaviota dijo que todas las gaviotas no pueden
verlas porque se mantienen volando al ras. John encontró a Peter y le enseñó
cómo mejorar su técnica de vuelo, luego un día le dijo a Peter que era el
momento, voló muy alto en el cielo y le dijo a Peter que era una gaviota que
había aprendido a volar. Ahora era el momento de enseñar a otros.
HISTORIA: John
Livingston Seagull era una gaviota inquieta que no dejaba que se
extinguieran sus deseos y aspiraciones más profundos dictados por su corazón.
Se niega a seguir los moldes establecidos y decide no comer de la basura,
abandonar la manada, dejar de volar a la intemperie y lanzarse a la búsqueda de
su identidad más profunda (volar alto). Mirando sus alas, se preguntó: ¿por qué
las alas si no volaban alto? No quería renunciar a su aspiración más profunda.
No tuvo en cuenta lo que dirán de la gente y decidió iniciar su camino hacia el
cielo comenzando a volar alto extendiendo sus alas al viento sin cansarse ni
desmayarse.
Después de
atravesar la oscuridad oscura y las nubes que cubrían el cielo, mientras volaba
alto comenzó a ver nuevos horizontes, cruzando los umbrales conocidos se
encontró con otras gaviotas donde el sol no se esconde y la luz brilla sin
atardecer.
Fue allí
donde escuchó la voz del Maestro, la Gran Gaviota, la voz del eterno que le
dije: Te enseñaré a volar, te enseñaré a amar, no tengas miedo. Luego encogió
sus alas y se abalanzó hacia abajo y comenzó a descender y a coger velocidad,
al principio pensó que no resistiría la velocidad que iba a caer al vacío, pero
extendió sus alas y comenzó a planear en maravillosa armonía con otras gaviotas
siguiendo los rayos del sol.
Eran los
mensajeros de luz que irradiaban paz y serenidad en su forma de volar. Eran
portadores de un nuevo mundo lleno de paz y esperanza, reflejando e irradiando
su luz en medio de la oscuridad.
ENSEÑANZA: No te
cortes las alas y tus sueños. Dios nos ha creado con un plan y un propósito en
la vida. Él nos creó para vivir una vida vacía, sin sentido e infeliz. Él nos
creó para tener una vida plena, una vida en abundancia. Nos creamos con un
propósito y una misión para compartir su vida y amor con todos. Él nos creó
para ser profetas y mensajeros de Su paz y amor. Lleva a todos las buenas
nuevas de tu amor. Hay tantos hombres perdidos en la oscuridad que anhelan ver
la luz en sus vidas.
3.
LA EXPERIENCIA DE JULIO
IGLESIAS.
CANCIÓN:
"Me olvidé de vivir"
Olvidé que la vida se vive por un momento
De tanto querer estar en todo el primero
Me olvidé de vivir los pequeños detalles
Viviendo de aplausos envueltos en sueños
De tanto gritar mis canciones al viento
No soy como ayer, no sé lo que siento.
Me olvidé de vivir, me olvidé de vivir, me olvidé de vivir
Me quedé sin amor una noche al día
De tanto jugar con quien más amé
Perdí, sin querer, lo mejor que tenía
Me engañé a mí mismo sin saber que fui yo quien perdió.
De tanta espera, yo que nunca ofrecí
Hoy tengo que llorar, siempre me reí
Me olvidé de vivir, me olvidé de vivir, me olvidé de vivir
Queriendo robarme las noches el sueño
De tantos fracasos, de tantos intentos
Queriendo descubrir
Cada día algo nuevo
Viviendo de aplausos envueltos en sueños
De tanto gritar mis canciones al viento
No soy como ayer, no sé lo que siento.
Me olvidé de vivir, me olvidé de vivir, me olvidé de vivir
ENSEÑANZA:
Tantas personas famosas cuando alcanzan el rosa de su gloria se
dan cuenta de que estaban vacías. Como estrellas que pierden su brillo. Marilyn
Monroe, Elvis Presley, Michel Jackson, Lady Dyane. Ponemos el ejemplo de Julio
Iglesias con su famosa canción: "Me olvidé de vivir". Por el
contrario, encontramos tantos santos, San Francisco, Madre Teresa, encontraron
la verdadera felicidad en la vida y son como las estrellas que brillan para
siempre.
- LA HISTORIA DE LAS TORTUGUITAS
En un lugar, los científicos fueron sorprendidos por un extraño fenómeno. Las crías de tortuga estaban siendo aniquiladas. Intentaron averiguar la causa. Las madres iban a la playa a poner sus huevos y las tortuguitas cuando nacían se dirigían al mar con el resplandor de la luna en las aguas del océano. Junto a la playa construyeron una carretera con grandes reflectores. Las crías al nacer estaban desorientadas por el resplandor de los reflectores y en lugar de caminar hacia el mar se dirigieron a la carretera donde fueron aplastadas por el tráfico de grandes camiones.
ENSEÑANZA:
No dejes que tu vida sea deslumbrada por estrellas falsas que
pierden su brillo. Sigue el rastro de las estrellas que brillan para siempre.
Invierte tu vida en lo que realmente importa. Sigue la estrella que brilla por
toda la eternidad.
5. LA
BÚSQUEDA DEL AMOR Y LA FELICIDAD
Quiero contar una pequeña historia de una nieta con su abuela:
Una niña se le acercó a su abuela y le preguntó si era feliz con su vida. La abuela le respondió que hubo de todo, pero sobre todo mucha espera. La niña le preguntó: ¿Qué quieres decir con espera?
Desde pequeños nos convencemos a
nosotros mismos de que la vida después será mejor. Tú crees que cuando termines
tu carrera y encuentres un trabajo serás más feliz que ahora. Cuando me casé
estaba convencida de que por fin iba a encontrar la felicidad, pero luego
decidí esperar hasta tener mi propia casa, luego hasta tener mis hijos luego
hasta que mis hijos fuesen mayores y luego hasta que me jubilara, convencida de
que cada uno de esos deseos era lo único que me faltaba para ser feliz. Y de
esta forma la vida pasa ante tus ojos esperando el tren de la felicidad que
nunca llega. Entonces la niña le preguntó: ¿Entonces te arrepientes de haber de
casado y de tener hijos? La abuela respondió. De haberme casado y de tener
hijos no, de lo único que me arrepiento es de no haber sabido vivir más
intensamente cada uno de esos momentos y de haberme entristecido por tonterías.
La niña le preguntó: entonces, ¿nunca fuiste feliz? La abuela respondió:
Hubieron momentos de felicidad, pero me perdí otros muchos por no saber
reconocerlos. Y entonces la abuela le dijo a la niña lo que he aprendido
después de todos estos años es que la felicidad no llega cuando conseguimos lo
que deseamos, sino cuando sabemos disfrutar de lo que tenemos, no soñando con
el mañana sino viviendo el hoy. Atesora cada momento de tu vida y recuerda que
el tiempo no espera por nadie. Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como
si nunca te hubiesen herido y baila como si nadie te hubiese viendo. Ya que no
hay mejor momento para la felicidad que justamente este.
ENSEÑANZA
Todos sentimos el deseo y la llamada a ser feliz, a hacernos cargo
de la propia vida, a realizarla plenamente y a no desperdiciarla. Este es el
primer deseo que Dios tiene para cada uno de nosotros: que nuestro amor no se
apague, sino que crezca hasta la entrega de sí. Por eso Jesús se ha hecho
cercano y quiere atraernos con lazos de su amor; para sentimos amados y
acompañados. Entonces nuestra existencia se convierte en un camino hacia la
felicidad, hacia una vida plena y sin fin. Un camino que luego se encarna y
se realiza en una opción de vida, en una misión específica y en las múltiples
situaciones cotidianas.
No debemos esperar a situaciones ideales. Una vida la vamos
plenificando orientando nuestro ser a nuestra vocación esencial: el amor.
El amor es la primera vocación compartida por todos los seres humanos pero es
necesario no equivocarse en las opciones de vida, al menos en las
fundamentales para no errar el camino. Y las primeras señales que debemos
seguir son precisamente nuestros deseos, lo que sentimos en nuestro corazón que
es bueno para nosotros y, a través de nosotros, para el mundo que nos rodea.
Sin embargo, cada día experimentamos cómo es fácil engañamos a
nosotros mismos, porque nuestros deseos no siempre corresponden a la verdad de
lo que somos. Es fácil que en nuestro vivir cotidiano los deseos de nuestro
corazón sean fruto de una visión parcial, que surjan de heridas o
frustraciones, que estén dictados por una búsqueda egoísta de nuestro propio
bienestar o, incluso, a veces llamamos deseos a lo que en realidad son
ilusiones. Por eso es necesario el discernimiento, comprender, con la gracia de
Dios, lo que debemos elegir en nuestra vida, lo que nos conviene. El
discernimiento sólo es posible a condición de que nos escuchemos a nosotros
mismos y escuchemos la voz de Dios en nosotros, superando la tentación tan
actual de seguir nuestro propio interés para hacer coincidir nuestros
sentimientos con la verdad absoluta. Se precisa pasar de una mera
autorrealización buscando la mera satisfacción de nuestros deseos, a la
auto trascendencia ajustándonos a la voluntad de Dios.
6. MI PROPIA EXPERIENCIA
Soy Dario, misionero salmantino. Voy a tratar de responder a través de algunas preguntas
a la cuestión de porqué soy misionero. Es breve diría que es una cuestión de
amor. La verdad, que sin saberlo era lo que siempre busqué. Dentro de nosotros
hay un deseo infinito de amor y traté de buscarlo. Poco a poco me di cuenta de
que, más aún, era él quien me buscaba.
¿Qué es lo que buscaba?
Me considero una persona en búsqueda. Quería como todos ser
feliz pero no sabía bien el cómo. Me gustaba viajar y buscaba conocer personas
de distintas realidades. Cuando tenía 23 años, una vez acabada la carrera de
Arquitectura, me planteé que hacer, a dónde orientar mi vida. No me satisfacía
vivir simplemente para enriquecerme mientras hay tanta gente sin tener lo
necesario para vivir. ¿Para qué construir casas si la gente que vive en las
casas no saben cómo vivir. Una Navidad empezamos un grupo misionero en la
parroquia de Santa Rita donde vivía en Madrid. Fue mi primera experiencia
misionera vivida al servicio de los más necesitados. Salíamos a contactar con
gente pobre de barrios marginales de Madrid en el Pozo del Tío Raimundo, niños
huérfanos, ancianos abandonados. Empecé a intuir que más que ser feliz se
trataba de cómo hacer más feliz la vida de los que tenemos al lado.
¿Dónde encontré lo que buscaba?
Con el grupo misionero que iniciamos acudimos a la
celebración de una Pascua en Taizé, Francia. Allí tuve una experiencia que
marcó un antes y un después. El Viernes Santo en la adoración de la Cruz me
quede contemplando a Cristo y a su Madre dolorosa al pie de la Cruz. La cruz
vacía me hizo descubrir la realidad de un mundo de dolor, sufrimiento y muerte
ausente de Dios. Donde no está Dios, no hay amor y la vida sin amor nos hace
infelices, inhumanos. Jesús se ofreció por nosotros para que descubriéramos la
plenitud de su amor. Jesús me invitaba a prolongar su misión de ofrenda de amor
en este mundo. Puedo decir que ese encuentro marcó un antes y un después.
¿Cuál es la razón de mi vida?
Tenía una vida por delante. Descubrí la vida como un regalo,
que la vida se nos ha dado para entregarla. Que la vida la encontramos en la
medida que la ofrecemos por los demás al servicio de los más pobres y
necesitados. A partir de entonces no busque otra cosa que responder al amor con
el mismo amor que había sido amado. La vida ha sido todo un camino, un
aprendizaje a vivir con él y amar como él. Como buen arquitecto no quería que
mi vida tuviera otro sólido fundamento que su amor. El me lo prometió y ofreció
incondicionalmente desde el principio. Yo estaré contigo siempre. Te amé y no
dejare de amarte hasta el fin.
¿A qué me impulsa el amor?
No es una cosa difícil, una cuestión de una gran renuncia
sino de una gran aventura. Lo difícil es una vida sin él. La vida sin él no
tiene sentido no merece ser vivida. Quien le encuentra ha encontrado un tesoro.
Pero no lo podemos guardar o retener para nosotros. No hay tesoro más grande
que podamos ofrecer a nuestros hermanos. Dar sencillamente lo que hemos recibido.
Puedo decir que no se trata de ser héroes, ni de méritos, ni merecimientos,
sino simplemente de amor. Amor con amor se paga. Merece la pena entregarlo
todo, entregarse del todo.
¿Cómo construir un mundo nuevo?
No renuncie a mi vocación de arquitecto, sino que la
redescubrí de nuevo. Un mundo nuevo empieza por un hombre nuevo. El encuentro
con su amor misericordioso nos renueva la mirada y el corazón, nos levanta y
nos impulsa a vivir con él y como él, amando y ofreciendo todo lo que somos y
tenemos. Nuestro mundo está enfermo, herido de amor. La tragedia del mundo es
habernos olvidado de amar. Hay tantas personas rotas que han quedado marginadas,
descartadas, al borde del camino. Esperan que alguien como buen samaritano les
tienda la mano, les muestre el camino y les ayude a caminarlo juntos. El nos ha
dado el remedio y la medicina para curar los corazones rotos y afligidos.
Aplicar el ungüento suave de su misericordia.
¿Dónde me llevó el amor?
Si amamos queremos responder al sueño de quien amamos. Dios
que es amor, comunión, sueña en un mundo de hermanos una fraternidad donde
reine su amor, paz, unidad. Hemos levantado tantas barreras, muros que nos
aíslan y separan los unos de los otros. Mi vida misionera ha transitado por
muchos caminos. Durante 45 años he vivido mi vocación misionera en distintos
lugares y países. Los periodos más largos los he vivido en el cono urbano de
Buenos Aires, Argentina (12 años) y en Filipinas primero en la isla de Cebú (7
años) y en una zona rural del Norte de Luzón (los últimos 10 años). He
descubierto que la gente del pueblo llano, pobre, sencilla son herederos del
Reino. No solo objeto de nuestra misión sino sujetos activos en el anuncio del
Reino.
¿Cómo vivir la misión?
No nos salvamos individualmente sino juntos en comunidad.
Queremos vivir nuestra misión no solos o aislados sino junto con otros, en
comunidad formando comunidades de hermanos que sean fermento del Reino, de una
fraternidad universal. Pese a las tragedias presentes y un mundo convulso
sometido a cambios tan grandes, esperamos y creemos en una tierra nueva.
Sentimos que su Reino está ya en germen y nos sentimos confortados por su
Espíritu de amor que nos impulsa a vivir como una sola familia de hermanos. Él nos
lo ha prometido. Él nos guiara hasta ese final feliz.
III. CATEQUESIS
BÍBLICA: LA
EXPERIENCIA FUNDAMENTAL: EL ENCUENTRO CON DIOS
PALABRA
CLAVE: ENCUENTRO FUNDANTE. LA ZARZA ARDIENTE (Ex
3, 1-28)
1. Preparación
(vs. 1-3)
2. Anuncio
(vs.
4-12)
¿Quién es Dios? ¿Quién eres? Yahvé: Yo soy, el que
existe, el dador de vida. Estaba ardiendo, deleitándose. El amor que nunca se
extingue.
3. Manifestación
(vs.
13-15)
¿Quién soy? El que estaba escuchando. Escuchó su
nombre y descubrió su identidad. Jesús es el Buen Pastor, y reconocemos su voz
4. Proyección
(vs.
16-28)
¿Quién es el apóstol? Debemos tener este amor ardiente en nuestros corazones. Dios nos confíe su misión. La señal: Yo estaré contigo. El enlace: la puerta de entrada a Conocer a Dios.
IV. LAS IMPLICACIONES EN LA VIDA
Se
trata que cada verdad ilumine y transforme nuestras vidas.
Las implicaciones se dan en las distintas dimensiones de la persona:
·
Oración.
Nuestra vocación es la llamada a la comunión con Dios
·
Fraternidad. Establecer
esa comunión con los hermanos
·
Seguimiento, Cruz. Los
consejos de pobreza castidad y obediencia
· Misión. Propagar su vida y amor
Las
implicaciones en la vida son el germen del desarrollo moral. Cada verdad de fe
orada, discernida, orienta nuestro modo de vivir, comunión con Dios y los
hermanos al servicio de la misión de la Iglesia. Nuestra vida en todas sus
dimensiones debe dejarse iluminar por la verdad.. la experiencia de fe debe
integrar toda nuestra existencia y unificar todos los aspectos de nuestra vida
que fácilmente vivimos por separado. Toda nuestra vida está en Cristo, camino,
verdad y vida. Esto supone vivir con esta orientación buscando la misma
intención que Jesús, la voluntad del Padre. En la vivencia de la fraternidad
vamos entretejiendo la comunió, el Reino. Esto pasa por la Cruz, conversión,
reconciliación, perdón y nos impulso a vivir su misma misión para que a todos
alcance su vida y su amor.
Nuestra vocación se centra en la llamada a la comunión con Dios y los hermanos. No es algo logrado, lo vivimos en camino. Se trata de un proceso de maduración y crecimiento en el amor, en nuestra relación con Dios y los hermanos. Hemos de aprender a discernir la voluntad de Dios en todos los acontecimientos de la vida para responder a su voluntad. En este camino vamos adquiriendo la conciencia moral para crecer en libertad y responsabilidad.
El
recorrido moral viene del anuncio. Palabra escuchada, meditada que
nos lleva al discernimiento para orientar nuestra vida.
(experiencia-conocimiento-discernimiento-transformación (integración) (Bernard
Lonergan)
El
Principio y fundamento ordenar mi vida con arreglo a la vocación y al destino
al que nos llama
V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS
1.
CATEQUESIS DE SAN AGUSTIN (San
Agustín. Sermones 141, 142)
Jesús es
el camino, la verdad y la vida. Es como si Jesús dijera ¿por dónde quieres ir?
yo soy el camino ¿a dónde quieres ir? yo soy la verdad ¿dónde quieres
permanecer? yo soy la vida. El verbo de Dios que es camio, verdad y vida y está
junto al Padre se ha hecho camino asumiendo la naturaleza humana para que el
hombre camine hacia Dios (Nadie puede ir al Padre sino por mí)
Cristo, es
la verdad y la vida que existe junto al Padre, la Palabra de la que se
dijo La vida era la luz de los hombres; como él es la verdad y la
vida que existe junto al Padre, y nosotros no teníamos por dónde ir a la
verdad, el Hijo de Dios que es siempre la Verdad y la Vida en el Padre, al
asumir al hombre, se hizo camino. Camina por el hombre y llegas a Dios. Vas por
él y a él vas. No busques por dónde llegar a él fuera de él. Efectivamente, si
él no hubiese querido ser camino, estaríamos siempre extraviados. Así, pues, se
hizo camino por donde ir. No te digo: «Busca el camino». El camino mismo ha
venido hasta ti: levántate y camina. Camina con la conducta, no con los pies,
pues muchos caminan bien con los pies, pero mal con la conducta. De hecho, los
mismos que caminan bien a veces corren fuera del camino. Hallarás, sin duda,
hombres de una vida recta que no son cristianos. Corren bien, pero no por el
camino. Cuanto más corren, más se extravían, puesto que se alejan del camino.
Ahora bien, si esos hombres llevan al camino y se mantienen en él, ¡qué gran
seguridad, puesto que corren bien y no se extravían! Si, por el contrario, no
se mantienen en el camino, por muy bien que anden, ¡cuánto hay que
compadecerlos! En efecto, es preferible ir cojeando por el camino a caminar con
energía fuera de él. Sea esto suficiente a vuestra caridad. Volvamos al Señor y
caminemos por sus sendas.
2.
CATEQUESIS DEL CURA DE ARS:
Fuimos
creados para conocer, amar y servir a Dios. La gloriosa tarea del hombre es
orar y amar. Si oras y amas, encontrarás la felicidad plena. Una felicidad que
va más allá de lo que podríamos pensar. Dios es la fuente del amor, por lo que
debemos orar, porque de lo contrario no sabremos y no podremos amar. Él nos
envuelve con su claridad y su paz. Somos pobres criaturas, pero la oración nos
hace capaces de amar a Dios y a nuestros hermanos y hermanas. Es a través de la
oración donde Dios obra este milagro: "Dios
nos perdona siempre, pero nosotros somos lo que no dejamos que Dios nos
perdone. Somos nosotros los que no nos perdonarnos. Nosotros nos cansamos de
volver a Dios. Dios no se cansa nunca de volver a nosotros y perdonarnos. Sin
el Espíritu Santo, somos como una piedra de las que encontramos en el camino.
Toma en una mano una esponja empapada de agua y en la otra una piedra;
apriétalas igualmente. No saldrá nada de la piedra, y de la esponja verás salir
el agua en abundancia. La esponja es el alma llena del Espíritu Santo; y la
piedra es el corazón frío y duro donde el Espíritu Santo no vive. Soy como un
cepillo en manos de Dios… Si hubiese encontrado alguien más indigno y más
ignorante que yo, lo hubiera puesto en mi lugar, para dar a conocer la grandeza
de su misericordia para con los pecadores."
2. TU VIDA PROCEDE DEL AMOR
(DIOS PADRE)
I. ESQUEMA:
IDEAS FUNDAMENTALES
a. TU
IDENTIDAD ¿QUIÉN SOY?
El hombre
no es la profesión que tiene, el lugar dónde vives. No se trata de lo que estás
haciendo o dónde vives. Incluso este no es tu nombre propio. no se trata de tu
trabajo, tu profesión, tu familia o tu país. Te sorprenderías de escuchar de
Dios: Tu eres mi hijo amado en quien tengo todas mis delicias. Esa es tu
verdadera identidad. Eres Hijo de Dios. Este es tu verdadero nombre e
identidad, de dónde vienes.
Cuando un
niño está diciendo por primera vez papá, mamá esta llamando a Dios. Nosotros
nonos damos el ser ni la identidad. Solo desde el encuentro con el Tú
primordial, Dios, el hombre descubre su verdadera identidad. Tu no pediste
permiso para venir a este mundo, tu no elegiste ni el lugar ni la familia. Ni
incluso tus padres no te entretejieron con las peculiaridades que tienes. Todo
te fue dado y preparado por tu padre Dios
b. FUISTE
CREADO POR DIOS
Tú no eres
el origen. La vida es un don, un regalo que recibiste de alguien. No eres un
error, un problema. Eres precioso y único a los ojos de Dios, tu Creador. Hizo
que todo fuera bueno. Él no te creó para estar vacío, insatisfecho, infeliz. Él
te creó por su amor para que fueras feliz. Por favor, no reniegues a tu ser, no
pongas límites a su amor.
Eres más
que tu carrera, tus pasatiempos, tus sueños, tu familia. Eres alguien precioso
y muy amado. Tú eres su precioso hijo en quien se deleita. Todo lo que Dios
crea, lo hace con un propósito. El propósito de tu vida es mucho más grande que
tus sueños o expectativas, es eterno. Dios ha diseñado tu vida para la
eternidad. Si quieres saber por qué fuiste colocado en este planeta, debes
comenzar con tu origen y tu Creador.
c. DIOS ES
TU CREADOR Y PADRE
No eres un
accidente. Muchos niños no son planificados por sus padres. Tu nacimiento no
fue un error. Tal vez tus padres no te planearon. Por supuesto, no podían
decidir el color de tu cabello, tu inteligencia, tu sexo. Pero Dios sí, Dios lo
hizo porque te quiso como eres. Dios diseñó cada detalle de ti. Con amor eterno
te he amado y te he reservado mi gracia para tí (Jr 31, 3). Considerad la
roca de la que fuisteis cortados, la cantera de la que fuisteis cortados
(Is 51, 1). Tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, tú nuestro alfarero
(Is 64, 7). No debes llamar padre a nadie en la tierra, ya que solo tienes
un Padre (Mt 23, 9)
d. ERES SU
HIJO PRECIOSO MUY AMADO
Mucho
antes de que fueras concebido por tus padres, fuiste concebido en la mente de
Dios. Existes, estás vivo, porque Dios quiso crearte. Existes porque Dios te
amó desde toda la eternidad. Dios estaba pensando en ti, incluso antes de poner
los cimientos del mundo. Dios te creó y te sostiene y nos ama con amor
incondicional. Para él somos únicos, somos preciosos a sus ojos. Fuiste
llevado en mis brazos, como un padre lleva a su hijo a lo largo del camino que
recorriste en el camino (Dt 1, 31). Si los padres en la tierra dan cosas
buenas a sus hijos, cuánto más vuestro Padre que está en los cielos os dará
cosas buenas (Mth
7, 7-11).
e. TAL VEZ
TENGAS EXPERIENCIA EN EL RECHAZO INCLUSO DE TUS PADRES
Nuestros
padres no siempre son un reflejo del amor de Dios. Incluso la mejor experiencia
de padres bondadosos es un pálido reflejo del amor del Padre. Tal vez tenemos
experiencias que nos persiguen y nos lastiman, rechazo, falta de cuidado y de
cariño, falta de atención, falta de protección, falta de aceptación. Estas
experiencias han herido nuestra dignidad. Estas experiencias pueden provocar en
nosotros sentimientos negativos de soledad, falta de amor, abandono y rechazo
por nuestros propios padres. Dios quiere sanarnos para abrazarnos prometiendo
que nunca nos abandone, ¿Olvida una mujer al bebé en el pecho o deja de
apreciar al hijo de su vientre? Sin embargo, incluso si esto se olvida, nunca
te olvidaré. (Is 49, 15)
f. DIOS TE
ANHELA TE DESA TE BUSCA
Hoy es un
día maravilloso para conocer nuestra identidad más profunda, para ver cuánto
Dios te ama y te valora, y para poner el amor de Dios como el fundamento sólido
de tu vida. Vuestro Padre os anhela, os busca con cuerdas de amor desde la
eternidad. Nuestro Padre espera que nos acerquemos a Él sin miedo, llenos de
confianza, tal como somos. ¿Cómo puedo abandonarte, cómo puedo separarme de
ti? Mi corazón retrocede ante ello, todo mi ser tiembla al pensarlo, soy yo
quien te enseña a caminar, yo también te cuido con afecto y amor, soy como
alguien que levanta a su hijo contra su mejilla, me incliné hacia ti y te
alimenté. (Os 11, 4-9)
g. HOY ES
UN DIA PRECIOSO PARA DIRIGIRTE A EL COMO PADRE, PARA EL MARAVILLOSO ENCUENTRO
A veces no
nos damos cuenta de que cada vez que leemos la Palabra de Dios, es Dios quien
nos habla. Cada palabra de Dios que leemos es una carta amorosa de Dios para
nosotros. Hoy tenemos la posibilidad de dejar que Dios hable a nuestros
corazones. Conoceremos las palabras que salen de su corazón. Si hoy pudieras
reflexionar sobre su inmenso amor por ti. Nos invita a dialogar con él y a
conocer su corazón.
UNA DINÁMICA: Recibamos atentamente su amorosa carta (La Palabra de Dios es una carta de amor):
Referencias bíblicas:
Te llamo por tu nombre y te elijo antes de la
fundación del mundo (Is 41, 1)
Te llamo por tu nombre, eres mío. (Is 43, 3)
Te amo y eres precioso para mí, eres mi precioso hijo
(Is 43, 4)
Eres amado desde toda la eternidad. Te he cuidado desde
el principio. Estuviste bajo mi cuidado incluso antes de nacer, y te lo
prometo. Mi gracia y mi amor estarán siempre contigo (Is 41, 10)
Te amo siempre. No tengas miedo, Yo estoy contigo,
incluso si cruzas aguas profundas o disparas los flanes no te quemarán. (Is
41, 10)
Te amaré siempre. No tengas miedo. Incluso si caes y
cometes una gran falta, descenderé a las profundidades del infierno cuando
estés en la oscuridad. Extenderé mi mano para ayudarte, para sostenerte y te
fortaleceré (Sal 139, 8)
Te amaré para siempre. Las montañas y las colinas
pueden desmoronarse, pero mi amor por ti nunca terminará. (Is 43, 2)
CARTA DE TU PADRE DIOS:
Mi querido
y precioso hijo. No sabes cuánto deseo, puedes conocer el inmenso amor que te
amo y cuánto deseo que tu vida esté arraigada y pisada en mi amor sólido y
fiel.
En primer
lugar, quiero darte gracias por la preciosa vida que has recibido de mí.
Realmente sé el costo y cuánto has trabajado para ello. Realmente aprecio tu vida
y te quiero realmente como eres.
Quiero que
sepas que esta vocación no es solo su elección. Te he llamado a esta preciosa
vocación para transmitir mi Amor y mi Vida a todos.
Te llamo
por tu nombre y te elijo incluso antes de la fundación del mundo. No eres un
ser más entre los demás seres de esta tierra. Para mí eres único y te quiero
como eres. Quiero decirte que eres precioso a mis ojos y lo importante que es
tu vida para mí.
Conozco
todos tus esfuerzos y lo difícil que es como cristiano y seguidor mío remar
contra la corriente. Ser fiel a tu vocación de maestro requiere muchos
sacrificios, negar tu propio interés y tratar de poner lo mejor en mí. Todos
tus pequeños sacrificios me son familiares.
Confía en
mí, siempre estaré contigo, he escrito tu nombre en la palma de mis manos y tus
caminos están siempre delante de mí.
Tal vez
muchas veces, te sientes preocupado, cansado y molesto después de tantas
pruebas y dificultades por las que has pasad. Es posible que sientas muchas
preocupaciones. No tengáis miedo, estoy contigo para ayudarte, para guiarte en
todos tus pasos.
Recuerda
siempre mis palabras, si cruzas por las aguas profundas, las olas no te
tragarán. Extenderé mi mano para sostenerte. También sé de tus lágrimas, muchas
veces te sientes solo anhelando que alguien te consuele.
Por favor,
no dudes en venir a mí para encontrar mi hombro donde encontrarás descanso. Te
prometo que aunque camines a través del fuego, no te quemarás ni dejaré que las
llamas te consuman.
Te lo
ruego, por favor, no te sientas solo y vuelve una y otra vez a mí. Te lo
suplico, te lo imploro, no intentes luchar solo poniendo la seguridad en tu
propia fuerza, habilidades o capacidades. No será suficiente, te prometo mi
gracia y mi amor, esto será suficiente para ti. Por favor, no dudes en volver
una y otra vez a mí. Estaré contigo para siempre.
Incluso si
caes y cometes una gran falta, cargado con la pesada carga de tu ofensa, no te
avergüences y vuelvas a mí. Te prometo mi amor misericordioso y verás el
amanecer brillando después de la noche. Aunque tus pecados sean grandes como
montañas yo los reduciré al polvo y a la nada, la losa que pesa sobre ti será
quitada y tu alma brillará como la nieve. Un corazón humilde y contrito no lo
despreciaré. Ven a mí y encontrarás descanso, te quitaré las lágrimas de los
ojos y serás consolado como niño en los brazos de su madre. Yo te levantaré de
lo profundo del abismo y te coronaré con mi misericordia.
Te he
elegido y confío en ti para vivir tu vocación y misión como cristiano e hijo de
Dios. Hay tanta gente que no me conoce y está perdida. Tu vida puede dejar una
marca y cambiar la vida de muchos. Tú puedes mostrarles el camino, tu puedes ser
testigo de mi amor por ellos. Te prometo mi amor fiel. Te amo y eres precioso
para mí.
Tu Padre Dios, tu amante y amigo para siempre.
AHORA
ESCRIBE TU PROPIA CARTA CON TUS PROPIAS PALABRAS A TU PADRE DIOS
II. HISTORIAS
ÚTILES
1. EL AMOR
VERDADERO NUNCA SE CANSA DE ESPERAR. (Cecilia)
LECTURA: Con amor
eterno te he amado y te he reservado gracia para tí (Is 43)
CANCIÓN: Una rama de violetas (Cecilia)
Ella era feliz en su matrimonio
Y se quejó de que nunca fue tierno durante más de tres años
Recibe cartas de una extraña carta llena de poesía que le han devuelto la alegría
Quién escribió versos, dime quién fue.
Que le enviaba flores en primavera
Que cada nueve de noviembre como siempre sin tarjeta
Cómo será tan estimado
Sería un hombre más fiel con canas
Sonrisa abierta y ternura en sus manos
No sabe quién sufre en silencio
¿Quién puede ser su amor secreto?
Y vidas así día a día
Con la ilusión de ser amado
Quien escribió versos me dijo que era
Que le enviaba flores en primavera
Que cada nueve de noviembre como siempre sin tarjeta
Cansado del trabajo, la mira de reojo
No dice nada porque lo sabe todo
Él sabe que es feliz, así que de todos modos
Porque él es quien le escribe versos
Él, su amante, su amor secreto y ella que no sabe nada
Mira a su marido y luego cállate
Quién escribió versos, dime quién fue.
Que le enviaba flores en primavera
Que cada nueve de noviembre como siempre sin tarjeta
ENSEÑANZA:
Dios es ese amante secreto que ha estado detrás nuestra durante toda la vida. Cada dia prodiga multitud de detalles de amor que tantas veces nos pasan desapercibidos. Espera el día que abramos nuestros ojos para ver al que tantas veces queda invisible y le abramos de par en par nuestro corazón. Descubre tu loco amante, tu amor secreto, te amó, te ama y ha reservado gracia para tí.
2. UN AMOR DETALLISTA
HISTORIA: Había una
señora que estaba muy grave en la unidad de cuidados intensivos. Esta señora
quedó semiinconsciente, en coma. Su esposo no dejaba de visitarla todos los
días y cada día le traía una ramita de flores diferente.
Alguien
del personal de salud que la atendió le preguntó por qué lo estaba haciendo ya
que no podía abrir los ojos ni reconocerlo. Insistió en que continuaría
cortejándola como el primer día y sé que el día que se despierte verá todo el
amor que tengo por ella.
ENSEÑANZA:
a
veces el amor no se reconoce ni se corresponde, pero eso no significa que
tengamos que dejar de amar. El verdadero amor se muestra en lo oculto a través
de pequeños detalles que hacen que la persona se sienta feliz, se sienta amada.
El verdadero amor no desespera, no se cansa de esperar.
HENRY J. M. NOWEN: Tu eres mi Hijo amado
Hay una voz que habla en lo profundo de nuestro interior que nos
dice: “Tu eres mi hijo amado en quien me complazco”. No dejes que la parte
sombría de tu ser diga eres un ser despreciable.
Hay una voz interior qué te dice como en un murmullo: tú eres mi
amado, en ti me complazco. Quizás no es fácil escucharla en un mundo lleno de
voces que gritan: no eres atractivo todo lo contrario eres un ser repulsivo no
vales para nada eres un ser despreciable. La cara sombría de mi ser me dice no
soy bueno, merezco que me den de lado, que me olviden, que me rechacen y me
abandone. Sin embargo eres un ser amado. Esta es la verdad más profunda de
nuestra existencia. Esta voz de aprecio que me llama mi amado me llega por
infinitos caminos: mis padres, amigos, maestros, estudiantes y personas que se
han cruzado en mi camino. Todas estaban en la misma onda de voz en tonos
diferentes. Ojalá pudiéramos escuchar esta voz interior que se dirige a
nosotros con voz suave: desde el principio te he llamado por tu nombre, eres
mío y yo soy tuyo, eres mi amado te he formado en las entrañas de la tierra y
entretejido en el vientre de tu madre, te he llevado en las palmas de mis manos
y amparado en la sombra de mi abrazo, te mirado con infinita ternura y cuidado
más íntimamente que una madre lo hace con su hijo, he contado todos tus
cabellos de tu cabeza y te he guiado en todos tus pasos. A donde quiera que
vayas yo estoy contigo. Yo vigilo simple tu descanso. Nunca te ocultaré mi
rostro yo soy tu Padre y tú mi hijo para siempre.
III. CATEQUESIS BÍBLICA :
PARABOLA DEL PADRE
MISERICORDIOSO: (Lc
15, 11-24)
A través
de esta Parábola podemos entrar a Conocer Quién es Dios y quienes somos
nosotros para él
- ¿Quién es Dios? (vs.
11-12)
La casa
del Padre: al principio vivían los hijos en casa sin miedos compartiendo
todo con el Padre y entre ellos (estado de gracia original). Al principio, el
hijo estaba en casa (viviendo en su inocencia original). En la casa del Padre
había sobreabundancia de riquezas (plenitud). Pero el mayor regalo no eran las
riquezas ni las posesiones materiales, sino la riqueza de su amistad y el
tesoro de su infinito amor. El hijo decide marcharse de casa y le pide al Padre
la herencia. El hijo menor realmente no aprecia lo que realmente era. Solo le
interesaba lo que su Padre podía darle y estaba preocupado por su herencia.
Exige a su Padre que divida sus bienes. Padre, dame mi parte de la propiedad
ahora. El Padre, incluso él no quería, finalmente aceptó respetar su libertad.
Y el hijo pequeño se fue de casa con el dinero.
- ¿Quién soy? (vs. 13-19)
Después de
mucho tiempo de disipación en una vida temeraria, perdió todo, tenía hambre y
comiendo la comida de los cerdos, recobró el sentido y comenzó a preguntarse
¿Quién soy?, ¿Qué hago con mi vida? Había perdido su identidad, su dignidad...
así que se levantó y emprendió el regreso a su Padre.
- El
maravilloso encuentro (vs. 20-21)
Cuando aún
estaba lejos de casa, su Padre lo vio, su corazón se llenó de compasión y
corrió, abrazó a su hijo y lo besó. El hijo se avergonzó al reconocer su falta,
pero el Padre llamó a sus siervos y les dijo: traigan la mejor túnica, pónganle
un anillo en el dedo, pónganle sandalias en los pies y preparemos un banquete
porque este hijo mío se perdió y ha sido fundado.
- Nuestra
misión: Trayendo de vuelta a todos sus hijos
(vs. 22-24)
Considere cómo el Padre restaura su dignidad:
-
La túnica blanca (sacerdote)
-
El anillo (Rey)
-
Las sandalias (profeta)
¿Cómo podemos retribuir el amor del Padre? Él fue misericordioso conmigo, seré misericordioso con los demás. Llevaré las buenas nuevas de su misericordia a los que están perdidos y a los pecadores de regreso a la casa del Padre. Prepararemos la celebración de su misericordia haciendo feliz a nuestro Padre celestial.
OBJETIVO: Aprender
a orar dirigiéndonos a nuestro Padre Dios
Al comienzo de la vida espiritual se intenta sobre todo amar a
Dios, al término te das cuenta que basta dejarse amar por él.
Esta verdad busca romper con el miedo, la desconfianza, el apego a
lo propio y abrirse a la oración con Dios en la vida. Aprender a
dirigirnos a nuestro Padre Dios con fe y confianza. Que poco a poco nos vaya llevando a la unión
con Dios a través de la entrega total.
- Abandono y entrega total:
La oración comienza con la toma de conciencia de que todo lo que se posee proviene de Dios y, por lo tanto, se le devuelve a Él.
- Libertad, memoria, entendimiento y
voluntad:
Se
entregan todos los aspectos del ser humano: su capacidad de elegir, recordar,
comprender y querer.
- Ofrenda de todos los bienes materiales y
espirituales:
Se entrega
todo lo que se posee, tanto bienes materiales como dones y gracias recibidas.
- Disposición de hacer la voluntad de Dios:
Se expresa
la disposición a que Dios disponga de todo según su voluntad.
- Amor y gracia:
Se pide como único deseo el amor y la gracia de Dios, considerándolo suficiente.
IV. IMPLICACIONES
EN LA VIDA
·
Oración Vivir como hijos
·
Fraternidad Vivir como hermanos
·
Testimonio Vivencia de
los consejos evangélicos
· Misión Volver a los que vagan perdidos
Esta verdad de Dios Padre es fundamento de la fraternidad y de nuestro dinamismo misionero. Dios Padre nos invita como hijos a vivir su Reino de paz, justicia y amor. Buscad el Reino y todo lo demás se os será dado (Mt 6, 33)
Dios es Padre y somos hijos en el Hijo. Este es mi hijo, mi predilecto, escuchadle. Se trata de poner las bases y fundamentos de la moral del seguimiento desde la oración, la escucha, la obediencia a su palabra. Seréis felices si lo poneis en práctica.
Somos invitados a vivir confiados y agradecidos. Todo es don de Dios. Somos invitados a no vivirnos agobiados sino confiar en su amor providente. Dios es el dueño de nuestra vida y de nuestra historia personal y comunitaria
Somos invitados a vivir en la confianza de un Dios que todo lo puede. Beber de
la fuente del amor providente nos hace abrir nuevos caminos para la misión.
V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS
1. SANTA TERESA DE LISEAUX modelo y ejemplo de la infancia espiritual (Historia de un alma)
La espiritualidad de Sta Teresita conocida como el pequeño camino o infancia espiritual es el camino del abandono absoluto en Dios, vivir como un niño en los brazos de su Padre. este caminito empieza por reconocer ante él nuestra propia pequeñez. Lo que le agrada a Dios es nuestra pobre vida. no se trata de subir escalones sino de permanecer pequeños para ser elevados como en un ascensor por su infinita misericordia.
Su humildad le llevo a comprender el núcleo del evangelio: "Haceos como niños. Dejad que los niños se acerquen a mí. De los que son como niños es el Reino de los cielos" (Mt 19, 14), ese abandono confiado constituiría la forma de vivir su vocación y misión. La infancia espiritual no es otra cosa que vivir sabiendo que nuestro Padre que sabe lo que necesitamos para nuestra santificación nos cuida y nos dará en cada momento lo necesario (Mt 6, 33 )
Aunque nunca saliera del convento y muriese tan joven comprendió que podía ser misionera desde su pequeñez y pobreza a través de las cosas pequeñas ofreciéndose al corazón misericordioso de Jesús. Quiero buscar la manera de ir al cielo por un caminito recto, corto y seguro, enteramente nuevo. El ascensor que me ha de subir al cielo son vuestros brazos, oh Jesús. Nos abrió un caminito accesible para todos desde la sencillez y la humildad.
2. SANTA TERESA Y SAN JUAN DE LA CRUZ
El amor de
Dios tiene la primacía y la iniciativa
La certeza
de ser amado incondicionalmente destierra el temor.
Quien se
sabe amado no obra motivado por el temor sino por la gratuidad del amor
Que
Buen obra hace el amor que todo lo hace de un sabor y el alma transforma en sí.
(San Juan
de la Cruz).
No me
mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me
mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muéveme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en
fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me
tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
(Poesía de Sta Teresa de Jesús)
3. ORACION DE SAN IGNACIO: Oración: Toma Señor mi libertad
"Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi
entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a
ti, Señor, lo torno. Todo es tuyo: dispón de todo según tu voluntad. Dame, tu
amor y tu gracia, que esto me basta."
3. TU VIDA ES AMOR
(VIDA ETERNA)
I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES
a.
EL GRAN REGALO DE DIOS, SU VIDA ETERNA
Tenemos
fuertes deseos de vivir para siempre. Pero vivir no es una cuestión de
sobrevivir, es una cuestión de vivir plenamente. La vida es más que una cosa
física o material. La vida también es espiritual y eterna. Fuimos creados con
esta semilla de eternidad. He venido para que puedas vivir y vivir en
plenitud, esta es la única razón por la que Jesús vino y vivió entre
nosotros. Sin conocer a Jesús, no tenemos vida porque la vida eterna es conocer
a Jesús. Jesús es el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 6). Jesús es la
verdadera vida, el verdadero dador de vida. Debemos descubrir el tesoro más
grande porque a veces está escondido y enterrado en nosotros (Mt 13, 44).
b.
EL CENTRO DE NUESTRA FE
Esta vida eterna es el centro de nuestra fe. Sin esta vida
no hay razón para la Encarnación del Hijo de Dios, no hay razón para ser
bautizado, para ir a la Iglesia, para recibir los sacramentos. Si no creemos
en esta vida eterna, no tenemos nada que predicar ni nada que creer. Nuestra fe
es un engaño, y todavía estás perdido en la oscuridad (1 Co 15, 14-17) Esta
verdad solo la comprendemos a la luz de la resurrección. Por su muerte y su
resurrección Jesucristo nos abierto las puertas del cielo. La muerte para el
cristiano no tiene la última palabra. Fuimos destinados a la vida no a la
muerte. Por el bautismo los creyentes participan ya realmente de la vida nueva
de Cristo resucitado (Fil 3, 20) pero esta vida permanece escondida con Cristo
en Dios (Col 3, 3). Del mismo modo que Cristo resucitó también nosotros
resucitaremos si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús habita en nosotros
aquel que resucitó a Jesús dará vida a nuestros cuerpos mortales por su
Espíritu que habita en nosotros (Col 6, 14).
c. LA VIDA ETERNA ES PARTICIPACION DE LA VIDA DE DIOS
Este misterio de comunión con Dios y con todos los que están
con Cristo sobrepasa toda comprensión: Lo que hoy ni el ojo vio, ni el oído
oyo, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios ha preparado para los que le
aman (1 Co 2,9) Por el bautismo hemos sido hechos partícipes de esta vida
divina. A través de la oración y la eucaristía vamos alimentando esta vida
inmortal El que come de este pan vivirá para siempre
d. LA VIDA ETERNA ES VIVIR JUNTO A DIOS
Podemos en esta vida iniciar esta vida eterna viendo con
Cristo en Dios. Por su encarnación, muerte y resurrección Cristo nos libró de
la muerte y del pecado para vivir esta vida nueva en el Espíritu. Cristo vive
ahora en nosotros y ha derramado su amor su Espíritu en nuestros corazones
quien nos hace capaces de amar, de obrar rectamente y de practicar el bien. El
que cree en Cristo tiene la vida nueva en el Espíritu. La vida nueva madura y
se desarrolla en el amor.
e. LA INICIAMOS AHORA Y LA VIVIREMOS EN PLENITUD EN LA
ETERNIDAD
La vida eterna querida por Dios desde la creación la
viviremos en su plenitud al final de los tiempos solo llegará a su perfección
en la gloria del cielo cuando llegue el tiempo de la restauración universal y
cuándo con la humanidad entera alcancemos la meta en Cristo. La espera de una
tierra nueva y unos cielos nuevos no debe debilitar sino más bien avivar la
preocupación de cultivar ya en esta tierra hoy el germen de lo que hoy
viviremos en el cielo. La creación entera gime y espera con impaciencia la revelación
gloriosa de los hijos de Dios y lo vive en la esperanza de ser liberada de la
servidumbre de la corrupción (Rm 8, 19; LG 48)
c.
ESTA VIDA ETERNA ES SU AMOR
La
verdadera identidad de tu vida es el amor que viene de Dios, el amor que hemos
recibido de él. La verdadera vocación del ser humano es una sola, la divina,
esta vida-amor eterno que hemos recibido de Dios. Dios es amor y nosotros
también somos amor porque hemos sido amados primero. Esta vida eterna es el
amor total de Jesús derramado sobre nosotros. Este es el amor que da razón para
vivir o morir. Estamos llamados a participar en esta entrega total a través de
nuestras propias vidas. Dios quiere nuestra máxima realización en el amor.
Desarrollar este amor es nuestra perfección y santificación.
d.
SIN ESTE AMOR, LA VIDA NO TIENE SENTIDO
Si
no tengo amor, no soy nada. Puedo hablar todas las lenguas, todo el
conocimiento y la sabiduría para conocer todas las ciencias, puedo tener toda
la fe necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada (1 Co
13, 1-3). No importa cuántos títulos, muchas riquezas tengas, pero si no tienes
amor, entonces no eres nada, no me hace ningún bien. Estamos hablando de un
amor diferente que es divino y no meramente humano. Un amor divino que no es
egoísta ni egocéntrico, sino que se entrega totalmente. El amor es paciente y
amable; no es egoísta, celoso u orgulloso; el amor es gratuito, no busca
recompensa; El amor es auténtico no es feliz con el mal, sino feliz con la
verdad; El amor es eterno nunca se rinde ni se agota. (1 Co 13, 4-8)
e.
INVIERTE TODO TU SER EN ESTA VIDA ETERNA
¿Ganarás
algo si ganas el mundo entero pero pierdes tu alma? (Lc 9, 25) Necesitamos
hacer una opción radical para vivir esta vida. (Mt 6, 19-20). Te doy a
elegir entre el camino que lleva a la vida y el camino que te lleva a la muerte
(Jr 21, 8). Hoy les doy a elegir entre el bien y el mal, entre la vida y la
muerte. Si obedeces los mandamientos del Señor tu Dios que yo te doy hoy, si lo
amas, lo obedeces y guardas todas sus palabras y enseñanzas, entonces vivirás,
el Señor tu Dios te bendecirá. Pero si desobedeces y te niegas a escuchar y te
dejas llevar a adorar a otros dioses (ídolos), serás destruido. Elige la vida,
ama a tu Dios, obedécelo y sé fiel a él y entonces tú y tu descendencia vivirán.
(Deut 30, 15-20)
f.
¿QUÉ DEBO HACER PARA TENER VIDA ETERNA? (Lc 10,25)
La
vida eterna no es esperar al cielo para vivirla. La vida eterna se puede vivir
aquí y ahora (Gál 5,22). Ama y vivirás (Lc 10, 25-28). Si permanecéis en mí y
mis palabras permanecen en vosotros, entonces viviréis. (Jn 15, 7). Entonces te
convertirás en una semilla de vida eterna, un dador de vida para este mundo.
(Jn 4, 14). A medida que hagamos la opción de vivirlo disfrutaremos de los
frutos (corazón agradecido, paz, alegría, perdón). Pero esta vida requiere ser
desarrollada. Esta vida supone un proceso constante de crecimiento y
desarrollo. ¿A quién iremos sino a aquel que tiene palabras de vida eterna? (Jn
6, 68) Debemos nutrirnos a través de la oración. Necesitamos escucharlo,
recibir sus palabras y enseñanzas y ponerlas en práctica. A través de una
escucha constante y viviendo sus palabras, crecemos cada vez más en vivir este
amor que es eterno y sin fin.
g.
¿QUÉ DEBO HACER PARA DAR Y OFRECER ESTA VIDA ETERNA A LOS DEMÁS?
La
vida eterna viene de la fe, de creer en Jesús. Cómo van a tener fe y creer en
Jesús si no lo anunciamos. Esta es la razón para convertirse en misionero. Dios
amó tanto al mundo que nos envió a Jesús (Jn 3, 16) y ahora nos envía para
que puedan creer y tener esta vida eterna. No podemos dejar de anunciarlo, es
una cuestión de vida o muerte. ¿Cómo van a creer si el mensaje de la Palabra
de Dios no es proclamado, si los mensajeros no son enviados? Qué maravillosa es
la venida de los mensajeros que traen la buena nueva (Rom 10, 14-15). El
Señor me mostró un valle donde el suelo estaba cubierto de huesos secos y me
dijo: Hombre mortal, ¿pueden estos huesos volver a la vida? Él dijo: profetiza,
anuncia mi Palabra. Por eso, anuncio la palabra del Señor y el aliento de vida
entró en los huesos secos y volvieron a la vida (Ez 37, 1-10). Se acerca
la hora en que los muertos saldrán de sus tumbas al sonido de la voz del Hijo
de Dios (Jn 5, 21; 24; 28)
1.
IKIGAI, (El significado de la vida)
LECTURA:
"El que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su
vida por mí, la encontrará y la guardará para la vida eterna" (Jn 12,
24-25).
HISTORIA:
Ikigai es una palabra japonesa utilizada por los habitantes de Okinawa. Puede
definirse como la razón de vivir, la razón de ser, o el sentido de la vida. Lo
que hace que la vida valga la pena.
Muchos
dicen que Okinawa es uno de los lugares donde viven las personas más ancianas
del planeta. Cuando se les pregunta por qué, responden que han descubierto su Ikigai.
El
término se usa cuando quieren referirse a lo que hace que la vida valga la pena
vivirla y vivirla con pasión. Es lo que nos hace querer despertarnos cada
mañana, la razón para vivir. Encontrar y mantener vivo a Ikigai podría
ser la clave de la longevidad.
El
Ikigai suele ir acompañado de una serie de hábitos que le permiten
disfrutar más y mejor de la vida, alguien que conoce su Ikigai está más
preparado para afrontar y superar las dificultades de la vida y aprende a
descubrir lo verdaderamente importante, lo que ama y le hace feliz.
¿Cuál
es tu Ikigai?, ¿Cuál es tu razón de vivir?
HISTORIA:
En un pequeño pueblo japonés una mujer se estaba muriendo. De repente tuvo la
sensación de ser llamada al cielo y estar ante la voz de sus antepasados.
¿Quién
eres?, dijo una voz. Soy la esposa del alcalde, respondió. No te pregunto
de quién eres esposa, sino ¿quién eres? Soy madre de cuatro hijos,
respondió. No te pedí que me dijeras cuántos hijos tienes, pero ¿quién eres?
No
parecía tener una respuesta satisfactoria a la pregunta, hasta que la mujer
dijo: Soy la que se despierta todas las mañanas para cuidar de mi familia y
alimentar a las mentes jóvenes y a los niños de mi escuela.
Entonces
esa respuesta satisfizo a los antepasados que la enviaron nuevamente a la
tierra. A la mañana siguiente se despertó sintiendo que había descubierto su Ikigai,
el significado de su vida.
ENSEÑANZA:
La vida va más allá de la comida o la ropa. Nuestra vida va más allá de
nuestras habilidades o nuestros trabajos. El propósito y propósito de nuestra
vida va más allá, entra en el diseño y plan de Dios quien hizo que todas las
cosas tuvieran para ti desde la eternidad. Dios, cuando creó todo, creó todo
con un propósito y una razón. Descubrir Su amor, ese debería ser el fundamento
sólido de tu vida.
2.
LA EXPERIENCIA DE TATIANA GORICHEVA
Pequeña
biografía: Tatiana nació en Leningrado en 1947. Estudió filosofía y
radiotecnia. Se educó en el ateísmo soviético. Profesora de filosofía cuenta su
tormentoso proceso interior y su conversión al cristianismo acontecida en los
26 años.
Buscaba
a Dios lo buscaba de muchas maneras. Un día cansada y desilusionada realizaba
mis ejercicios de yoga repitiendo los mantras que me ofrecían. Se me ofreció
una oración. Hasta ese instante yo no conocía realmente oración alguna. Pero el
libro de yoga proponía como ejercicio una oración cristiana: “El padre
nuestro”, la oración que el Señor había pronunciado personalmente. Empecé a
repetirla mentalmente como un mantra de un modo inexpresivo y automático. La
dije unas seis veces, entonces de repente me sentí trasformada por completo.
Comprendí, no en mi inteligencia ridícula, sino con todo mi ser que él existe. El,
el Dios vivo y personal, que me ama a mí y a todas las criaturas, que ha creado
el mundo, que se hizo hombre por amor, el Dios crucificado y resucitado. En
aquel instante comprendí y capté el misterio del cristianismo, la vida nueva
y verdadera.
En
aquel momento todo cambió en mí. El hombre viejo había muerto. No sólo dejé mis
valoraciones e ideales anteriores sino también las viejas costumbres. Finalmente,
también mi corazón se abrió. Empecé a querer a las personas. Pude comprender
sus padecimientos así como su elevada dignidad en semejanza divina. Inmediatamente
después de mi conversión todas las gentes se me presentaron sin más como
admirables habitantes del cielo y estaba impaciente por hacer el bien y servir
a Dios y a los hombres
III. CATEQUESIS
BÍBLICA
LA MUJER SAMARITANA (Jn 4, 4-42)
Era una persona que buscaba el amor. Tenía
cinco maridos y el que tenía ahora no era su marido. Estaba completamente vacía
e insatisfecha.
Jesús se acerca a ella: Dame de beber.
La mujer estaba llena de objeciones, pero Jesús insiste. Si supieras quién es
el que te pide una bebida. Tú mismo le habrías pedido y él te habría dado agua
viva.
Jesús es el agua viva. Es el amor
de Jesús quien puede cumplir nuestros deseos y aspiraciones. Jesús la acepta
tal como era y le ofrece el don de su amor incondicional. El que beba de este
pozo volverá a tener sed; pero el que beba del pozo de mi corazón no volverá a
tener sed nunca más; al contrario, el agua que yo le daré se convertirá en él
en un manantial de agua que brotará para vida eterna.
Corrió hacia sus vecinos y dijo: Realmente
he encontrado el amor que estaba buscando. Él sabía todo sobre mí. Ella me
amaba y sabía que él era el que estábamos buscando.
1. Preparación: (vs.
4-15)
Dame de beber
(v.10). El regalo de lo eterno es el regalo que Dios quiere darnos. Si tan solo
supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo, le pedirías y él te
daría agua que vive la vida. Los que beben del agua que yo les daré,
llegarán a ser en ellos con agua vivificante que brota para vida eterna (vs.
13-14)
Este regalo está totalmente correlacionado con nuestra sed. Pero al
principio la samaritana está confundida acerca de lo que está buscando y está
buscando en todos los lugares de Jesús es. No es consciente de su verdadera
sed. Jesús se presenta y se revela como un extraño, incluso siendo un enemigo.
Jesús está descendiendo, presentándose como un mendigo necesitado, Dios tan
humilde... Jesús toma el nivel más bajo.
2. Manifestación (vs.3b-4)
Salió de Judea y
regresó a Galilea; en su camino tuvo que pasar por Samaria. dea con la capital
de Jerusalén (el Centro Judío), es la Patria (como el hijo pródigo en casa con
el Padre); Samaria (nuestros corazones) es la tierra fuera del corazón del Padre,
llena de oscuridad, violencia, hambre, sed. Un lugar al que nadie quiere ir. El
hijo perdido fuera de la Patria. Los judíos nunca cruzaron por Samaria. Cuando
viajaron a Galilea, rodearon la ría al otro lado del Jordán. Pero Jesús entra
en esta tierra, como entra en nuestro Jesús viene al mundo y toma la cruz para
sufrir y morir por los perdidos. Galilea es la puerta abierta a los gentiles:
al mundo entero.
Jesús dejó el cielo
(la patria) y se introduce en nuestras vidas, nuestra Soporta nuestra
terquedad, nuestros rechazos, nuestra ceguera, con tanta paciencia, o Así como
soporta los juicios, la ceguera, el pecado de la mujer samaritana. Este es el
misterio de la encarnación y de la Eucaristía. Se presenta tan poco, tan
humildemente, pero somos tan indiferentes. Dios amó tanto al mundo que dio a su
único hijo. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino que a través
de él, el mundo podría salvarse. (Jn 3:16-17)
¿Y quién era esta
mujer? Una mujer adúltera. Y ella, la pecadora, estaba juzgando a Jesús, pero
él no la estaba juzgando a ella. A pesar de que sabía todo sobre ella, no
estaba señalando con el dedo y condenándola. En cambio, tomó su juicio con
humildad. Vino por los pecadores, los que estaban perdidos.
3. Revelación: (vs.
16-26)
Yo soy el (vs. 26) Él mismo es la vida eterna. Tú que buscabas el
amor. Soy el amor que estás buscando.
La mujer samaritana fue sanada, se salvó cuando aceptó su amor. En el
diálogo con Jesús se le reveló que él era el amor que buscaba. Ve y llama a tu
esposo (v. 16) en el momento en que ella reconoció su verdad, Jesús se le
reveló y ella se reconcilió. Jesús la reclamó: Yo soy tu verdadero esposo, en
verdad no tienes marido porque yo soy, tú eres mía. No tendrás amor verdadero
hasta que no seas tu corazón y me confíes por completo.
Ella recibió el verdadero amor al entrar en esta relación amorosa.
Jesús la introduce en una relación íntima. Ha llegado la hora de revelarse.
Llegará la hora en su Pasión en que ofrezca su vida en total entrega. Se
convirtió en un pozo de agua viva de vida.
4. Proyección: (vs.
27-38; 39-42)
La mujer dejó su jarra y regresó a la aldea y le dijo a la gente de allí. Ven y verás. He encontrado el que esperábamos. Me dijo todo lo que he hecho (vs. 4,39). Los samaritanos se acercaron a él y le rogaron que se quedara con ellos. Jesús se quedó con ellos y fue reconocido como el Mesías, el Salvador del mundo (vs. 42).
PALABRA CLAVE: PLENITUD, VIDA ETERNA, INMORTALIDAD
1.
Manifestación
El don de Dios. Jesús
vino a darnos vida. Tener este amor de toda la vida es esencial. Si no tengo
este amor de vida, soy la muerte.
2. Revelación
Yo soy. Jesús es el
Nuevo Moisés, el Nuevo profeta, El Revelador. Jesús es la vida eterna. Su mismo
amor de vida en su precioso Hijo. La razón: darnos vida a través del don de su
vida.
3.
Proyección
Le pertenezco. Si permanecemos en él, se convertirá en manantial de
vida, agua viva.
·
Oración La unión con Dios es vital porque
él es la fuente de la vida
·
Fraternidad La unión con Dios debe llevarnos a la
comunión con los hermanos
·
Testimonio Dar el testimonio de una vida plena,
feliz
· Misión Estamos llamados a propagar la vida-amor de Dios
Esta verdad ilumina nuestra vida elevándonos siempre a lo definitivo y que permanece que es el amor. La vida eterna la pregustamos en comunidad. La vida eterna no es algo abstracto sino la vida de Dios, la presencia misma de Dios que vive entre nosotros, que gustamos ya aquí y ahora y que será plena en la eternidad.
Nuestra vivencia de la vida eterna ilumina nuestro convivir
fraterno. Entendemos de vida eterna compartida cuando se da un clima de fe
compartida y de verdadera fraternidad. Entonces la vida-amor de Dios se hace
visible entre nosotros. El día se va llenando de momentos sencillos donde
compartimos como vamos captando a Dios en nuestro cotidiano vivir, orando
juntos, viviendo juntos, misionando
juntos.
V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS
2. Fco Javier: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde la vida?
3. San Luis Gonzaga (Duque de Gandía): No quiero servir a nadie (rey-reina) que pueda morir
4. Sto Tomás Moro, Lectura Oficio LH, carta a su hija Margarita desde la cárcel antes de morir. (Oficio del 22 de Junio, p. 1322-3)
Me pongo totalmente en manos de Dios con absoluta esperanza y confianza
Ni por un momento dejaré de confiar en su inmensa bondad... Antes que prestar juramento en contra de mi conciencia… espero confiadamente que la misma gracia divina… dándome la fuerza necesaria para sufrir sea con paciencia, con fortaleza y de buen grado… No quiero desconfiar de la bondad de Dios, por más débil y frágil que me sienta. Gritaré Sálvame Señor. Espero que entonces él, tendiéndome la mano, me sujetará y no dejará que me hunda… espero que el Señor me dirija como a Pedro, una mirada llena de misericordia y me levante de nuevo… Dios no me abandonará. Por eso me pongo totalmente en manos de Dios con absoluta esperanza y confianza.
4. TU VIDA ES PARA EL AMOR
I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES
a.
NUESTRO DESEO MÁS PROFUNDO
El
deseo de Dios es darse a conocer es hablar al corazón del hombre y manifestarle
el deseo de entrar en esta comunión de vida y amor con él. Buscamos a Dios
porque primero nos buscó, nos amó y sembró su deseo en nosotros. La búsqueda de
su amor no es una tendencia impuesta desde fuera. Es la sed arraigada en el
fondo de nuestros corazones. Somos preciosos, nuestro deseo más profundo es el
amor. Fuimos creados por amor y para el amor. Y no descansaremos hasta reposar
en él. Le perteneces. Él te creó y te redimió. Pagó por ti con el precio de su
vida.
b.
SOLO DIOS CUMPLE NUESTRO DESEO MÁS PROFUNDO
El
hombre no busca un amor cualquiera, sino un amor que satisfaga plenamente
nuestro deseo más profundo. Un amor que es incondicional y eterno. No hay nada
más íntimo, más fuerte y más fiel que el amor de Dios. Todo amor humano es un
mero reflejo de este amor divino. Mi corazón no está hecho para un amor que es
perecedero, inútil o furtivo. Mi oído está hecho para el amor permanente,
estable e irrevocable de Dios. El amor que Dios nos tiene enriquece nuestro
amor limitado y le hace capaz de querer bien al Creador y a las criaturas.
c.
NUESTRA BÚSQUEDA DEL AMOR Y LA FELICIDAD LLEVA TIEMPO
Nuestra
búsqueda es un proceso largo y muchas veces tomamos atajos, tomamos caminos
equivocados, tomamos falsos amores falsos (ídolos) Al principio estamos
buscando cosas materiales, pero las cosas no pueden llenar nuestro vacío y
soledad. Las cosas no pueden satisfacer mi deseo más profundo. Más tarde buscamos
el amor en las personas, pero las personas tampoco satisfacen plenamente mis
aspiraciones. Encontramos en ellos sus propios límites, fallas, errores. Solo
Dios satisface plenamente nuestra búsqueda.
d.
¿DÓNDE PUEDO ENCONTRAR EL AMOR PARA EL QUE FUI CREADO?
El
amor para el que fui hecho es un amor auténtico y fiel, un amor que es eterno,
un amor que nunca termina. Su amor está fundado y arraigado en Dios. El amor
es paciente y bondadoso; no es celoso, ni engreído, ni orgulloso. El amor no es
maleducado ni molusco ni irritable; El amor no lleva registros de los errores.
El amor nunca se rinde, nunca falla. (1 Cor 13, 4-7) Necesito encontrar un
amor paciente y misericordioso que me acepte y me perdone. Necesito encontrar
un amor fuerte donde pueda sostenerme. Necesito encontrar un amor que me
acompañe en cualquier situación que viva.
e.
¿CÓMO PUEDES ENCONTRARLO?
La
raíz de la dignidad humana está en la llamada del hombre a la comunión con
Dios, desde su origen el hombre ya está invitado a dialogar con Él, a
conocerlo, porque el hombre no existirá hasta que descubra este amor que viene
de Dios. No puede vivir plenamente a menos que reconozca libremente ese amor y
se abandone totalmente en Él. (GS 19) Conocerlo, encontrar su amor no es
difícil. Él es el que nos busca primero. Él tiene sed de nuestro amor y solo Él
puede saciar nuestra sed de amor. Se le conoce no por oír hablar de él, sino
por experimentarlo personalmente. Pruébalo por ti mismo y descubrirás que no
hay nada que se compare con él. Encontraremos el amor cuando nos dejemos
encontrar por él cuando entremos en esta reciprocidad. El amor auténtico es
responder, buscar complacer al ser amado
f.
FUIMOS CREADOS PARA CONOCERLO Y AMARLO
Podemos
conocerlo a través de la oración, estableciendo un diálogo y amistad con él.
Esta es la gloriosa dignidad del hombre, orar y amar, ahí es donde reside la
felicidad del hombre. La oración no es otra cosa que la unión con Dios. Esta
unión con Dios con una criatura diminuta es algo hermoso. Nuestro corazón es
pequeño, pero la oración lo dilata y lo ensancha y lo hace capaz de amar. Dios
quiere compartir con nosotros su amor fecundo con todos sus hijos.
g.
EL ESPIRITU NOS TRANSFORMA CONSAGRA Y SANTIFICA
El
mismo Espíritu que une al Padre y al Hijo y los abre al amor se da también al
hombre y es prometido, enviado y entregado por el Hijo para que more y
permanezca en el hombre (Rm 5, 5). El Espíritu es quien se une a nuestro
espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. El Espíritu genera
unidad y amistad. Jesús derramó su Espíritu de amor en nuestros corazones para
hacernos amigos de Dios y entre nosotros. El espíritu cura con aceite y vino
las antiguas heridas y nos hace entrar en esta relación de amor y alegría
perfecta. El espíritu nos santifica porque crea en nosotros el vínculo filial
de amistad con Dios y de hermandad con los hermanos.
LAS
EXPERIENCIAS DE TANTOS SANTOS:
Todos
nosotros estamos buscando el verdadero amor y la felicidad. ¿Dónde y cómo estás
buscando? Más importante que la pregunta de qué estás buscando es la pregunta a
quién estás buscando (Jn 20, 15). Santa María Magdalena nunca encontró un amor
más grande que el amor de Jesús. Ella buscaba amor pero no lo encontraba. Jesús
puso su mirada en ella y ella lo encontró, dejó que Jesús lo encontrara. San Agustín
fue un gran amante que buscó el amor desaforadamente. Muy joven tuvo un hijo.
Pero continuó buscando el amor. Nuestro corazón estará inquieto hasta que
encuentre el amor para el que fui hecho. San Luis Gonzaga fue duque de Gandía.
Estaba enamorado de una princesa. Después de morir dijo: "No quiero amar
ni servir a nadie que pueda perder, a nadie que pueda morir".
II. HISTORIAS ÚTILES
1.
EL AMOR SECRETO
LECTURA:
Dios nos amó primero. No hay amor más grande que el que da la vida por
aquellos a quienes ama. También vosotros debéis amaros los unos a los otros de
la misma manera (cf. Jn 13).
HISTORIA:
Dicen que un chico se enamoró locamente de una chica. La niña era una mujer
hermosa y apuesta, pero el niño era un hombre pobre y desordenado que no tenía
trabajo y vivía como un mendigo. Le daba vergüenza declararse a la chica porque
no era digno de su amor. Sin embargo, reflexionó, es cierto que ni ella ni su
familia me aceptarán nunca dada mi condición. Pero, incluso si mi amor no fuera
reconocido, nada me impedirá amarla en secreto. Así que decidió ser su amor
secreto.
Todas
las mañanas se despertaba con el único interés de hacerla feliz a base de
detalles de amor. Antes del amanecer se levantaba temprano para poner un ramo
de flores en la puerta de su casa con una dedicatoria: Te amo, tu amor secreto.
Empezaba a silbar y a cantar una dulce canción de amor para despertarla todos
los días. Caminó por el camino que iba a seguir y puso en los árboles su
dedicatoria: Te amo, tu amor secreto. Sabía que iba a lavar su ropa en un
pequeño remanso que formaba el río. Entonces, subió a la fuente y al manantial
donde corría el agua y en las hojas escribió la dedicatoria: Te amo, tu amor
secreto.
La
mujer no salió del asombro al ver las flores, árboles y hojas hablar a su
corazón dándole noticias de su amor secreto. Estaba feliz de sentirse tan amada
y se preguntaba quién sería el amante secreto que la cortejaba con tantos
detalles de amor.
Sin
embargo, pasaron los días y el chico en lugar de ser reconocido como el amante
secreto fue despreciado y tomado por loco. La gente lo veía haciendo cosas
locas como cargar enormes piedras bajo sus espaldas sin ningún sentido.
Pero
para él todo tenía una motivación y un significado: un día despertaría al gran
amor con el que era amada. Como no había lugares de distracción en el lugar, la
gente solía subir a la cima de la montaña los domingos para contemplar el
paisaje desde allí.
Así
sucedió, un domingo la joven salió a limpiar con sus amigos y decidió subir a
la montaña. Cuál sería su sorpresa al escudriñar el horizonte que vio escrito
en las tierras con letras de kilómetros que formaban hileras de enormes piedras
la dedicatoria: Te amo, tu amor secreto.
ENSEÑANZA:
Tal vez esta historia pueda parecer inverosímil, utópica, muy lejos de la
realidad. Pero la verdad es que este amor enorme e infinito es el amor de Dios
con el que somos amados. Él es sin duda nuestro amor secreto. Nos despierta
todos los días con el canto de los pájaros, los árboles, las hojas que golpean
con el viento y las flores en el camino. Todos son detalles de amor con los que
no deja de entretenernos cada día. Pero para que podamos despertar a su amor
infinito, quiso enviarnos a su propio Hijo. En la cima de la montaña,
(Calvario), en la cruz. Nos dejó su dedicatoria, te amo, tu amor secreto. En la
Eucaristía continúa diciéndonos esto todos los días, esperando que despertemos
a su amor.
2. MIGUEL DE UNAMUNO
LA
EXPERIENCIA DE UNAMUNO AL FINAL DE SU VIDA:
Unamuno
buscó a tientas a Dios y al final de su vida lo encontró. En Salamanca entrando
en el cementerio se encuentra la tumba de Unamuno en la que se lee esta
inscripción: "Ponme, padre eterno, en tu pecho, hogar misterioso. Dormiré
allí, porque me libro de la dura lucha".
¡Oh, Señor, tú que sufres del mundo
sujeto a tu obra,
es tu mal nuestro mal más profundo
y nuestra zozobra!
Necesitas unirte al infinito
si quieres hablarme,
y si quieres que ,te llegue mi grito
te es fuerza escucharme.
Es tu amor el que tanto te obliga
bajarte hasta el hombre,
y a tu Esencia mi boca le diga
cuál sea tu nombre.
Te es forzoso rasgarte el abismo
si mío ser quieres,
y si quieres vivir en ti mismo
ya mío no eres.
Al crearnos para tu servicio
buscas libertad,
sacudirte del recio suplicio
de la eternidad.
Si he de ser, como quieres, figura
y flor de tu gloria,
hazte, ¡oh, Tu Creador, criatura
rendido a la historia!
Libre ya de tu cerco divino
por nosotros estás,
sin nosotros sería tu sino
o siempre o jamás.
Por gustar, ¡oh, Impasible!, la pena
quisiste penar,
te faltaba el dolor que enajena
para más gozar.
Y probaste el sufrir y sufriste
vil muerte en la cruz,
y al espejo del hombre te viste
bajo nueva luz.
Y al sentirte anhelar bajo el yugo
del eterno Amor,
nos da al Padre y nos mata al verdugo
el común Dolor.
Si has de ser, ¡oh, mi Dios!, un Dios vivo
y no idea pura,
en tu obra te rinde cautivo
de tu criatura.
Al crear, Creador, quedas preso
de tu creación,
mas así te libertas del peso
de tu corazón.
Son tu pan los humanos anhelos,
es tu agua la fe;
yo te mando, Señor, a los cielos
con mi amor, mi sed.
Es la sed insaciable y ardiente
de sólo verdad;
dame, ¡oh, Dios!, a beber en la fuente
de tu eternidad.
Méteme, Padre eterno, en tu pecho,
misterioso hogar,
dormiré allí, pues vengo deshecho
del duro bregar.
III, CATEQUESIS BÍBLICA:
PALABRA CLAVE: AMOR HASTA EL FIN (REVELADO EN SU MISTERIO PASCUAL)
La
confesión de Pedro (Lc 9, 18-27) y paralelos (Mt, Mc)
LA CONFESION DE PEDRO
1.
Preparación (Lc 9,
18-21)
La
revelación de la identidad de Jesús es progresiva (desvelamiento). La confesión
de Pedro constituye el centro de los evangelios sinópticos. Va a constituir el
anuncio del misterio pascual. La revelación va precedida de un signo, la
multiplicación (9, 10-17).
Jesús
atraía a la gente y le seguía multitudes por los signos que obraba (pan
perecedero). No habían comprendido su verdadera identidad. Jesús se retira con
los discípulos a orar y después les preguntó: ¿Quién dice la gente que SOY YO?
Ellos le contestaron, unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que uno de
los antiguos profetas. Entonces volvió a preguntarles y vosotros ¿Quién decís
que SOY YO?. Entonces Pedro declaró
2.
Revelación (22) (Mt 16)
TU
eres el MESIAS enviado por Dios. Jesús le dice bienaventurado Simón porque esto
no te lo ha revelado la carne ni la sangre sino el mismo Dios. Tu te llamarás
Pedro. Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Te daré las llaves del
Reino y lo que ates en la tierra será atado en el cielo y el poder de la muerte
no la vencerá.
3.
Proyección (23-27)
Entonces desvela su mesianismo y añadió: el Hijo del Hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos sumos sacerdotes y maestros de la ley que lo matarán pero al tercer día resucitará. Entonces pone las condiciones del discipulado: Si alguno quiere ser discípulo mío ha de cargar su cruz…
IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA
·
Oración: deseo de comunión con Dios
·
Fraternidad: deseo de comunión con los
hermanos
·
Testimonio: LOS CONSEJOS EVANGELICOS:
Pobreza, Castidad, Obediencia
·
Misión: promover, favorecer, establecer
la comunión
Esta verdad
ilumina el sentido de nuestra consagración a Dios, la llamada a la
comunión con Dios haciendo nuestra la vocación universal a la santidad.
Esta consagración la vivimos desde los consejos evangélicos, según el
espíritu de las bienaventuranzas, en el marco de nuestras promesas o votos
siguiendo y conformando nuestra vida con Cristo pobre de corazón, humilde, casto
y obediente.
POBREZA:
Los votos más que restricción son llamada a vivir en la
libertad interior y exterior de las cosas, personas y de uno mismo. Este voto
nos mueve a no usar de las cosas o personas por propio interés. Integrando la
pobreza no solo material sino espiritual, aceptando las propias limitaciones
sin evadir la humillación. El móvil no es otro que el amor a Cristo pobre y
nuestra solidaridad con los más pobres, vulnerables y necesitados
CASTIDAD:
Nos comprometemos a vivir limpios de corazón, integrando los impulsos y emociones negativas y orientando toda la persona hacia Dios. sabemos que esto es un reto en nuestro mundo de hoy esclavo de tantos ídolos. El hombre no ha de estar dominado por sus pasiones sino orientado en el amor libre y oblativo, orientando toda la persona al fin último. Llamados a transmitir la misma vida-amor de Dios haciéndonos padres y madres de muchos.
OBEDIENCIA:
Libertad en el amor para hacer la voluntad de Dios, no
buscando nuestra propia realización la medida del verdadero amor es la
obediencia no servil sino filial de total confianza en Dios. Queremos vivir en
esta apertura de corazón tratando de discernir juntos la voluntad de Dios
abiertos a la escucha del Espíritu.
V. CATEQUESIS DE LOS SANTOS
1.
SAN AGUSTIN. Confesiones (I, 1, 1).
«Nos
hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en
ti»
¡Tarde
te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,
y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,
me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.
Tú
estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,
si no estuviesen en ti, no existirían.
Me
llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;
brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.
(Agustín
de Hipona, Las Confesiones)
2.
PEDRO CASALDALIGA (Obispo misionero en Matogroso, Brasil)
Abriré
el corazón rotundamente, igual que una granada. Para que se lo lleven, grano a
grano, Ios pájaros del cielo, las almas do los hombres... 'Tú cuídame, Señor,
que esté maduro: que no me caiga a tierra, inútil, ni una sola de sus talladas
margaritas rojas.".
Las
palabras no son más quo un eco, muerto, casi no mío ya. La coz es silencio.
Apenas son el viento de este pinar oscuro de la carner: la " La palabra
del alma es el silencio. Con tiento el corazón, alma: con mucho tiento, que
lleva vino de Consagración...
'Tú,
el Principio y el fin. yo ahora peregrino desde Ti a Ti. Señor no quiero ser
más que lo que soy; nada. Para que de este modo en mi mansión deshabitada Tú,
Huesped dueño, lo seas todo.
Llegar
por fin a tu anhelado rostro echarme entre tus brazos con todos los llegados.
Dejar toda la vida sobre tu corazón como un niño dormido despierto para siempre
y darte a boca llena el nombre Padre.
5. MORADA DEL AMOR
I. ESQUEMA: IDEAS FUNDAMENTALES
a.
EL DESEO DE DIOS DE VIVIR CON NOSOTROS
Fuimos
creados por Dios a su imagen. Él, que es amor, nos llama la existencia por amor
y nos llama el mismo tiempo al amor puesto que estamos hechos a su imagen. El
amor busca la máxima cercanía, la relación mutua e íntima, la unión, la
comunión del otro. Dios, que es amor, desea esta cercanía, vivir con nosotros,
dentro de nosotros. Antes de morir, Jesús nos promete esta cercanía. No os
dejaré huérfanos. Volveré a ti. En eso entenderéis que yo estoy en mi Padre, y
vosotros en mí, y yo en vosotros. Los que me aman obedecerán mis enseñanzas
y yo y mi Padre los amaremos. Mi Padre y yo vendremos a ellos y viviremos
dentro de ellos. (Jn 14, 16; 23)
b.
DIOS DECIDIÓ MORAR CON NOSOTROS
Como
lo hizo en su Encarnación, morando en el vientre de María, hoy está buscando un
lugar para vivir. Dios no nos obliga. Dios no puede entrar sin mi permiso. Dios
se humilla y suplica mi amor. Qué interés tienes, Jesús mío, que en mi puerta
cubierto de rocío, pasas las noches de invierno en la oscuridad, ¡oh qué duro
mi corazón que no te abrí (cf. Cantar de los Cantares 5,2). Dios está llamando
a mi puerta. Escucha, estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre
la puerta, entraré en su casa y comeré con ellos, y ellos comerán conmigo
(Ap 3, 20). Al venir y recibirlo en el sacramento de la Eucaristía Dios se
abaja hasta hacer su morada en nosotros. El que como de mi Pan vivirá en mí y
yo en él (Jn 6, 56).
c.
NUESTRO CUERPO ES EL TEMPLO DE DIOS
¿No
sabes que somos el templo de Dios? (1 Co 6, 15; 7, 23) Somos el templo
principal y el tabernáculo de Dios. Hemos sido comprados a gran precio, no con
oro o plata, sino con la sangre de Cristo. La presencia de Dios, dentro de cada
persona, nos hace ver cuán grande es su dignidad. Esto incluye algo tan simple
como reconocer la dignidad del cuerpo, que merece un respeto especial por estar
habitado por Dios. Al vivir en nosotros, Dios le da a nuestro cuerpo una
dignidad sagrada. Nuestra vida y la vida de los demás son dignas de respeto, y
no podemos tratarlas como meros objetos. Dios abraza la dignidad de toda la
historia de su vida, en la que Dios ha estado presente. En el corazón de una
persona hay un núcleo inviolable que el mal no puede tocar. Es un amor que
protege la parte más íntima y secreta de una persona y así no permite que
ninguna herida o pecado la dañe definitivamente. Este amor que nos habita es
capaz de restaurar y reconstruir nuestra vida desde dentro. Incluso en los
momentos más dolorosos, somos capaces de releer nuestra vida con una nueva
perspectiva.
d.
VALOR SAGRADO DEL CUERPO. LA SEXUALIDAD
El
amor es por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano que está
inscrita incluso en nuestro cuerpo. ¿No sabéis que vuestro cuerpo es sagrado y
templo del Espíritu? La sexualidad no es un medio para obtener un bien pasajero
sino con la finalidad de establecer una comunión de amor. Una de las rupturas
que sufre la gente es sobre su propia sexualidad. No somos meros animales, sino
seres racionales y espirituales. El significado original de la sexualidad ha
sido distorsionado y falsificado. La banalización de la sexualidad es uno de
los principales factores de corrupción y degradación en la actualidad. La
corporeidad y la sexualidad humana ha sido expoliada de su significado más
sagrado. Hoy día el significado de la sexualidad se ha despersonalizado y
explotado. De ser signo, lugar y lenguaje del amor, es decir, del don de sí
mismo y de la aceptación del otro, en toda la riqueza del otro como persona se
convierte en un instrumento para la satisfacción egoísta de los deseos e
instintos personales. La sexualidad es la forma en que los humanos experimentan
y expresan el amor de Dios. Es de la sexualidad que la persona humana recibe
las características que, en los planos biológico, psicológico y espiritual,
hacen que la persona crezca en el amor y progrese hacia la madurez en su
inserción en la sociedad. La vida es sagrada porque desde su comienzo implica
la acción creadora de Dios. Dios no creó al hombre como un ser solitario. Desde
el principio, varón y mujer, los creó, y Dios vio que era bueno (Gn 1, 27).
Porque por su forma más íntima el ser humano es un ser social y comunitario y
está llamado a vivir en comunión con Dios y con los demás. La sexualidad humana
es un regalo de Dios para revelar su amor. Estamos llamados a redescubrir el
verdadero significado de la sexualidad como lenguaje de amor. La sexualidad,
que enriquece a toda la persona, manifiesta su significado más íntimo al llevar
a la persona al don de sí mismo en el amor.
e.
MI CUERPO, HOGAR Y SACRAMENTO DE SU AMOR
Cuando
descubrimos la presencia de Dios en cada persona, comenzamos nuevas relaciones.
Descubrimos sentimientos de compasión, de ternura en nosotros hacia las
personas. Descubrimos que estos sentimientos no solo provienen de nosotros,
sino que son sentimientos de Dios. Dios, que vive en nosotros, nos impulsa a
convertirnos en sacramentos de su amor y nuestra humanidad se convierte en el
canal del amor de Dios. Qué hermoso reflejar los sentimientos de Dios hacia
cada persona, sentimientos de ternura, compasión y misericordia. Ya no se os
llamará abandonados, ni vuestra tierra abandonada, sino mi deleite. Cuando
se pierde el sentido de Dios, perdemos el sentido del hombre y el sentido de la
vida humana. Vivimos en una cultura de muerte con tantos ataques a la vida, la
anticoncepción, el aborto, la eutanasia. Estos ataques van directamente contra
el respeto a la vida. Muchas personas están sufriendo las consecuencias de ser
marginadas, oprimidas donde se violan los derechos humanos. El hombre ya no
puede verse a sí mismo como una criatura de Dios. Vivimos en una sociedad
materialista y hedonista. Encerrado en el estrecho horizonte de su naturaleza
física, de alguna manera se reduce a ser "una cosa, un objeto para desusar
y consumir". Cuando el hombre pierde este enfoque trascendental, deja de
considerar la vida como un don espléndido de Dios, algo "sagrado"
confiado a su responsabilidad y, por tanto, también a su cuidado y veneración
amorosos. La vida misma se convierte en una mera "cosa", que el
hombre reclama como su propiedad exclusiva, completamente sujeta a su control y
manipulación. Cambiamos los valores del ser por los del tener.
f.
LA VERDADERA ADORACIÓN ES LA OFRENDA DE NUESTRAS VIDAS
Hay
un momento en que la gente no adorará al Padre en templos de piedra, sino en
templos vivos. Por el poder del Espíritu Santo, la gente adorará al Padre en
Espíritu. Dios es Espíritu, y solo por el poder del Espíritu Santo se le puede
adorar como realmente es (Jn 4, 21-24). Ofreced vuestros cuerpos vivos
como sacrificio vivo, consagrado y agradable a Dios, que es el parentesco de
adoración para vosotros (Rm 12, 1). Somos un pueblo de vida al servicio de
la vida, para dar y promover la vida y no la muerta. Nuestra Iglesia, nuestra
comunidad, nuestra familia es un templo, un santuario de vida. Estamos llamados
a promover y defender la vida desde su concepción hasta el final. Estamos
llamados a promover una cultura de vivir en el respeto por los demás, a través
del diálogo, la comprensión, el servicio generoso, a través de una actitud de
cercanía, asistencia y participación hacia los necesitados. Estamos llamados a
defender la vida de todo tipo de agresiones, a promover la justicia y la paz.
Caminen como hijos de la luz y traten de aprender lo que agrada a Dios. No
participéis en las obras infructuosas de las tinieblas (Ef 5, 8, 10-11). En
este mundo materialista, las relaciones interpersonales se empobrecen
seriamente. La dignidad personal que exige respeto, generosidad y servicio es
reemplazada por el criterio de eficiencia, funcionalidad y utilidad. Otros son
considerados no por lo que "son" sino por lo que "tienen, hacen
y producen". No se conforme con los estándares de esta cultura de muertos,
sino promueva una nueva cultura de la vida.
g.
NUESTRA VIDA HOGAR DE ENCUENTRO PARA TODOS LOS PUEBLOS
Una de las rupturas más fuertes que sufre el hombre de hoy es la ruptura de sus relaciones, de sus afectos. Hay tantas personas que sufren las heridas de la explotación, e odio y la violencia. Nuestra vida está llamada a convertirse en un hogar inmenso para muchos niños. Él nos ha elegido y nos ha enviado para restaurar y sanar a los quebrantados de corazón (Is 61, 1). Amplía el espacio de tu tienda. Extenderás tus límites por todos lados. Tendrás más hijos que una mujer casada. No serás deshonrado; no serás humillado. Tu Creador es tu esposo, y él te mostrará el poder de su amor (Is 54, 1-5). Miren a su alrededor y vean lo que está sucediendo, su gente se está reuniendo para volver a casa, sus hijos vendrán de muy lejos. Tus hijos serán llevados en tus brazos, y se llenarán de alegría. ¿Puede una nación haber nacido en un día? Serás como una mujer que de repente da a luz naciones, entonces sabrás que el Señor puede hacerlo. (Is 66, 7).
II. HISTORIAS ÚTILES
1.
EL CANTO A MI VIÑA
LECTURA:
Voy a cantarle a mi amigo la canción de su amor por su viña. Mi amigo
tenía un viñedo en una maceta fértil. Lo cavó, lo apedreó y lo plantó con
exquisitas vides. Construyó una torre en el medio y también cavó un lagar en
ella. Y esperó a que diera sepulcros, pero dio gracias (Is 5, 1-2)
CANCIÓN:
LA CASA DE MI AMIGO, (Ricardo Cantalapiedra)
La casa de mi amigo no era grande,
su casa era pequeña,
en casa de mi amigo había alegría
y flores en la puerta,
a todos ayudaba en sus trabajos,
sus obras eran rectas,
mi amigo nunca quiso mal a nadie,
/llevaba nuestras penas (R).
Mi amigo nunca tuvo nada suyo,
sus cosas eran nuestras,
La tienda de mi amigo era la vida, amor era su hacienda,
algunos no quisieron a mi amigo,
le echaron de la tierra,
su ausencia la lloraron los humildes, penosa fue su ausencia (R).
La casa de mi amigo se hizo grande
y entraba gente en ella,
en casa de mi amigo entraron leyes
y normas y condenas,
la casa se llenó de negociantes, /corrieron las monedas (R).
La casa de mi amigo está muy limpia, pero hace frío en
ella,
ya no canta el canario en la mañana, ni hay flores en la puerta,
y han hecho de la casa de mi amigo una oscura caverna,
donde nadie se quiere ni se ayuda, /donde no hay primavera (R).
Nos fuimos de la casa de mi amigo, en busca de sus huellas,
y ya estamos viviendo en otra casa, una casa pequeña,
donde se come el pan y bebe el vino, sin leyes ni comedias,
y ya hemos encontrado a nuestro amigo y seguimos sus huellas (R).
ENSEÑANZA:
Vivimos tiempos de crisis con grandes cambios. El Papa Benedicto como cardenal
se aventuró a presagiar una especie de profecía hace 40 años. Se acerca un
tiempo de gran crisis para la Iglesia donde muchas seguridades colapsarán. Será
una oportunidad para el cambio y la renovación profunda. Esta profecía se ha
hecho realidad. El Papa Francisco dijo en EG (Evangelium Gadium):
"Prefiero una Iglesia que sale y herida, herida y manchada por salir a los
caminos, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a
sus propias seguridades (EG 49).
La
Iglesia ha vivido durante un trienio todo un camino sinodal donde estamos
invitados a abrirnos y seguir nuevos caminos. El llamado es aprender a caminar
juntos en una iglesia extrovertida y misionera. Atreverse a dejar la comodidad
para llegar a todas las periferias que necesitan la luz del evangelio. (EG 20)
Esto
nos lleva a un proceso de empobrecimiento dejando atrás las estructuras
estériles y vacías que nos atenaza, la búsqueda de seguridad, riqueza, poder
que nos hacen sentir fuertes y autosuficientes. La promesa de Dios nos alimenta
con la esperanza de ver nacer una iglesia pobre y renovada. Os levantaré de
vuestras ruinas y veréis una Iglesia pobre entre los pobres, excluida y
marginada, despojada de poder y libre para salir al encuentro de los más
necesitados.
2.
EL PESEBRE
LECTURA:
Sucedió que mientras estaban en Belén se cumplió el tiempo de entrega. María
dio a luz allí a su primogénito. Lo envolvió en pañales y lo puso en un
pesebre, porque no les habían encontrado alojamiento en la posada (Lc
2:6-7).
HISTORIA:
Tomada del Evangelio secreto de María, Apocrifo. Santiago Martín
… “Después
de una larga caminata con el burro, llegaron a Belén cuando María estaba a
punto de dar a luz. Cuando la joven pareja de Nazaret, José y María, buscaban
un lugar donde refugiarse, al no encontrar lugar en las posadas, se refugiaron
en una cueva. Cuál no sería la sorpresa cuando iban a entrar y encontrar una
vaca adentro. De repente apareció el vaquero, quien enojado no les permitió
entrar. ¿A dónde pensaban que iban? Esta es mi cueva, y esta es mi vaca que
cuido. José y María no podían creer que incluso en ese lugar no darían lugar
para dar a luz al niño Dios. María trató de tranquilizar a José, quien, lleno
de nerviosismo, no sabía qué hacer.
El
vaquero tiró de la cuerda y trató de sacar a la vaca, pero la vaca se opuso
firmemente a salir. El vaquero enfurecido la cargó con palos con una vara hasta
que goteó sangre. Pero no había manera, la vaca había decidido no salir de
allí. El vaquero furioso y cansado se rindió y le dijo a la pobre pareja.
Parece que la vaca quiere quedarse, así que aquí te dejo la vaca y la cueva
para que hagas lo que quieras. Cuando el vaquero se fue, José comenzó a
acariciar a la vaca y le pidió que se alejara un poco para que pudieran entrar.
María estaba exhausta y se retiró a un rincón. Joseph se propuso hacer que el
lugar fuera un poco habitable. Amontonó leña e hizo un fuego para calentarse y
luego comenzó con unas ramitas para limpiarlo de los excrementos esparcidos y
puso el burro dentro que puso al lado de un establo. Luego fue a la aldea a
buscar a alguien que pudiera ayudar a Mary en el parto. Finalmente, llegó el
momento de dar a luz y María lo envolvió en pañales y luego lo acostó en el
pesebre. Allí estaban la vaca y el burro con su aliento calentando al Niño. De
repente apareció un grupo de pastores que, al ver a María, José y el niño, les
dijeron que se les aparecieron ángeles y les anunciaron el nacimiento del
Mesías. Pronto llegó el vaquero y no podía creer lo que estaba viendo. También
se arrodilló para adorar al niño. María y José le agradecieron el gesto de
haber cedido ese lugar para que naciera el Niño”.
ENSEÑANZA: Dios quiso nacer en un pesebre en la máxima pobreza para que no hubiera hombre que no se encontrara digno de recibir su presencia. Quería mostrarnos que está dispuesto a morar en cualquier corazón, sin importar cuán miserable sea, siempre y cuando se abra para recibirlo. Quería nacer entre animales para hacer una nueva alianza con toda la creación.
III. CATEQUESIS BÍBLICA
ZAQUEO (Lc 19, 1-10)
PALABRE CLAVE: MORADA. El deseo de Dios de vivir y establecer en nosotros su morada
Nuestra vida es lugar donde mora Dios. El deseo de Dios es vivir con nosotros, dentro de nosotros. Somos morada de su amor, Templos vivos del amor, donde su Espíritu habita.
0. Preparación previa:
Se puede partir del contexto
previo (18, 15-30) bienaventurados los pobres y pequeños
Jesús no hace distinción, no ha
venido a los justos sino a los pecadores.
El deseo de Dios es vivir con nosotros, establecer esta comunicación, esta comunión con nosotros.
1. Manifestación (vs. 1-5)
Jesús pasaba y Jesús entró.
Conocía el deseo de un pecador de verlo (vs. 5)
Zaqueo quería ver a Jesús, pero era bajo de estatura y un hombre con mala reputación. Zaqueo era anónimo entre la multitud. Pero Jesús lo estaba buscando. Lo vio y lo miró, fijando sus ojos en él.
2. Revelación (vs. 6-7)
Lo llamó por su nombre y le dijo: Quiero quedarme en tu casa hoy. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar a los perdidos.
3. Proyección (vs. 8-10)
Zaqueo se apresuró a bajar y
recibió a Jesús con alegría, a pesar de la oposición y el rechazo de los demás
(se quejaban). Jesús asumió la humillación y reveló el amor misericordioso de
Dios. Este es también un hijo de Dios, de Abraham.
1.
Manifestación
Jesús es el que viene a nuestra casa para establecer un encuentro, una
comunión de amor con nosotros. Zaqueo buscaba el amor sin encontrarlo, estaba
insatisfecho, intentaba ver a Jesús.
2.
Revelación
Jesús quería entrar profundamente en su corazón. Quiero hablar contigo.
Rompe los prejuicios y las barreras.
3. Proyección Estamos llamados a vivir en esta amistad con Dios, manteniendo esta comunión con él. Quiero vivir en ti para siempre. Permanece en mi amor.
Se podría decir que al igual que hablamos del contexto
previo se podría hablar de un contexto de proyección final, la expulsión y
purificación del templo (Lc 19, 28-48)
IV. IMPLICACIONES EN LA VIDA
Oración conyugal, en familia, en comunidad
· Fraternidad. Escuela de amor. Acogida, escucha, diálogo,
La comunión de bienes espirituales, compartir la oración
· Testimonio: vivencia de la castidad no como represión sino como donación
La reconciliación familiar, el discernimiento familiar y comunitario
· Misión: restaurando los templos vivos de Dios
La misión en familia, participación eclesial al servicio de la misión.
Esta verdad ilumina nuestra vivencia de la consagración y configuración con Cristo. Somos morada del amor, habitados por el amor (por el Espíritu de amor), llamados a dejarnos llevar por él, a amar con él y como él a nuestros hermanos. Esta verdad nos ayuda a descubrir el valor y sentido de la castidad por el Reino de los cielos. En nuestras relaciones queremos que su amor sea el centro. Más que vivir bajo la represión es vivir con la orientación del servicio y la donación. El amor humano se va purificando y haciendo camino que nos lleva a la comunión con Dios. La unión con Cristo, la intimidad de sabor esponsal, nos lleva a vivir al servicio y cuidado atento de los hermanos para que todos tengan vida.
V. CATEQUWSIS DE LOS SANTOS:
1. LA EXPERIENCIA DE TERESA en sus
Moradas por el Padre carmelita Jesús Castellano
De la vivencia de las Moradas de Santa
Teresa donde propone un camino interior a través de siete etapas, simbolizadas
por las habitaciones de un castillo, podemos recoger no solo un camino interior
sino como un camino exterior según el P. Jesús Castellano.
La unión mística o matrimonio
espiritual, fin del trayecto, pasa a través de muchas luchas y pruebas. El
camino de oración es a la vez un camino de interiorización de autoconocimiento
y conversión. Dios reside en lo profundo del alma y nos va llevando a la plena
identificación con él.
Pero este camino interior no debe de
dejarnos encerrados en nosotros mismos sino al contrario a descubrir a Dios
presente en los hermanos. Dios nos creó para la relación. las moradas son
capacidades dinámicas abiertas para ser plenificadas. Cristo el Rey reside no
solo en nuestro interior (morada), sino que habita (mora) en todo hombre. Se ha
de recuperar el valor sagrado de toda vida humana.
Toda criatura de Dios, por ser hombre, tendrá que lidiar con su propia naturaleza, para llegar a la perfecta unión con Dios cuenta con la naturaleza humana. El amor humano es camino para nuestra comunión con Dios y nuestra santificación. El proceso de humanización se convierte en proceso de nuestra divinización. Dios no actúa en contra de la naturaleza sino que cuenta con nuestra naturaleza. No hay situación ni ocupación que no sea camino de santificación. No hay estados privilegiados de santificación. Es lo que llama el papa Francisco, santos anónimos, cristianos de a pie, santos de la puerta de al lado.
2. LA EXPERIENCIA DE MADELEINE DEBREL
(1935- 64) declarada venerable por el Papa Francisco
En un clima adverso propio de la
revolución francesa ella como laica y asistente social nos muestra la forma de
vivir los consejos evangélicos, en el mundo obrero imbuido del ateísmo
marxista, integrando la castidad no como represión sino como una libertad
interior para amar a Dios y a los demás con un corazón puro, desde una entrega
tota al servicio de los hermanos, en un equilibrio dinámico, en medio de su
vida ordinaria, mostrando que la santidad se puede alcanzar en lo ordinario y
movimiento a través de la humildad, la caridad, el servicio.
La vivencia de la castidad y la
santidad no es para gente especial recluida en un convento sino para la gente
ordinaria que vive en el bullicio de la ciudad. Su anhelo era que la alegría
del evangelio y los consejos evangélicos corrieran por las calles. Dejarse
guiar por el Espíritu para vivir el amor pleno de Dios en medio del mundo. La
castidad no es negación o represión un fuego que transforma el mundo, no una
regla estática sino fuerza para amar más auténticamente, alcanzando una
integración profunda de la sexualidad en la persona. un corazón sin defensas ni
barreras abierto a los demás. La hospitalidad es hacer que los demás se sientan
en su casa estando en la nuestra. Que nuestro techo sea el suyo. Que su entrada
en nuestra vida inicie con su entrada en nuestra casa.
3. LA EXPERIENCIA DE SAN FRANCISCO DE
SALES
EL CLIMA DEL PESEBRE
En
una carta de Francisco de Sales a Juana Francisca de Chantal cuenta: “Dios
mío cuantos afectos suscita el Niño Divino recostado en un pesebre. Salomón se
recostó en un trono de marfil dorado y tallado que no tuvo nada igual en ningún
reino en gloria y magnificencia. Prefiero cien veces más contemplar a Cristo en
el pesebre. Jesús, el Rey del universo nunca se sentó en un trono, nació en una
cueva, en un establo y fue envuelto en pañales y recostado en un pesebre.
Finalmente murió en una cruz. Envuelto en una sábana fue depositado en una
piedra de un sepulcro vacío. Jesús viene a nuestro corazón frio y de
piedra. El imán atrae al hierro y el ámbar a la paja y al heno. Pues bien tanto
si somos de piedra o de paja dejémonos atraer por este Niñito Celestial.
Nuestras caretas y defensas, nuestras fuerzas y debilidades se exponen ante el
pesebre. Dejémonos despojar de las armas de la soberbia. Dejemos atrás toda la
pompa de este mundo . Dejémonos cautivar y atraer por Cristo pobre, humilde,
despojado de sí”.
Tanto
podemos aprender contemplando a Jesús en el pesebre, en el pan bendito de la
eucaristía. El Hijo de Dios quiso salvarnos a través de un amor humilde,
desarmado y desarmante, despojándose de su gloria y humillándose. Cuando recién
nacido el Divino Niño necesito un lugar donde albergarse encontró un pesebre:
No reparó en recostarse, tanto si somos duros como piedras o suaves como paja,
encontró la forma de atraernos y mostrarnos su cercanía, su ternura, su
compasión.
Todos
en nuestro camino hemos necesitado un pesebre para reposar. Ser pesebre
es una disposición que significa tener un corazón pobre, abierto de acogida:
Un corazón pobre: un corazón despojado de si
mismo, humilde, que no se avergüenza en mostrar su debilidad
Un corazón abierto: de puertas abiertas, sin
llaves, cerrojos. No pide requisitos, esta abierto, disponible a disposición de
quien necesita albergue.
De acogida: Aloja sin preguntar, sin esperar nada,
sin juzgar. Aloja y deja marchar.
Para ofrecer refugio: a los que viven a la intemperie privados de abrigo y techo
Para ofrecer sustento: agua al sediento, pan al hambriento
Ahí descansa y duerme el Niño Dios, amor desarmado y
desarmante





































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